Definir Albacete como ‘la ciudad de la cuchillería’ queda avalado, tal y como comienza explicando Juan Andrés Barbero, “por la tradición que nos respalda, de más de seis siglos de cuchillería y, sobre todo, porque somos el núcleo del país donde más cuchillería se fabrica (entre el 80% y el 85%); en cuanto a puestos de trabajo actualmente, casi 800 personas viven de este sector en Albacete… esos datos nos afianzan como ‘ciudad de la cuchillería’”, reitera.

La cuchillería en nuestra economía

El presidente de la (APRECU) nos explica que “entre las empresas auxiliares y las directas, somos unas setenta en el sector; rondamos en total los 800 puestos de trabajo y los 70-75 millones de euros de facturación”.

En este sentido, remarca que “el 30% de ese volumen, procede de la exportación (que ha crecido bastante porque, lógicamente, el empresario ha tenido que adaptarse a los problemas de la crisis, y ha abierto mercado fuera de nuestro país”. Añade confiar en que, poco a poco, “la crisis vaya desapareciendo porque yo creo que entre todos vamos a poder hacerlo realidad; tenemos que poner nuestro granito de arena y empujar, porque somos nosotros los que tenemos que salir de esta crisis”.

Tradición y modernidad

Le preguntamos de qué manera el sector cuchillero ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos sin dejar de respetar lo que supone la tradición, y Juan Andrés Barbero apunta que “es difícil porque, si hablamos de artesanía (de cómo se debe fabricar una navaja artesana manualmente como se hacía), es muy complicado introducir la tecnología, ‘el I+D+i’, pero hemos sabido implantar esa innovación en los productos de serie: en la fabricación de serie tenemos ahora mismo robots, maquinaria de control numérico… que es fundamental que hayan entrado para poder producir más y producir mejor, con más garantía”.

EN este sentido, añade que “siempre la Fundación de Cuchillería y la Escuela están formando a los nuevos alumnos bajo estas innovaciones y, con la , también se está trabajando en implantar todas estas novedades”.

Comprar cuchillería de Albacete es…

Sin rodeos, el presidente de APRECU afirma que “cuando alguien adquiere cuchillería de Albacete está adquiriendo, sobre todo, tradición de más de seis siglos; y calidad, conseguida a través de todo este tiempo”. Asegura que “el consumidor que compra un cuchillo de Albacete o una navaja de Albacete tiene, sobre todo, la garantía de llevarse un producto de calidad”. En este sentido, abre un tema que desarrollará más adelante pero que introduce muy gráficamente al señalar que “algo bueno habremos hecho cuando, en países como , quieren copiar nuestros productos y se atreven a poner en ellos la palabra Albacete, porque significa calidad (de hecho ya allí nos están comprando también, ya estamos ‘haciendo nuestro pinitos’ como se suele decir…); todo eso es lo que nos respalda”.

“Obras de arte”

No se exagera cuando se dije que una navaja artesana es una obra de arte. Así lo corrobora el propio Barbero cuando afirma que “son verdaderas piezas de joyería, de arte, donde el artesano pone sus sentimientos; yo invito a la gente a que se pase por el Museo de la Cuchillería y podrán comprobar que esa artesanía encierra muchísima tradición y un saber hacer impresionante, de conocimientos que han pasado de padres a hijos”.

Al hilo de esto, nos explica que “nosotros organizamos todos los años desde APRECU el Concurso Regional de Cuchillería de Castilla-la Mancha (que, no obstante, a pesar del nombre, es también nacional e internacional) y, cada año, resulta complicado otorgar los primeros premios porque… son joyas; aprovecho para invitar también a todos a visitar cada año, del 8 al 17 de septiembre el Salón de la Cuchillería, justo en el centro del Ferial en la sala que nos presta el Ayuntamiento (y que, creo, es el segundo punto más visitado de la Feria de Albacete, después de la Capilla de nuestra Patrona, la Virgen de Los Llanos)”, comenta.

Cuchillería, ‘profeta en su tierra’

Sin pensarlo dos veces, el presidente de APRECU afirma que “los albaceteños conocen muy bien su cuchillería; no me cansaré de agradecerles a todos los ciudadanos de Albacete que sean (como digo yo con mucho cariño) los embajadores de la cuchillería porque, cuando viajan o van a visitar a un familiar, a un amigo, a un conocido fuera de nuestra tierra, piensan en nuestro producto para regalarlo, le llevan la navaja o el cuchillo para obsequiárselo… por eso no me cansaré de darles las gracias y decirles que son los mejores embajadores”.

El Museo, ‘la niña bonita’

Para Juan Andrés Babero, el Museo de la Cuchillería de Albacete “es ‘la niña bonita’; se trata de un magnífico escaparate para el sector y era una reivindicación que desde la Asociación teníamos desde hacía muchos años: sin ir más lejos, el Concurso Regional de Cuchillería tiene ya 35 años y, en sus primeras bases, ya ponía que que los primeros premios pasarían a ser propiedad de la Asociación, de APRECU, para posteriormente donarlos a un futuro Museo de la Cuchillería”.

Añade que “agradeciéndoselo a todas las Administraciones (tanto JCCM, como Diputación y Ayuntamiento y, sobre todo, al ciudadano de Albacete), esto se haya hecho realidad; hace diez años que se inauguró (en este 2014 se ha celebrado su X aniversario) y se ha convertido en el mejor escaparate de nuestra cuchillería, donde podemos ver expuestas las más de 400 piezas que fueron donadas a este Museo por APRECU (que, por otra parte, siempre me gusta recordar que fue desde donde germinó este deseo que, finalmente, se hizo realidad)”, señala.

La marca ‘AB Cuchillería de Albacete’

Si importante es la existencia del Museo de la Cuchillería para el sector, no lo fue menos la creación de la marca ‘AB Cuchillería de Albacete’. Sobre ello Barbero apunta que “fue un respaldo y una distinción”. Se remonta a su llegada a la presidencia de APRECU hace once años y recuerda que “ya teníamos sobre nosotros las amenazas de esta crisis del mercado asiático, y necesitábamos distinguirnos del producto asiático; fue así como comenzamos a pensar en las Denominaciones de Origen pero, lamentablemente, eso no se podía lograr porque no hablamos de un producto agroalimentario, de modo que buscamos una marca de garantía de origen; así se creó esta marca, que está registrada y cuyo propietario (y es importante acentuar esto) es el Ayuntamiento de Albacete”.

Prosigue explicando que “nosotros, como beneficiarios de esa marca, no podíamos ser sus propietarios, de modo que tuvimos que buscar a una Administración (en este caso, el Ayuntamiento) para ser propietaria”. Tal y como apunta el presidente de la Asociación de Cuchillería y Afines, “las empresas adheridas a esta marca ‘AB Cuchillería de Albacete’ pasan periódicamente unas inspecciones que acreditan el buen control y el buen uso de esta marca por parte de las mismas; todo comprador que vea esta marca, sabe que se trata de un producto 100% fabricado dentro de la provincia de Albacete”.

En este sentido, matiza para conocimiento de todos que “los consumidores deben saber que esta marca debe ir siempre acompañada de la marca del fabricante, tal y como sucede con las Denominaciones de Origen de productos agroalimentarios”, remarca.

Crisis del mercado asiático: el engaño al consumidor

Profundizando en la anteriormente citada crisis del mercado asiático, Barbero analiza que “se trata de una competencia totalmente desleal, porque vemos cómo al producto asiático se atreven a ponerle el nombre de Albacete, lo que a todas luces un engaño al consumidor que compra esos productos”. El presidente de APRECU es claro al afirmar que “lógicamente, nos hemos visto perjudicados en los puestos de trabajo porque, hace dos décadas, vivíamos del sector de la cuchillería 2.000 personas (y, como he dicho antes, ahora somos cerca de 800): es un reflejo muy gráfico del daño que nos ha hecho esta crisis asiática”.

Pero los efectos negativos no quedan sólo ahí, “porque el consumidor que adquiere esos productos de China bajo el falso nombre de Albacete, cuando le sale un defecto a los cuatro días o no le corta o se le ha roto, piensa ‘¡qué cuchillos hacen ahora en Albacete…!’; eso perjudica seriamente a nuestra tradición, a nuestra cultura, y a un trabajo de seis siglos que tiramos patas arriba”.

A raíz de este grave problema, Barbero añade que “es importante crear unas distinciones, nosotros ya hemos dado un paso con esa marca ‘AB Cuchillería de Albacete’, y ahora estamos trabajando por el ‘made in’ para que nos incluyan en un Reglamento que ya existe; por poner un ejemplo, cuando compramos un juguete, en algún lado del juguete veremos el ‘made in’ del país de procedencia y, a raíz de eso, como consumidores, nosotros elegimos lo que compramos, lo conocemos y nos atenemos a las consecuencias, pero que no se engañe a los compradores”, remarca.

Explica que “lo que está ocurriendo es que, a las importaciones del sector de la cuchillería que pasan la frontera de , no es obligatorio ponerles ese ‘made in’ de procedencia en el producto; en el embalaje sí están obligados a marcarlo pero, lógicamente, cuando llega a un comercio el embalaje se desecha y sólo se compra la pieza, y ahí viene la pillería, porque entonces no sabemos si estamos comprando verdaderamente un producto de Albacete”.

Continúa resaltando que “cuando estén obligados a marcar esos productos, cada pieza, con el ‘made in’ China, sabremos que estamos comprando un producto de China (aunque nos ponga en algún lado ‘Albacete ‘)”. Dicho esto, Juan Andrés Barbero insiste en dejar claro que “con esto no estoy diciendo que no se venda producto chino en Albacete: nosotros estamos vendiendo en China e, igual que nosotros vendemos en China, ellos pueden vender aquí, pero nosotros lo hacemos diferenciando el producto y marcando su origen (es más, países como , , y la propia China, nos obligan a nosotros a ponerle el ‘made in Spain’ a todos nuestros productos, y lo hacemos con orgullo y satisfacción, incluso añadiendo el ‘AB Cuchillería de Albacete’)”, resalta, “de modo que lo único que pedimos es que se nos mida con el mismo rasero a todos; ya que estamos en un mundo globalizado, que tengamos las mismas condiciones y, ya que esos trabajadores asiáticos no pueden tener las mismas realidades laborales que nosotros tenemos en Europa, que al menos sepamos lo que estamos comprando y que pongan a todo producto que pase las fronteras de Europa el ‘made in’ que corresponda”.

“El acero de nuestros cuchillos y nuestras navajas no tiene ningún color político”

Es bastante el tiempo que el sector viene luchando por lograr esa protección en el marco europeo. Juan Andrés Barbero nos habla del proceso complejo que hay tras esto: “La verdad es que es largo el trayecto que llevamos ya trabajado; anteriormente conseguimos una primera votación en para que nos incluyeran en este Reglamento y, posteriormente, la Comisión también nos lo aprobó; lo que sucede es que luego tienen que aprobarlo los dos juntos, y fue esa votación la que se echó atrás”, nos sitúa.

“Posteriormente -prosigue-, redactaron un nuevo Reglamento; nos lo presentó la eurodiputada hace un algo más de un año, y la verdad es que es mejor Reglamento que el anterior, nos beneficia aún más; ese Reglamento ha pasado ya una primera votación en el Parlamento Europeo con mayoría absoluta, esperemos que en la Comisión (que es donde se estudia) se vote también a favor y que al final, juntos, den luz verde al ingreso del sector de la cuchillería en la obligatoriedad del ‘made in’”.

En este sentido, apunta que “vamos a ser optimistas y a confiar en nuestros representantes políticos, porque la verdad es que siempre han estado a nuestro lado, trabajando; de modo que aprovecho la ocasión para agradecer (tanto a un Partido como a otro) su apoyo porque, como me gusta decir, el acero de nuestros cuchillos y nuestras navajas no tiene ningún color político, y la verdad es que hay que agradecer a todas las formaciones políticas que nos representan el apoyo que estamos recibiendo por su parte; sabemos que es difícil conseguirlo, porque es complicado que toda se ponga de acuerdo, pero somos conscientes de que se está trabajando en ello y puede ser que el día de mañana lo consigamos… Desde APRECU no se nos van a quitar las ganas de trabajar en ello, y estamos en contacto permanente con para conocer la evolución de la situación al respecto”, afirma.

Por seis siglos más de historia…

Rendidos a la evidencia de un oficio que tiene mucho pasado en esta tierra, le requerimos a Juan Andrés Barbero (ahora que estamos en fechas en las que hacerlo es habitual) que nos diga qué pediría para que esta tradición tenga más futuro que historia si cabe. Sonríe.

“No te voy a decir que el consumidor compre más nuestros productos, porque el consumidor los compra y los pide (como he dicho anteriormente, el ciudadano de Albacete es ‘un embajador’), pero sí solicitaría respaldo al consumidor, para que sepa lo que compra; por tanto, pediría que nos incluyan ya en ese Reglamento del ‘made in’ porque sería un paso de gigante conseguirlo, sería ‘pillar al pillo’ que quiere engañar al consumidor marcando con la palabra ‘Albacete’ al producto chino”.

Dicho esto, añade que “esto es una cadena, entre todos podemos tirar para adelante, haciendo que nuestro consumo prioritario sea de nuestros productos autóctonos porque, igual que nos gusta comprar nuestros vinos, nuestros quesos… nos gusta comprar también nuestra cuchillería, y estoy seguro de que el consumidor (si no se le engaña) consume nuestros productos y los pasea por todo el mundo”.

“A este nuevo le pediríamos esas condiciones -concluye-, que logremos el ‘made in’‘, y que consigamos entre todos crear más puestos de trabajo y llegar a esas pautas que teníamos hace dos décadas, con 2.000 personas trabajando en este sector de la cuchillería; eso pediríamos: poder rescatar a esos trabajadores que se quedaron en el paro a los que, por desgracia, tuvimos que despedir a pesar de haber estado más de quince o veinte años a nuestro lado trabajando, poder volverles a dar empleo en este oficio, al que le deseo también que siga por lo menos seis siglos más”.

Hasta aquí la versión escrita de la entrevista concedida por el presidente de la Asociación de Cuchillería y Afines (APRECU). Juan Andrés Barbero ha abierto al Grupo Multimedia de Comunicación La Cerca las puertas de su comercio, en el corazón de Albacete (frente al Museo de la Cuchillería), para darnos cuenta del pasado, el presente y el futuro del sector más emblemático de esta tierra. Pueden escuchar sus palabras mediante el vídeo que acompaña a este texto.