Confirma de inicio Blanca Fernández que “en ningún caso” en el seno del Grupo Parlamentario Socialista en las Cortes autonómicas tuvieron tan siquiera un indicio de que Podemos acabaría votando el pasado 7 de abril en contra del proyecto de presupuestos regionales para 2017 presentado por el .

Refuerza sus palabras con unas recientes declaraciones en las que el diputado regional de Podemos, , asegura (a través de un artículo de opinión) que “la decisión a él mismo se le comunicó una hora antes de la votación, por tanto es claro que se refuerzan nuestras tesis sobre que fue una decisión precipitada, que no se consensuó (ni con esa , ni con el Círculo ni con ni con nadie) y que fue probablemente tomada en un despacho y con precipitación por no sabemos muy bien por qué razones (porque las que dan son peregrinas y no tienen nada que ver con la realidad de lo que se negoció durante meses con Podemos)”.

Fernández defiende que “este Gobierno ha negociado hasta la extenuación, el Grupo Parlamentario Socialista también, y con toda la lealtad” y subraya que no se entendió esa decisión “de última hora y sin avisar, porque lo que estaba en juego es mucho más que la posición estratégica de Podemos, del PSOE o del PP: eran las condiciones de vida de mucha gente que dependían de un presupuesto tan social y tan extraordinario que traía 300 millones de euros más para gasto social a nuestra región”.

“Muchas de las cosas que hoy explica el portavoz de Podemos como ‘acuerdos de mínimos’ son cuestiones que ya estaban negociadas y ya se incluían en los presupuestos”

Profundizando precisamente en ese artículo publicado del diputado regional de Podemos, David Llorente, éste califica el rechazo al presupuesto autonómico de 2017 como un “fracaso político compartido” e insta a “hacer autocrítica en el seno de Podemos ante lo sucedido y a abrir una renegociación con el PSOE del presupuesto regional” que se centre en las enmiendas parciales sobre las que hay “importantes discrepancias” y se oriente a alcanzar “cuatro acuerdos básicos referentes a sanidad y servicios sociales (reducir derivaciones y gestión directa de residencias de mayores y dependientes); educación y cultura (redistribuir fondos desde la educación concertada y gestión directa de los museos); agricultura y medio ambiente (archivar los expedientes de tierras raras y revertir los recortes a la ecológica) y contra la violencia machista (refuerzo de la red de centros de la mujer)”.

Sobre si cabría esa posibilidad de sentarse nuevamente a trabajar, la portavoz del Grupo Socialista en las Cortes regionales explica que “el problema es la desconfianza” si bien señala que “el Gobierno y el Grupo Parlamentario del PSOE en Castilla-La Mancha lo que queremos es que las cosas funcionen y salgan adelante”.

Entiende que “Llorente ha sido sincero en decirnos a todos lo que ya sabíamos: que es una decisión que se tomó una hora antes y que nadie conocía” pero recalca que “muchas de las cosas que hoy explica el portavoz de Podemos como ‘acuerdos de mínimos’ son cuestiones que ya estaban negociadas y ya se incluían en los presupuestos”, poniendo como ejemplos un plan de construcción de colegios nuevos para quitar barracones, la priorización de la educación pública sobre la concertada, la apuesta social (con el ‘plan de garantía de rentas’ como eje, con 120 millones de euros)… temas que, recuerda Fernández, ya se habían contemplado en las cuentas que se echaron atrás.

“No se puede sorber y soplar al mismo tiempo -afirma la portavoz del Grupo Socialista en las Cortes-; nos dice David Llorente que recuperemos las primas de la agricultura ecológica pero que, al mismo tiempo, no le quitemos dinero a los jóvenes agricultores ni al regadío (cuando en sus enmiendas les quitaba dinero precisamente a estas dos cuestiones para dárselo a la agricultura ecológica…”. Fernández les reprocha que desde aboguen por “aumentar el gasto pero sin recortar nada” porque eso, “en técnica presupuestaria, no es viable”.

Además, defiende que desde el PSOE “estamos intentando explicar las enmiendas de Podemos que no hemos asumido porque, lógicamente, nos las presentaron por sorpresa”. Defiende que ella misma estuvo negociando con Podemos “el día antes de que se cerrara el plazo de presentación de enmiendas” y se dio cuenta de que “nos ocultaban información”: “Fui muy clara, y le dije a que no podía ser que el Grupo Socialista (y yo misma) estemos con las cartas encima de la mesa en este momento y con toda transparencia y lealtad y tú me estés ocultando información y me estés ocultando enmiendas… esto no es leal, no es razonable y no es sensato; y su respuesta fue reírse y decir que no me preocupara que no iba a ser para tanto…” afirma, subrayando que “no se nos dijo en ningún momento que esas enmiendas fueran imprescindibles para aprobar el presupuesto (de hecho, se habían pactado enmiendas, se había pactado el propio presupuesto…), de modo que no hay quien lo entienda; yo creo que Podemos lo que está haciendo ahora es intentar buscar un relato para explicar su voto, pero son excusas que no se corresponden con la realidad”.

“En Podemos tratan de buscar ahora algún relato que sustente tanto daño que se hace a tanta gente al rechazar estos presupuestos”

Y de ese discurso que asegura que está buscando ahora Podemos para justificar su voto en contra al proyecto de presupuestos para 2017 en Castilla-La Mancha, lo que a Blanca Fernández más le “indigna” es “que ahora nos digan que esas enmiendas eran imprescindibles, cuando eso no fue así en ningún caso”, cuestión que asegura desde su propia participación, en primera persona, en la negociación de las enmiendas con Podemos: “Las enmiendas que eran imprescindibles las habíamos negociado, nuestra posición de voto se fundamentó precisamente en esas negociaciones previas; a lo largo de las semanas que duró la tramitación de los presupuestos (y de las enmiendas) no se nos dijo de ninguna manera que fueran imprescindibles y, para corroborar lo que digo, no basta sólo leer el artículo del diputado regional de Podemos, sino que vale mirar que en Comisión (una semana antes) se aprobaron los presupuestos con las mismas enmiendas aprobadas finalmente en el Pleno”.

Reitera nuevamente que desde Podemos “habían votado que sí a los presupuestos, y como no había habido avisos previos de ningún tipo, fue inexplicable lo que pasó en el Pleno (de ahí la cara de sorpresa de todo el mundo)” y que ahora en la formación morada sólo intentan “buscar un relato que sustente tanto daño que se hace a tanta gente al rechazar estos presupuestos”.

Pone otro ejemplo a lo que entiende ‘mentiras’ lanzadas desde Podemos sobre lo sucedido: “Dicen que quieren reducir las derivaciones cuando ya se han reducido las derivaciones en nuestro sistema sanitario a un tercio de lo que había… lo que no se puede es poner en riesgo la salud de las personas; el objetivo a corto, medio y largo plazo del Gobierno es evidente: construir todas las infraestructuras sanitarias que paralizó Cospedal, comprar todo el equipamiento para fortalecer el servicio público sanitario y evitar tener que derivar (algo que ya se ha empezado a hacer y que queríamos continuar logrando en el medio y largo plazo); pero para eso se necesitaban estos presupuestos, sin presupuestos no se va a poder hacer”, repite.

“Es verdad que se puede funcionar con los presupuestos prorrogados, pero también es verdad que se pierden 300 millones de euros que no se van a poder ejecutar…”

Personalmente, Blanca Fernández considera que detrás del rechazo de Podemos a los presupuestos regionales para 2017 hay diversas causas: “Probablemente al verse ‘descubiertos’ en algunas de las enmiendas que suponían recortes muy duros a la cultura e incluso a los recursos socio-sanitarios, y después de ver la reacción de esos colectivos, ver a la ciudadanía protestando, ver a los sindicatos y a los trabajadores llamando a Podemos para que por favor retiraran esas enmiendas que suponían el despido de mucha gente (incluso el cierre de mucha gente)… lo que les ha pasado ha sido quizá un ataque de soberbia” asegura Fernández, quien le indica a García Molina que lo que él interpreta como “técnicas mafiosas” (al referirse a gente o colectivos que les llamaban para que cambiaran de posición) no era otra cosa que “ciudadanía, gente que se movilizaba para defender esas cuestiones (como la cultura o los servicios sociales)”.

Estos días hemos podido escuchar a llamar a la calma y asegurar que no hay razones para un adelanto electoral y que se puede funcionar con los presupuestos prorrogados de 2016… Sobre si hay motivos para la preocupación entre la ciudadanía, la portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en las Cortes señala que “es verdad que se puede funcionar con los presupuestos prorrogados (y, de hecho, sólo dos Comunidades Autónomas han aprobado sus presupuestos); dicho esto, también es verdad que se pierden 300 millones de euros que no se van a poder ejecutar”.

Eso se traducirá en diversas cuestiones, entre las que Blanca Fernández apunta que “los colegios que había en ese plan de infraestructuras no se van a poder construir; el dinero de aumento en servicios sociales, en educación y en sanidad no se va a poder hacer; las nóminas de los 410 docentes interinos más que se contrataron a cuenta de los presupuestos 2017 hay que seguir pagándolas a pesar de que no haya presupuestos, por tanto esos 30 o 40 millones de euros que suponen esas nóminas hay que quitarlos de otro sitio… Cuando se aprueben los Presupuestos Generales del Estado (si se aprueban) y tengan incorporado el 1% de incremento de retribuciones de los empleados públicos, C-LM va a tener que asumir ese incremento, pero esos 30 o 35 millones de euros que costará hay que recortarlos de otro sitio, porque no contamos con los 300 millones de euros más que contenían los presupuestos de 2017… y esa analogía la podemos hacer en muchas cosas”.

Por ejemplo, también afirma sobre las Ofertas de Empleo Público que “algunas podrán salir (las que ya tenemos la Relación de Puestos de Trabajo con los presupuestos de 2016), pero otras (que tenía una nueva RPT, una nueva consolidación de plazas en los presupuestos de 2017 que no se han aprobado) no van a poder salir (como las de agentes forestales)”, y se refiere igualmente a otras cuestiones “como el programa de prevención de cáncer de mama que se iba a implementar a miles de mujeres o como el plan de prevención de cáncer de colon que se iba a implementar a decenas de miles de personas” y que se convertirán en planes que “sufren un año de retraso”.

Señala, a raíz de estos ejemplos, que “lógicamente, no se cae el mundo ni Castilla-La Mancha, pero hay mucha gente que tenía muchas expectativas reales sobre un presupuesto que era objetivamente muy bueno que se van a caer (cuantitativamente hablando, por importe de 300 millones de euros)”.

“Nosotros podemos negociar sobre la base de este presupuesto, del que existe, del que ya habíamos negociado”

Los presupuestos de 2016 están prorrogados; no obstante, hay de plazo hasta junio para llevar un nuevo borrador de presupuestos para 2017 a las Cortes regionales, si bien Blanca Fernández explica: “Esto que nos pide Podemos de ‘un trámite muy rápido y que se debatan sólo las enmiendas’… no; es que se tiene que volver a iniciar todo de nuevo; nosotros podemos negociar sobre la base de este presupuesto, del que existe, del que ya habíamos negociado; ahora, porque Podemos cambiara de opinión en el último minuto… además, exactamente no sabemos qué es lo que quieren modificar (porque una cosa es lo que se dice y otra cosa es la realidad)” señala la portavoz del Grupo Socialista en las Cortes autonómicas, recordando una vez más que las cuestiones que ahora Podemos pone como condicionantes ya habían sido asumidas en presupuestos rechazados.

Asegura que “más allá de brindis al sol” y entendiendo “que Podemos tenga que buscar ahora el discurso para que su gente no les diga que la han dejado colgada y que encima no han consultado”, les dice que “realmente si tienen ganas de negociar, que nos lo hagan saber directamente y no por los medios de comunicación”.

Fernández subraya que “lo que está claro es que para este Gobierno (y para el Grupo Parlamentario Socialista), más allá de la traición que ha sentido con esta posición de voto decidida en el último momento y sin ningún argumento de peso político serio, está por encima de todo nuestro interés de que las cosas funcionen, de que las cosas marchen bien y de que se puedan hacer todos los planes que el Gobierno tenía”, refiriéndose a cuestiones que están “muy por encima del daño político que nos hayan podido hacer, porque para nosotros lo principal es la gente (incluso la que se pueda manifestar en contra del PSOE)”.

“Vamos a seguir trabajando”

Tras lo sucedido con los presupuestos el pasado 7 de abril, desde el Gobierno regional anunciaron que llevarán a cabo más de 200 reuniones con diferentes colectivos para darles a conocer la nueva situación desencadenada. Algunos de esos encuentros ya se han producido, y Fernández nos explica que en ellos se están encontrando “en primer lugar, estupor (porque cuando en enero Podemos hace la presentación de los presupuestos con el consejero de Hacienda y hace evidente su apoyo, nadie se explica este giro); luego estamos viendo también indignación (porque cuando le explicas a un colectivo en qué parte le toca… pues lógicamente la indignación forma parte de la reacción humana); y, después, también nos encontramos la búsqueda de soluciones”.

Y precisamente en esto último es en lo que asegura que están inmersos, en la búsqueda de soluciones: “Buscaremos el margen de maniobra que nos dejan estos presupuestos (que es limitado) acometer; vamos a seguir trabajando”, concluye.

Si lo desean, pueden escuchar al completo esta entrevista telefónica a la portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en las Cortes de Castilla-La Mancha, Blanca Fernández, mediante el archivo de audio que acompaña a esta versión escrita de la misma.