Ayudas para minimizar los daños ocasionados por las heladas y la sequía

En 2005, la mayoría de las producciones agrícolas y ganaderas de Castilla-La Mancha sufrieron un descenso de su capacidad productiva debido a los daños provocados por la sequía y las heladas acaecidas entre los meses de enero y marzo que afectaron, principalmente, a los cereales, a los cultivos hortícolas y leñosos y a la ganadería. Muchos municipios se vieron afectados por esta climatología adversa, especialmente, en las provincias de Albacete, Ciudad Real y Cuenca, aunque esta última en menor medida.

Mercedes Gómez, consejera de Agricultura, advierte que el Gobierno de Castilla-La Mancha “ha realizado un gran esfuerzo para intentar paliar, en la medida de lo posible, estos daños adelantando las ayudas de la Política Agraria Comunitaria (PAC)”.

En esta misma línea de actuación, las Cortes de Castilla-La Mancha aprobaron un crédito extraordinario de 23 millones de euros, “que no existe en otras comunidades autónomas, para financiar las actuaciones relacionadas con estas adversidades climáticas. Dentro de estas medidas, se encuentran las ayudas para la adquisición de cisternas y la construcción de abrevaderos para el ganado”, especifica la Consejera para anunciar que, de momento y “afortunadamente las previsiones meteorológicas para este año son algo mejores, aunque ya ha habido algún problema puntual con heladas, granizo y altas temperaturas”, matiza.

Apuesta por la agricultura ecológica

La agricultura ecológica se encuentra en plena expansión en la mayoría de los países del ámbito europeo.

En Castilla-La Mancha, donde hay registradas alrededor de 65.000 hectáreas de cultivo ecológico y algo más de mil productores, la evolución del sector también está siendo importante.

Del total de la superficie ecológica de la Región, los cultivos con mayor presencia son los herbáceos, el olivar, la vid y los frutos secos. Destaca también la superficie destinada a pastos y forrajes y a barbecho y abono verde. Respecto al ganado, son más numerosas las explotaciones ganaderas de ovino y caprino, seguidas por el vacuno. En cuanto al número de elaboradores, industrias y empresas de alimentos o productos, son 76, entre las que predominan las orientadas al vino, aceite y queso.

El Gobierno regional subvenciona desde el año 1996 las producciones de cultivo ecológico, que han recibido hasta la fecha ayudas por un importe total de 11 millones de euros, de los que la Junta de Comunidades ha aportado más de 1,3 millones.

La Consejera afirma que, en cuanto a las medidas concretas para la presente legislatura en lo que se refiere a los cultivos ecológicos y cumpliendo con el compromiso realizado por el presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, José María Barreda, en su discurso de investidura, “está previsto que próximamente pueda presentarse el Plan Estratégico de Agricultura Ecológica, una iniciativa promovida por el Gobierno regional para impulsar y apoyar este tipo de producciones, cuyo contenido, tras un proceso de consulta con las organizaciones profesionales agrarias y otras asociaciones, que han podido presentar sus sugerencias para mejorar el conjunto de las medidas establecidas, está ya fijado”, asegura la consejera de Agricultura de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Mercedes Gómez.

La reestructuración del viñedo, un balance muy positivo

La consejería de Agricultura puso en marcha el Plan de Reestructuración y Reconversión del Viñedo a partir de la campaña 2000-2001, acogiéndose al marco de la Organización Común de Mercado (OCM) del vino de la Unión Europea.

Anualmente, Castilla-La Mancha consigue para estas actuaciones más de la mitad de los fondos comunitarios asignados a España. En concreto, en la última aprobación correspondió a la Región el 51% del presupuesto.

En cuanto al estado actual de ejecución de estos planes, cuya previsión era reestructurar 100.000 hectáreas, tenemos una superficie inicial aprobada de 131.925 hectáreas y se han pagado más de 67.000, con una subvención de más de 470 millones de euros.

Atendiendo a los datos de 2005, el balance que realiza la Consejera sobre la aplicación de estos planes es “muy positivo, ya que un total de 3.588 viticultores de Castilla-La Mancha se han beneficiado de las ayudas que la consejería de Agricultura ha puesto a disposición, que alcanzan los 78 millones de euros y suponen actuaciones en unas 11.000 hectáreas de la Región”, cifra.

En el desarrollo de la reestructuración del viñedo, según Mercedes Gómez, el grado de implicación de los agricultores ha sido enorme, corroborándolo con el número de peticiones de los viticultores que han sobrepasado las expectativas, habiéndose aprobado más de 130.000 hectáreas cuando la previsión inicial era para 100.000 hectáreas”, confirma.

Mercedes Gómez no duda en afirmar que en Castilla-La Mancha hace tiempo que “ganamos la batalla por la calidad de nuestros vinos, que es inmejorable”, garantiza, valorando las actuaciones del Gobierno regional para fomentar y proteger la calidad y las características diferenciadas de estos productos a través de denominaciones de origen.

De cara al futuro, el reto que se plantea es la y un ejemplo de la apuesta que el Ejecutivo castellano-manchego está realizando en este sentido es la puesta en marcha de la “Fundación Castilla-La Mancha, Tierra de Viñedos”.

En esta dirección irá encaminada la postura defendida por Castilla-La Mancha en la próxima reforma de la OCM del vino, centrada en “conseguir un presupuesto comunitario basado en las ayudas al agricultor y a la comercialización, así como en formar al consumidor para que valore nuestros productos”, anticipa Mercedes Gómez, recordando que quien debe liderar estas negociaciones es el propio sector, por lo que “el Gobierno regional y el sector se han fijado un calendario de trabajo exhaustivo para poner en común y consensuar cualquier iniciativa que surja en relación con esta reforma, lo que hará que se vuelva a mantener un encuentro en las próximas semanas”, manifiesta la Consejera.

Impulso al desarrollo socioeconómico de las zonas rurales

Castilla-La Mancha es una región en la que la agricultura contribuye, como ningún otro sector, a la vertebración del territorio y al mantenimiento de la población en muchos núcleos rurales dependientes, en gran medida, del apoyo público al sector agrario. Por ello, las zonas rurales en las que la agricultura es la principal actividad económica, así como las zonas desfavorecidas y con especiales dificultades para el cultivo, son las que obtienen mayor protección y ayudas.

Uno de los instrumentos que contribuye a apoyar a los núcleos rurales es la Ley de Explotaciones Agrarias y Desarrollo Rural que tiene como uno de sus pilares básicos fomentar el desarrollo de estos núcleos, entendiendo por desarrollo rural un amplio abanico de actuaciones que van desde las medidas concretas para el sector agrario, hasta los programas que buscan fomentar nuevas alternativas económicas en los pueblos para garantizar rentas y fijar población.En este apartado también están comprendidas las medidas de formación, con una atención especial a las mujeres y los jóvenes del medio rural para fomentar su incorporación a la empresa agraria, y las medidas encaminadas al fortalecimiento de la profesionalización de los pequeños agricultores que realmente se dedican a esta actividad, además de ofrecer ayudas a la explotación y agilizar los trámites burocráticos entre estos trabajadores y la Administración autonómica.

Otro pilar básico de esta Ley es “promover un modelo de desarrollo de agricultura sostenible, capaz de integrar la eficacia económica con el medio ambiente y la calidad de los productos con los procesos de producción”, destaca Mercedes Gómez.

92 millones de euros destinados al olivar castellano-manchego

El olivar es un cultivo muy extendido y de gran importancia en Castilla-La Mancha, con más de 357.000 hectáreas concentradas fundamentalmente en las provincias de Toledo y Ciudad Real, aunque hay zonas olivareras en todas las provincias.

La superficie regional supone el 15% de la nacional, mientras que la producción se sitúa de media en el 6% del total nacional.

En cuanto a las ayudas destinadas a este cultivo, “el Gobierno de Castilla-La Mancha ha conseguido un presupuesto histórico, de 92 millones de euros, para el olivar regional, en virtud del acuerdo alcanzado en enero de 2005 entre el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, y la ministra de Agricultura, Elena Espinosa, para destinar fondos adicionales a la OCM del aceite de oliva, dirigidas sobre todo a apoyar al olivar de bajo rendimiento, que consolidan la cifra indicada”, precisa la Consejera.

Además, se han habilitado ayudas para compensar las pérdidas de renta ocasionadas por la bajada de producción de los olivos afectados por las heladas del primer trimestre de 2005, financiado a través del crédito extraordinario de 23 millones de euros aprobado por las Cortes regionales.

El azafrán, patrimonio cultural de la Región

Tras la irrupción del azafrán iraní, mucho más barato, en los mercados exteriores, a finales de los ochenta, se produjo un estancamiento de los precios del azafrán manchego y una disminución de la producción, por lo que el Gobierno regional se consideró en la obligación de conservar y proteger un producto que forma parte del patrimonio histórico y cultural de la región de Castilla-La Mancha.

Ante esta situación, en 1995 se pusieron las bases para el reconocimiento de la denominación de origen “Azafrán de La Mancha” y en 1999 la consejería de Agricultura la puso en marcha. En los últimos años, en palabras de la Consejera, “se está observando un aumento de la superficie cultivada debido a las campañas de información que está realizando el Consejo Regulador en los municipios de tradición azafranera y, por la experiencia ya probada, la Denominación de Origen ha servido para defender el producto, aumentando así los ingresos que perciben los productores”, asegura.

El reto de la comercialización

Aunque la reconocida calidad de los productos castellano-manchegos ha hecho posible que estos sean cada vez más conocidos y más demandados, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, en opinión de Mercedes Gómez, “aún queda mucho por hacer en este sentido y, a pesar de que contamos con calidad, tenemos empresas líderes en sus parcelas de actividad, somos altamente competitivos en la mayoría de los productos y las industrias se encuentran en un nivel tecnológico equiparable al de nuestro entorno europeo, nuestros esfuerzos deben centrarse ahora en ganar una mayor presencia en los mercados, difundir estos valores y responder a las demandas de los consumidores. En definitiva, nuestra principal apuesta ahora es la comercialización”, resalta la Consejera.

Por ello, la consejería de Agricultura otorga, a través del Programa Fomento de la Calidad Agroalimentaria (FOCAL), ayudas con el objetivo de fomentar la calidad del sector agroalimentario en su conjunto, desde los procesos de fabricación y la tecnología empleada hasta las más modernas técnicas de comercialización, diseño y presentación de los productos. “Entre 2000 y 2005, la industria agroalimentaria de la Región ha invertido más de 1.458 millones de euros gracias a este programa”, afirma la Consejera, quien cuantifica en 360 millones de euros la subvención que el Gobierno regional ha aportado a estas inversiones.

En cuanto al mercado internacional, el pasado mes de abril el Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha, a propuesta de la consejería de Industria y Tecnología y de la consejería de Agricultura, aprobó el Plan Estratégico Regional de Internacionalización, que se enmarca dentro del Pacto por el Desarrollo y la Competitividad comprometido por el presidente regional, José María Barreda, en el último Debate del Estado de la Región.

El ganado ovino, un referente económico en Castilla-La Mancha

La fuerte especialización ovina de Castilla-La Mancha responde a sistemas tradicionales de producción basados en la raza Manchega (carne y leche) y en el aprovechamiento de recursos forrajeros marginales.

“Desde 1999 la excelente calidad de su carne está bajo el amparo de la Indicación Geográfica Protegida Cordero Manchego, que se había puesto en marcha cuatro años antes”, apunta Mercedes Gómez.

La carne amparada por esta Indicación Geográfica procede únicamente de ovejas de raza Manchega, sacrificadas entre 60 y 90 días y con un peso vivo de entre 22 y 28 kilos, y abarca 400 municipios, con una superficie de unos 34.000 km2. En el Consejo Regulador están inscritas 440 explotaciones ganaderas, con 360.000 cabezas de ganado, 17 cebaderos y 13 industrias. Anualmente se comercializan 500.000 kilos de carne de cordero.

Por otra parte, la leche de oveja es básica para la fabricación de queso manchego, producto reconocido en todo el mundo. En general, el sector lácteo de Castilla-La Mancha, con una producción de 115 millones de litros de leche de oveja, 160 millones de litros de vaca y 57 millones de cabra, tiene una facturación de 640 millones de euros.

El 90% de la producción lechera se destina a la elaboración de quesos, existiendo 168 industrias lácteas, de las cuales 25 producen leche y 143 producen queso. El queso manchego lo elaboran 93 industrias inscritas, siendo casi la mitad de ellas industrias artesanas.

Promoción a través de ferias y certámenes

La consejería de Agricultura tiene puesto en marcha un programa de asistencia a ferias para la promoción de productos relacionados con el sector agrícola y ganadero, tanto a nivel regional como nacional e internacional, a las que pueden presentarse las empresas que quieran sumarse a cada una de las convocatorias.

Concretamente, EXPOVICAMAN, que este mes de mayo celebra su XXVI edición, es una feria que ya se ha consolidado como una de las mayores ofertas comerciales en su sector a nivel nacional.

Por otra parte, “la convocatoria de premios y certámenes supone una importante forma de promocionar los productos más emblemáticos de Castilla-La Mancha”, apunta Mercedes Gómez, poniendo como ejemplo el certamen de los Premios Gran Selección, “que a lo largo de sus 17 años de andadura ha conseguido una gran consolidación, tanto en el número de participantes como en la calidad de los productos que concurren al mismo”, destaca.

Inversión en I+D

Junto a la apuesta por la calidad de los productos agroalimentarios y la mejora de la comercialización, la consejería de Agricultura está impulsando estudios y aplicaciones en el campo de la investigación dentro del Programa Regional de Investigación Científica, Desarrollo Tecnológico e Innovación 2005-2010 (PRINCET), puesto en marcha por la consejería de Educación y Ciencia.

Dentro del PRINCET hay una serie de programas y en el caso de la consejería de Agricultura, “llevamos a cabo un programa temático de tecnologías agrarias y alimentarias, que es el que recoge la parte de investigación agraria y alimentaria que en su momento quiso desarrollar el Plan Regional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (PRITAL), cuyas líneas de actuación son principalmente tres: mejora y conservación de especies agrícolas y ganaderas; estrategias para el uso racional y sostenible de sistemas agrícolas y ganaderos; y productos alimentarios”, concluye la consejera de Agricultura de la Junta de Castilla-La Mancha, Mercedes Gómez.