La vendimia, de la cepa a la bodega

Desde su plantación a su distribución, los vinos viven un complejo, aunque natural, ciclo de evolución, tanto en la propia cepa, a partir del momento de su plantación hasta la recolección de las uvas, como en la bodega, donde pasa por diferentes fases de elaboración hasta el momento del embotellado.

La labor de recolección debe realizarse cuando las uvas hayan alcanzado el grado óptimo de maduración, que depende de múltiples factores, como son las características de cada zona, el tipo de uva, la climatología, el tipo de vino que se quiere elaborar, etc. Por ello, cada vez más, se realizan controles periódicos para determinar el momento óptimo de vendimia. En la mayoría de los campos de , se inicia la vendimia a finales de agosto, prolongándose casi hasta mediados de octubre.

Generalmente, los índices de madurez se consideran adecuados cuando el racimo ha perdido su rigidez, el sabor del grano es suave, dulce y agradable, las semillas se separan fácilmente de la pulpa, los granos se desprenden sin dificultad del pedúnculo y la pulpa sale sin adherirse al hollejo.

El traslado a la bodega es una fase esencial porque los racimos han de llegar lo más intactos posible, ya que cual- quier rotura significa una pérdida de mosto y posibles fermentaciones y podredumbres.

Por ello, se debe realizar el menor número de trasvases para evitar la rotura de los granos, realizar el trasporte en cajas perforadas, utilizar reci- pientes de fácil limpieza, usar contenedores de acero inoxi- dable o protegidos con pintu- ra de calidad alimentaria y, sobre todo, reducir al máximo el tiempo desde la recolección hasta su llegada a la bodega.

Para que la vendimia se lleve a cabo en las mejores conciones de calidad, existen normas y recomendaciones dictadas por los Consejos Reguladores de las Denominaciones de Origen, que además pueden fijar la fecha de inicio de la vendimia y acordar normas sobre el ritmo de recolección en función de la capacidad de absorción de las .

La vendimia nocturna ahorra costes en bodega

Con el fin de que el fruto conserve mejor sus caracterís-ticas, se debe vendimiar con temperaturas bajas y escasa insolación. Para ello, se puede recurrir a la práctica de la venidimia nocturna, con la que se consigue la recolección a temperaturas mucho más bajas.

La ventaja fundamental de este tipo de vendimia es, en primer lugar, el ahorro de costes en bodega, puesto que cuanto más baja sea la temperatura a la que llega el mosto a la bodega, menor va a ser el gasto de los equipos de frío que bajan el mosto a la temperatura que el enólogo considera oportuna.

A parte de la rentabilidad en bodega, la segunda ventaja de la vendimia nocturna es que se reduce el riesgo de bacterias de sus propias levaduras, que sí puede darse cuando el mosto fermenta en condiciones altas de temperatura.

El sector vitivinícola en Castilla-La Mancha tiene una importancia absolutamente clave

La superficie de viñedo de Castilla-La Mancha, más de 570.000 hectáreas, supone el 50% del total dedicado a este cultivo en toda España y representa la mayor concentración existente en el mundo, alcanzando el 7,6% de la superficie vitícola mundial y el 17,8% del viñedo europeo.

Por extensión, la mayor superficie se concentra en La Mancha. En la provincia de Ciudad Real se localiza el 35% del viñedo de Castilla-La Mancha, 185.000 hectáreas, seguida de Toledo, con 137.000 hectáreas. Las provincias de Albacete y Cuenca tienen algo menos de 100.000 hectáreas cada una.

Como principal cultivo de carácter social instalado sobre superficie de secano, afecta de forma directa a 70.000 familias y 112.000 agricultores, genera 38.000 puestos de trabajo y nueve millones de jornales. Según indica la consejera de Agricultura, Mercedes Gómez, “nuestra industria enológica factura anualmente más de mil millones de euros y da trabajo a más de 3.600 personas, a lo que hay que añadir 224 cooperativas, 358 bodegas, 16 destilerías y 23 empresas que concentran mosto. En cuanto a las exportaciones, los vinos castellano-manchegos son cada vez más apreciados fuera de nuestras fronteras, habiendo alcanzado nuestras exportaciones en 2006 un valor superior a los 247 millones de euros, lo que supone un incremento del 60% con respecto a 2002. Estas cifras han convertido a Castilla-La Mancha en la primera Comunidad Autónoma española en lo que a facturación por ventas al exterior se refiere”, señala.

Por todo ello, Mercedes Gómez no duda en afirmar que, por su valor económico y social, el sector vitivinícola tiene una importancia absolutamente clave para nuestra región, sin olvidar su valor medioambiental de primera magnitud.

Esta campaña, afectada por las tormentas

Las lluvias torrenciales y el pedrisco registrado en la primavera de este año han afectado al campo de nuestra Región, especialmente al viñe-do, que ha sido el cultivo más dañado con pérdidas impor-tantes de brotes, lo que ha afectado a la producción de la presente campaña.

Desde la consejería de Agricultura, se estima una disminución de la producción de la cosecha regional en torno al diez o doce por ciento respecto a otros años. Sin embargo, en lo que concierne a la calidad, se prevé que la producción de este año tenga una gran calidad, “aunque a la uva le ha costado este año madurar por las suaves temperaturas con las que ha transcurrido el verano, por lo que la vendimia se ha retrasado en la mayoría de las zonas de la Región”, apunta Mercedes Gómez, consejera de Agricultura.

No obstante, estos fenóme-nos meteorológicos adversos se han traducido en una menor producción en aquellas zonas donde la lluvia ha caído con más fuerza.

Según indica el presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen “La Mancha”, Gregorio Martín-Zarco, la zona más afectada en esta Denominación de Origen por las adversidades climatológicas ha sido la que corresponde a la provincia de Ciudad Real, donde ha bajado la producción respecto al año anterior. Sin embargo, matiza, la calidad de la uva es muy buena porque el granizo, aunque redujo la producción, “no dañó el fruto que quedó en la cepa”, explica.

En la Denominación de Origen “Manchuela”, la piedra afectó a un número muy reducido de pueblos, por lo que el presidente de este Consejo Regulador, Ángel Navarro, manifiesta que en esta Denominación de Origen, a excepción de un par de pueblos en los que la climatología se ha cebado en ellos, en conjunto se puede hablar de un año climatológicamente muy bueno, lo que ha propiciado que “la calidad de la uva sea muy buena en general”, destaca, aclarando que “la cosecha de los pocos pueblos que tuvieron la mala suerte de verse afectados por la piedra se ha visto muy mermada pero la viña ha rebrotado nuevamente, por lo que esta adversidad no influirá a la producción del año que viene.

Ayudas al viñedo afectado por las tormentas

La recuperación del viñedo afectado ha requerido la realización de podas de regeneración, así como la aplicación de productos cicatrizantes y fun-gicidas que evitan la prolifera-ción de enfermedades. Dada la situación, por primera vez, la UE ha permitido crear una ayuda directa al viñedo. Así, se subvencionará con un importe de 275 euros por hectárea, con un límite de 15.000 euros por titular, los costes de recuperación de las parcelas de viñedo con daños de, al menos, el 70% de su producción.

Estas ayudas se concederán sin límite alguno e incrementando su importe por hectárea en un 30%, hasta alcanzar los 357,5 euros, para los titulares de explotaciones agrarias prioritarias y agricultores a título principal, así como en el caso de titulares que tengan póliza de seguro agrario en vigor que garantice el riesgo de lluvia torrencial o pedrisco.

Por su parte, los titulares de parcelas de viñedo con daños de, al menos, un 30% de su producción, percibirán 30 euros por hectárea para financiar estos costes de recuperación.

La consejería de Agricultura ha recibido 7.767 solicitudes de ayudas, después de que el pasado 16 de agosto finalizara el plazo para su presentación.También se está trabajando para sacar una línea de préstamos a bajo interés para los agricultores afectados.

Defensa de los intereses de CLM ante la OCM

Tras la intensa actividad que ha tenido el Gobierno de Castilla-La Mancha desde el comienzo del proceso de negociación de la OCM del vino en enero de 2006, la propuesta de reforma de la OCM fue modificada por el borrador del 4 de julio.

Sin embargo, todavía existen puntos que perjudican al viñedo castellano-manchego, como “el hecho de que se contemple la inmediata desaparición de las medidas de mercado, sin dar opción a un periodo de adaptación y sin permitir que la producción de las regiones pueda adecuarse, ya que no se les deja margen de maniobra”, analiza la Consejera, para añadir que por primera vez, en una reforma de OCM, la Comisión Europea se propone eliminar de un plumazo las herramientas que se vienen utilizando para diversificar nuestra producción, sin que se conceda un periodo transitorio.

Por ello, con el apoyo unánime de las organizaciones del sector, desde la consejería de Agricultura se propone una ayuda directa al viticultor, “una medida que va a permitir que una producción de entre 10 y 12 millones de hectolitros salga del circuito del vino y se comercialice como mosto y como alcohol vínico, ya que esta ayuda se liga a la diversificación de producciones para evitar excedentes”, apunta Mercedes Gómez, aclarando que se trata de dar una ayuda directa al viticultor para que se siga manteniendo fuera del mercado del vino una cantidad considerable de hectolitros.

Aceptación del arranque como medida social

Castilla-La Mancha ha aceptado que se plantee el arranque, no como medida de regulación de la oferta, sino como una medida social: “En esta Región hay quien desea abandonar el sector, o no tiene más remedio que hacerlo por diversas circunstancias, y es razonable que se le permita abandonarlo dignamente”, considera la Consejera.

Aunque la medida referente al arranque ha mejorado sustancialmente, en opinión de Mercedes Gómez, “hay que evitar que la prima propuesta sea por rendimiento, ya que establece grandes diferencias entre estados, regiones y viticultores”, estima, defendiendo que las primas por arranque que reciba un viticultor de Castilla-La Mancha deben ser iguales que las que reciba un viticultor de cualquier otra región de Europa. Además, continúa, se establece que estas tierras puedan entrar en el régimen de pago único con una ayuda y, sin embargo, “al viticultor que se queda no se le ofrece nada”, objeta.

Por otra parte, bajo el punto de vista de Mercedes Gómez, es inconsecuente arrancar para a continuación proponer la libre plantación. Además, cree que la liberalización supondría, entre otras cosas, la pérdida de un patrimonio generado por los viticultores (los derechos de plantación), así como una posible deslocalización de plantaciones y de la industria transformadora.

Mercedes Gómez, optimista ante la reforma

Para la Consejera, tratar de dar satisfacción a todas las exigencias de cada una de las regiones vitícolas sería imposible en el contexto de una OCM razonable y consecuente. No obstante, muestra su convencimiento de que, en ese contexto razonable, “se puede obtener una OCM que, sin satisfacer absolutamente todas las exigencias que las regiones demandamos, consiga el objetivo que globalmente pretende resolver esta reforma, que no es otro que hacer competitivas nuestras producciones, garantizando que el productor de la materia prima salga bien parado”, sostiene.

Para ello, bajo su punto de vista, hay que potenciar las denominaciones de origen, sin olvidar a los viticultores, defendidos a ultranza por el Gobierno regional porque es el que pone a disposición la materia prima: “ Sin viticultor no hay uva y sin uva no hay ninguna producción. En consecuencia, no es posible hacer una reforma de espaldas a los viticultores, ya que el primer eslabón de la cadena no puede seguir siendo el gran olvidado de esta reforma”, subraya, expresando finalmente su deseo de que la reforma definitiva incluya el mayor número posible de las propuestas defendidas por Castillla-La Mancha.

El borrador de la OCM del vino propone un importante presupuesto para la comercialización

Históricamente, Castilla-La Mancha ha sido una región de productores. Sin embargo, en la actualidad Castilla-La Mancha tiene un considerable peso en la industria agroalimentaria.

Tomando como referencia las cifras de exportación y el peso que dentro del sector industrial tiene la industria agroalimentaria, la consejera de Agricultura asegura que hemos despertado a la comercialización, avanzado mucho en este aspecto, ya que “en Castilla-La Mancha sabemos hacer bien las cosas y estoy segura de que nuestro esfuerzo por comercializar más y mejor está teniendo resultados que nos incentivan a continuar en el camino adecuado”, asevera Mercedes Gómez.

La medida propuesta en el borrador de la OCM del vino para mejorar la comercialización es un presupuesto importante para promocionar los vinos con denominación de origen, con indicación geográfica y los vinos de mesa que, no teniendo indicación geográfica, puedan etiquetarse con la variedad con la que están elaborados.

Según indica la Consejera, esta medida afecta mucho a Castilla-La Mancha porque implica invertir en difusión de nuestra producción en mercados en los que no somos suficientemente conocidos, aunque “queremos que la medida no se limite a la promoción en países terceros, sino que se pueda desarrollar también dentro de los países de la Unión Europea, donde comercializamos en la actualidad el 75% de nuestras producciones y donde hay muchos países consumidores, no elaboradores”, señala la consejera de Agricultura, Mercedes Gómez.