Ilusiones renovadas para el Albacete Balompié

Desde el pasado mes de julio, Antonio Calderón, nacido en Cádiz en 1967, es el nuevo entrenador de la primera plantilla del Albacete Balompié durante la temporada 2010/2011, con opción a una más, en sustitución de David Vidal.

Aunque el técnico andaluz conocía la ciudad de su etapa como jugador, es ahora cuando realmente está empezando a tomar el pulso a Albacete, destacando el recibimiento que ha tenido hasta la fecha por parte del Club y de los ciudadanos. “Estoy encantado con la ciudad, porque tiene un tamaño idóneo y creo que es perfecta para mi familia y para mí”, añadía.

A pesar de que Antonio Calderón tenía varias ofertas sobre la mesa este año, como la del Salamanca y la renovación con la Sociedad Deportiva Huesca, se decantó por la oferta del Albacete Balompié “por su historia, sus instalaciones y su potencial, sin olvidar que es un equipo con mucha solera, dirigido en la actualidad por una cúpula que anteriormente ha estado en el fútbol de élite”.

El nuevo entrenador del equipo manchego señalaba que “no te puedes quedar mucho tiempo en el mismo equipo, porque terminas encasillándote”, por lo que después de dirigir durante las dos últimas temporadas al S.D. Huesca, no se lo pensó dos veces al recibir la propuesta del Alba.

Calderón debuta como entrenador en Raith Rovers, el equipo donde finalizó su etapa como jugador

En el verano de 2002, con 35 años de edad, Antonio Calderón entra a formar parte de la disciplina del Raith Rovers, equipo en el que finalizó su etapa como jugador y donde debutó como entrenador, llegando incluso a compatibilizar ambas profesiones, desempeñando el papel de “jugador-entrenador”. “Algo un poco prematuro, quizá, porque tuve que jugar y entrenar a la vez, pero como experiencia fue fantástica porque en Escocia el entrenador también es manager, teniendo la oportunidad de ocuparme de los fichajes y de planificar la temporada”, explicaba. Una etapa importante en su trayectoria profesional, teniendo en cuenta que consiguió un histórico ascenso a la escocesa.

Tras su paso por tierras británicas, Calderón volvió a su Cádiz natal para dirigir al filial amarillo. Conjunto al que logró salvar del descenso a Regional.

En el verano de 2007, estuvo nuevamente al frente de las categorías inferiores pero antes de comenzar la competición, Antonio Calderón debutó como técnico de la primera plantilla, concretamente en la octava jornada frente al Poli Ejido. El equipo fue perdiendo posiciones, hasta que definitivamente fue cesado, tras 24 semanas en el cargo. Un despido que no sirvió de mucho, teniendo en cuenta que el Cádiz iba encaminado a su descenso, en esta ocasión de la mano del técnico albaceteño .

En el verano de 2008, Antonio Calderón se convierte en el entrenador de la Sociedad Deportiva Huesca.

Tras dos temporadas exitosas en el banquillo aragonés, el técnico andaluz llega al Albacete Balompié para entrenar al primer equipo durante la temporada 2010-2011, con opción a una más. “Un equipo consolidado en Segunda División, histórico, que no hace mucho tiempo estuvo en Primera”, según señalaba.

Estabilidad y permanencia

En relación a los retos con los que afronta Calderón esta nueva etapa profesional al frente del Albacete Balompié, el técnico andaluz señalaba que “mi principal objetivo es dar estabilidad al equipo y conseguir una posición cómoda”. Algo sin duda importante, teniendo en cuenta que durante la pasada temporada pasaron por el banquillo blanco hasta tres entrenadores: , Julián Rubio y David Vidal. Una situación que, en su opinión, desestabilizó a los jugadores, situando al equipo a las puertas del descenso.

Por este motivo, otro de sus grandes objetivos es conseguir que el Albacete Balompié se mantenga en Segunda División una vez finalizada la temporada, aunque tampoco le importaría llevar al equipo a Primera, por tercera vez en los 70 años de historia del Club. Un sueño difícil de cumplir, pero no imposible, que dependerá de la capacidad de la plantilla.

Pretemporada

Antonio Calderón se encuentra satisfecho con el trabajo realizado por el equipo durante la pretemporada del Albacete Balompié, destacando la predisposición de los jugadores y de canteranos durante los entrenamientos y los partidos disputados.

En este sentido, señalaba que todos ellos se han empleado a fondo para conjuntar al equipo y, salvo un par de problemas víricos y algunas molestias, los jugadores se encuentran en estos momentos en perfecto estado físico, sin que se haya producido ninguna lesión grave.

El nuevo equipo del Albacete Balompié

En relación a la nueva plantilla del primer equipo del Albacete Balompié para la temporada 2010/2011, Antonio Calderón se mostraba contento con los fichajes realizados hasta la fecha, destacando la incorporación de 18 nuevos jugadores al banquillo del conjunto blanco, de los 25 que componen el equipo manchego.

Una cifra importante, teniendo en cuenta la complicada situación en la que se encuentra en estos momentos el Club. En este sentido, el técnico andaluz apuntaba que “económicamente está acusando el rigor de la crisis, con un presupuesto limitado que nos ha condicionado a la hora de confeccionar la plantilla”.

Ante esta situación, inevitablemente se ha tenido que recurrir a jugadores de las categorías inferiores del Albacete Balompié para formar el nuevo equipo. “Una cantera que por historia está bien formada y que está trabajando bien para mejorar lo antes posible y sernos útiles”, añadía.

A pesar de las limitaciones económicas, Calderón señalaba que “en la medida de lo posible, tenemos a casi todos los jugadores que queríamos para cada puesto”.

En este sentido, se estrenan como porteros, Keylor Navas Gamboa, procedente del Deportivo Saprissa; Miguel Martínez de Corta, tras su paso por la Sociedad Deportiva Huesca; y el venezolano Luis Eduardo Arellano, tras abandonar el Tenerife B.

Entre los defensas recién llegados al banquillo del Albacete Balompié, destacan las incorporaciones de cinco jugadores: el colombiano José Julián De la Cuesta y Dani Fragoso, ambos procedentes del Cádiz; Rafael Carlos Santacruz, del Conquense; Iván Zubiaurre, cedido por el Athletic de Bilbao; y “Toni”, cedido por el Betis B.

Se mantienen en el Albacete Balompié como defensas, Tarantino y Kike, en su tercera y quinta temporada en el Club, respectivamente.

En relación a los centrocampistas, destacan cuatro nuevos fichajes: Alan Baró, procedente del Osasuna B; Carlos Tornero López De Lerma, tras su paso por el Ceuta; Jorge Pina Roldán del Levante, y Pedro Santa Cecilia, ex del Spórting, último fichaje presentado por el Alba.

Además, el Club ha contado para este puesto con el canterano Sumy, “Verza”, , Sousa, y Miguel Núñez.

De los seis delanteros que completan la nueva plantilla del equipo blanco, cinco son nuevas incorporaciones: Jaime Asensio de la Fuente “Asen”, procedente del Córdoba; Francisco Javier Amado, del Ceuta; Nelson Rafael Cuevas, procedente del Olimpia de Asunción; “Tato”, del Cartagena F.C., y Kandol, del Leeds United.

El sexto delantero es Alfredo Ortuño, procedente del Juvenil División de Honor y el Albacete B, en su séptima temporada en el Club.

Sin duda, un elevado número de fichajes que, según apuntaba Calderón, presenta el inconveniente de tener que trabajar el doble para que los jugadores se conozcan y automaticen movimientos, “y en ese sentido, partimos con desventaja”, añadía.

Entre los jugadores con los que no ha contado el Club para la presente temporada se encuentran Callejón, Altobelli, Merino, Fernando Sales, Salva, Guille Roldán, Belencoso, Pereira, Bizera, Fajardo, Blanco, Notorio, López Ramos y Pablo Gil.

Claves para conseguir la victoria

En relación a los conceptos que Antonio Calderón quiere inculcar entre los jugadores señalaba que “a mí me gusta que el equipo sea agresivo, que tenga una buena primera línea de presión, que sea capaz de replegar bien cuando se pierde la pelota y no dar opciones de contraataque, teniendo oportunidades ofensivas de juego combinativo y jugando más profundo”.

Para el técnico andaluz, el hecho de haber sido futbolista antes que entrenador “te ayuda a entender a los jugadores y te da experiencia para afrontar las situaciones”. En este sentido, señalaba que “después de tantos años como profesional, aprendes a mantener la cabeza fría, analizar la situación, corregir los posibles errores y seguir hacia delante”.

A la hora de definirse como entrenador, Calderón considera que “soy una persona tranquila, ambiciosa y exigente”.

Al técnico andaluz le gustaría seguir entrenando al Albacete Balompié para recoger los frutos sembrados, sin embargo ha firmado por una temporada, con opción a otra más. “Yo pedí dos años, pero al final se condicionó mi permanencia en el Club a que el equipo quede entre los diez primeros puestos al final de la competición”, explicaba.

Mensaje a la afición

Antonio Calderón, como nuevo entrenador del Albacete Balompié, finalizaba la entrevista lanzando un mensaje a la afición albaceteña, animándole a seguir apoyando a su equipo, tanto en los buenos como en los malos momentos, porque según manifestaba, “al final, esto es un sentimiento y depende de todos. Nosotros vamos a trabajar por ellos y esperamos que nos arropen, porque si cada uno aporta su granito de arena, el Albacete Balompié se hará más fuerte cada día”.

El técnico andaluz fue jugador profesional durante 19 temporadas en Primera y Segunda División

Durante 19 temporadas, Antonio Calderón fue jugador profesional, en la posición de lateral izquierdo, tanto en equipos de Primera como de Segunda División, comenzando su trayectoria deportiva en su Cádiz natal. Formado en las categorías inferiores del equipo amarillo, subió a la primera plantilla cadista en la temporada 1986/1987. Tras tres temporadas en Primera División, es traspasado al Mallorca en 1989, también en la máxima categoría. Al año siguiente, se cae de las alineaciones y el equipo no le renueva el contrato.

Su siguiente destino sería Vallecas, el Rayo Vallecano, coincidiendo su primera temporada con el ascenso del conjunto a Primera División. De este modo, Calderón estuvo en el Rayo durante cinco temporadas, jugando en Primera durante tres de ellas (92/93, 93/94 y 95/96), y dos en Segunda División (91/92 y 94/95). En 1996, tras el descenso de categoría del Rayo Vallecano, entró a formar parte del Lleida durante cuatro temporadas, todas en Segunda.

A partir de la temporada 2001/2002, Antonio Calderón comenzó a jugar en equipos de la Primera División escocesa, fichando en primer lugar por el Airdrieonians y posteriormente por el Kilmarnock.

En la siguiente y última temporada del gaditano como futbolista, formó parte del banquillo del Raith Rovers, equipo donde colgó definitivamente las botas y en el que inició su debut como entrenador.