Josep Borrell agradece el interés con que está siendo acogido este libro que salió a la venta este mismo lunes, 8 de mayo, y en el que explica que no solamente trata “lo que está pasando ahora o lo que pasó hace nueve meses (que también), sino lo que podemos llamar la crisis general que vive la socialdemocracia en Europa (con el ejemplo más reciente en Francia, con un al borde la desaparición…)”.

Y es que afirma que “lo que nos pasa en España no es sólo un problema de Pedro Sánchez (como algunos pretenden decir, como si bastara con cambiar el líder para resolverlo todo…), el problema es más de fondo y afecta a todos los países”.

Todavía no ha tenido tiempo de recibir ‘feedback’ o eco sobre las impresiones que despierta este libro, pero sí ha podido palpar ya que ‘Los Idus de octubre; Reflexiones sobre la crisis de la socialdemocracia y el futuro del PSOE’ suscita “mucho interés” como, de momento, se puede comprobar en las presentaciones que está haciendo de la obra durante estos intensos días.

Asegura que “no es un libro en apoyo a una candidatura” si bien no elude que “es obvio” que él apoya a Pedro Sánchez, hecho al margen del cual el libro lo que pretende es “analizar con la máxima objetividad posible lo que pasó, no en los últimos nueve meses (porque creo que la crisis del PSOE viene de mucho más allá, de 2010, cuando Zapatero cambió radicalmente de política económica)”, momento a partir del cual considera que “los socialistas no hemos sido capaces de construir un relato que explicara ese cambio, quedando también muchos de los éxitos del Gobierno de Zapatero oscurecidos por eso”.

Desde ahí, subraya que “en España y en toda Europa han surgido movimientos alternativos que demuestran, insisto, que el problema no es la falta de liderazgo ‘de funalito aquí’…”, poniendo ejemplos similares a lo largo y ancho del viejo continente, donde han ido surgiendo demandas sociales que los partidos tradicionales percibe que “no han sabido canalizar”. ¿Por qué? La respuesta es, precisamente, lo que Josep Borrell trata de analizar en este libro.

Los ‘idus’ del PSOE, “un trauma político a partir de que los dirigentes socialistas no se dijeron la verdad los unos a los otros sobre qué había que hacer después de las segundas elecciones”

Simbología ya en el propio título elegido para el libro, en alusión a los ‘idus’ o esos momentos clave en el calendario. “Se refiere al momento en que el César es asesinado y se producen una serie de largas guerras civiles que asolaron el ” explica, reflejándolo en la realidad sobre la que él ha escrito esta obra: “Un trauma político a partir de que los dirigentes socialistas no se dijeron la verdad los unos a los otros sobre qué había que hacer después de las segundas elecciones”.

Recuerda cómo en ese momento él, vía artículo de prensa publicado en un periódico de , “viendo que Podemos entonces no tenía ningunas ganas de apoyar un y que dentro del Partido Socialista tampoco había ganas de hacer posible un Gobierno presidido por Pedro Sánchez”, abogó por la opción que consideraba más inteligente en esa fecha: “negociar la abstención” señala, subrayando nuevamente la palabra ‘negociar’.

Relata cómo luego “el propio aprobó el seguir con el ‘no’, pero era una unidad de boquilla porque ahí sus miembros no cuestionaron el ‘no’ pero sí lo hicieron en la calle, en los medios de comunicación, debilitando la posición del secretario general y acabando con una dimisión en bloque (que no me pareció la forma adecuada para criticar a una Dirección)” dice, recordando cómo en sus “tiempos de viejo militante” se optaba por una moción de censura cuando se estaba en desacuerdo. Una situación (la escogida entonces) que, en cualquier caso, le pareció “un procedimiento irregular”.

“Si de verdad no se quería intentar formar Gobierno, los mismos que en el Comité Federal apoyaron el ‘no es no’ tenían que haber dicho que había que negociar una abstención… pero no se dijeron la verdad”, reitera.

“A Pedro le han colgado el sambenito de ‘peligroso extremista’ y yo creo que no lo es; yo no lo soy, pero cuando me presenté a las primarias en el año ’98 también dijeron lo mismo… la posición de ‘extremista’ salta inmediatamente cada vez que alguien cuestiona el poder constituido”

Josep Borrell siempre habló de una ‘campaña de acoso y derribo contra Pedro Sánchez’ en la que participaron desde diferentes medios, a periodistas de renombre, dirigentes territoriales y ‘grandes figuras’ del pasado socialista (y en cierta manera todo aquello le llevó a escribir este libro)… En ese sentido, ¿ha cambiado en algo aquel escenario con respecto al que se ha planteado ahora de cara a las primarias? Se lo planteamos apenas un día después de que, por ejemplo, los dos mayores bancos por activos de Estados Unidos hayan coincidido en manifestar que ‘una victoria de Pedro Sánchez en las primarias del PSOE tendría unas consecuencias negativas sobre la economía de España…’.

“La campaña es muy dura ya… -afirma-; hay una rara unanimidad: desde La Razón a El País, y todo el espectro político, tienen una actitud de hostilidad que raya en lo inaceptable desde el punto de vista de lo que son los insultos personales (no sólo de lo que son las líneas editoriales)”.

Sobre esa postura mostrada desde esos dos bancos americanos, sonríe y afirma no ver “por qué Sánchez pondría en peligro la economía española…”, si bien dice entender que “al establishment financiero lo que le interesa es un Partido Socialista que no cuestione en exceso la actual situación… a Pedro le han colgado el sambenito de ‘peligroso extremista’ y yo creo que no lo es; yo no lo soy, pero cuando me presenté a las primarias en el año ’98 también dijeron lo mismo… la posición de ‘extremista’ salta inmediatamente cada vez que alguien cuestiona el poder constituido”.

La imagen de ‘ganador’ y ‘perdedor’ en torno a los candidatos a las primarias, un “producto prefabricado”

Tal y como ha aludido algunas líneas arriba, Borrell mantiene que la debacle del PSOE comenzó ya con los Gobiernos de Zapatero, sobre todo en el tramo final. A día de hoy, desde la candidatura de , uno de los principales argumentos es el de contraponer la figura de ella como ganadora nata a la de Pedro Sánchez como el perdedor que ha cosechado los peores resultados electorales del PSOE en su historia.

A pesar de la abstención que finalmente hubo en el PSOE, estos días Díaz ha dicho ‘defiendo el ‘no’ a Rajoy, pero eso se consigue ganando, como hice en Andalucía’, y asegura que no se conforma con esos 90 ni 85 diputados, sino que sale a ganar ¿A día de hoy, es factible un PSOE capaz de lograr esas cotas de confianza propias de un escenario en el que no existía Podemos?

“Diciendo simplemente ‘quiero ganar, quiero ganar, quiero ganar y tengo muchas ganas de ganar…’, no, hará falta algo más”, señala. Considera que esta imagen de ‘ganador’ y ‘perdedor’ es “un producto prefabricado” y, admitiendo que Pedro Sánchez cosechó los peores resultados en unas Generales, añade que “Susana Díaz cosechó los peores resultados de la historia en las elecciones Autonómicas en Andalucía perdiendo más de 4 puntos, y el señor Lambán perdió 7’5 puntos, y el señor Page perdió 7 puntos y pico en sus respectivas elecciones Autonómicas, de modo que eso de que unos son ganadores y otros no… yo creo que todos son perdedores; ganar, ganar… a perder 4 puntos y pico yo no le llamaría ganar”, apunta.

“Con una campaña tan larga (innecesariamente larga) como ésta en la que todos han podido explicar bien sus programas… si todos nos tomamos en serio esto, se debería aceptar el resultado”

La voz la tendrán, el 21 de mayo, los militantes. Si esa noche Pedro Sánchez fuese elegido nuevamente secretario general del PSOE por la militancia, preguntamos a Josep Borrell qué tranquilidad tendría dicha militancia de que en ‘x’ tiempo su fin no será el mismo que el aquel 1 de octubre de 2016…

“Hombre, suponemos que todo el mundo aceptará el resultado, ¿no? vamos, espero”, responde, a lo que nosotros le replanteamos que no pareció aceptarse (visto lo visto) la vez anterior… “Pero esta vez está más claro cuál es la alternativa, cuál es el debate; la otra vez no se aceptó, alguien tendrá que explicar por qué, desde luego no soy quién para hacerlo porque no he sido parte del problema pero, esta vez, con una campaña tan larga (innecesariamente larga) como ésta en la que todos han podido explicar bien sus programas… si todos nos tomamos en serio esto, se debería aceptar el resultado”.

E incide en que aceptar el resultado no quiere decir que todo el mundo vaya a pensar lo mismo al día siguiente: “En los partidos políticos siempre hay diferencias de opinión interna, siempre ha sido así, pero hay que esperar que el resultado se acepte aunque está claro que las discrepancias no van a desaparecer, pero eso es una cosa y, otra, la lealtad orgánica”.

“Los partidos políticos están perdiendo la partida frente a los movimientos participativos”

¿Qué papel debería tener el PSOE de nuestro país desde esa fecha en el impulso de renovación que, como ha explicado al comienzo de esta conversación, precisa la socialdemocracia europea?

Josep Borrell cree que de aquí tendría que salir “un Partido Socialista más democrático en su funcionamiento interno, más participativo (porque los afiliados a un partido piden contribuir cada vez más a una decisión trascendental, como sucede en el Partido Socialista alemán sin que parezca estar ‘Podemizado’…)”.

“Los partidos políticos están perdiendo la partida frente a los movimientos participativos” señala y, frente a eso, insta a los partidos tradicionales a adaptarse porque “de lo contrario, van a tener problemas para subsistir”, por eso reitera esperar que de estas primarias salga “un Partido Socialista donde los dirigentes entiendan que hace falta menos endogamia interna y donde los ciudadanos que no aspiran a tener un cargo político tengan una ocasión de participar en política y de opinar”, concluye.

Si lo desean, les invitamos a escuchar al completo esta entrevista telefónica a Josep Borrell, que se encuentra estos días presentando su libro ‘Los Idus de octubre, Reflexiones sobre la crisis de la socialdemocracia y el futuro del PSOE’. Pueden hacerlo mediante el archivo de audio que acompaña a esta versión por escrito.