“Un pedazo de reto” es, para de la Rosa, optar a la Secretaría General de las Comisiones Obreras de Castilla-La Mancha; cuenta con “el apoyo generalizado del conjunto de la Organización, más allá de que la democracia del propio sistema puede situar en el camino uno o más candidatos”.

Ha dado un paso conscientemente partiendo, en primer lugar, de la reflexión personal y del análisis con su gente, decidido a comenzar esa ‘aventura’ que le llena de orgullo pero también de “una gran responsabilidad porque ésta es una Organización muy importante y uno tiene que trabajar muy duro al menos para mantener a las Comisiones Obreras de Castilla-La Mancha en el mismo sitio en el que están ahora mismo”.

De , su antecesor, afirma que ha sido “un muy brillante como sindicalista”, y que “pasará a la historia no sólo del sindicato sino de nuestra Comunidad Autónoma, donde ha jugado un papel decisivo en favor de los trabajadores y de las trabajadoras”.

“Estoy dispuesto a conquistar o ‘reconquistar’ los derechos que se nos han arrebatado y aspirar legítimamente a alcanzar unos nuevos”

Espera una región muy grande, y es perfectamente sabedor de que liderar en ella una organización sindical implica necesariamente “hacer miles de kilómetros y visitar a miles de personas” porque no es de los que piensan que se puede dirigir algo sin tener “el contacto necesario con la gente”. Prefiere pisar la grasa del taller, ir a la empresa, estar en el conflicto del que nunca ha querido mantenerse ajeno, y está dispuesto a hacerlo con todas las fuerzas “para conquistar o ‘reconquistar’ los derechos que se nos han arrebatado y aspirar legítimamente a alcanzar unos nuevos”, algo que no se hace desde un despacho, sino “en la calle”.

Consciente de todo ello, quizá lo que más cuesta es saber que a partir de ahora verá “más bien poco” a su hijo pequeño, pero igualmente asume el reto “con mucha pasión” y sin arrugarse, apoyado en esa decisión por la gente que le rodea y respaldado por la Organización y su actual secretario general, José .

Francisco de la Rosa sabe que el proyecto puede tener lo mismo de ilusionante que de difícil y que el camino estará “lleno de curvas”, pero está decidido a seguir encarnando el ‘ADN’ socio-político de Comisiones Obreras y a dar ‘el do de pecho’.

Afirma, convencido, que quiere rodearse de “un montón de personas, hombres y mujeres, importantes y con una trayectoria sindical contrastada” que le van a ser tremendamente útiles para esta Organización que tiene todavía (asegura) mucho que decir.

“La clase trabajadora, a pesar de ser la mayoritaria, ha sido seguramente la más maltratada en los últimos diez años. Eso hay que cambiarlo”

Tanto él (en la secretaría provincial de Albacete) como José Luis Gil (en su caso, en el ámbito regional) agotan el máximo de tres mandatos que permite la Organización. Se sabía, pues, que 2017 era el año de los cambios en las estructuras del sindicato, pero (quizá por casualidad o coincidencia), el momento en el que estas ‘transformaciones’ llegan, hace que el reto sea (de alguna forma) más atractivo.

“Creo que vivimos un momento apasionante -afirma- y también muy complicado no sólo para los sindicalistas (que lo es) sino también para los políticos que ahora están llamados a ser políticos de verdad; creo que los ciudadanos sólo van a depositar su confianza entre todos aquellos y aquellas que sean capaces de darles lo que quieren; se acabaron los tiempos de las mayorías absolutas, del pasotismo social e incluso de la indiferencia; la gente demanda ya que las cosas se tienen que hacer de otra forma”.

En el plano sindical, afirma que esto se tiene que aprovechar “para volver a situar el mundo del trabajo en el primer plano del debate y de la discusión” y por eso señala que su primer gran reto “será volver otra vez a decirle a la sociedad que ser trabajador es ser lo que más dignifica al ser humano; creo que ser ciudadano ‘de primera clase’ sólo pasa por tener un trabajo digno y un trabajo decente, y en este país, en esta Comunidad Autónoma, en esta provincia, en esta ciudad… ya hay más de un tercio de la población que no vive dignamente sino que está rondando (o incluso por debajo) de los niveles de pobreza”.

Con la claridad que le caracteriza, De la Rosa recuerda que “mientras los trabajadores sean pobres, se sientan pobres y no tengan derechos, va a ser muy difícil que esta sociedad se recupere; por eso es un momento apasionante, coincide con nuestro cambio, y eso quizá hace que el reto me resulte mucho mayor porque es el momento de hacer política con mayúsculas, y el sindicato tiene la misión de volver a situar a los trabajadores en el primer orden”.

Subraya que “no hay ni un solo empresario que valga más que un trabajador” y que “hasta ahora había grandes diferencias entre distintas clases sociales porque, a pesar de lo que nos digan, las clases sociales siguen siendo una realidad… la clase trabajadora, a pesar de ser la mayoritaria, ha sido seguramente la más maltratada en los últimos diez años. Eso hay que cambiarlo”.

“Los hombres y mujeres de esta tierra tenemos ahora todo el derecho del mundo a reivindicar todo aquello que se nos ha quitado porque ahora nos toca a nosotros ser rescatados como en su día lo fueron las grandes entidades financieras”

Del pasado más reciente y complicado, Francisco de la Rosa pone en valor que “los últimos seis-ocho años, han sido los de mayor número de movilizaciones de la historia de la Democracia (por ejemplo, hemos tenido tres huelgas generales casi consecutivas por las dos reformas laborales más dolorosas, sangrantes y discriminatorias para con la clase trabajadora); hemos visto movilizarse a la gente de sanidad, a la gente de educación, a la gente de servicios sociales… en las calles ha habido grandes movilizaciones por todo tipo de cosas; ha sido tanto el rodillo que se ha querido pasar sobre la gente, los ciudadanos lo han pasado tan mal, que han tenido que salir a la calle… llevo más de 25 años relacionado con el sindicato y yo no recuerdo movilizaciones con tantas personas como las que se han visto en los últimos años”.

Lamenta que a pesar de todo, “el Gobierno del y sus aliados (los grandes y las grandes fortunas) ha conseguido introducir en las cláusulas de cualquier contrato de trabajo una que no está escrita pero que es una realidad: la cláusula del miedo”.

Frente a eso, invita a perder el miedo y a recuperar la ilusión mediante la senda de la negociación: “Si son inteligentes, en la Patronal sabrán entender que ahora todo esto no pasa por volver a dar una nueva vuelta de tuerca porque toda cuerda que se tensa demasiado termina por romperse y, por lo tanto, hay que cambiar; no invito a la ‘gran movilización’ pero sí a la revolución diaria y cotidiana que sea capaz de cambiar la mentalidad de las personas; los hombres y mujeres de esta tierra tenemos ahora todo el derecho del mundo a reivindicar todo aquello que se nos ha quitado porque ahora nos toca a nosotros ser rescatados como en su día lo fueron las grandes entidades financieras” dice, señalando que por las características de esta región, para recuperar la economía haya que recuperar el consumo interno, algo que sólo pasa “porque los trabajadores recuperen poder adquisitivo”.

Recuerda que “a los trabajadores nunca se les ha regalado nada” y cómo “el propio Estatuto de los Trabajadores fue una conquista de los primeros años de la Transición y de la Democracia, y ya nos gustaría tener aquel Estatuto en vigor porque todas y cada una de las reformas que se han hecho en este país han sido para recortar un poco más”, cuestión que le lleva a afirmar que hay que lograr “nuevos derechos” y que es prioritario hacer “un nuevo Estatuto de los Trabajadores que nos lleve a cincuenta años adelante”.

“Es verdad que hemos perdido afiliación pero no la que quienes querían eliminarnos imaginaban”

Francisco de la Rosa asegura que “independientemente del eco que hayamos podido tener en los últimos años a nivel mediático (con gente que de algún modo ha querido hacernos desaparecer), el sindicato se ha mantenido bien fundamentalmente porque estaba enraizado en el trabajo y con los trabajadores; es verdad que hemos perdido afiliación pero no la que quienes querían eliminarnos imaginaban; estamos en unos niveles muy altos, no hay ninguna Organización en este país que se acerque (ni con mucho) a los niveles afiliativos que nosotros tenemos”.

“A pesar de que algunos se han empeñado, no hemos desaparecido; nuestra capacidad de poder hacer cosas sigue absolutamente intacta, nosotros jamás hemos rehuido la negociación con nadie (fuese cual fuese el signo político de nuestro interlocutor)” afirma, confiando también en que el nuevo escenario político que se ha comenzado a dibujar “facilite hacer cosas”.

Por ejemplo, lanza a la Patronal la idea de “por qué no firmar un gran acuerdo sobre negociación colectiva en Castilla-La Mancha y ser capaces de empezar a marcar ‘reglas del juego’…”, algo que extiende “al propio Gobierno, e incluso al Partido Popular”, a quienes recuerda que “ahora hay que reflexionar porque los equilibrios van a ser otros y las mayorías absolutas serán algo que pasará muy raras veces, los Partidos que quieran gobernar van a tener que sentarse a negociar con todo el mundo (sobre todo si quieren contar con el respaldo de los ciudadanos)”.

“La participación real de los trabajadores en los proyectos de sus empresas sería un espaldarazo definitivo para estas”

El todavía secretario general provincial de las Comisiones Obreras albaceteñas habla bien de la relación que, en general, se ha tenido en Albacete estos años con la (FEDA): “Ya son muchos años, y creo que hemos sabido entender que la negociación colectiva era una herramienta imprescindible para las empresas y para los trabajadores” y reivindica que “una empresa no puede ser más competitiva si no tiene unas ‘reglas del juego’ que marquen las que son las líneas rojas que no debe atravesar nadie; la negociación colectiva es un elemento que equilibra y da condiciones de igualdad para que sean otros los factores que den ventaja a un empresario respecto de otro del mismo sector (como la I+D, la nueva inversión, el nuevo proyecto empresarial…) pero que en ningún paso la competencia pase por algo tan miserable como el factor salario”, explica.

De la Rosa considera que, poco a poco, los diferentes sectores de la Patronal albaceteña han entendido que ése no era el camino pero considera (con todo el dolor de su corazón) que “todavía la democracia interna no ha terminado de aterrizar en las empresas como debiera: la participación real de los trabajadores en los proyectos de sus empresas sería un espaldarazo definitivo para estas”.

No huye de propuestas como las recientes de vincular salarios a productividad siempre y cuando los trabajadores puedan intervenir en la conformación de las reglas del juego que determinen esos niveles de productividad.

Momento para “un nuevo impulso” en CC.OO. C-LM

En el que sería, desde el próximo 7 de abril, su proyecto regional en el sindicato (considerándose “un cómplice feliz de serlo” de la línea que ha encabezado estos años José Luis Gil, De la Rosa quiere contar “con la inmensa mayoría de las personas que están hoy en la dirección, seguramente cambiando alguna pieza pero contando con la gran mayoría de los que están” y desea dar el “nuevo impulso” que la Organización considera que está obligada a dar porque no es de quienes llegue a un sitio “para vivir de las rentas de un trabajo bien hecho hasta ahora” como el de Gil.

Aplaude, por ejemplo, medidas puestas en marcha desde el Gobierno regional actual en colaboración con los agentes sociales (como el Plan Extraordinario por el Empleo en C-LM que califica de “muy necesario”) pero anima al Ejecutivo autonómico a poner más celeridad en las iniciativas, porque “todavía no tenemos la sanidad ni la educación ni la ley de Dependencia que los ciudadanos merecen y que nos desmantelaron”.

“Comisiones Obreras tiene la obligación de exigirle al Gobierno rapidez y presupuesto suficiente fundamentalmente para la gente”, reitera. De cara a la Patronal, señala que “es imperativo el diálogo social para recuperar la dignidad a través de los salarios” y, a los sindicalistas de CC.OO. les pide también “culo de hierro, para llegar hasta el final porque el miedo nunca ha sido capaz de mover nada en el mundo”.

El sindicato, una vida

El Francisco de la Rosa de hoy cree no tener nada que ver “con aquel chico que empezó el 2 de enero de 1992 a trabajar por el sindicato”, pero sí es consciente de que éste le ha aportado sus mayores satisfacciones y le ha ayudado a forjar e imprimir un carácter que, poco a poco, ha ido acompañando esas “ideas descabelladas de aquel chaval de 18 años”.

Reflexionando sobre este lapso de tiempo, considera que el sindicato le ha enseñado “fundamentalmente, a dialogar”, a crecer en conceptos como la negociación, el diálogo, el acuerdo… y crear “un carácter mucho más sereno”. No obstante, confirma tener “las mismas ideas descabelladas y muy atrevidas de los comienzos” porque “envejece el cuerpo pero no los pensamientos” y porque es de los convencidos de que “trabajar con pasión es lo que mueve el mundo”.

Comisiones Obreras le ha regalado poder conocer a muchísima gente con la que ha compartido momentos y de la que ha podido aprender. Hablar con el Rey, con el presidente del Gobierno o con un candidato a serlo han sido oportunidades que él ha sabido tomar para intentar mover para hacer reflexionar a los más poderosos. El ‘atril’ que Comisiones Obreras le ha brindado estos años para luchar por la defensa de la dignidad de los trabajadores le ha dado una experiencia que ahora continúa en un escenario mayor.

Repara en la labor pedagógica que tuvo en él la figura “de uno de los más brillantes alcaldes que ha habido en España: ” y hasta lo que ha podido enseñarle “la forma de moverse (a veces más acertada y a veces no tanto) pero en muchas ocasiones cómplice del propio a la hora de sentarnos a negociar los que han acabado siento acuerdos incluso atrevidos”. Pero, fundamentalmente, afirma que quien más le ha enseñado “ha sido la gente”, los trabajadores y trabajadoras a los que Francisco de la Rosa seguirá sintiéndose orgulloso de continuar representando.

Si lo desean, pueden visionar al completo esta conversación con el candidato a la Secretaría General de las Comisiones Obreras de Castilla-La mancha, Francisco de la Rosa, a través del vídeo que acompaña a esta versión escrita de la misma.