FECIR nació hace cerca de dos años, viniendo a llenar el hueco de la extinta Confederación de Empresarios de Ciudad Real (CEOE-CEPYME) desaparecida hace dos años y medio al quebrar y no poder asumir la deuda de más de siete millones de euros. Casi en su primera intervención pública como presidente (cargo que ostenta desde diciembre de 2014), Carlos Marín manifestó que ‘trabajaría para que la incipiente recuperación económica llegase a los pequeños empresarios y autónomos, que suponen el 80% del tejido empresarial provincial y a los que iban a echarles una mano para ayudarles a remontar’.

Sobre la evolución de este objetivo, el presidente de FECIR (la Federación de Empresarios de Ciudad Real) nos cuenta que “ya se está viendo luz al final del túnel, estamos todos esperanzados en que, de verdad, esta recuperación se afiance”. Asegura que les preocupa bastante “que llegue a ‘los pequeños’ porque sí es cierto que la financiación se está abriendo, que los Bancos están empezando a dar dinero y que hay entidades (como puede ser Globalcaja en Ciudad Real) que han estado con ‘los pequeños’ siempre, pero también se empieza a ver que ‘al pequeño’ le comienza a calar esa lluvia fina de la recuperación”.

“La estabilidad política es muy importante para la estabilidad económica”.

No obstante, Marín señala que “tenemos que seguir insistiendo porque hay mucha incertidumbre; durante el verano todo se ha dado bastante bien y la gente ha trabajado mucho, pero la incertidumbre política genera incertidumbre económica, y frente a la gente que vitupera el bipartidismo y dice que hay que abrirse… yo creo que el bipartidismo ha ido muy bien durante estos años, y cuando no había bipartidismo había tripartidismo (cuando estaba la UCD o el CDS), pero la estabilidad política es muy importante para la estabilidad económica”.

De ahí que, sin querer entrar en temas políticos, sí manifieste que “las reformas estructurales tienen que seguir; los Partidos tienen que ver que lo importante es potenciar a la pequeña y mediana empresa y al autónomo (que son los que estamos sacando a España de esta crisis) y echarles una mano con esas reformas que han de ir encaminadas a ese objetivo”.

Para que esa ‘fina lluvia’ que asegura comienza a calar también ya a PYMES y autónomos sea cada vez más intensa y tengan mayores garantías de estabilidad para, fundamentalmente, liderar la creación de empleo que este país necesita, el presidente de FECIR apunta que pediría a las instituciones, sobre todo, “ayuda a la financiación”. Lo explica indicando que “el principal problema de los pequeños empresarios y los autónomos (y de los empresarios en general) es la financiación, si no ya por la falta (porque empieza a haber más financiación) sí por su coste”, pero también solicita “que haya ayudas públicas”.

En este sentido, manifiesta que “se está hablando muchísimo de los Planes de Empleo para Ayuntamientos y organismos públicos, son el trabajo más precario que hay; se acusaba de que la reforma laboral había producido empleos precarios, pero ha producido empleos en empresas (que yo creo que es el empleo más estable que hay); esos Planes de Empleo de los que se habla ahora mismo es empleo precario y, las empresas (con esa reforma laboral tan vituperada y que algunos dicen que van a cambiar) generan un empleo muchísimo más estable: cuando una pequeña empresa o un autónomo forma a un trabajador, le cuesta un dinero importante y no puede prescindir de él, no se puede permitir el lujo de formar a otro; a pesar de que se le dé una forma de contrato temporal, la estabilidad que tiene en esa pequeña empresa o con ese autónomo es mucho mayor que la que puede tener con un Plan de Empleo que tiene una finalización cierta”.

“Dolorosas” situaciones empresariales tras una crisis de la que también se ha aprendido

Relata que los principales estragos que la crisis ha provocado en el ámbito empresarial (también en Ciudad Real) han posibilitado ver “situaciones muy dolorosas”. Relata conocer “situaciones en las que le han embargado a la gente el camión o la tienda y han perdido su casa, y de esa gente (de ese trabajador autónomo, de ese pequeño empresario) no se acuerda nadie; el 99’9% de quienes han caído en esta crisis es gente honrada, gente a la que se han llevado por delante la situación, la crisis, la falta de financiación, el que ha creído en un proyecto y ha acabado arruinado y, lo que es peor, desilusionado (directamente, la mayoría jamás van a volver a intentar ser empresarios)”, argumento que aprovecha para reivindicar “no perder la oportunidad de crear una verdadera ley de segunda oportunidad”.

El sector de la construcción (y sus auxiliares) es el que peor lo han pasado (y lo sigue pasando) “porque la recuperación todavía no llega”, tal y como apunta Marín, quien también asemeja esta situación a la sufrida en el sector del transporte (al que se dedica él mismo) y del que indica que “ha caído el 30%”.

En el lado más positivo de la balanza, el presidente de FECIR reitera que “todas las actividades están empezando a recuperarse ahora mismo” y pone en valor, por ejemplo, “los productos alimenticios de Castilla-la Mancha, que se están vendiendo mucho en el extranjero”, analizando la realidad de que “en otras crisis, nos hemos ‘encerrado’ en nuestro propio ombligo y hemos pensado que si se hundía el mercado nacional, se hundían nuestras empresas; pero ahora la gente ha empezado a exportar y a internacionalizarse, y también ha habido mucho aprendizaje en torno a esta crisis (claro, aprender a fuerza de golpes es complicado… pero no nos ha quedado más remedio)”.

Tras los ejemplos de FECIRAUTO y FECIRCATUR… “Estamos programando un calendario de ferias con la Diputación Provincial en esa línea: que sean importantes y en las que se haga negocio”

Carlos Marín nos cuenta sobre la Federación que preside que, en este casi año que lleva a su frente, FECIR ha llegado “a los 10.000 asociados” algo que, afirma, es mérito “del trabajo de los empresarios y de los autónomos de Ciudad Real, una provincia en la que, a pesar de los problemas pasados en las organizaciones empresariales, la gente seguía creyendo que los empresarios teníamos que estar juntos para conseguir objetivos juntos, y se han encontrado una asociación como FECIR que se ha dedicado a trabajar y a darles voz y servicios (que es lo que pretendemos) y están empezando a creer en ella”. Destaca, sobre todo, “la ilusión que tenemos en que nuestra gente recupere la confianza en sí misma, en su asociación, y crea que juntos podemos conseguir muchas cosas”.

FECIR ha sido (a pesar de su aun corta andadura) la impulsora de dos ferias: la Feria del Automóvil de Ciudad Real (FECIRAUTO, que se celebró en mayo) y la Feria de la Caza y el Turismo (FECIRCATUR, en septiembre). Sobre ellas, Marín nos cuenta que “ha sido difícil poner estas iniciativas en marcha porque nadie creía en nosotros (sí que la Diputación Provincial ha creído desde el principio y los empresarios de esos sectores, que han sido fundamentales para iniciarlas); lo que ocurre es que, como siempre digo, nosotros dinero no tenemos pero en capacidad de trabajo somos ‘ricos’, y tenemos un equipo humano que ha desarrollado un trabajo excelente”.

Explica que el modelo de ferias de FECIR “fue un modelo distinto, porque nosotros no queremos ferias para que se luzca nadie, sino que queremos ferias comerciales, queremos ‘copias’ de FENAVIN -la Feria Nacional del Vino-, ferias que complementen la cuenta de resultados de nuestros asociados para que, cuando vayan a la Feria, vean que han hecho contactos comerciales y que se han ahorrado dinero y que han podido hablar con clientes de otros países e internacionalizarse”, a lo que añade que “ha sido un éxito, pero porque nuestra gente ha creído en nosotros y porque se ha trabajado mucho”.

Indica, por ejemplo, que “en la Feria del Automóvil había cerca de 240 coches y se vendieron allí 180 (más los contactos que se hicieron); y FECIRCATUR ha sido un éxito porque todos los stands y colaboradores se han ido contentísimos porque ha habido muchos contactos comerciales, que es lo que queríamos”.

Expresa que el deseo es dar a estas iniciativas “continuidad total y absoluta, porque han sido dos exitazos y ya estamos preparando las ediciones 2016 de ambas citas, colaborando con nuevas instituciones para traer el próximo año clientes extranjeros (en FECIRCATUR) y más expositores (en FECIRAUTO)”; señala, además, que tienen otras ferias ya vistas y que están programando “un calendario de ferias con la Diputación Provincial, que sean importantes y en las que se haga negocio, de modo que se van a hacer más de dos el año que viene (porque nuestra gente responde y el modelo que tenemos es bueno y funciona)”.

Marín invita a que “utilicemos los conocimientos que hemos adquirido en esta ‘maldita crisis’ para que no nos vuelva a pasar…”

Como principal reto al que asegura han de enfrentarse los empresarios ahora, Marín señala “la incertidumbre, ya no sólo por la situación política, sino porque la gente tiene reparo todavía a la hora de montar una empresa o de continuar con la suya o hacer inversiones; lo hemos pasado francamente mal todo mundo, y la gente todavía tiene un poquito de miedo a lo que ha ocurrido, pero yo espero que convirtamos ese miedo en lecciones aprendidas y utilicemos los conocimientos que hemos adquirido en esta ‘maldita crisis’ para que no nos vuelva a pasar o que, si nos vuelve a pasar (porque las crisis son cíclicas), pues nos pille mucho más preparados que ésta”, concluye.

Les invitamos a escuchar al completo la entrevista telefónica que ha concedido al Grupo Multimedia de Comunicación La Cerca don Carlos Marín, presidente de la Federación de Empresarios de Ciudad Real (FECIR). Pueden hacerlo, si lo desean, mediante el archivo de audio que acompaña a este texto.