Casi inevitable, en un día como hoy (23 de junio), comenzar hablando con ese referéndum que está teniendo lugar durante toda la jornada en Reino Unido para decidir si sale o no de la Unión Europea… El presidente de la admite que “no hay duda de que los expertos que se dedican a analizar estas cuestiones tan internacionales dicen que sería un desastre para el propio Reino Unido y para el resto de la Comunidad Europea (especialmente para España, claro); nos afectaría seguro”, señala.

Una incertidumbre añadida, pues, a ésa de la que (sobre todo el colectivo empresarial) se viene quejando derivada de la inestabilidad política que vive España y por la que miran, expectantes, a la cita con las urnas de este próximo domingo, 26 de junio.

“Desde las Elecciones anteriores hasta éstas sí que se nota que ha existido un fuerte parón en la economía nacional”

“Tenemos mucha inestabilidad, ahora mismo está todo ‘cogido con alfileres’, la situación internacional y, por supuesto, la interna también”, introduce; “son momentos que no ayudan a la estabilidad ni a que la gente se centre en lo que cada uno tiene que hacer, por ejemplo, los empresarios tendríamos que trabajar, crear riqueza, crear empleo… y estamos más preocupados con otras cosas; desde las Elecciones anteriores hasta éstas sí que se nota que ha existido un fuerte parón en la economía nacional: el país sigue creciendo pero como una locomotora que tiene una inercia”.

Por eso no duda en señalar que “cuanto antes se resuelva la situación y cuanto antes este país tenga una estabilidad y una seguridad, será mejor para todos”. No nos puede ofrecer cifras concretas sobre ese ‘parón de la economía’ en estos meses, pero sí nos explica que se debe a que “España es un país que atrae inversión extranjera en una gran medida, y esa inversión (lógicamente) no va a llegar porque el que tiene que invertir lo primero que busca es seguridad y, luego, rentabilidad”.

Subraya que “ahora mismo lo que indican los mercados (aunque sea muy frío hablar de ellos) es que la gente que tiene dinero, si no hay una situación clara… se lo guarda; si no se invierte, ese dinero que ahí ‘cautivo’, no genera riqueza ni empleo y se acumula en manos de pocos… lo mejor es que esto fluya, que entre todos podamos trabajar y que haya una estabilidad, pero para eso hay que tener unas circunstancias muy claras”.

“Trataría de recuperar esos pactos que tan buenos resultados nos dieron (y que tan denostados están ahora) que fueron los Pactos de la Moncloa, donde todo el mundo de todas las ideologías fue capaz de sentarse y concretar para llegar a un acuerdo en algo fundamental para el país”

Reivindica un “espíritu de pacto, de acuerdo, de consenso (aunque a muchos no nos guste la palabra ‘consenso’); es importante que equipos, Partidos, personas… que no piensan igual sean capaces de (por el bien común y el bien general) llegar a una serie de acuerdos (aunque eso les suponga perder parte de su terreno en esa negociación, pero es que tiene que ser así); y eso se ha perdido, aquí ya nadie acuerda con nadie y antes de hacer nada uno ya sabe que con ‘éste’ y ‘éste’ no voy a acordar…”, lamenta.

Frente a eso, pone el ejemplo de los empresarios, que se mueven en otro ámbito: “Acordamos cada día con colectivos que piensan de manera muy distinta a la nuestra, pero con los que nos sentamos, dialogamos y llegamos a un acuerdo (aunque ninguna de las dos partes, como es lógico, gane todo lo que querría ni pierda todo lo que podría)”.

Por eso le produce especial decepción ver que, “a nivel político (y cuando se habla de algo tan importante como es gobernar el país) parece ser que hay más ‘líneas tojas’ que otra cosa… yo trataría de recuperar esos pactos que tan buenos resultados nos dieron (y que tan denostados están ahora) que fueron los Pactos de la Moncloa, donde todo el mundo de todas las ideologías (empresarios, sindicatos, gente de izquierdas, de derechas, de extrema izquierda, de extrema derecha…) fue capaz de sentarse y concretar para llegar a un acuerdo en algo fundamental para el país; las urnas ya dicen que no va a haber ninguna mayoría definida, con lo cual ésa es la única salida: sólo vale negociar”, reitera.

“Los señores que nos gobiernan (o nos quieren gobernar) tienen que tener claro que lo importante no son los Partidos políticos, lo importante es el país”

Es evidente que eso que Ángel Nicolás demanda resultó completamente imposible tras las Generales del 20 de diciembre. De lo que ocurra tras el 26 de junio, el presidente de CECAM-CEOE- CEPYME señala que “una cosa es lo que deseemos y otra lo que pensemos que va a suceder”, si bien admite que no vislumbra en el panorama ganas de pacto.

No obstante, es consciente también de que “estando en campaña electoral estas cosas se difuminan mucho y luego se suavizan al terminar la campaña y se tienen que sentar… de modo que confío en que después de las ‘broncas’ típicas de las campaña (donde uno puede entender que se digan ciertas cosas) acabe primando el interés de los españoles porque, si eso prima, habrá acuerdo, seguro”.

En varias ocasiones tras lo sucedido el 20 de diciembre (y de cara a este próximo 26-J, donde nuestra política de más alto nivel va a vivir algo así como su particular ‘reválida’) Ángel Nicolás ha apuntado que cuando desde los Partidos dicen que no pueden hacer determinados pactos porque las bases no lo admitirían, es necesaria la figura del buen líder para convencer a esas bases de que el pacto es lo mejor…

“Es necesario para el país desde hace muchos años que los grandes Partidos políticos (y, quizá si lo hubieran hecho tendríamos otra situación) acuerden los grandes ejes de lo que interesa a este país y a los ciudadanos -explica-; hablo de Educación, de energía, de Sanidad… hay una serie de acuerdos que se deben mantener y no andar tocándolos cada legislatura (porque te puedes encontrar, en un país como España, que un chaval de 20 años ha pasado por cuatro planes distintos de formación…); para empezar, eso no te está dando una regularidad en temas tan importantes como la educación de nuestros jóvenes (que son luego los que nos van a sustituir a todos y nos van a pagar las pensiones), hay que hacer un esfuerzo tremendo y ser poco egoístas en esos asuntos”, dice.

Explica que cuando afirmó que un buen líder tiene que tirar para adelante con responsabilidad y luego implicar a sus bases, él no se estaba poniendo como ejemplo de nada (tras algunas críticas por tal manifestación), y ahonda en que “es muy cómodo refugiarte en tus bases para decir que uno no hace un determinado acuerdo porque se le van a ir… pues si es bueno para el país (aunque se te vayan), a lo mejor hay que dar prioridad a eso y no a la Organización (que, en este caso, sería el Partido político). ¿Qué es más importante, mantener el Partido político o mantener un país de manera estable? No sé, eso los señores que nos gobiernan (o nos quieren gobernar) lo tienen que tener claro, que lo importante no son los Partidos políticos, lo importante es el país”, repite.

“El interés de todos los españoles tiene que estar por encima de cualquier Partido político y de cualquier organización empresarial o sindical, eso está clarísimo”

De entre la ‘oferta’ de propuestas que hay desde los diferentes Partidos de cara al 26 de junio (en materia más ligada a lo económico y empresarial), el presidente de la Confederación de Empresarios de Castilla-La Mancha hace un rápido repaso por algunas y explica, por ejemplo, que al colectivo que representa le asusta “un anuncio de subida de impuestos (sobre todo, si esa subida es discriminatoria en el sentido de que la subida afecte más a los que son menos afines a mí y menos a los que lo son… es muy preocupante); es muy preocupante que haya ciertas medidas contra el mundo de la empresa; es preocupante que se hable tranquilamente de si podemos o no estar hablando de la desmembración de España en base de que un territorio pueda decidir salir…”, enumera.

Y asegura que todas esas cuestiones les parecen preocupantes “no tanto por ideología política, sino por inestabilidad del país: el país tiene que ser estable, tiene que ser seguro, y esa seguridad y esa estabilidad la tienen que dar las Fuerzas políticas, no las podemos dar los demás; el interés de todos los españoles tiene que estar por encima de cualquier Partido político y de cualquier organización empresarial o sindical, eso está clarísimo; lo primero tiene que ser España y, si en el camino se tienen que sacrificar organizaciones empresariales, sindicales, Partidos políticos o asociaciones de vecinos -dice, con vehemencia-, pues que se sacrifiquen porque lo importante es el interés del país (y muchos tenemos la sensación de que ese interés está en un tercer plano, en un cuarto o en un quinto…)”, lamenta.

De ahí que desee que acabe imperando el sentido común y que se sea capaz de alcanzar un acuerdo porque “España es un país que ahora mismo está siendo la locomotora de Europa en muchas cuestiones, y no podemos permitirnos el lujo de dar un paso atrás”.

“Deberíamos comenzar por ponernos de acuerdo en qué entendemos por reforma laboral, dónde, cómo, cuándo y por qué se aplica; hay mucho para hablar”

Para terminar, en torno a algo que directamente (como ocurrió ya en la anterior convocatoria electoral de diciembre), ha estado presente en la campaña a través de propuestas de todo tipo: la reforma laboral, planteamos a Ángel Nicolás una posibilidad que estos días han comentado en La Cerca otros protagonistas que representan a los agentes sociales: el deseo que la nueva reforma laboral que se haga en España sea consensuada íntegramente tanto por la Patronal como por los sindicatos y, por tanto, cuente con un respaldo fuerte.

“Al 100% va a ser difícil que una reforma laboral que parte de posiciones tan sumamente distantes, se logre; sí sería lo deseable, sin duda; aquí lo normal es que todo lo que afecte al mundo laboral pudiera estar consensuado por los sindicatos y los empresarios, pero no sé si es posible (sobre todo porque hay otras muchas cuestiones que afectan al mundo laboral y que no son cuestión de dinero)”, dice.

Añade que “sitio para encontrarnos, tenemos; ganas de negociar y de hablar, tenemos; pero estamos hablando de qué tipo de economía queremos… la economía evoluciona a una velocidad cuatro veces superior o diez veces superior al mercado laboral, y es muy difícil estar en la economía del siglo XXI con normas del siglo XIX, y eso por muy mal que suene (porque sé que suena mal) es una realidad”.

Se refiere, por ejemplo, “no a las grandes multinacionales ni a las grandes corporaciones españolas, sino al empresario autónomo que se levanta cada mañana, va a su taller, trabaja no sé cuántas horas al día… ¿hasta qué punto ese señor tiene que asegurar para toda la vida un puesto de trabajo a quien contrata, cuando su negocio no está asegurado para el resto de su vida? Yo no puedo comprometerme con una persona a darle algo más de lo que yo pueda recibir para mí mismo… De modo que tenemos que ser lo suficientemente razonables como para saber que la reforma laboral debe tener diferentes grados de implantación: no sirve lo mismo una gran corporación de 35.000 empleados y con una facturación de 20 mil millones de euros que un empresario autónomo que está en un pueblo de Castilla-La Mancha bregando su vida con su familia en un taller, no puede haber la misma consideración, no se le puede exigir lo mismo a uno que a otro”, indica.

De ahí que esté convencido de que “viendo las cosas de esta manera, seguramente sea más fácil llegar a un acuerdo (porque a mí me cuesta mucho creer que un sindicato me va a negar el apoyo a este pequeño empresario o a este empresario autónomo, mientras que sería mucho más fácil que me lo negara cuando lo estoy pidiendo para una empresa que factura 30 mil millones de euros); la reforma laboral no es un ente abstracto, es algo que hay que aplicar cada día y cada vez que se produce un despido, por ejemplo, y no se puede tener la misma consideración en casos tan extremos como esos; comencemos por ponernos de acuerdo en qué entendemos por reforma laboral, dónde, cómo, cuándo y por qué se aplica; hay mucho para hablar”, concluye.

Si lo desean, pueden escuchar al completo esta entrevista telefónica protagonizada por el presidente de la (CECAM-CEOE-CEPYME), Ángel Nicolás, mediante el archivo de audio que acompaña a este texto.