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Suele ser poco conocido que el Ministerio de Defensa posee, a lo largo de todo el territorio nacional, una red de espacios naturales de su propiedad, que tienen un valor ambiental importante y supone una aportación muy valiosa dentro del conjunto de áreas de interés ecológico del Estado. Aprovechar esta circunstancia histórica es una oportunidad muy buena para la conservación de la naturaleza en nuestro país.
La actitud de Defensa, muy positiva en los últimos años, ha sido favorecer los valores ambientales de sus espacios, realizando un esfuerzo por mejorar la calidad de los mismos. Todo ello hace que nos encontremos en un momento histórico clave para proteger definitivamente estos lugares.
En su conjunto, esta red de espacios militares tiene el interés de estar repartida por toda la geografía nacional, con representación de la gran mayoría de los ecosistemas ibéricos y canarios. Podemos hablar incluso de una red paralela o superpuesta a las protecciones “civiles” ya existentes, ya sean locales, autonómicas, nacionales o europeas. Un patrimonio natural de todos.
Por el gran interés medioambiental que tienen estos tesoros naturales, a los que el Ministerio de Defensa dedica un especial disposición, publicamos este reportaje escrito por el botánico y doctor en Biología, Emilio Blanco Castro, y que ya fue publicado en la revista Ambienta de abril de 2008 que edita el citado Ministerio.
Entre las últimas actuaciones medioambientales de Defensa, a parte de las realizadas sobre el terreno (eliminación de residuos y munición, descontaminación…) está la edición de publicaciones y un Informe Ambiental anual.
En 2007 se editó un libro muy completo y actualizado sobre el Parque Nacional del Archipiélago de Cabrera (Baleares), de propiedad militar, pero gestionado por el Ministerio de Medio Ambiente, en el que el estudio botánico básico ha corrido a cargo del autor de este artículo.
Más recientemente en 2008, se puso en marcha el inventario y catalogación de los espacios naturales militares del Ministerio que forman parte de la Red Natura 2000, la mayor red europea para la conservación de la naturaleza, cuya lista inicial ha sido elaborada por los técnicos medioambientales de cada Comunidad Autónoma.
Este proyecto se ha concretado en una nueva publicación, recientemente presentada por la Ministra de Defensa, Carme Chacón, para conocer los espacios naturales militares más valiosos desde el punto de vista ambiental.
Teleno, Bárdenas Reales, El Retín…son algunos de los nombres más conocidos, pero hay muchos otros. Nos referimos a determinados espacios naturales que, por circunstancias históricas, son de propiedad militar y han sido o son utilizados como centros de adiestramiento o maniobras. En total son más de 50, de los que al menos una treintena tienen importantes valores naturales. Reciben diversos nombres como Campo de Tiro, Centro de Adiestramiento, Campo de Maniobras, Polígono, Batería, CTM u otros.
Se puede afirmar sin exagerar que el Ministerio de Defensa posee, a lo largo de todo el territorio nacional, toda una red de espacios naturales protegidos que suponen una aportación muy valiosa dentro del conjunto de áreas de interés ambiental del territorio.
Son en realidad un patrimonio de todos para el futuro, aunque no puedan ser visitados ni disfrutados en la actualidad. Se trata de verdaderos reservorios de flora y fauna, a veces incluso en zonas poco exploradas o semivírgenes, donde podrían localizarse nuevas poblaciones de especies amenazadas.
El enclave militar de Cabrera tiene asegurada su conservación para el futuro, manteniendo e incluso mejorando su gran calidad ambiental. Supone una muestra conservada representativa de las Islas Baleares en su conjunto, que se ha mantenido libre de urbanizaciones y desarrollo turístico, gracias a su importancia como punto estratégico militar. En la actualidad es uno de los más importantes Parques Nacionales, gestionado por el Ministerio de Medio Ambiente y que será trasferido a la Comunidad Autónoma balear.
El Parque se declara en 1991, comprende un 87% de superficie marítima y un 13% terrestre, uno de los espacios protegidos más originales y aislados de este país. En flora se han catalogado más de 500 especies de plantas terrestres en todo el archipiélago. Destaca la presencia en Cabrera de un total de 26 especies vegetales endémicas baleares o comunes con el resto de islas del Mediterráneo occidental. Los fondos marinos son excelentes, así como las poblaciones de aves, destaca la presencia de la pardela balear y de la curruca sarda.
Otros archipiélagos muy conocidos que son de propiedad militar, aunque dedicados actualmente a la conservación ambiental, son las Islas Chafarinas y de Alborán; destacando por sus hábitats terrestres, pero sobre todo por sus ecosistemas marinos, ricos y variados. En los tres islotes de Chafarinas están censadas más de 130 especies de plantas terrestres; destacan sus enormes colonias de gaviota de Audouin. En la pequeña isla de Alborán se han censado 20 especies de plantas, además de 6 especies de líquenes y musgos; son muy conocidos los endemismos Anacyclus alboranensis, Senecio alboranicus y Diplotaxis siettiana, este último reintroducido.
El conjunto de espacios naturales tiene el interés añadido de estar muy repartido y tener representación de casi todas las regiones biogeográficas de nuestro país, con un buen número de ecosistemas representados, más allá de fronteras políticas autonómicas.
Son lugares normalmente muy solitarios y perdidos, con una baja influencia humana, e incluso poco estudiados e inventariados desde el punto de vista de su biodiversidad.
Del desierto a la alta montaña, pasando por sistemas dunares, humedales y áreas esteparias, muchos hábitats de interés comunitario están representados. Predominan los ambientes costeros, con una importante superficie perteneciente a las comunidades murciana y andaluza, siendo Cádiz una de las provincias con mayor número de estos espacios naturales militares.
Canarias y sus ecosistemas macaronésicos están también bien representados. Es en el norte, Galicia y Cornisa Cantábrica, donde hay menor representación de estos enclaves.
Entre los más emblemáticos se encuentran los citados Teleno (León) y Bardenas Reales (Navarra), con una representación muy importante de paisajes de montaña mediterránea y ecosistemas estepários, respectivamente, únicos en Europa.
Cerro Muriano, en Córdoba y Hoyo de Manzanares (Palancares), en Madrid, presentan importantes zonas de monte mediterráneo denso y bien conservado.
La zona de Cartagena (Algameca y otras) es importante por su grado de preservación, lo que ha permitido conservar un tramo de costa casi virgen. Cerca y asociado a la zona militar, se encuentra el Parque Natural de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila, con representación de un bosque de sabinas africanas (Tetraclinis articulata), únicas en Europa.
Las aves tienen una especial importancia en estos lugares militares, así se destacan en su conjunto importantísimas poblaciones de rapaces, algunas de ellas declaradas en peligro de extinción o muy amenazadas, y varios enclaves con buena representación de aves esteparias, como avutarda, sisón, alcaraván, gangas, ortegas o alondra de Dupont.
A destacar la experiencia de reintroducción del ibis eremita (proyecto de conservación de este ave norteafricana), en El Retín, Cádiz, junto al Parque Natural de los Alcornocales y formando parte de él, donde existen algunas masas importantes de acebuchares y alcornocales.
Las islas son lugares solitarios y aislados, muy favorables en el pasado a establecer este tipo de bases militares. Hoy en día se reconoce su altísimo valor ambiental y biogeográfico, siendo verdaderos centros de endemismos y refugios de especies raras y antiguas, ya sea de flora o fauna.
El hecho de ser enclaves militares les ha permitido indirectamente quedar libres de la especulación urbanística, con lo que su carácter militar ha sido muy beneficioso a la larga para su conservación. Es el caso de los archipiélagos de Cabrera, Chafarinas, Alborán o Isla Grosa en El Mar Menor.
Un resumen de la riqueza biogeográfica, queda recogida en el libro Espacios Naturales del Ministerio de Defensa, obra colectiva editada en el 2006, donde también podemos encontrar un mapa con la localización de los principales espacios.
El Ministerio de Defensa muestra en los últimos tiempos una actitud muy positiva en cuanto a la conservación de la naturaleza en sus espacios gestionados, haciendo esfuerzos por mejorar estos enclaves, lo que está favoreciendo la importancia de los mismos.
Es una oportunidad muy buena de apuntarse un tanto a favor del conservacionismo, dejando a un lado las diferencias en cuanto a tendencia o ideología militar.
La Ministra de Defensa, Carme Chacón, ha asegurado que su Departamento va a redoblar el esfuerzo en favor de la conservación de especies en los espacios naturales del Ministerio.
El interés de las Fuerzas Armadas por el medio ambiente se concreta en la prevención y ayuda en relación con los incendios forestales y otras actuaciones concretas en sus espacios, como la eliminación de los efectos de la munición en las zonas de prácticas de tiro (y el peligro que suponen) y la descontaminación de los mismos. Existe un Plan diseñado de Eliminación de Residuos, tanto del suelo como del agua, y se han instalado diversas depuradoras.
Está en marcha desde hace tiempo, y en algunos espacios ya se ha concluido, la incorporación de los mismos en la Norma de Calidad Ambiental ISO 14001 (Sistema de Gestión Ambiental).
Acuerdos entre Defensa y el Ministerio de Medio Ambiente han permitido ceder terrenos y gestionar zonas en común. Facilitar el estudio científico de los espacios poco explorados desde este punto de vista de su naturaleza, es una labor que se debe emprender urgentemente.
Como decía John Lenon en Imagine, imaginemos un mundo en paz, un mundo sin guerra y sin fronteras…, donde no hay que estar prevenido contra el posible enemigo, donde no hay que defenderse de nadie.
Ese mundo está por llegar y esperemos que llegue alguna vez. En ese hipotético momento, todos estos espacios militares pasarían automáticamente a estar dedicados exclusivamente a la conservación de su naturaleza y sería como poseer otra red de espacios naturales paralela a la que ya existe.
Ministerio de Defensa y Fuerzas Armadas se han guiado por los principios de garantizar la biodiversidad en la conservación de los espacios naturales.
Por ahora, el Ministerio de Defensa ha apostado por el medio ambiente y caminamos hacia este momento en el que lo único que habrá que defender será la propia Naturaleza, para defender al ser humano.
Uno de los proyectos que se completaron a lo largo del año pasado consistía en la catalogación de todos los espacios militares que han sido incluidos en la Red Natura (RN) 2000, la red europea para la conservación y el mayor reto emprendido para la preservación del patrimonio natural de Europa.
Se ha hecho un estudio sobre la superficie de los terrenos militares adscritos a la Red Natura 2000, en total un 25,86% de los espacios, donde se debe garantizar de modo especial el mantenimiento y mejora de la biodiversidad y para ello hay que adoptar las medidas necesarias para lograr la conservación de los hábitats de interés comunitario (DH). En menos de cincuenta de las propiedades más extensas, se concentra un 94,57% de la superficie Red Natura de los terrenos afectos al Ministerio de Defensa, que incluyen muchos tipos de hábitats europeos y españoles. Las actuaciones a llevar a cabo se recogen en el Plan General de Medio Ambiente (PGMA), mediante objetivos anuales, según prioridades.
El pasado 5 de junio, en la Feria del Libro de Madrid, fue presentado por Carme Chacón, Ministra de Defensa, el libro “La Red Natura 2000 en el Ministerio de Defensa”, que ilustra perfectamente el equilibrio existente entre las necesidades de las Fuerzas Armadas y el imperativo de la conservación de especies y espacios protegidos. En el mismo se muestra la riqueza de los territorios del Ministerio de Defensa que están adscritos a la Red Natura 2000: 38 espacios naturales repartidos por toda España, con gran diversidad de ecosistemas que se preservan gracias a la administración militar.
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