nos sitúa en su nueva faceta como director general de Desarrollo Rural en Castilla-La Mancha calificándola como “un reto apasionante poder encarar esta nueva etapa”, después de haber estado como Jefe de en la provincia de Albacete (y, anteriormente, de Montes) y que esa experiencia previa le haya dado cierta trayectoria sin que eso signifique (todo lo contrario) que haya cesado su inquietud “por seguir aprendiendo en esto”.

La mayor diferencia, eso sí, está en que la responsabilidad actual adquiere “otra dimensión: son las relaciones con , los lazos con el Ministerio, coordinar las cinco provincias de Castilla-La Mancha, las relaciones con las organizaciones agrarias y las entidades colaboradoras de la Consejería… es tiempo de dormir poco y de trabajar mucho” afirma, sonriente.

Plan de mejora de caminos rurales de la mano de las Diputaciones Provinciales

Carmona nos habla del plan de mejora de caminos rurales que ha impulsado el (conjuntamente con las Diputaciones). El programa se contempla para los próximos 3 años con 45 millones de euros para invertir (9 millones por provincia) para obras que se emprenderán sobre todo en aquellos municipios con pedanías que necesitan mejorar la comunicación para transitar y acceder a sus explotaciones.

“El plan está teniendo una gran demanda –afirma-; queremos que esta nueva convocatoria vea la luz ahora en primavera; serán 45 millones de euros que irán destinados a los agricultores de la región para que los caminos queden reparados”. Explica que serán los Ayuntamientos los que recojan dentro de sus municipios cuál es sentir de sus agricultores y ganaderos y vea cuáles son los caminos que más les interesa arreglar y, vía Diputaciones Provinciales (que lanzará la convocatoria para recoger esas solicitudes), llegarán a la JCCM, donde se priorizarán de acuerdo a una serie de criterios que el propio director general de Desarrollo Rural nos detalla.

“Por ejemplo, aquellos caminos que estén en los municipios más pequeños (los de menor población) van a estar más arriba en el baremo de puntos; también aquellos municipios que tengan muchas pedanías; igualmente, se priorizará donde haya mayor porcentaje de mujeres y de jóvenes, donde mayor sea la tasa de paro, donde haya algún espacio natural protegido; también tendrán preferencia esas obras que afecten a varios municipios si estos las piden de manera unida y prioritaria; las zonas más deprimidas, las Sierras…”, señala.

Concreta que se quiere “que las máquinas estén arreglando los caminos para verano”, de tal manera que se siga trabajando en esa línea tanto en 2018 como en 2019, fruto de un convenio trianual con las diferentes Diputaciones. Afirma que “es muy esperado por los Ayuntamientos de C-LM y los grandes beneficiados serán los agricultores y ganaderos de la región porque se trata de las vías y caminos que usan para trabajar cada día”.

Programa LEADER

En otra línea, Francisco Javier no deja de animar a las asociaciones y entidades comarcales a acogerse a las ayudas del programa Leader mediante proyectos con enfoque territorial que sean innovadores, orientados para ofrecer servicios a la población, de reclamo turístico, de ayudas a pymes o destinados al mantenimiento del patrimonio natural… Se pueden conseguir ayudas de hasta el 45% si se demuestra que son proyectos productivos y de hasta el 90% en no productivos.

“En el programa LEADER, la propia población de una determinada comarca es la que le dice a las Administraciones del ámbito superior cuáles son los proyectos que verdaderamente interesan a los habitantes de esa zona, coordinador por los (donde están representados todos los colectivos que actúan económicamente en un territorio)”, explica.

gestionan una serie de ayudas que llega del Programa de Desarrollo Rural de C-LM 2014-2020: captan dentro de sus territorios proyectos innovadores y aumentan el valor endógeno de todo lo que se pueda poner en marcha en dicha comarca, convirtiéndose “en un elemento muy dinamizador” que resulta clave.

Ayudas a la incorporación de jóvenes y a la modernización de explotaciones

Ahondando en las modificaciones que Castilla-La Mancha ha podido introducir en su Programa de Desarrollo Rural para mejorarlo positivamente, Carmona afirma que, por ejemplo, ha ayudado a hacer frente a realidades preocupantes, como el envejecimiento que existe en la actividad agrícola y ganadera (porque, tal y como explica, “el 60% de nuestros agricultores tiene más de 60 años”).

“Hay que facilitar que entren jóvenes a nuestro campo, a la agricultura y, en ese sentido, hemos podido derivar dinero de algunas partidas que había dentro del PDR para las ayudas a la incorporación de jóvenes: en principio se les da una ayuda de 27.000 euros con los compromisos de que se den de alta en la Seguridad Social, que aporten unos determinador terrenos (que pueden ser arrendados) y que aporten un plan empresarial; además, lo pueden acompañar con un plan de mejora para sus explotaciones (planes de mejora que también están disponibles para los no tan jóvenes con el fin de que modernicen sus explotaciones: se prima el ahorro de agua, el ahorro de energía, la diversificación de cultivos…)”, apunta.

Hace un inciso especial para señalar que quienes especialmente tienen fácil su incorporación a la actividad agrícola y ganadera son las mujeres: “De 20 puntos que hacen falta como mínimo para poder acceder a la ayuda, ellas (por el hecho de ser mujeres) ya tienen 10; y sin van en titularidad compartida (que es otras de las figuras que estamos apoyando para poner a la mujer en el sitio que le corresponde), también tienen más puntos”.

Junto a ellas, “los jóvenes y los ‘agricultores profesionales’ o a título principal” tendrán prioridad en la concesión de estas ayudas de incorporación de jóvenes y modernización de explotaciones agrarias que se tiene previsto resolver “a finales de abril para, inmediatamente, lanzar una nueva convocatoria para quienes se hayan quedado fuera”.

Agricultores comprometidos con el ahorro de agua y de energía

Francisco Javier pone en valor que el interés de nuestros agricultores y ganaderos ha sido creciente a la hora de acometer esas modernizaciones que, por ejemplo, les permitiesen ser más eficientes en el uso del agua o de la energía.

Recuerda que “el agua cada vez es más escasa, estamos viviendo el cambio climático (los fenómenos extremos se acentúan, hace frío en verano, calor en invierno…) y hay que adaptar la agricultura a los nuevos tiempos porque el agua cada vez se va a hacer más valiosa; en C-LM el agua no depende del Gobierno regional, sino de las Confederaciones… nosotros podemos ayudar a los agricultores pero las concesiones, los volúmenes de agua que están disponibles cada año para sus cultivos, dependen de las Confederaciones Hidrográficas (y, en última instancia, del Ministerio)”.

Pero sí que el Ejecutivo Autonómico puede aportar en la vía de fomentar el ahorro de agua: “Vamos a publicar una orden de ayudas para la modernización de regadíos en C-LM y para la transformación de terrenos que antes estaban en secano y que van a pasar a regadío (donde lo permita la Confederación)”. Asegura también que se quiere “ayudar a nuestras comunidades de regantes, nuestras Sociedades Agrarias de Transformación, para que puedan solicitar ayuda para modernizar sus explotaciones; o para construir una balsa que les permita almacenar agua cuando más hay para usarla cuando menos hay; o para fomentar sus temas de automatización, contadores, teledetección… Todo este tipo de cosas se apoyará con esa orden de modernización que estará dotada con 31 millones de euros”.

Evitar el despoblamiento de las zonas rurales

Con el objetivo de evitar que nuestras zonas rurales, nuestros pueblos, sigan quedándose sin habitantes que sale de allí para poder ganarse la vida en otros lugares con posibilidades, Carmona nos detalla que se está trabajando “en unos borradores de la futura Ley de Desarrollo Rural Territorial de Castilla-La Mancha (existe una nacional, de 2007, pero queremos que se adapte a las características de nuestra región)”.

Asegura que “buscamos que sea una ley fundamentalmente garantista: que aquel habitante que está en un pueblecito pequeño pueda llegar a tener (aunque es difícil) pueda tener cobertura en su móvil cuando sale al campo a trabajar; que, cuando llegue a casa y siga trabajando en el ordenador, haya una Banda Ancha en condiciones; que la carretera que una ese pueblecito con su cabecera de comarca sea adecuada para que un coche pueda circular sin problemas… pero sobre todo, es importante que una persona pueda encontrar un trabajo en ese pueblo, porque si encuentra trabajo allí y, además, sus hijos e hijas pueden ir a escuela que esté ahí al ladito, y no tiene que tirarse una hora en un coche si se necesita atención sanitaria… con todos esos ingredientes, la gente se quedaría a vivir en un pueblo, y hay que garantizar esa serie de servicios mínimos (transportes, comunicaciones…)”.

Vuelve al inicio para señalar que “en esto tiene mucho que decir, precisamente, el programa LEADER, porque donde más apoya es a los pueblos más pequeños con el objetivo de que no terminemos (dentro de ‘x’ años) viviendo todos en las capitales (lo cual sería un medio rural despoblado, y eso no es ecológicamente sostenible)”.

Incide, en este punto, en lo importante que es también apostar por un “modelo intermedio” que no se olvide de “reforzar las cabeceras de comarca de esos pueblos pequeñitos, porque también estabilizan mucho en su radio de acción”. Medidas que, en definitiva, logren evitar “que nuestros pueblos se nos queden despoblados”, concluye.

Si lo desean, pueden visionar al completo esta entrevista con Francisco Javier Carmona (director general de Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha) a través del vídeo que acompaña a este resumen por escrito de la misma.