“Siempre tienes la ilusión de que va a salir bien, de que el proyecto poco a poco va a ir funcionando… pero nunca sabes qué va a ocurrir comienza contándonos Lola-; la verdad es que me considero una persona muy positiva y sí que creía mucho en lo que estaba haciendo y me empeñé en que saliera para adelante, contra corriente (porque la verdad es que empecé en el año 2012, en una época muy complicada en plena crisis, y la gente no apostaba mucho porque era una boutique un poco especial y muchos se preguntaban cómo en crisis se iban a vender estas prendas…); pero realmente a día de hoy estoy contentísima porque mi proyecto ha salido adelante, porque la gente ha creído en mí y ha apostado por mí, y eso para mí es la mayor satisfacción que se puede conseguir”.

“Siento que en estos cinco años he avanzado mucho, como empresaria y como persona”

Mujer positiva y optimista 100%, la palabra ‘evolución’ es una constante en su vida. Cambió su profesión como aboga por su pasión, que es la moda y, hasta el día de hoy, esa evolución hace cada día de ella una más completa mujer, persona y empresaria.

“La verdad es que te haces más fuerte; yo terminé la carrera de Derecho y empecé a trabajar en la empresa privada en un sector totalmente distinto, y acabé encauzando mi camino en el de la moda porque era mi pasión; a pesar de que es poco tiempo, sí que siento que en estos cinco años he avanzado mucho, como empresaria y como persona, porque he aprendido mucho (de mis clientes, de mis amigos, de mi familia, de las personas con las que yo normalmente trabajo…) y eso siempre te enriquece”, subraya.

Asegura que “con constancia, con muchísimo trabajo, con dedicación… los resultados han sido muy satisfactorios en todo: en el trabajo, en el día a día, en conocer más este sector (porque yo la verdad no lo conocía, simplemente era una apasionada de la moda que creía en un proyecto y se lanzó), pero sí que he ido aprendiendo de todo lo que he tenido a mi alrededor; creo que es fundamental escuchar mucho, también a los profesionales con los que trabajo (diseñadores y gente relacionada con el sector)”.

Confiesa que es una mujer que no para y a la que le gusta “hacer de todo” porque, simplemente, necesita sentir que avanza: “Siempre me he marcado una meta, y las metas que he ido marcándome siempre se han cumplido, y eso es satisfactorio la verdad que sí… Pero la clave es aprender, y el análisis que hago de estos años es muy bueno, a nivel profesional, a nivel de mujer y de lo que quería realmente (y todo lo que me queda porque yo no paro, me encanta plantarme metas nuevas, proyectos nuevos y siempre estoy dispuesta en este sentido), me gusta innovar y si he terminado un proyecto, continuar con otro ¿por qué no? claro que sí…”.

“La moda es muy creativa y al final tenemos que lograr que esa creatividad se vea en la calle, que es lo que yo he querido transmitir aquí con mi boutique”

Su ‘primer reto’ vino de la mano de esta boutique única que nació de ese amor por la moda que siente desde que era muy niña. Con esfuerzo, constancia y, sobre todo, creyendo en sí misma y en su proyecto, ha demostrado a aquellos que veían en el objetivo ‘una locura’ tratándose de Albacete (y en plena crisis) que cuando algo merece la pena y se trabaja, se consigue.

“Es cierto que lo primero era sacarme mi carrera y formarme como persona, luego me introduje en el sector privado e iba avanzando pero siempre me rondaba la idea de hacer algo relacionado con lo que realmente me gusta… me encanta el Derecho, es cierto, pero había algo que me decía que necesitaba hacer algo relacionado con la moda; estuve buscando montar algo relacionado con alguna franquicia o similar para iniciarme un poquito, pero ahí realmente no veía nada que me encajara, y me dije ¿por qué no montar algo mío, algo que me identifique, que identifique mi personalidad?”, una primera pregunta que, afortunadamente, no dejó en eso, sino que luchó por responder con realidades.

“Es verdad que la gente me conoce un poco por mis estilismos o mi forma de vestir (que dicen que es especial y que yo llamaría ‘distinta’), pero siempre he pensado que hay que diferenciarse de los demás, y en la moda pasa lo mismo: la moda es muy creativa y al final tenemos que lograr que esa creatividad se vea en la calle, que es lo que yo he querido transmitir aquí con mi boutique; decidí lanzarme y crearla, a contracorriente, porque pocos confiaban en algo así para la ciudad de Albacete, pero yo estaba empeñada, creía en la gente de Albacete porque aquí se vive mucho la moda, más de lo que nos pensamos; quise apostar por mi ciudad y lo tenía tan claro que por mucha negatividad o inconvenientes que encontrara, confié mucho en mí misma y me dije que esto tenía que salir para adelante… y salió”, sonríe.

Salió, porque ella creía en la gente de Albacete y eso ha hecho que la gente de Albacete haya creído en ella. Y porque detrás de su imagen admirablemente ‘distinta’ hay alguien que, simplemente, disfruta viviendo por y para el cliente y viendo realizado también su sueño de ver su huella en las mujeres que recorren estas calles ‘Siguiendo Tendencias’ que también hablan de su personalidad.

Confiesa estar “agradecidísima” por la acogida que ha tenido en Albacete: “Costó, las cosas no son fáciles nunca (y menos cuando inicias un negocio, cuesta lanzarlo y mantenerlo); es verdad que al principio la gente tenía dudas al entrar, un poco de ‘miedo’ porque se pensaba que aquí había precios inalcanzables (que no es así, y poco a poco la gente lo ha ido descubriendo); me han ido conociendo (porque no sé qué imagen tengo en la calle pero la gente era un poco reacia a acercarse o me veían un poco inalcanzable, y luego al entrar a la boutique, conocerme, tratarme… ese ‘miedo’ desapareció); soy una persona de lo más normal, que estoy aquí para asesorar a mis clientes de forma totalmente personal”.

Pone en valor que su boutique se diferencia de todo lo demás porque trabaja de modo distinto: “Cuido mucho al cliente, me preocupo mucho por él ‘de arriba abajo’ creando un ‘look’ completo, un asesoramiento de lo que necesite… es decir, vivimos para y por el cliente, y para mí es fundamental porque me encanta hacer mi trabajo, es mi pasión; es de agradecer porque a día de hoy he conseguido que mis clientas confíen plenamente en mí, y eso es un orgullo porque es mi forma de trabajar; el que Albacete apueste por mí (y que incluso tenga gente de toda España que se desplaza a propósito para conocer mi boutique y conocerme a mí), me hace estar encantada no, lo siguiente”.

“Yo necesito hacer cosas; cuando consigo un proyecto, voy a por el siguiente”

Su historia de ‘retos alcanzados’ nos lleva a otro que, a todas luces, ha resultado determinante para la vida (en el máximo sentido de la palabra) de esta ciudad. Ab Fashion Day ha hecho de Albacete un lugar que no es ajeno a la moda creciendo hasta convertirse en un referente nacional.

“Yo no soy una persona que se estanque, yo necesito hacer cosas; cuando consigo un proyecto, voy a por el siguiente porque si no… no sería yo en este caso, y fue estudiando un poco al cliente que percibí la lejanía con la que se veían las grandes pasarelas, como si fueran inalcanzables… yo quería romper todo eso y me plantee hacer un desfile”.

Recuerda que inicialmente hizo uno en su boutique hablando con los diseñadores con los que trabaja y con sus clientas: “Así lo hice y resultó muy bien porque vino mucha gente; luego me propusieron hacer otros pequeños desfiles en Albacete, pero como que eso ya se me quedaba corto… de modo que me dije ¿por qué no hacer un desfile ‘en condiciones’ aquí en Albacete; algo que al final fuera un evento en el que la gente de aquí creara sinergias entre ella y se estableciera cercanía entre los diseñadores con los que trabajo en mi boutique y la gente de Albacete…?”, otra de esas mágicas preguntas que se atrevió a responder con hechos.

“Hablé con los diseñadores, les invité a asistir, se mostraron encantados y me abrieron las puertas desde el primer momento; también me dirigí a las instituciones porque necesitaba apoyo para alcanzar las dimensiones con las que yo quería trabajar (es verdad que siempre intento pensar lo más alto para luego ir bajando…)- sonríe-; pero siempre pensando en grande porque creo que Albacete se lo merece, es una ciudad que creo que tiene gran potencial y la gente de aquí necesita moverse, hay que crear eventos, hay que hacer cosas nuevas… y así fue: lo plantee y empecé a moverme (con patrocinadores, estudiando cómo financiar ese proyecto)… y tuve tal acogida que no me lo creía ni yo; me abrieron las puertas por donde fui; 900 asistentes (y 300 en lista de espera) en la I edición; en cada cosa que hago el apoyo de la gente no tiene precio, es un valor añadido… Vamos ya por la IV edición y cada vez se va haciendo mayor: empezamos por un día, ahora vamos por dos y ¿quién sabe? Igual seguimos con una semana…” dice, sabiéndola capaz de cumplirlo.

“Siempre me han llamado muchísimo la atención los jóvenes talentos porque en ellos he visto muchísima creatividad”

Y de la creadora de ‘¿por qué no abrir mi propia boutique con mi estilo y en mi ciudad?’ y ‘¿por qué no celebrar un desfile en condiciones en Albacete?’, nació también ‘¿por qué no dar oportunidades a nuestros jóvenes talentos en un concurso que les sirva de escaparate en el que mostrar su valía y sus ilusiones?’… otro objetivo cumplido.

“He apostado mucho por los jóvenes talentos, siempre me han llamado muchísimo la atención porque en ellos he visto muchísima creatividad (cosa que, lamentablemente y por la crisis, se ha ido perdiendo en la moda española a día de hoy, que parece que esto va relanzándose); para esos jóvenes se trata de su primera presentación, con lo cual ponen todas sus fuerzas en ella y ves cosas increíbles”, relata.

Para Lola Muñoz, la moda es cultura y “ver esas obras de arte que realizan esos jóvenes talentos tiene un valor añadido; es verdad que vienen muchísimos diseñadores a pedirme ayuda, y viendo todas las solicitudes que tuve, me dije ¿por qué no apoyarlos? Siempre lo he hecho (tanto en mi boutique como de forma personal)”. Tercera pregunta crucial de esta historia, también con respuesta positiva.

“El año pasado me plantee crear un concurso de jóvenes talentos en el que se valorara a todos aquellos que se quisieran presentar y ganara el que más votos recibiese; y así se hizo, tuvo también muchísimo éxito (se presentaron más de 50); estoy encantada porque veo Fashion ha cogido una magnitud considerable a nivel nacional; al final lo que sucede es que concentramos gente de Albacete (porque los profesionales y toda la gente que trabaja conmigo son de aquí) y el apoyo de Asociaciones muy importantes como ACME (la Asociación de Creadores de Moda Española)… todo esto está cogiendo tal repercusión que al final estamos hablando de un evento a nivel nacional”, sonríe de nuevo.

“La moda española ha tenido poca consideración (o no la adecuada) a la hora de valorarla y ponerla en el sitio en el que realmente tiene que estar”

Quizá haber dado respuesta a esas preguntas de las que nacieron sus retos ha permitido que quienes tienen la responsabilidad de hacerlo se dieran cuenta de la necesidad de apoyar nuestra moda, como una bandera, que también habla de la ‘marca España’. Si ha sido por su ímpetu que ella ha sabido dar desde Albacete o no, no lo sabemos a ciencia cierta, pero lo que es indudable es que tras todo este ‘despertar’ de la moda en esta ciudad, el ha dado un importante paso al crear el primer Plan de Promoción Internacional de la Moda.

Afirma que le parece “importantísimo” y lo argumenta desde la realidad que ha sido capaz de ver con sus propios ojos durante estos años: “Digamos que la moda española ha tenido poca consideración (o no la adecuada) a la hora de valorarla y ponerla en el sitio en el que realmente tiene que estar; como he dicho antes, moda es cultura y hay que valorarla, hay creadores maravillosos y con un nivel espectacular aquí en España, y debemos saberlo y valorarlo; tenemos un gran conjunto de diseñadores que a día de hoy están saliendo fuera y que están internacionalizando nuestra moda, pero digamos que se queda un poco corto, necesitamos apoyo o financiación por parte del Gobierno para que esto tenga el empujón que necesita; y eso, a día de hoy, poco a poco va saliendo”.

Da gracias por ver cómo poco a poco “la gente se va movilizando y se va valorando más este sector, pero insisto en que se necesita posicionar la moda española en el sitio que le corresponde porque es verdad que nos valoran mucho más fuera que dentro, es lamentable tener que decir esto, pero es así; poco a poco ACME, asociaciones o el propio Gobierno están apostando por todo esto pero es vital que se haga, por eso tener noticias de iniciativas en ese sentido desde luego que es gratificante; la verdad es que es necesario porque creo que ha habido también una grave deficiencia en este sector sobre todo a la hora de formar a los diseñadores en el sentido de trabajar como empresa y en cómo poder apoyarlos a la hora de que ellos promuevan todas sus colecciones… creo que es vital y poco a poco lo estamos logrando”.

Su primera colección como diseñadora, ‘Ángel’, “algo diferente, algo con mucha personalidad y que sigo adaptando a cada tipo de cliente”

Si creían que los retos se habían acabado en esta historia de apellido ‘Muñoz’ se equivocan. Lola también ha cumplido el sueño de estrenarse como creadora. Nos cuenta que había hecho ‘sus pinitos’ diseñando algún modelo para ella o para algunas clientas que se lo pedían… y fue tal la acogida que quedó sorprendida; la gente le sugería que hiciera su propia colección, y así nació… un ‘Ángel’.

“Sí que tenía un poco de miedo porque me considero una buena profesional pero es cierto que yo la formación como diseñadora realmente no la tengo, la he adquirido a través de la experiencia con los profesionales con los que he trabajado; mi colección ‘Ángel’ la creé con ayuda de profesionales”, nos cuenta.

Lola Muñoz tenía las ideas muy claras ante este nuevo reto: “Cogía un papel y plasmaba mis bocetos… yo quería una colección totalmente distinta, utilizar tejidos diferentes, experimentar con los colores y con los materiales… soy una apasionada de los volúmenes y son un detalle que prima en toda la colección; yo soy una ilusionada de todo esto que ha apostado por crear una colección con muchísimo trabajo y al final ha salido muy bien, ha tenido mucho éxito, hemos empezado a venderla ahora en esta temporada de primavera/verano y ha tenido muchísima acogida”.

Afirma estar “sorprendida” porque se considera “una principiante de todo esto”, pero ver que la gente valora lo que hace es más que reconfortante también con su forma de entender la moda: “Ahí se refleja también que estudio mucho al cliente y lo que demanda, manteniendo mi ‘esencia’ porque es verdad que no hago nada que realmente a mí no me guste ni compro nada que no me guste y, con mi propio estilo… al final la gente ha apostado por ello, quiere algo diferente; las clientas entran por mi puente diciendo ‘necesito algo distinto Lola, por favor asesórame y dime qué puedo llevar que no lleve nadie’… y así se creó ‘Ángel’: algo diferente, algo con mucha personalidad y que sigo adaptando a cada tipo de cliente porque la colección ha encajado diferentes series (dentro de que utilizo los volúmenes, tejidos de brillo, tejidos que incluso se han entremezclado con metales y colores muy diferentes en una gama de pasteles, turquesa, grises… y luego los tierra); he intentado introducir un poquito de todo para que cada cliente pueda tener ‘su pieza’ en esa colección; es un orgullo poder decir que ha gustado muchísimo”.

“Tener el apoyo de la familia para mí es vital porque sin ellos a día de hoy esto no podría estar donde está ni ser lo que es”

En esta trayectoria en la que Lola Muñoz ha querido rodearse de profesionales de los que nunca ha dejado de aprender, en equipo, no pueden faltar esas ‘personas especiales’, que resultan indispensables, por ejemplo, para seguir creyendo en uno mismo por complicado que sea el camino.

“Son varias ‘personas especiales’, primeramente está mi madre, que me ha apoyado muchísimo desde el primer momento y siempre ha estado ahí” y, con apenas nombrarla, se emociona (al igual que su madre que, a pocos metros de nosotras, no ha dejado de atender a la conversación capturando recuerdos con su móvil).

“La familia es súper importante; mi marido que también ha estado ahí… fíjate que somos la antítesis: uno completamente diferente del otro, pero sí es verdad que nos complementamos mucho, yo aporto la ilusión, el trabajo, ese positivismo… y luego lo tengo a él que es ‘el realista’, porque tú muchas veces tienes muchísimas ilusiones y empiezas a imaginar cosas, a crear cosas… pero tiene que haber alguien que ‘te pare los pies’ porque si no, es una locura…”, ríe, aún con los ojos vidriosos.

“Yo no tengo nunca el ‘no’ por respuesta, siempre se puede llegar a conseguir algo, de una manera o de otra, pero hay que luchar para conseguirlo, y el tener el apoyo de la familia para mí es vital porque sin ellos a día de hoy esto no podría estar donde está ni ser lo que es realmente; y luego los amigos, los amigos que te escuchan, que están ahí en cuanto abres la boca para decir que necesitas algo… eso de verdad es lo que más valoro a día de hoy, y sin todos ellos esto no podría haberse creado ni llegar a donde está”.

Donde está y donde estará porque, por fortuna, la tenacidad y las inquietudes de esta mujer son más que garantía de que Lola Muñoz sigue (y seguirá siempre) ‘Siguiendo Tendencias’.

Si lo desean, les invitamos a visionar al completo este reportaje en la boutique ‘Lola Muñoz, Siguiendo Tendencias’, a través del vídeo que acompaña a esta versión por escrito del mismo.