estrena presidencia en el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (D.O.P.) La Mancha, un cargo que asume “con muchísima responsabilidad” y con el deseo de afrontarlo como durante los quince años precedentes, lo ha hecho quien ha sido su antecesor: . Para el nuevo presidente éste es aún tiempo de asentarse y de ir tomando el pulso al funcionamiento cotidiano de este nuevo reto profesional.

Toma el relevo de alguien del que dice que “ha dejado la institución en una posición muy bien situada, y es un orgullo coger su batuta porque hay una trayectoria bastante hecha ya, y esto facilita también asumir el cargo”.

“Las bodegas están cada vez más concienciadas de que hay que salir a esos países a ofrecer nuestros productos”

Una trayectoria marcada pero, indudablemente, con muchos retos por delante que Carlos David Bonilla ya trabaja por ir alcanzando a lo largo de la que será su gestión “tratando de estar a la altura”. Él siempre ha manifestado que ‘Castilla-La Mancha es muy grande en extensión de viñedo pero también en cuanto a calidad de vinos se refiere’. Y esto último es, seguramente, lo que más nos cuesta difundir, hacer valer… ¿cuál es el camino para lograrlo y en qué situación estamos actualmente?

“Hay que seguir promocionando y seguir llegando a nuestros consumidores, seguir ofreciéndoles estos vinos de calidad que tenemos en nuestras bodegas, y yo creo que es un camino largo pero que al final se conseguirá poder demostrar lo que hoy tenemos: tenemos unos vinos con una relación calidad. Precio muy importante, y es algo que debemos de fomentar desde la propia institución; es un camino largo pero se conseguirá utilizando todos los medios (Redes Sociales, catas y demás…), ya se está llegando bien pero hay que seguir caminando”, explica.

Recientemente se aprobaba el nuevo programa de apoyo al sector vitivinícola español para el período 2019-2023 que permitirá poner a disposición del sector medidas financiadas por . Una ayuda con varios objetivos como, precisamente, la promoción de mercado en terceros países, la reconversión y reestructuración de viñedos, las inversiones, la destilación de subproductos y la ‘cosecha en verde’… Todo ello a través de más de 1.000 millones de euros en esos cinco años.

“El próximo miércoles tenemos que tener presentado el programa (tanto la D.O.P. La Mancha como las bodegas), y creo que se está haciendo cada vez más promoción; evidentemente, no la que podríamos hacer (porque hay otras Comunidades que, teniendo una extensión más pequeña, están apostando más por esa comercialización y por salir) pero esto va a más: las bodegas están cada vez más concienciadas de que hay que salir a esos países a ofrecer nuestros productos; son muchas las que han salido pero también son muchas las que todavía están por salir… Creo que estas ayudas es la única forma de poder promocionar nuestros vinos en el exterior”, nos cuenta sobre ello.

“Las cooperativas y bodegas tienen que pensar que si no se hace una promoción y no se pone dinero sobre la mesa, es muy complicado vender los productos en otros países”

Carlos David Bonilla lleva muchos años en el cooperativismo (de hecho, creó y preside la cooperativa de su pueblo, ‘Bodegas Campos Reales’), de modo que conoce bien cómo han sabido ir evolucionando y mejorando a lo largo de los años los diferentes profesionales que componen el sector del vino en Castilla-La Mancha.

“Está claro que esto ha evolucionado; igual que las cooperativas y las bodegas privadas han tenido que modernizar sus instalaciones para poder hacer unas buenas elaboraciones y poder estar a la altura con esas calidades que después van a ofrecer a los mercados, los agricultores hemos tenido que hacer una reconversión varietal (también con ayudas, evidentemente), y creo que han ido a la par: tanto los agricultores con esa reconversión varietal (porque eran necesarias otras variedades para salir al mercado, no solamente las autóctonas), y las bodegas con la tecnología que hoy tienen en ellas, que permiten hacer grandes vinos con grandes calidades que se están viendo reconocidos en los mercados”, señala.

Bonilla explica, mirando a los retos y, en especial, al de recuperar el terreno perdido con respecto a esas otras zonas del país también con gran tradición vitivinícola que sí hicieron hace tiempo los deberes en materia de promoción y nos llevan esa ventaja, que “la tecnología sí la tenemos y las bodegas se han puesto al día perfectamente; ahora hay que afrontar el tema comercial: hay bodegas que llevan en ello muchos años ya pero hay otras que no y es la labor que hay que hacer, donde hay que hacer la apuesta y donde hay que gastar dinero; evidentemente, las cooperativas y bodegas tienen que pensar que si no se hace una promoción y no se pone dinero sobre la mesa, es muy complicado vender los productos porque hay muchos vinos en los mercados que llevan años posicionados, y es necesaria la promoción para posicionarse”, reitera.

La última campaña, corte y “de gran calidad”, propicia para “aprovechar esa comercialización porque es cuando uno se puede posicionar”

Otro de los grandes ‘saltos’ que ha dado el sector en los últimos años en Castilla-La Mancha ha sido el del granel al embotellado. “Hemos pasado del granel (que estaba muy bien, y había que hacer grandes graneles) a la botella que es donde realmente se ve el beneficio: los graneles de gran calidad están bien pagados pero si están en la botella y eres capaz de comercializarla… evidentemente, multiplicas el dinero; de eso se han dado cuenta todas bodegas y están haciendo ese esfuerzo por demostrar que somos capaces de trasladar esas botellas a los mercados y que se puedan consumir y reconocer esas calidades”.

Con respecto a la última campaña, Bonilla señala que ha sido corta y, por ello, (al no haber podredumbres y otros factores nocivos), “de gran calidad”. Por ese lado, destaca que “el agricultor ha hecho sus deberes” y que después ha estado en manos de las bodegas hacer “buenos vinos” para, posteriormente, llevarlos a los mercados: “Años como estos creo que son años para aprovechar esa comercialización porque es cuando uno se puede posicionar”, subraya.

El reto de “llegar poco a poco a la gente joven para iniciarla haciéndole ver esa relación entre vino y cultura”

Somos grandes productores de vino pero poco consumidores de él… ¿a qué puede deberse esto y con qué tipo de medidas se puede ir revirtiendo esta realidad?

“Nuestra asignatura ahí es la gente joven a la que hay que acercar la cultura del vino para intentar que lo beban; las bodegas y cooperativas saben que hay que hacer un abanico muy amplio de vinos, para todas las edades (por supuesto, siempre desde los 18 años); de ese modo, y aprovechando las Redes Sociales, las catas comentadas que se realizan, el enoturismo… creo que estamos llegando poco a poco a la gente joven para iniciarla en el vino haciéndole ver esa relación entre vino y cultura… va a costar pero considero que vamos a conseguir que, a lo largo delos próximos años, el consumo pueda aumentar”, señala.

Apunta realidades habituales en otras zonas de España donde “el ‘chateo’ es muy típico y está muy asentado entre la gente joven”, un ejemplo que seguir en esa asignatura pendiente que tiene Castilla-La Mancha en este sentido.

Quizá haya habido una serie de tópicos que no han ayudado a acortar esa distancia con el consumidor (sobre todo, el más joven) como que beber vino requería de conocimientos muy especiales sobre él o que incluso era algo casi ‘elitista’… “Sí, ha existido un poco esa sensación de que parecía que si no sabías de vinos no podías disfrutar de ellos igual… pero yo creo que eso está cambiando; ahora hay que ofrecer a la gente el vino que cada uno quiera, posibilitar que se lo beba como realmente le guste, porque creo que ofrecer un producto determinado a todo el mundo no funciona; de ahí la diversidad de vinos que se están haciendo ya (y de cara a la gente joven, también); hay vinos de todos los precios, vinos más dulces… las cooperativas y bodegas están ofreciendo un abanico muy amplio de vinos y creo que eso va a favorecer el consumo”, reitera.

“Cada día más las bodegas están intentando tener alguien en el exterior para poder ofrecer esos vinos”

Desde la Consejería de Agricultura de Castilla-La Mancha se ha puesto especial énfasis en que toda la labor de promoción de nuestros productos (evidentemente, el vino de forma fundamental también) se realice a través de las Denominación de Origen Protegidas. “Es cierto que la D.O. es un poco la ‘punta de lanza’ que tiene detrás a las bodegas y donde se puede hacer la promoción conjunta (incluso con el IPEX y demás…), pero la promoción se le da a las bodegas y a las D.O.’s a la par”, concreta.

El principal coste a afrontar para salir a terceros países es el de los costes, “muy elevados”; también es necesario “tener estructura para ello dentro de las bodegas, una seria de comerciales… y no todas las cooperativas y bodegas tienen la suficiente capacidad para tener un equipo comercial; eso también dificulta a ‘los pequeños’ poder salir, pero para eso está la Denominación de Origen, a través de la que pueden salir y promocionar sus vinos y se les ayuda”.

El nuevo presidente del C.R.D.O.P. La Mancha nos cuenta que “cada día más las bodegas están intentando tener alguien en el exterior para poder ofrecer esos vinos o tener una persona para poder ofrecerlos en todo el mundo”. Repite que “es algo necesario” que la mayoría de cooperativas y bodegas están viendo: “La que puede o está intentando hacer ese ‘esfuerzo’, está consiguiendo grandes resultados (cierto que estos no son ‘de un día para otro’ sino que cuestan años, pero están llegando y se está viendo)”.

Carlos David nos explica que los vinos con Denominación de Origen de nuestra región “han encajado muy bien en el sureste asiático, en China (las promociones que se han hecho allí han tenido grandes resultados a corto plazo); en la zona de México; dentro de Europa, Alemania es uno de los países donde más vino D.O. se consume… pero en el resto de países también se ha hecho bastantes acciones y poco a poco se va viendo que va aumentando el consumo en muchas zonas del mundo (aunque es cierto que en el continente asiático, por lo que sea, encaja muy bien)”.

”Hay que aprovechar las reestructuraciones, hay que tener varietales porque las variedades autóctonas quizás no tengan la rentabilidad de otras que se están plantando”

El trabaja en la elaboración de un Plan Estratégico del sector del vino. Recientemente, desde la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) de la región apuntaban lo interesante que sería que ese Plan asegurase la rentabilidad del vino (por ejemplo, mediante un contrato homologado de precios) que impidiese que siga habiendo agricultores que dejen el vino para pasarse a otros sectores (en teoría, más rentables, como el almendro o el pistacho).

“Llevamos varios años con los contratos de uva por los que tienen que pagar al mes de la recepción en sus bodegas, y eso se está haciendo y ha sido bueno para los viticultores porque se aseguran el cobro en ese plazo (las bodegas privadas, no las cooperativas); eso se consiguió por parte de los sindicatos y está establecido y creo que las partes están contentas”, señala.

Sobre la pérdida de actividad, Bonilla explica que “hay agricultores muy pequeños que tienden a desaparecer porque hay que rentabilizar las explotaciones; cada día cuesta más mantener una explotación y si no tienes una grande y rentable… es complicado, por eso algunos de los más pequeños han dejado sus explotaciones”.

No obstante, también se da la circunstancia de que son muchos los jóvenes los que están viendo en el del vino un sector interesante al que dedicarse: “Cada día tenemos más jóvenes comprometidos con el campo y jóvenes que ven esto con el futuro que realmente tiene; en la viticultura hay rentabilidad, pero hay que tener una explotación lo suficientemente amplia para poder ser rentable; hay que aprovechar el tema de las reestructuraciones, hay que reestructurar, hay que tener varietales porque las variedades autóctonas quizás no tengan la rentabilidad de otras que se están plantando y, por tanto, también hay que aprovechar las ayudas para eso porque es primordial rejuvenecer esas viñas y hacerlas más rentables”, indica.

En este sentido, Bonilla señala que “tenemos la próxima reestructuración ya en puertas, incluso en los próximos días va a salir la siguiente (que será bianual) y luego habrá otra (también bianual), es decir, habrá una reestructuración para cuatro años; creemos que será un porcentaje mayor al 0’50% (todavía está por determinar) y lo que sí habrá será una puntuación que va a priorizar la figura del agricultor activo”, concluye.

Si lo desean, pueden visionar al completo esta entrevista al nuevo presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida La Mancha, Carlos David Bonilla, mediante el vídeo que acompaña a este texto.