VII Legislatura de las Cortes Regionales

Como consecuencia de las elecciones autonómicas celebradas el 27 de mayo de 2007, que han otorgado la mayoría absoluta al proyecto liderado por el presidente regional, José María Barreda, con cerca del 52% de los sufragios de la Región, el 19 de junio de 2007 quedaron constituidas las Cortes de Castilla-La Mancha para su VII Legislatura en una sesión plenaria en la que fue elegido presidente del citado Parlamento el diputado del PSOE por Albacete Francisco Pardo Piqueras.

Las Cortes quedaron constituidas después de que los 47 diputados electos tomasen posesión de su escaño, tras prestar juramento o promesa de la Constitución ante el presidente del Parlamento, Francisco Pardo, quien después de dirigir unas palabras a los nuevos representantes, declaró constituida la nueva Cámara. De los 47 diputados de la VII Legislatura del Parlamento castellano-manchego, 26 pertenecen al Grupo Parlamentario Socialista y 21 al Grupo Parlamentario Popular.

Para el Presidente, la confianza depositada por los ciudadanos debe ser correspondida mediante el esfuerzo, el trabajo, el diálogo, el acierto en las decisiones y el entendimiento en el debate con la intención de llegar a acuerdos porque “el Parlamento tiene que ser una institución abierta y cercana a los ciudadanos”, asevera.

Sede de la soberanía popular

Las Cortes son uno de los tres órganos que, con el Presidente de la Junta y el Consejo de Gobierno, conforman la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Están formadas por 47 Diputados y Diputadas elegidos por sufragio universal, igual, libre, directo y secreto.

El Parlamento Regional es el órgano donde descansan los poderes otorgados por el pueblo mediante elecciones libres, y, como dice el propio Estatuto de Autonomía: “Las Cortes de Castilla-La Mancha representan al pueblo de la Región”.

Las Cortes son elegidas por un plazo de cuatro años, “Legislatura”, mediante un sistema proporcional que asegura la representación de las diversas zonas del territorio de la Región, aunque el Presidente de la Junta de Comunidades puede anticipar su disolución con arreglo a lo dispuesto en el Estatuto de Autonomía.

La circunscripción electoral es la provincia. A cada una de ellas le corresponde el siguiente número de Diputados: Albacete, 10; Ciudad Real, 11; Cuenca, 8; Guadalajara, 7 y Toledo, 11 Según indica Francisco Pardo, las Cortes de Castilla-La Mancha son parte del motor que está situando a Castilla-La Mancha en el mejor momento de su historia y la sede de la soberanía popular, de donde salen las leyes que impulsan el progreso de nuestra Región y, a pesar de que “nuestro Parlamento regional, como el de todas las comunidades autónomas, es joven a diferencia de otras instituciones, como los ayuntamientos o diputaciones que tienen mayor grado de conocimiento entre los ciudadanos, éstos perciben ya a las Cortes como una institución, que día a día, es más cercana, porque en ella se proponen, debaten y acuerdan normas que regulan nuestra convivencia, desarrollo y que inciden en su vida diaria”, advierte.

Las sesiones plenarias de las Cortes de Castilla-La Mancha son públicas, pudiendo asistir a las mismas todos los ciudadanos que lo deseen, previa petición, ateniéndose a las Normas de Régimen Interior sobre el acceso a la Sede de las Cortes y a su Salón de Plenos. No obstante, las sesiones de las Comisiones Parlamentarias y otros actos del funcionamiento parlamentario son restringidas, autorizándose la asistencia externa sólo a los medios de comunicación debidamente acreditados.

El Convento de San Gil, sede de las Cortes de CLM

Situado en un lugar privilegiado al Sudoeste del casco histórico toledano, junto al río Tajo, disfrutando de unas excelentes perspectivas sobre los cigarrales, el Puente de San Martín y la judería toledana, el edificio de San Gil, originariamente llamado Convento de Franciscanos Descalzos de San José, sirve de sede a las Cortes de Castilla-La Mancha desde el 31 de mayo de 1986.

Sus diversas utilizaciones, en sus casi cuatro siglos de existencia, produjeron un grave deterioro de su estructura. Su restauración y adaptación para sede parlamentaria fue dirigida por el arquitecto Fernando Chueca, que respetó las trazas originales del edificio, recuperando en gran medida su identidad arquitectónica originaria, perdida en parte a causa de sucesivas reformas anteriores.

La entrada principal, de exclusivo uso para las grandes solemnidades, está constituida por una portada de estilo clásico, a la manera del siglo XVII, y utiliza elementos de la antigua puerta, enriqueciéndola con un escudo de la Región tallado en piedra. La puerta de uso más corriente se abre a la plazuela de aparcamiento, y está configurada por jambas almohadilladas, un escudo regional y la cartela con el rótulo institucional.

En parte de lo que fue el antiguo refectorio conventual se abre el actual vestíbulo de las Cortes, con techo abovedado y construido todo él a base de ladrillo visto.

Las antiguas celdas monacales sirven en la actualidad de despachos y dependencias a la Institución Parlamentaria y en la nave de la antigua iglesia se alza el moderno salón de sesiones plenarias de la Cámara.

Este auténtico corazón de la actividad parlamentaria mantiene el primitivo aspecto de la iglesia conventual bajo su espléndida bóveda de cañón, con la exclusiva incorporación de los escaños, que ocupan ambos lados de un pasillo central, y la mesa presidencial y la tribuna de oradores, situadas en el crucero, bajo la bella cúpula de media naranja. La tribuna pública se ubica a la manera de un coro alto sobre el vestíbulo y bajo ella se instalan, a ambos lados de la puerta principal de acceso, los palcos reservados para los medios de comunicación.

El convento de Los Gilitos, como popularmente se le conoce, es un edificio que asume con gran dignidad su papel de símbolo autonómico, constituyendo, junto el escudo y la bandera de la Región, una de las señas de identidad de la región de Castilla-La Mancha.

Cerca de 20 años trabajando por su tierra

Francisco Pardo Piqueras lleva ya dedicada prácticamente la mitad de su vida al servicio de los ciudadanos, primero desde la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y desde abril de 2004 como secretario de Estado de Defensa.

Tras 16 años asumiendo diversos cargos políticos en el Gobierno de Castilla-La Mancha junto a José Bono y José María Barreda, Francisco Pardo los considera sus maestros: “Son amigos que me han enseñado a querer a España y a Castilla-La Mancha. De ellos he aprendido a ejercer la política desde la cercanía y el compromiso con los ciudadanos. Me han enseñado que lo más importante es defender los intereses de Castilla-La Mancha por encima de todo”, aprecia.

Su paso por la Secretaría de Estado de Defensa es una etapa que recuerda con especial cariño, llegando a afirmar que es una de las más importantes de su vida política, “me ha permitido trabajar codo con codo con los militares para tener unas Fuerzas Armadas cada vez más profesionales y mejor preparadas, me ha posibilitado conocer desde muy cerca la industria de Defensa, que tanta incidencia tiene en la vida civil, y, sobre todo, me ha dado la oportunidad de estar al lado de los militares españoles, ejemplo del trabajo bien hecho y de buenos profesionales, dentro y fuera de nuestras fronteras”, significa. Durante toda su vida profesional y actualmente como presidente de las Cortes, Francisco Pardo confiesa que siempre ha aspirado, ante todo, a ser buena gente y a trabajar por su tierra y por sus ciudadanos, estuviera donde estuviera, manifestando que “cada día tiene su afán y el mío, desde hace unos días, es ser presidente de las Cortes Regionales”, asegura.

XXV Aniversario del Estatuto de Autonomía

Castilla-La Mancha se constituyó en Comunidad Autónoma mediante la Ley Orgánica 9/1982, de 10 de agosto, ejerciendo así el derecho a la autonomía que la Constitución reconoce y garantiza a las nacionalidades y regiones dentro de la indisoluble unidad de la Nación española.

A punto de cumplir un cuarto de siglo, Francisco Pardo cree que nuestro Estatuto de Autonomía ha sido la herramienta que nos ha permitido realizar la gran transformación que ha experimentado Castilla-La Mancha en el plano social y económico, ya que “la autonomía nos permite tomar decisiones y legislar desde el conocimiento que da la cercanía, desde la inmediatez que da la proximidad, lo que repercute en la eficacia de todas las administraciones en beneficio de los ciudadanos a los que nos debemos”, destaca.

Aunque anteriormente el territorio de Castilla-La Mancha no constituyó como conjunto una entidad política propia, no invocó como fundamento de su derecho a la autonomía fueros viejos o privilegios que vinieran de antiguo ni apeló al pasado para ornarlos con el simbolismo de nombrarlos derechos históricos, en palabras de Francisco Pardo, “sentimos orgullo de pertenecer a Castilla-La Mancha, una región que integra España, una comunidad autónoma formada por cinco provincias. Como españoles de Castilla-La Mancha, no miramos de reojo a nuestros vecinos. No queremos ser más que nadie, pero tampoco menos. Castilla-La Mancha se siente a gusto en España”, subraya, para añadir que el gran progreso que ha experimentado nuestra tierra en los últimos 25 años, a través de la gestión de las competencias desde Castilla-La Mancha, “ha sido un éxito colectivo de todos los ciudadanos, porque hemos sabido aprovechar el tiempo y nuestras oportunidades, creer en nuestras posibilidades. Debemos estar orgullosos de lo que hemos logrado y mantener nuestra autoestima muy alta”, asevera el nuevo presidente del Parlamento Regional, el albacetense Francisco Pardo Piqueras.

Los Gilitos, a través de cuatro siglos

El Convento de San Gil, conocido popularmente como Los Gilitos, data del siglo XVII. Los Franciscanos Descalzos llegaron a Toledo a mediados del siglo XV, estableciéndose en 1557 en las proximidades de la ermita de la Virgen de la Rosa.

Posteriormente, entrado el siglo XVII, dos hermanos, Francisco y Juan de Herrera, hicieron donación a los frailes de 16.000 ducados para la construcción del nuevo convento. Las obras comenzaron en 1610 y el maestro de albañilería Martínez de Encabo se comprometió a labrar la iglesia y el convento en cuatro años. Muy posiblemente el tracista de la obra fuera Juan Bautista Monegro, con quien trabajaba Martínez de Encabo en la iglesia de San Pedro Mártir.

Su estilo es sobrio, como corresponde a la orden monástica que lo habitó y enraíza con las fórmulas arquitectónicas del clasicismo de base herreriana, construido a la manera toledana con fábrica de ladrillo aparejada con mampostería y cornisas de ladrillo aplantillado.

En planta el edificio consta de dos zonas: la iglesia, situada en la fachada este, y el ámbito conventual, que se distribuye en torno a un patio. Todo ello forma un rectángulo perfecto, al que se adosó, según el arquitecto Fernando Chueca Gotilla, en época posterior otro cuerpo en dirección este-oeste.

Con el transcurso del tiempo, el edificio conventual ha servido para muy diferentes usos. Durante el tiempo que fue convento franciscano, el edificio albergó a unos treinta frailes de la orden reformada de San Pedro de Alcántara, cuyo medio de vida era la predicación, llevada a cabo en la propia ciudad y en los pueblos del entorno.

El edificio conventual pasó a utilizarse como cárcel provincial de 1936 a 1951, como cuartel de la Guardia Civil de 1952 a 1968 y como parque municipal de bomberos de 1958 a 1985, fecha a partir de la cual se restauró para servir de sede de las Cortes de Castilla-La Mancha.

Más competencias a través de la reforma del Estatuto

Como consecuencia de la necesidad de seguir avanzando en la España de las autonomías, fue aprobada por unanimidad en las Cortes Regionales la propuesta de reforma del Estatuto de Autonomía, de la que Francisco Pardo resalta que Castilla-La Mancha tendrá más competencias, “no para exhibirlas sino para ejercerlas en beneficio de los ciudadanos y el progreso de la Región”, subraya.

De hecho, bajo su punto de vista, Castilla-La Mancha está en el mejor momento de su historia: “Tenemos unos cimientos económicos, políticos y sociales muy sólidos y gente muy bien preparada. Estamos en buenas condiciones para consolidar a Castilla-La Mancha entre las mejores. El presidente Barreda seguirá apostando por el desarrollo y la competitividad, la productividad, la creación de empleo, la modernización de la economía, la igualdad de oportunidades, la educación, la sanidad, la proyección exterior de nuestras empresas, la investigación, el desarrollo e innovación y las infraestructuras”, precisa La reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha se registró en el Congreso el 1 de febrero y en estos momentos está pendiente de la toma en consideración por el Pleno del Congreso de los Diputados y su posterior tramitación en la Comisión Constitucional.

Según indica Francisco Pardo, Presidente del Parlamento Regional, el interés de Castilla-La Mancha es que todo este proceso se haga lo antes posible y respetando al máximo la propuesta castellano-manchega.

Fuerte apuesta por el progreso de CLM

Actualmente, en Castilla-La Mancha se ha desarrollado un importante tejido industrial y empresarial, lo que lleva a afirmar a Francisco Pardo que la Región está en la etapa más próspera de su historia, hay más gente trabajando que nunca, en los últimos cuatro años se han creado 142.000 puestos de trabajo, se han creado 20.000 empresas, la economía de Castilla-La Mancha crece casi el doble que la media de la UE y tenemos crédito entre los inversores extranjeros. Para el Presidente, todo ello son algunos ejemplos de que tenemos base para seguir creciendo porque “entre todos hemos conseguido que en Castilla-La Mancha afrontemos el futuro con optimismo”, defiende, apuntando que sindicatos y empresarios son necesarios para que esta tierra progrese, por lo que es necesario que sigan apostando fuerte por Castilla-La Mancha.

Hablando del desarrollo y progreso de Castilla-La Mancha Francisco Pardo hace especial énfasis en la importancia que ha tenido la Universidad regional: “Yo fui uno de los jóvenes castellano-manchegos que tuve que ir a estudiar a Murcia porque en nuestra Región no existía Universidad. Lograr que en Castilla-La Mancha hubiera Universidad ha sido una de las señas de identidad que jalonan las reivindicaciones históricas de nuestra Comunidad Autónoma. Ahora, nuestros chicos y chicas estudian aquí, se forman aquí”, enfatiza el presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, para añadir que, en este sentido, el papel que ha jugado la Universidad en estos 25 años ha sido clave para el desarrollo de la Región “porque se ha convertido en la fábrica donde se ha formado, y se forma, el capital humano que necesita cualquier país y cualquier región para sentar las bases de su futuro y bienestar”, pondera.

Por otra parte, Castilla-La Mancha está abriendo las puertas a nuevas empresas que nos van a situar a la cabeza de sectores tan estratégicos como el aeronáutico o el de la I+D+i. Para Francisco Pardo, Eurocopter es un buen ejemplo de ello, ya que situará a Albacete y a Castilla-La Mancha a la cabeza del sector aeronáutico mundial. Concretamente, Albacete, de la mano de Manuel Pérez Castell, “está en el proceso de transformación social y económica más importante de su historia”, resalta.

En cuanto al sector agropecuario y, concretamente, el vitivinícola, Francisco Pardo cree que es un sector clave para nuestro porvenir, por lo que “el Gobierno de Castilla-La Mancha lo ha defendido, y lo defenderá, siempre”, resalta, para añadir que el vino está en la economía, en la cultura, en la sociedad y en el medio ambiente de Castilla-La Mancha.

Además, prosigue, “nuestros viticultores y vinos no tienen nada que envidiar a los del resto de España. Tenemos buenas bodegas y hemos aprendido mucho, por eso cada vez es más frecuente encontrar vinos de Castilla-La Mancha en cualquier restaurante de España” significa, añadiendo: “Tenemos que seguir por ese camino”, concluye el albaceteño Francisco Pardo Piqueras, recién elegido presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha.

La democracia, 30 años de progreso en España

Volviendo la vista atrás, si realizamos un repaso histórico remontándonos desde los primeros pasos de la democracia en España hasta la actualidad, las elecciones generales de 1977, en opinión de Francisco Pardo, han supuesto 30 años de democracia, convivencia pacífica, tolerancia y, en definitiva, progreso.

El actual presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Francisco Pardo, recuerda sus tiempos de juventud en su pueblo natal, Abengibre, en la provincia de Albacete, cuando la democracia todavía estaba lejos de la vida de los españoles: “Yo tenía 12 años cuando murió Franco y estaba estudiando en la Universidad Laboral de Cheste, en Valencia. Mi vida era como la de cualquier otro chico de pueblo que salió fuera para estudiar: jugar con mis amigos, aplicarme en el colegio… divertirme y estudiar”, subraya Francisco Pardo, recordando con especial cariño y emoción a aquella generación de españoles, de políticos, de hombres y mujeres, que supieron y quisieron mirar adelante.

Ese 15 de junio de 1977, continúa, “inaugurábamos el ciclo de mayor prosperidad de nuestro país. En 30 años, España se ha convertido en la octava potencia económica del mundo y es un ejemplo de democracia estable y de desarrollo social. Ese día comenzamos a conquistar el futuro. Ese día nos enseñaron el camino a seguir y nos mostraron una forma de hacer política”, aprecia el presidente de las Cortes castellano-manchegas.