Castilla-La Mancha, estreno mundial de “Volver”

El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, durante el encuentro con Pedro Almodóvar, momentos antes de asistir con el director castellano-manchego, al estreno mundial de su última película, “Volver”, en Puertollano (Ciudad Real), elogió al realizador por haber llevado el nombre de La Mancha por todo el mundo y dijo de él que “cuanto más manchego es, más auténtico y universal resulta”.

De esta forma, el presidente Barreda, agradecía a Pedro Almodóvar la importante e inestimable labor que ha desarrollado a lo largo de su vida profesional para dar conocer su tierra natal, Castilla-La Mancha, porque “no es normal que conozcamos la procedencia de todos los directores de cine, pero cada vez que se cita a Almodóvar, se le acompaña del gentilicio manchego”, manifestó el Presidente.

Igualmente recordó que Almodóvar fue distinguido con la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha, precisamente, por contribuir, a través de su filmografía, a que la Región sea conocida fuera de España. Por ello, comparó la aportación de Almodóvar con la conmemoración del IV Centenario de la publicación de El Quijote, asegurando que igual que la Comunidad Autónoma ha conseguido que celebrando un libro se dé a conocer una tierra, cuando celebramos la obra de una persona y un director de cine extraordinario, como es Pedro Almodóvar, también celebramos nuestra tierra.

“Pedro Almodóvar es uno de los nuestros”, afirmó el Presidente para magnificar la actitud del realizador al compartir la primera proyección de su último trabajo con sus paisanos.

Asimismo, José María Barreda afirmó que Almodóvar, mundialmente reconocido, es “un profeta en su tierra, algo que nos enorgullece y nos gusta, porque aquí, en Castilla-La Mancha, nos encanta que nuestros paisanos triunfen y sean reconocidos internacionalmente”.

“Volver” cuenta con un importante reparto de actrices

La 16ª película de Almodóvar, “Volver”, es una comedia dramática que refleja la historia de una familia rural que convive con la idea de la muerte sin que sea un elemento trágico.

El director ha contado para esta película con actrices con las que hacía tiempo que no trabajaba. Carmen Maura hace el papel de la madre muerta que intenta relajar las relaciones tirantes entre sus dos hijas que representan Penélope Cruz y Lola Dueñas. Participan también en el reparto Blanca Portillo, Chus Lampreave, Yohana Cobo, María Isabel Díaz, Neus Sanz, Pepa Aniorte, Yolanda Ramos, Antonio de la Torre, Carlos Blanco y Leandro Rivera. La ficha técnica de la película se completa con José Luis Alcaine, en la fotografía; Alberto Iglesias, en la música; y Pepe Salcedo, en el montaje.

“Volver” es la historia de tres generaciones de mujeres: Penélope Cruz es Raimunda, casada con un obrero en paro y con una hija adolescente, interpretada por Yohana Cobo; Lola Dueña, en el papel de Sole, es la hermana de Penélope Cruz y la madre de ambas es Carmen Maura que murió en un incendio y se aparece primero a su hermana (Chus Lampreave) y después a Sole, aunque con quien dejó importantes asuntos pendientes fue con Raimunda y con una vecina del pueblo, Agustina (Blanca Portillo).

La muerte, un tema universal con tratamiento manchego

Tras leer el guión, el escritor Juan José Millás, en una carta dirigida a Lola García, ayudante de Almodóvar, relacionaba la película con la novela “Pedro Páramo” de Juan Rulfo: “Durante la lectura del guión, como durante la lectura de la novela de Rulfo, el lector tiene una sensación onírica permanente. Está despierto, desde luego, pero atrapado en un sueño, que es el relato que tiene entre manos. Lo curioso es que la novela de Rulfo es furiosamente mejicana del mismo modo que el guión de Pedro es furiosamente manchego…”

Quizá el director castellano-manchego haya conseguido crear, tomando como base real la tierra que le vio nacer, un mundo imaginario comparable a la Comala de Juan Rulfo. Indudablemente, “Volver” tiene algunos ingredientes comunes al realismo mágico de las novelas hispanoamericanas y, concretamente, a la novela de Juan Rulfo porque en ambas realidad y fantasía se entrelazan magistralmente para ahondar en un tema tan universal como es el de la muerte.

Según manifiesta el propio Almodóvar, “’Volver’ no es una comedia surrealista, aunque en ocasiones lo parezca. Vivos y muertos conviven sin estridencias, provocando situaciones hilarantes o de una emoción intensa y genuina. Es una película sobre la cultura de la muerte en mi Mancha natal. Mis paisanos la viven con una naturalidad admirable. El modo en que los muertos continúan presentes en sus vidas, la riqueza y humanidad de sus ritos hace que los muertos no mueran nunca.”

Almodóvar vuelve al universo femenino

En palabras de Pedro Almodóvar, “’Volver’ es un título que incluye varias vueltas, para mí. He vuelto un poco más a la comedia. He vuelto al universo femenino, a La Mancha. Sin duda es mi película más estrictamente manchega, el lenguaje, las costumbres, los patios, la sobriedad de las fachadas, las calles empedradas… He vuelto a trabajar con Carmen Maura (hace 17 años que no lo hacíamos), con Penélope Cruz, Lola Dueñas y Chus Lampreave. He vuelto a la maternidad, como origen de la vida y de la ficción. Y, naturalmente, he vuelto a mi madre. Volver a La Mancha es siempre volver al seno materno.”

Efectivamente, “Volver” no solamente supone un retorno a La Mancha sino también al cine de mujeres, tras el paréntesis que supuso “La mala educación”. En este sentido la película juega una de sus mejores bazas con la actuación de las actrices, especialmente Carmen Maura y Penélope Cruz.

Carmen Maura, la actriz fetiche de Almodóvar durante una larga temporada con películas como “Pepi, Luci y boom y otras chicas del montón”, “¿Qué he hecho yo para merecer esto?”, “La ley del deseo” o “Mujeres al borde de un ataque de nervios”, vuelve a colaborar con Almodóvar. El director manchego confía en la veteranía de la actriz para crear un personaje ambiguo que se mueve entre lo real y lo irreal y que basa en su mirada y en gestos contenidos su magnífica interpretación.

Penélope Cruz se estrena con un papel protagonista. Almodóvar usa, sin ningún pudor, el magnetismo físico de esta actriz española convertida en internacional. No nos encontramos con una Penélope Cruz sofisticada al estilo de Hollywood sino con una presencia que recuerda la carnalidad de actrices italianas como Sofía Loren y Gina Lollobrigida, conformando un personaje típico de Almodóvar caracterizado por su fuerza y su afán de supervivencia.

Cabe destacar también la magnífica banda sonora del compositor español Alberto Iglesias, recientemente nominado a los Premios Oscar por “El jardinero fiel” y estrecho colaborador de Almodóvar desde su primer trabajo juntos en “La flor de mi secreto”. La banda sonora incluye una estupenda interpretación por parte de Estrella Morente del clásico de Carlos Gardel “Volver”.

Hay una intención clara de Almodóvar de contextualizar la película en La Mancha y establece un contraste muy claro entre la ciudad y ese pueblo manchego de casas blancas, enrejados negros, grandes portones de madera, patios interiores, mujeres rigurosamente enlutadas, donde se cocinan deliciosas rosquillas, los diminutivos acaban en “ico”, las piernas se llaman “remos” y donde los viejos molinos de viento son sustituidos por modernos aerogeneradores.

Es indudable que, independientemente del atractivo que pueda tener esta película para cualquier espectador de la filmografía de Almodóvar, el público manchego encontrará especialmente entrañable el amor que destila la película por esta tierra.

Almodóvar: polifacético y versátil

Pedro Almodóvar nació en Calzada de Calatrava, en la provincia de Ciudad Real. A los ocho años emigró a Extremadura y a los 16 a Madrid. Trabajó algún tiempo en la Compañía Telefónica Nacional de España.

Empezó a interesarse por el cine y el teatro de vanguardia como miembro del grupo teatral Los Goliardos y pronto se convirtió en uno de los protagonistas de la llamada “movida madrileña”.

Como productor fundó, junto a su hermano Agustín Almodóvar, la compañía “El Deseo”, en 1985, para producir con independencia sus guiones. Desde entonces, aparte de las películas de Almodóvar, “El Deseo” ha producido filmes de numerosos directores.

Su experiencia como actor le ha hecho transformarse en un gran director de actores y como guionista elabora especialmente bien los personajes femeninos y las historias cargadas de dramatismo. El éxito de sus películas en todo el mundo le ha consagrado, a partir de la década de 1980, como uno de los cineastas más sólidos del panorama cinematográfico español. Con “Todo sobre mi madre” (1999), ganadora de la Palma de Oro de Cannes en 1999 y del Oscar de Hollywood a la mejor película extranjera en 2000, cosechó un arrollador éxito de crítica en todo el mundo. En 2002 estrenó “Hable con ella” que ganó el Globo de Oro a la mejor película extranjera y el Oscar al mejor guión original.

Pedro Almodóvar también ha publicado varios libros, entre los que destacan “Fuego en las entrañas” (1982) y “Patty Diphusa y otros textos” (1991), y su obra ha sido ya objeto de varios estudios, como “El cine de Pedro Almodóvar” (1989), de Nuria Vidal, o “Conversaciones con Pedro Almodóvar” (2001), de Frédéric Strauss, crítico de la prestigiosa revista Cahiers du Cinéma.

El río marcó la infancia de Pedro Almodóvar

Pedro Almodóvar tiene un recuerdo muy especial de cuando él acompañaba a su madre a lavar al río. “Los recuerdos más alegres de mi infancia están relacionados con el río”, rememora el laureado director de cine.

Pedro Almodóvar mantiene grabada en su memoria aquellos días en que el río significaba un elemento fundamental en la vida cotidiana de los habitantes de los alrededores: “Mi madre me llevaba con ella cuando iba a lavar porque era muy pequeño y no tenía con quién dejarme. Siempre había varias mujeres lavando y tendiendo la ropa sobre la hierba. Yo me situaba cerca de mi madre y metía la mano en el agua tratando de acariciar los peces que acudían a la llamada del casualmente ecológico jabón que usaban las mujeres de la época, fabricado por ellas mismas.

El río, los ríos, siempre eran una fiesta. Fue también en las aguas de un río donde descubrí unos años más tarde la sensualidad.

Sin duda, el río es lo que más añoro de mi infancia y pubertad”.

Almodóvar mantiene en su mente los cánticos que realizaban las mujeres mientras lavaban, “siempre me han gustado los coros femeninos”, afirma el director de cine castellano-manchego para retroceder en el tiempo, y de nuevo recordar, una canción que cantaba su madre sobre unas espigadoras que recibían la aurora trabajando en el campo y “cantando como alegres pajarillos”. “Le canté los fragmentos que recordaba al músico de ‘Volver’, mi fiel Alberto Iglesias, y me descubrió que era un tema de la zarzuela ‘La rosa del azafrán’. En mi incultura, nunca hubiera imaginado que aquella música celestial fuera una zarzuela. De esta manera, el tema ha pasado a ser la música que acompaña los primeros títulos de crédito.

En ‘Volver’, Raimunda busca un lugar para enterrar a su marido y decide hacerlo a la orilla del río en el que se conocieron de niños.

El río, como los gráficos de cualquier transporte, como los túneles o los pasillos interminables, es una de tantas metáforas del tiempo”, teoriza el afamado director de cine Pedro Almodóvar.

Los personajes femeninos, de marcado carácter, son usuales en su filmografía

El cine de Almodóvar cultiva un naturalismo que supera al usual costumbrismo burgués del cine español.

Suele representar una realidad marginal y abunda en elementos escandalosos y provocadores: policías corruptos, consumo de drogas, maltrato, prostitución, marujas desesperadas, homosexualidad desgarrada, etc.; todo ello sin renunciar a su humor irreverente y sin eludir el sexo explícito.

Con el tiempo, sin embargo, va desarrollando películas cada vez más sofisticadas y coloristas. Sus fuentes de inspiración, casi siempre autobiográficas, se nutren a la vez de la cultura “cañí” de masas y del arte de vanguardia; es característica su afición, en general, a una estética bastante transgresora.

Las películas de Almodóvar, que tienen normalmente como protagonistas a personajes femeninos en crisis aunque de fuerte carácter, han sabido captar los avatares de la sociedad española de las décadas de 1980 y 1990, que ha pasado de la euforia de los ochenta a la crisis de valores y la gran desorientación de los noventa.

Aunque los analistas expertos en la obra almodovariana no parecen ponerse de acuerdo al cien por cien, podríamos clasificar su obra artística en cinco etapas: la etapa “punk”, con “Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón” y “Laberinto de pasiones”; una etapa con clara influencia de Berlanga-Fellini, en la que se incluyen las películas “Entre tinieblas” y “¿Qué he hecho yo para merecer esto?”; la etapa clásica-maestra donde destacan éxitos como “Matador”, “La ley del deseo”, “Mujeres al borde de un ataque de nervios”, “¡Átame!” y “Tacones lejanos”; una etapa experimental con “Kika”, “La flor de mi secreto” y “Carne Trémula”; y finalmente la etapa refinada-vanguardista con sus últimas películas, “Todo sobre mi madre”, “Hable con ella” y “La mala educación”.