Productos emblemáticos de Castilla-La Mancha

Castilla-La Mancha goza de un amplio abanico de productos agroalimentarios de gran peso en la economía regional, puesto que la industria agroalimentaria representa el 30% de la actividad económica de la industria y el 18% del empleo industrial.

La unión de cooperativas e industriales de la agroalimentación de una determinada zona geográfica, bajo marcas de calidad reconocidas por la Unión Europea, es una de las mejores opciones para alcanzar el reto de la comercialización.

Las figuras de calidad existentes en la Región, avaladas por su calidad, prestigio y tradición, representan la unión de cada uno de los sectores de determinadas comarcas en defensa de sus propios intereses en la comercialización.

Así, Castilla-La Mancha cuenta con numerosos productos emblemáticos reconocidos mundialmente y amparados por 37 figuras de calidad, entre las que destacan el Ajo Morado de Las Pedroñeras, el Azafrán de La Mancha, las Berenjenas de Almagro, la Miel de la Alcarria, el Melón de La Mancha o el Mazapán de Toledo.

La Región también cuenta con cuatro Denominaciones de Origen de aceite de oliva y trece del sector vitivinícola: Almansa, Dehesa del Carrizal, Dominio de Valdepusa, Finca Élez, Jumilla, La Mancha, Manchuela, Méntrida, Mondéjar, Pago Guijoso, Ribera del Júcar, Uclés y Valdepeñas.

La ganadería bovina y especialmente la carne de cordero de raza Manchega y de raza Segureña, amparadas por las Indicaciones Geográficas Cordero Manchego y Cordero de las Sierras de Segura y La Sagra, respectivamente, tienen gran reconocimiento y prestigio.

Además, Castilla-La Mancha cuenta con el mejor queso del mundo, el Queso Manchego, cuya Denominación de Origen solo admite queso procedente de ovejas de raza Manchega y comprende la mayor comarca conocida en Europa con 35.000 kilómetros cuadrados.

El Gobierno regional fomenta la calidad

Dada la importancia del sector agroalimentario, para incrementar el valor añadido de sus productos, el Gobierno regional concede ayudas, cofinanciadas por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) y el Estado, a las microempresas, pequeñas y medianas empresas, y a las grandes empresas con menos de 750 empleados o un volumen de negocio anual inferior a 200 millones de euros.

Estas subvenciones, reguladas por la orden FOCAL 2007-2013, pretenden fundamentalmente aumentar el valor añadido generado por las empresas agroalimentarias a través de la innovación en los productos, procesos y tecnologías, la mejora de la calidad y el rendimiento de las producciones, la mejora de la comercialización y el incremento de la competitividad de los productos en el mercado.

A través del programa FOCAL 2000-2006, la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural destinó 395 millones de euros en concepto de subvenciones, para una inversión total que ascendió a 1.620 millones de euros.

Este programa se sigue impulsando en el nuevo periodo, del cual se han resuelto ya 95 millones de euros para una inversión total de 462,8 millones de euros.

Castilla-La Mancha se abre al exterior

El gran crecimiento de las exportaciones de Castilla-La Mancha, que se han incrementado en un 300% en los últimos diez años, ha sido especialmente significativo en el sector agroalimentario, en el que la tendencia a dirigir los servicios hacia los mercados nacionales ha sido sustituida por una fuerte internacionalización de los productos castellano-manchegos.

En los últimos diez años, Castilla-La Mancha ha conseguido estar presente en mercados hegemónicos como Portugal, Francia, Alemania, Italia y Reino Unido, y empieza a estar presente en mercados emergentes como el de China.

El 30% del valor de las exportaciones de nuestra Región corresponden a productos del sector agroalimentario, que en 2007 alcanzó un total de 951,5 millones de euros, lo que supone un incremento del 12% respecto a 2006.

Desde el Gobierno regional se sigue intensificando el apoyo a la promoción exterior de nuestros productos, prueba de ello es que la partida destinada en los Presupuestos Regionales de 2008 al Instituto de Promoción Exterior se ha incrementado en un 50%, lo que significa duplicar los recursos económicos de la Región. Asimismo, este aumento en promoción exterior se está viendo reflejado a través del gran número de ferias internacionales en las que Castilla-La Mancha está participando a lo largo de este año.

El aceite de CLM, de gran prestigio internacional

La superficie regional destinada al cultivo del olivar ronda las 400.000 hectáreas, de las que más de 130.000 están bajo el paraguas de alguna Denominación de Origen, lo que supone una garantía para el consumidor y un aval para su comercialización.

Ocupando el segundo puesto en producción a nivel nacional, el sector del olivar castellano-manchego tiene una gran importancia económica y social en la Región, donde existen más de 100.000 explotaciones de olivar y 249 almazaras, de las que más de la mitad son cooperativas. Se trata, en su mayoría, de explotaciones familiares y de pequeña dimensión y su valor añadido es la gran calidad del aceite que producen.

La última campaña, con una producción de aceite de 82.497 toneladas, ha superado en un 61% al pasado ejercicio y ha sido superior a la media de los últimos años.

La variedad más extendida en nuestra geografía es la cornicabra, una aceituna de forma alargada de la que se extrae un aceite afrutado, aromático y ligeramente amargo. Otras variedades que se cultivan a menor escala son la manzanilla, picual y la alberquina, muy apreciada por su alto contenido en ácido oleico.

El 40% de la superficie del olivar castellano-manchego se encuentra amparado por alguna de las cuatro Denominaciones de Origen reconocidas en la Región: Campo de Montiel, Aceite de La Alcarria, Campo de Calatrava y Montes de Toledo. Esta última cuenta con un panel de cata reconocido por el Consejo Oleícola Internacional y con las máximas acreditaciones de la Entidad Nacional de Acreditación.

El IPEX impulsa la internacionalización de los productos agroalimentarios castellano-manchegos

El Instituto de Promoción Exterior (IPEX) es el órgano creado por el Gobierno de Castilla-La Mancha como instrumento regional para incentivar la la internacionalización de las empresas castellano-manchegas, mediante acciones de promoción exterior, apoyo a la internacionalización y captación de inversiones que se desarrollen en el ámbito regional, así como en la necesidad de optimizar el uso de recursos públicos, humanos, técnicos y económicos aplicados a la promoción comercial exterior.

Gracias al impulso del IPEX, en colaboración con la Consejería de Agricultura y las Cámaras de Comercio, nuestra Región está presente con un pabellón de Castilla-La Mancha en los principales países del mundo. También existe un convenio con la Unión de Cooperativas de Castilla-La Mancha (UCAMAN) para apoyar al sector cooperativo en su proceso de internacionalización.

Concretamente, a través de un acuerdo con otras comunidades autónomas, el Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX), el Consejo Superior de Cámaras y la Confederación de Cooperativas Agrarias de España (CCAE), se ha elaborado un Plan de Promoción conjunto Agroalimentario en China, mediante el cual Castilla-La Mancha está presente en la feria “Food and Hotel” de Shanghai. Además, el IPEX cuenta con un espacio propio en España Original y Fenavin, que actúa como centro de negocios de Castilla-La Mancha y sirve como punto de encuentro entre la oferta y la demanda, es decir, entre importadores de otros países y los empresarios castellano-manchegos que quieran aprovechar esta valiosa oportunidad para hacer negocios internacionales a través de estas dos ferias.

Apuesta por la calidad en el sector vitivinícola

Castilla-La Mancha es la Comunidad Autónoma más importante en cultivo vitícola, producción de vino y derivados de la uva, ya que la superficie de su viñedo alcanza 567.338 hectáreas, lo que representa un 17,8% de la superficie europea y más del 50% de la nacional.

La producción de vino al año en nuestra Comunidad Autónoma alcanza de media entre los 20 y 25 millones de hectolitros de vino y de mosto, datos que avalan por sí solos el protagonismo de Castilla-La Mancha dentro del sector del vino y la economía familiar. Actualmente, un total de 70.000 familias castellano-manchegas viven directamente de los ingresos que les aporta la uva y el vino; este mercado genera anualmente nueve millones de jornales, lo que en cifras laborales equivale a 38.000 puestos de trabajo.

En el aspecto industrial, el sector vitícola cuenta con 160 empresas embotelladoras, que ponen al mercado 150 millones de botellas y facturan alrededor de 1.000 millones de euros.

Además, existen en la región castellano-manchega 224 cooperativas vitivinícolas, 358 bodegas, 16 destilerías y 23 empresas que concentran mosto.

En Castilla-La Mancha se producen cada vez más vinos de calidad y menos vinos de mesa: en la campaña 2007-2008 un 78% de los vinos producidos fueron vinos de mesa y el otro 22% de los vinos producidos fueron vinos de calidad, es decir, un 11,5% más que en la campaña anterior.

Las previsiones para la actual campaña 2008-2009 sitúan la producción en torno a los 20,8 millones de hectolitros.

Por otra parte, con el acuerdo alcanzado entre distintas partes del sector -representantes de cooperativas y destiladores y miembros del Gobierno regional- sobre la aplicación de la medida de apoyo a la destilación para uso de boca que conlleva la entrega obligatoria por parte de las cooperativas del 25% de la declaración de cosecha del vino de mesa de la campaña en curso para su destilación para la producción de alcohol de uso de boca, se consigue garantizar en Castilla-La Mancha las ayudas para la destilación de alcohol para uso de boca, lo que permitirá mantener el tejido económico y social de numerosas comarcas vitivinícolas de la Región, así como una mejor posición negociadora para colocar en el mercado el resto de la cosecha.

Aumenta el peso de CLM en el mercado exterior

Actualmente, la máxima aspiración del sector vitivinícola castellano-manchego es conseguir ser líderes en todo el mundo a la hora de la comercialización y la calidad de nuestros caldos, cuyo reconocimiento internacional aumenta cada año.

No obstante, debemos adaptarnos al nuevo contexto de mundialización en el que hay más vino que nunca y se ha modificado el hábito de consumo.

La Consejería de Agricultura puso en marcha el Plan de Reestructuración y Reconversión del Viñedo a partir de la campaña 2000-2001.

Este proceso de renovación tuvo a su vez una importante iniciativa legislativa a través de la Ley de la Viña y el Vino, en la que se contempló la creación del Fondo de Promoción Vitivinícola y la participación de todos los sectores implicados a través de la Fundación “Castilla-La Mancha. Tierra de Viñedos”, una iniciativa que aúna esfuerzos y se convierte en la principal herramienta para obtener nuevas oportunidades de negocio para cooperativistas, agricultores, bodegueros y empresarios de la Región.

De los 951,5 millones de euros que sumaron las exportaciones de nuestra industria agroalimentaria en 2007, 394,3 millones de euros, un 41%, correspondieron al sector del vino y el valor de las exportaciones se vio incrementado en más de un 18% con respecto a 2006.

Actualmente, Castilla-La Mancha es la primera Comunidad Autónoma en volumen exportado de vino y la segunda en valor exportado.

El sector vitivinícola de la región castellano-manchego tiene un potencial enorme en los mercados exteriores, a pesar de la gran competencia internacional, especialmente con los países del nuevo mundo como Australia, Chile, Nueva Zelanda, Sudáfrica, etc.

La gran ventaja del vino castellano-manchego frente a sus competidores es su excelente relación calidad-precio y su gran variedad, una gama muy completa que cubre las necesidades de cualquier cliente.

Un claro ejemplo del incremento de las exportaciones de los vinos regionales es el mercado estadounidense, primer consumidor de vinos en el mundo, en el que en el año 2007 Castilla-La Mancha exportó vino por valor de 6,8 millones de euros, una cifra muy superior a la del año 2000, en el que se exportó a este país por valor de 900.000 euros.

Por países, Estados Unidos se encuentra situado en el décimo puesto en el volumen de facturación de las exportaciones del sector del vino de nuestra Región, tras Alemania, Francia, Rusia, Italia, Reino Unido, Portugal, Suecia, Países Bajos y Dinamarca.

La nueva OCM del vino permite financiar medidas de promoción en mercados de terceros países

El 19 de diciembre de 2007 se aprobó el acuerdo para la redacción del nuevo Reglamento de la Organización Común de Mercado OCM del vino.

Con esta nueva OCM se introduce la posibilidad, por primera vez, de financiar medidas de promoción en mercados de países terceros, sin límite presupuestario y con cargo a los sobres nacionales, lo que contribuirá a mejorar la competitividad de nuestros vinos en los mercados internacionales. En concreto, España pretende destinar un presupuesto de más de 32 millones de euros anuales para promoción.

Por lo tanto, el acuerdo político aprobado por Bruselas brinda una oportunidad a nuestro sector vitivinícola para situar nuestros caldos entre los mejores de Europa. En esta línea, se refuerza la posición de los vinos españoles y comunitarios en los mercados de terceros países, al basarse las prácticas enológicas aplicables en la Unión Europea en las recomendaciones de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), un aspecto muy defendido en las negociaciones de la nueva OCM del vino por el Gobierno castellano-manchego.

De igual forma, con la nueva OCM se garantiza la mayor competitividad de los vinos europeos frente a los vinos de otros continentes, al permitirse el etiquetado con añada y variedad a los vinos sin Denominación de Origen o Indicación Geográfica Protegida (IGP), con adecuados niveles de control.