Será el próximo 21 de noviembre cuando la Escuela de Negocios de la Confederación de Empresarios de Albacete comience a impartir la que se convertirá en la 9ª edición de este curso de primerísimo nivel por el que, a lo largo de las 8 ediciones precedentes, han pasado ya hasta 128 empresarios.

Tal y como comienza explicándonos Carlos Muñoz, responsable de la , el plazo de inscripción está todavía abierto, y así permanecerá hasta unas tres jornadas antes del inicio de este Curso de Alta Dirección Empresarial MBA Executive.

Nos explica que uno de los mayores valores que tiene este programa es que crece y se adapta conforme a las necesidades de las propias empresas y de los alumnos (que son los profesionales y directivos de las mismas): “Son ellos los que, con sus propuestas, nos ayudan a mejorar el programa año tras año de tal manera que, siendo una MBA Executive (un Máster en Dirección y ) sí que en muchos aspectos se adapta a las características del tejido empresarial que nos rodea (sobre todo en función de las encuestas de necesidades que realizamos y de lo que nos dicen los propios alumnos y alumnas de las empresas)” apunta, dando así valor a lo que ha supuesto la celebración de las ocho ediciones previas que han visto ya la luz en el marco de FEDA.

“Crecer como persona te va a ayudar a crecer como profesional”

Como grandes objetivos del Curso, Carlos nos habla, por ejemplo, del reto de colaborar con la competitividad del tejido empresarial de Albacete y provincia: “Consideramos que la mejor herramienta para avanzar en productividad y en competitividad, la mejor manera de alcanzar el éxito para una empresa, o MICROPYME (que son la gran mayoría del tejido empresarial), es el trabajo y el esfuerzo de los profesionales de las empresas y que estén bien formados; nosotros intentamos que los profesionales, directivos, gerentes, mandos intermedios… crezcan y se desarrollen tanto a nivel personal como profesional”, apunta.

El responsable de la Escuela de Negocios de FEDA señala que en los Altos Directivos de las empresas también “la necesidad de formación es continua porque, ahora mismo, los cambios son continuos; hace quince o veinte años, los cambios necesitaban de mucho tiempo para producirse (en el ámbito empresarial y a nivel mundial) pero, ahora, en el mundo globalizado en el que vivimos los cambios son inmediatos: lo que ayer me sirvió hoy ya no me vale”.

A esto le añade que cambia también “el perfil del cliente (a todos los niveles); las formas de negociar; la propia responsabilidad social de la empresa (el compromiso que ésta tiene a la hora de devolver a la sociedad en cierta medida lo que extrae de ella)…”, cuestiones que, en definitiva, apuntalan “que la necesidad de formación sea continua”.

Incide, por tanto, en que estar preparado a través de la formación es necesario en todas las áreas que implican a la empresa y asegura, tras las experiencias que él mismo percibe, que el ámbito en el que percibe más necesidad de crecimiento en las empresas es en ‘la estrategia’. “El día a día nos come -explica-, todo es urgente, todo es importante y, a nivel general (pero también en la empresa), no estamos acostumbrados a parar y pensar; me gustaría conocer a alguien que hubiera llamado a una empresa preguntando por el director general y le dijesen que no se puede poner al teléfono porque está pensando… sería fantástico, necesitamos más tiempo para poder pensar en ‘estrategia’ ”, sonríe.

También subraya otra faceta fundamental: “El marketing, que está cambiando continuamente; a las nuevas técnicas de neuromarketing (marketing digital, redes sociales, Internet…) no hay que darles la espalda, sino que hay que liderarlas en muchos casos; desde ese punto de vista, a partir del año pasado tenemos una nueva asignatura en el programa de Social Selling para determinar cómo vender en redes sociales porque éstas, bien utilizadas, se pueden emplear para vender, para crear marca e imagen de empresa”, explica.

Señala un tercer aspecto que considera “hasta preocupante”: el de las ‘habilidades’, sociales y directivas. Pone como ejemplos el liderazgo, la gestión y dirección de personas y, sobre todo, la comunicación: “Tenemos un déficit tremendo en comunicación; en las empresas, a nivel personal, creo que tenemos un gran déficit de comunicación (incluso como país)… y son habilidades que, lamentablemente, en nuestro entorno latino nunca las hemos visto en ningún momento durante la formación reglada (ni en la guardería, ni en el colegio, ni en el instituto, ni tampoco en la Universidad), mientras que en el mundo anglosajón los aprenden desde la guardería: allí aprenden desde pequeños a trabajar en equipo, a comportarse (cada uno de ellos) como líderes, a comunicarse (de manera oral, escrita y gestual), a gestionar conflictos y diversidad… aquí las empresas no están, lamentablemente, lo suficientemente preparadas para esto”, matiza.

Vincula estas realidades no sólo al crecimiento profesional, sino también al personal, y pone en valor una afirmación crucial: “Cuando tú eres mejor persona, eres mejor profesional, eres mejor empresario, eres mejor emprendedor, eres mejor mando intermedio, eres mejor director de marketing… crecer como persona te va a ayudar a crecer como profesional”.

“La formación no es un coste sino una inversión y, además, la inversión más rentable, la que más pronto te devuelve un beneficio siempre positivo”

Asegura que la implicación en este tipo de cuestiones (sobre todo, en las más relacionadas con las nuevas tecnologías y las redes sociales) presenta diferencias pero “no en tanto en cuanto a empresa tradicional o empresa grande y nuevos empresarios o emprendedores, sino más en cuestión de mentalidad, independientemente de que tu empresa sea pequeña o lleve tiempo en el mercado”.

En este sentido, afirma que “hay gente que tiene mucha experiencia en gestionar empresas (y empresas muy reconocidas, grandes) que apuestan desde el primer minuto por la formación de su gente y de sí mismo, y hay gente joven recién llegada al mundo empresarial que no apuestan por ello… y al contrario; pero sí creo que el tejido empresarial de Albacete y la provincia (y, además, desde hace muchos años) se distingue por un compromiso muy fuerte por la formación y por el desarrollo del capital humano en las empresas, y lo estamos notando”.

Da valor, al hilo de esto, a la necesidad de hacer pedagogía a la hora de hacer ver que la formación “no es un coste sino una inversión y, además, la inversión más rentable, la que más pronto te devuelve un beneficio siempre positivo”. No obstante, sí considera que “la gente joven está ‘más despierta’ y más relacionada con todo lo que tiene que ver con la nueva tecnología, pero también es cierto que en las grandes empresas y más tradicionales que hay en este territorio, las segundas y terceras generaciones están también muy comprometidas con su formación y la de sus equipos de trabajo”.

“El tejido empresarial de Albacete está muchísimo mejor formado e informado de los beneficios de estar al día en todos los aspectos”

Es evidente que a todo buen empresario que se precie de serlo le gusta contar en sus equipos con los profesionales mejor cualificados en sus áreas de trabajo pero, ¿qué hay de la formación en la ‘Alta Dirección’? ¿Ha habido cambios en la tendencia desde que la Escuela de Negocios de FEDA comenzase a ofertar este Curso que está a punto de ver iniciar ya su 9ª edición?

“Ha habido cambios importantes -explica-; es cierto que hace nueve años nos costaba más que ahora hacerle entender al empresario la necesidad de la formación; un buen líder empresarial es aquel que se sabe rodear de los mejores y, a ser posible, mejores que él, y eso es algo que nos ha costado que entiendan; pero ahora el tejido empresarial de Albacete está muchísimo mejor formado e informado de los beneficios de estar al día en todos los aspectos”.

“Los profesionales que han pasado por este programa están mejor preparados cuando llegue la hora de la recuperación”

Abordando las secuelas o influencias que, en estos aspectos, ha dejado la crisis económica (o, como la llama Carlos, la ‘incertidumbre’), el responsable de la Escuela de Negocios de FEDA admite que prácticamente todas las empresas de todos los sectores se han visto afectadas en mayor o menor medida, pero incide en ese concepto “muy oriental” que se sustenta en la idea de que “de las crisis nacen oportunidades y, aunque cuesta encontrarlas, siempre están ahí; en momentos de crisis han nacido empresas que ahora son líderes a nivel mundial”.

Carlos Muñoz explica, en este sentido, que “más allá de saber gestionar la crisis, la incertidumbre, creo que los profesionales que han pasado por este programa están mejor preparados cuando llegue la hora de la recuperación; la recuperación vendrá (de eso no hay duda) y, a quien mejor formado y mejor preparado esté, esa recuperación le pillará en la primera línea de salida, de modo que todas aquellas empresas y profesionales que en estos años de incertidumbre han invertido en crecer, en pensar en ‘estrategia’, están muchísimo mejor preparados para la recuperación y situados más adelante que los que no lo han hecho”, reitera.

Del otro lado de la moneda, estaría la gestión del éxito (cuando éste llegue) y de ello conversamos también con nuestro experto: “Se puede morir también de éxito si no los gestionas bien -apunta-, y eso también lo repetimos mucho a nuestros emprendedores (por ejemplo, cuando llegan con una idea que está sobredimensionada por él mismo, y comienzan trabajando bien y pronto piensan en expandirse… se puede morir también de éxito)”.

Afirma que la gestión del éxito es, también, muy complicada y, al hilo de esto, subraya que “por eso en el programa tenemos asignaturas, docentes y herramientas que trabajan precisamente con el éxito para llegar bien a él y luego trabajar en él de manera adecuada; en este aspecto, como en el de la gestión o dirección de personas, existe la dimensión ética de cada uno, y en ello se basa muchísimo nuestro programa que, de hecho, puede ser el único de los poquitos a nivel nacional que incluyen una asignatura sobra la ética en los negocios y la responsabilidad social de la empresa (una asignatura importante y crítica ubicada en el bloque de la ‘estrategia’ y que da créditos, no es ‘una maría’…)”, sonríe.

La metodología y el doble perfil de los docentes, la diferenciación del Curso de Alta Dirección Empresarial de la Escuela de Negocios de FEDA

En cuanto a las propias características de este Curso de Alta Dirección Empresarial que pone en marcha la Escuela de Negocios de FEDA, Carlos Muñoz lo distingue de otros similares que se puedan ofertar en otras ciudades, de un lado, “por la metodología que, en nuestro caso, es eminentemente práctica (evidentemente tiene que haber teoría, pero a un nivel muy mínimo); nosotros nos enfocamos directamente al ‘hacer’ porque nos importa más que el ‘saber’, es importante el conocimiento pero fundamentalmente nos importa la acción porque el conocimiento sin acción se queda en nada”.

Por eso el enfoque práctico es vital en este programa, que la Confederación de Empresarios de Albacete ofrece mediante su Escuela de Negocios partiendo de una premisa: “No venir a perder el tiempo; tenemos muchísimo respeto por todas las empresas y alumnos que participan en nuestro programa porque, mientras que están con nosotros en el aula, no están en sus empresas, no están con sus familias ni con sus amigos, no están leyendo o escuchando música o en el teatro… de modo que tenemos muchísimo respeto por la gestión del tiempo de cada uno de los alumnos por lo que insisto en la metodología es fundamental: enfoque práctico, yendo a lo que realmente importa y a lo que se está haciendo día a día en las empresas”, explica.

La segunda diferenciación que hace de este Curso con respecto a otros similares que se puedan encontrar en otros lugares radica, tal y como apunta Carlos Muñoz, en los docentes que lo imparten: “Compatibilizan dos perfiles porque, por un lado tienen mucha experiencia en formación a sus espaldas trabajando con perfiles de alumnos de empresa y, por otro lado, son o han sido profesionales del área que imparten (es decir, que trabajan en su día a día en lo que luego están impartiendo)”, detalla.

En cuanto a la distribución del tiempo, concreta que se trata de un programa que “tiene una duración de 500 horas pero, al ser muy dirigido a los profesionales de empresa, no puede impartirse todos los días (porque tienen sus propias obligaciones en ellas, lógicamente), de tal manera que lo programamos los lunes por la tarde y los martes por la mañana en sesiones de cinco horas” detalla, recordando que este programa está abierto a todo tipo de empresario, independientemente del tamaño de su negocio y del sector al que se dedique, porque “cada perfil, suma al grupo; cada participante es ‘coocreador’ de cada una de las sesiones porque cada uno de ellos va a aprender de los compañeros tanto como de los propios docentes; se crean relaciones comerciales incluso muy potentes entre ellos (incluso hemos visto nacer empresas en las aulas del MBA, y eso es muy satisfactorio), se pasa mucho tiempo juntos, son 500 horas, dos años compartiendo cosas”.

“El mejor momento siempre es ahora”

Para quien pudiera tener interés en el programa, Carlos Muñoz es claro: “A quienes puedan estar pensando que está muy bien el programa y que quizá lo dejan para el año que viene les diría que el mejor momento siempre es ‘ahora’ porque el año que viene no creo que la situación para ellos cambie mucho con respecto a este año y las barreras que puedan tener para entrar en el programa serán las mismas que ahora, con lo cual, habrán perdido un año; si tienen alguna duda, tanto en la página web de la Escuela de Negocios de FEDA (www.escueladenegociosfeda.com) como acudiendo a nuestra sede (en la Calle de Los Empresarios nº 6) estaremos encantados de poder resolver todas las preguntas que tengan e informarles de todo lo que deseen en relación al programa”, concluye.

Si lo desean, les invitamos a visionar al completo esta entrevista con el responsable de la Escuela de Negocios de FEDA (Carlos Muñoz) en torno al Curso de Alta Dirección Empresarial que se pondrá en marcha el 21 de noviembre, pueden hacerlo mediante el vídeo que acompaña a esta versión escrita de la misma.