La actividad cinegética en -la Mancha genera cerca de 23.550 puestos de trabajo, con una facturación anual de más de 630 millones de euros. Otra de las facetas de esta actividad hila con la cocina: afamados cocineros defienden la carne de caza como producto que debe formar parte de la dieta saludable por sus altas propiedades nutricionales al ser una carne con fibra y una grasa justa que, combinada con fruta fresca y verduras, conjugan un ‘plato perfecto’.

La y el Valle de Alcudia, los Montes de , el Alto Tajo y la Serranía de Cuenca, la , la comarca de la Jara, con sierras como la de Sevilleja o la de Anchuras, las Sierras de Alcaraz y Segura,… ofrecen verdaderos tesoros en caza mayor y menor.

La carne de caza tiene menos grasa, por lo que proporciona menos calorías que la carne de cría. Además, es una buena fuente de proteínas y aporta vitamina B e hierro.

Entre las piezas relevantes; la perdiz roja en caza menor y el ciervo en caza mayor, sin olvidar a los conejos de campo, liebres, jabalís, aves… que tan buenos resultados dan en los fogones.

Escabechados o guisados a la manera tradicional de nuestras abuelas, estos productos son auténticas joyas de la gastronomía de Castilla-La Mancha.

Las carnes de caza mayor, al ser procedentes de animales muy activos, son siempre carnes rojas de altísima consistencia y baja en grasa total, así mismo por su textura son carnes de naturaleza dura y ligeramente correosa, muy subidas de toques aromáticos y de sabor potente.

Castilla-La Mancha, paisaje cinegético por excelencia

La actividad cinegética tiene una gran importancia en Castilla-La Mancha, no limitándose al mero carácter deportivo o de ocio, sino que genera mucha actividad empresarial y tiene una enorme influencia en su economía, aportando ingresos en otros sectores, especialmente en el de la hostelería y turismo.

Además, constituye uno de los muchos atractivos que ofrece Castilla-La Mancha, puesto que es una región de una extraordinaria riqueza cinegética, con hábitats que permiten la existencia de numerosas especies autóctonas, entre las que destaca la perdiz roja, en caza menor, y el jabalí y el ciervo, en caza mayor, éste último por la importancia de su trofeo.

Según un reciente estudio realizado por la fundación , se pone de manifiesto la relevancia de la caza en la región, con una facturación que alcanza los 634 millones de euros, representando el 1,7 por ciento del regional, lo que supone un 51 por ciento del total a nivel nacional.

El sector, además de generar riqueza, genera empleo, contando con 23.550 puestos de trabajo (equivalentes a jornada completa) que se han mantenido por la actividad de la caza en Castilla-La Mancha.

El 87% del territorio español tiene gestión cinegética, lo que suponen 43 millones de hectáreas, divididos en 32.363 cotos. El 16% del terreno cinegético nacional, se concentra en Castilla-La Mancha, que es la segunda comunidad autónoma con mayor extensión de terrenos cinegéticos por detrás de Castilla y , con más de 7 millones de hectáreas cerca del 90% del territorio de Castilla-La Mancha está declarado como cinegético.

La Ley de Caza en Castilla-La Mancha

El pasado lunes 26 de marzo de 2018 se publicaba en el DOCM la Ley 2/2018 que modificaba la anterior Ley de Caza de Castilla-La Mancha y otras normas en materia medioambiental y fiscal y que, entre otras cosas, contemplaba la exención de la tasa de la licencia de caza y pesca a los jubilados mayores de 65 años residentes en Castilla-La Mancha.

En la exposición de motivos de esta norma, se indicaba que introduce aspectos que permitan contribuir a planificar de forma más coherente y ordenada la actividad cinegética y su adaptación a la realidad social de la Comunidad para que todos los sectores puedan cohabitar en el medio natural.

Es intención de esta norma promover y garantizar la contribución de la gestión cinegética a la conservación de los hábitats naturales y especies silvestres de esta región; esta adaptación normativa pretende también fomentar buenas prácticas tanto cinegéticas como agrícolas como de otros usos y actividades con objeto de favorecer la actividad cinegética y la conservación de los recursos cinegéticos.

La norma fomenta la colaboración del propio sector cinegético y restantes usuarios del medio natural con el Cuerpo de Agentes Medioambientales en su condición de Agentes de la Autoridad, los que tienen encomendadas, entre otras funciones, la de policía judicial en sentido genérico de los términos establecidos en la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

La modificación de esta ley, que asegura la compatibilidad de la actividad cinegética a la Directiva del relativa a la Conservación de las Aves Silvestres, contempla también el cambio del régimen relativo a la responsabilidad de los daños por especies cinegéticas.

Se pretende una simplificación de la carga administrativa para el desarrollo de la actividad cinegética y favorecer el ejercicio de la caza en igualdad de oportunidades mediante el fomento de la caza social.

Cotos sociales

Para facilitar el ejercicio de la caza social se añadía a la figura de las zonas colectivas de caza la regulación de la figura de los cotos sociales, diferenciándose en que las zonas colectivas de caza tienen limitación de superficie y los cotos sociales no la tienen y que su titularidad solo es de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

La norma prevé que la oferta pública de caza se establecerá sobre los cotos sociales de caza y sobre aquellas zonas colectivas de caza de titularidad pública y se realizará por , al considerar que la misma ni contiene una regulación de derechos y obligaciones ni tiene vocación de permanencia, sino el procedimiento para la adjudicación de permisos para cazar en una temporada cinegética.

Especies Depredadoras

También se prevé que la Consejería por Orden pueda homologar las características y condiciones de empleo de métodos que se pueden autorizar para la captura de determinadas especies cinegéticas depredadoras, de forma que garanticen su efectividad, selectividad, bienestar de los animales capturados, la ausencia de efectos negativos y la seguridad para los usuarios de los métodos de captura, y siempre que su empleo no signifique un riesgo para la conservación de las especies amenazadas.

Las razones que justifican esta habilitación son su marcado carácter técnico y temporal de aplicación de la misma, ya que se prevé una revisión de los métodos homologados.

Las infracciones se han adecuado de acuerdo con el cuerpo de la norma modificada atenuando aquellas menos lesivas y agravando las más perjudiciales para la actividad cinegética.

Dentro de la graduación de las sanciones se ha incluido la posibilidad de que estas se relacionen en determinados casos con el beneficio obtenido, eliminando la posibilidad de que la infracción sea rentable. Por último, se ha incluido el plazo de un año de caducidad desde que se acuerde el inicio del procedimiento sancionador para su resolución.

En otro orden de cosas, en la disposición final primera autoriza al para que, en el plazo de seis meses desde la entrada en vigor de la ley, y a propuesta del titular de la Consejería competente en materia de aprovechamientos cinegéticos, proceda a refundir en un único texto, y bajo el título ‘Ley de Caza de Castilla-La Mancha’, incorporando las disposiciones modificadas en esta Ley a la aprobada en 2015 por el anterior Gobierno regional.

En cuanto a las otras modificaciones destaca la exención de la tasa de la licencia de caza y pesca a los jubilados mayores de 65 años residentes en Castilla-La Mancha con objeto de facilitar la actividad a los castellano-manchegos con menos recursos. Además, se modifican las tasas para cuarteles comerciales de caza estableciendo un importe mínimo para las tasas en este tipo de prácticas.

Especies cazables

En Castilla-La Mancha hay muchas especies susceptibles de ser cazables, así dentro de la caza mayor encontramos la cabra montés, el ciervo, el corzo, el gamo, el jabalí y el muflón

En cuanto a caza menor, según su tipo, tenemos:

  • Mamíferos: conejo, liebre y zorro.
  • Aves no migratorias: corneja negra, faisán, paloma bravía, perdiz roja, urraca y zorzal charlo.
  • Aves migratorias no acuáticas: avefría, becada, codorniz, estornino pinto, paloma torcaz, paloma zurita, tórtola común, zorzal alirrojo, zorzal común y zorzal real.
  • Aves migratorias acuáticas: ánade real, focha común, pato cuchara, ánsar común, ánade friso, cerceta común.

Por otro lado, tenemos especies exóticas objeto de control de poblaciones, como en este caso el arruí.