Historia de Cruz Roja Española

Cruz Roja Española, en 1864, a partir de la adhesión al I Convenio de Ginebra empieza a formar parte de una de las instituciones de cooperación y voluntariado más grandes del mundo, la Cruz Roja y la Media Luna Roja, formando la .

En España, Cruz Roja se organiza bajo los auspicios de la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén y en 1864 es declarada “Sociedad de Utilidad Pública”. Desde entonces, los distintos gobiernos de la Nación han estado representados de una forma u otra en el seno de Cruz Roja, aunque esto no ha impedido que se actúe siempre bajo los Principios que inspiran a la Institución.

Su evolución ha sido siempre una constante adaptación a los problemas y a las necesidades sociales que han ido produciéndose.

En una primera etapa, su actuación estuvo centrada en intervenciones humanitarias solo en caso de conflicto armado. Así, en 1870 prestó ayuda humanitaria en la guerra franco/prusiana - siendo este el primer envío de ayuda humanitaria que realiza la Cruz Roja Española - y en 1872 actuaba por primera vez directamente en la tercera guerra carlista.

En su constante adaptación a las necesidades y a raíz de los conflictos bélicos en África en 1918, se produce una fuerte expansión de sus centros sanitarios, llegando a sumar cerca de 36 hospitales. En un panorama de carencias generalizadas en materia sanitaria, la red de Cruz Roja ha tenido siempre un especial significado.

De 1936 a 1939, durante la Guerra Civil Española, realizó una importante actividad y, finalizada ésta, llevó a cabo la repatriación de los españoles que se encontraban en la URSS.

La importante experiencia adquirida durante la guerra se emplea hoy en la intervención ante los desastres en todo el territorio nacional. Se asiste a las víctimas de los incendios, inundaciones, accidentes de todo tipo, etc.

La Cruz Roja Juventud potencia acciones para la sensibilización medioambiental

Cruz Roja Juventud (CRJ) es la sección juvenil de Cruz Roja Española, formada por niños, niñas y jóvenes de edades comprendidas entre los 8 y los 30 años. Los voluntarios y voluntarias de CRJ desa-rrollan su compromiso social a través de una acción orientada hacia la transformación, rigiéndose por los Principios Fundamentales del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja: Humanidad, Imparcialidad, Neutralidad, Independencia, Carácter Voluntario, Unidad y Universalidad.

La acción transformadora de CRJ se dirige, principalmente, a atender a la población infantil y juvenil más vulnerable, favoreciendo y potenciando su desarrollo integral y su autonomía personal, actuando también sobre su entorno más inmediato.

La metodología se caracteriza por su carácter eminentemente educativo-participativo, lo que constituye la base de todas las acciones que realiza CRJ en todos aquellos campos o áreas en los que trabaja.

En nuestra Región, según el director del Instituto de la Juventud, Javier Gallego, Cruz Roja Juventud ha desarrollado proyectos que incluyen actividades sobre salud y calidad de vida, igualdad de oportunidades, voluntariado y participación y educación no formal, y es por eso que “el Gobierno regional quiere destacar su esfuerzo y mostrar el apoyo a las actividades que organiza”, expresaba.

En cuanto a educación no formal, Cruz Roja Juventud desempeña un papel muy importante ya que gracias a la coordinación de proyectos entre esta entidad y el Instituto de la Juventud se pueden promover acciones conjuntas que favorezcan, entre otras cosas, la sensibilización medioambiental.

Fundamentos de la Cruz Roja

“Humanidad, Imparcialidad, Neutralidad, Independencia, Carácter Voluntario, Unidad y Universalidad”, con estas siete palabras se podrían resumir los principales fundamentos de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

Dado que es una Organización No Gubernamental () sin ánimo de lucro, el principal fundamento es el Carácter Voluntario que posee. La mayoría de las personas que trabajan lo hacen de manera gratuita, poniendo su tiempo y profesionalidad a la dedicación altruista de ayudar a su prójimo.

El voluntariado tiene como principal característica que la relación con la actividad que desarrolla en Cruz Roja comporta la implicación personal y una relación de ayuda, comunicación, compañía y paz.

Además de brindar un servicio gratuito y desinteresado, el voluntario se compromete libremente a dedicar “un tiempo” a una actividad voluntaria dentro del campo de actuación de Cruz Roja y participar en la comunidad, para mejorar las condiciones de vida de sus semejantes.

La participación voluntaria es cooperativa, es decir, trata de lograr un mayor nivel de Humanización a través de la cooperación entre los distintos actores y factores sociales.

Cruz Roja en Castilla-La Mancha

Como Red Territorial, es una extensión, un brazo de Cruz Roja a nivel regional, estando presentes en las cinco provincias de la Región.

Según la presidenta territorial de Cruz Roja en Castilla-La Mancha, Manuela Cabero Morán, “los principales activos de Cruz Roja son la difusión y defensa de los derechos humanos, y la incorporación como voluntarios de todas aquellas personas que, tengan la edad, raza y las creencias que tengan, deseen comprometerse de una manera solidaria con los que sufren”.

También afirma Manuela, desde la página Web de la Organización, que “podemos conseguir que las personas más vulnerables aumenten sus capacidades y sean protagonistas de su propio desarrollo. Y creo que Cruz Roja puede movilizar a toda la sociedad, mediante la sensibilización y la comunicación, para entre todos conseguir que los más vulnerables aumenten sus posibilidades de acceso y control de los recursos y beneficios que la globalización depara tan desigualmente.”

Recientemente, la presidenta de la Cruz Roja regional fue galardonada con la Medalla de Oro de CLM, junto a ella también la recibieron el jugador de la Selección Española y del Club de Fútbol Barcelona, Andrés Iniesta, y el Club de Balonmano de Ciudad Real.

En su intervención Manuela reconoció sentirse orgullosa a la vez que “turbada”, porque aseguraba que hay más gente que se lo merecía antes que ella.

Cabero recibió la Medalla de Oro “con orgullo, con generosidad y en nombre de mucha gente que se dedica al trabajo humanitario, sobre todo en nombre de aquellos a quienes va dirigido el trabajo humanitario, que son realmente los excluidos y los marginados de la sociedad”, declaró la Presidenta.

Manuela Cabero coordina las 62 asambleas locales que tiene Cruz Roja en la Región y, además, su solidaridad la lleva a desplazarse a lugares donde es necesaria la asistencia sanitaria y la ayuda humanitaria, como ocurrió durante la pasada guerra de Irak, donde estuvo trabajando con las víctimas de este conflicto bélico.

Acciones sociales en Castilla-La Mancha

La Cruz Roja en nuestra Comunidad Autónoma trabaja como una demarcación territorial, cumpliendo con las premisas nacionales establecidas.

Gracias al trabajo del voluntariado, entre los que se encuentran profesionales de la salud y de la educación, es posible llevar a cabo distintas actuaciones que mejoran la vida de muchas personas.

La asistencia social a los mayores de la Región depende, en gran parte, de la Cruz Roja. La teleasistencia es uno de los pilares del cuidado de los ancianos que viven solos o que no tienen compañía constante de otras personas que puedan asistirlos en caso de una emergencia.

Gracias también a la reciente Ley de Dependencia, hay más de 200 profesionales aplicados a implementar el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, ayudando así a complementar la labor realizada por la ONG mundial.

En Castilla-La Mancha se han creado más de 4.500 puestos de trabajo en la aplicación del Sistema de Atención a la Dependencia, siendo la tercera comunidad autónoma que más altas en la Seguridad Social tiene en el Convenio Especial de Cuidadores no Profesionales de Personas en Situación de Dependencia.

Una cara amable para el inmigrante exhausto

Cada vez que la televisión o la prensa diaria nos abruma con imágenes de la llegada de nuevos cayucos repletos de gente, muchas veces inclusive niños y mujeres embarazadas, hay un brazo tendido que se asoma tímido desde un margen de la foto o del plano del cámara que inmortaliza el momento.

Esa mano amiga que tiende una manta o brinda un simple abrazo forma parte de una persona que con un chaleco rojo se identifica con la Cruz Roja.

El trabajo duro, y muchas veces más que desolador, es el que las cámaras no enfocan, porque se buscan más los datos de las nuevas llegadas en lugar del trabajo infinitamente humano y solidario que realizan los voluntarios en las playas españolas esperando que los cayucos no traigan números de muertos sino gente, personas que arriesgan su vida en busca de un futuro mejor para los suyos.

Por este tipo de trabajo que, de forma desinteresada, prestan quienes conforman la Cruz Roja Española, y a través de ellos la Cruz Roja en CLM, son más que merecedores de uno de los galardones de la VII Edición de los Premios Solidarios que otorgará La Cerca.

El Gobierno regional ayuda a Cruz Roja en la formación laboral de muchos inmigrantes

El Servicio de Empleo de Castilla-La Mancha (SEPECAM), destinará 700.000 euros a apoyar los proyectos enmarcados en el programa de lucha contra la discriminación del Fondo Social Europeo de Cruz Roja y la Fundación Secretariado Gitano.

La consejera de Trabajo y Empleo, María Luz Rodríguez, firmó el pasado 30 de enero sendos convenios de colaboración con ambas instituciones mediante los cuales el SEPECAM apoyará financieramente proyectos de mejora de los empleos de estos colectivos con más dificultades para acceder al mercado laboral.

La titular de Trabajo y Empleo puso en valor la eficacia de la labor de Cruz Roja Española y la Fundación Secretariado Gitano recordando que, durante la vigencia del anterior acuerdo, trabajaron con 8.500 personas, de las que el 40 por ciento han logrado “a través de vuestro trabajo y nuestra colaboración, un puesto de trabajo”, manifestó la Consejera.

La presidenta de Cruz Roja Española en Castilla-La Mancha, Manuela Cabero, explicaba que el proyecto de esta organización va dirigido a mejorar la formación de las personas inmigrantes, y señaló que “anteriormente, estas personas se incorporaban a un empleo antes de terminar las acciones formativas pero, en estos tiempos de crisis, lo tienen más difícil y las están finalizando, estando mejor formados para acceder más fácilmente a un empleo”, señaló Cabero.