La actualidad de este martes nos lleva, en lo nacional, a contrastar la valoración que José García Molina hace de la última encuesta del CIS conocida hoy mismo y que refleja que el PP ganaría las elecciones (con 31’5%) y el PSOE recuperaría la segunda posición (con 19’9%) por delante de Podemos (con 19’7%).

Alude García Molina a la fugacidad de las encuestas en los tiempos que corren: “a veces envejecen dos días después de publicarse”, señala; no obvia que muchos factores de las últimas jornadas y semanas han podido influir en los datos que muestra el CIS, “especialmente en las filas del , pero también con las primarias del ”, cuestiones que “pueden influir en el ánimo de los encuestados”.

Tras la última del CIS, que las encuestas son “estimaciones a tener en cuenta” pero de las que recuerda que en España “afortunada o desafortunadamente, no nos podemos fiar demasiado”

Al margen de esto, subraya algo que asegura que hemos podido comprobar en estos últimos dos o tres años en España especialmente: que “las encuestas se equivocan bastante”, algo que considera que “tiene que ver con el saber hacer (o la falta de saber hacer) de los encuestadores y con el perfil de los encuestados porque puede haber mucho voto encubierto o gente que no quiere decir cuáles son sus preferencias”.

En cualquier caso, las reduce a “estimaciones, que siempre hay que tener en cuenta, pero de las que (afortunada o desafortunadamente), no nos podemos fiar demasiado” y considera que “ahora el abanico político se ha abierto mucho y eso provoca mucha más variabilidad”.

Mirando al largo plazo del ‘pasado bipartidista’, recuerda que “en este país, el PP o el PSOE han llegado a tener 11 millones de votos; con las europeas de 2014 el bipartidismo cayó en problemas graves, no sólo por la gente que dejó de votarles sino por la que empezó a abstenerse, y la abstención se ha postulado como otra de las formas de impugnación de las formas que nos han traído hasta aquí, y eso parece que ha llegado para quedarse (aunque me gustaría que la abstención fuera mucho menor de lo que lo es en este país); pero esos dos grandes Partidos de entonces están en algunos casos en el 50% de los votos que llegaron a tener en algún momento y creo que eso les debería hacer reflexionar”.

García Molina advierte que la clave de la ley para el estímulo de zonas prioritarias en C-LM estará “en el modo en que se implementen esas políticas”

A nivel regional, la actualidad de este martes (además del comienzo de FENAVIN) ha sido testigo del inicio de la tramitación de la Ley para el estímulo zonas prioritarias en Castilla-La Mancha, con el objetivo de fomentar igualdad social y distribución equitativa de renta.

García Molina señala que este tipo de iniciativas, al final, va a depender siempre de cómo se lleve a cabo su implementación y de que ésta se realice de manera que consiga “un efecto multiplicador y de retorno a la sociedad en su conjunto”; se muestra convencido de que “la clave va a estar ahí y no en si se invierten 300, 400 o 500 millones de euros (que también es importante), sino en cómo se invierten”.

Por eso llama a “esperar a la implementación de esas políticas para ver si no se quedan otra vez en una declaración de buenas intenciones que no acaba teniendo un efecto real en los lugares ni un efecto multiplicador en la dinámica económica y social de las ciudades de la región; ojalá lo tenga, pero habrá que esperar”.

“Si el Gobierno realmente quiere negociar (no imponer, sino negociar) unos presupuestos, no estamos en contra”

Cuando acaba de cumplirse un mes del rechazo de Podemos al Proyecto de Ley de Presupuestos Regionales para 2017, ¿se puede decir que ya ‘la tempestad’ que rodeó a ese momento va amainando o todavía quedan cosas que decirse desde PSOE y Podemos, fundamentalmente tras lo visto, a través de los medios?

García Molina no vacila en asegurar que “a través de los medios, quien ha azuzado y quien ha provocado esa tempestad ha sido el Gobierno, porque nosotros no hemos tenido ni demasiado eco ni hemos dicho nada que no pensásemos, más allá del hecho de que unos presupuestos tendrían que ser negociados y no impuestos si quieren contar con el aval de Podemos”.

Pone el énfasis en su inclinación por comenzar a desarrollar otro tipo de políticas en la región (hacia donde asegura que caminaban las enmiendas que Podemos presentó en su día y que desencadenaron toda esta situación ya conocida) y no comprende la extrañeza que causó la postura de Podemos contra las cuentas, algo que él ve lógico tras haberse encontrado con el rechazo a esas enmiendas presentadas desde sus filas.

Considera que “a partir de ahí, en lugar de intentar solucionar los problemas, el Gobierno lo que ha hecho es usar los medios de comunicación y los recursos de la propia Junta de Comunidades (que pagamos todos) para desarrollar una especie de campaña bastante ‘problemática’ hacia Podemos…”, y reitera que como dijeron desde el primer momento, “si el Gobierno realmente quiere negociar (no imponer, sino negociar) unos presupuestos, no estamos en contra; estaremos dispuestos, pero no de esta manera y no esos mismos presupuestos (sí partiendo de esa base, pero llegando a negociarlos)”.

Recuerda a quien le pueda escuchar que “este Gobierno gobierna solo pero no en mayoría, y creo que están haciendo como si tuvieran la mayoría para hacer lo que ellos quieren”.

Sin respuesta a su propuesta de debatir sobre los presupuestos ya sea en la televisión pública o en las Cortes

Hace algunas jornadas, García Molina proponía un debate con García-Page en la televisión pública sobre los presupuestos; desde el Gobierno regional le respondían que el escenario de los debates son las Cortes, y García Molina recientemente aceptaba debatir en las Cortes, pero con el presidente autonómico… ¿Ha obtenido ya alguna respuesta?

Reitera creer que “sería bueno que los tres secretarios generales de cada Partidos se pusieran delante de las cámaras de la televisión pública que pagamos todos y le explicaran a la ciudadanía, en vivo, en directo y en abierto para todo el mundo, cuál ha sido la posición de cada uno”. Explica que cuando le contestaron que el lugar eran las Cortes, él respondió que “García-Page tan sólo ha debatido en las Cortes en el Debate del Estado de la Región (y más bien bajo el formato ‘monólogo’ porque ahí no existe una posibilidad de réplica real); si acepta y quiere que lo hagamos en las Cortes, perfecto, pero televisado para que la gente lo pueda ver con los recursos de todos”; una propuesta en torno a la que explica que “de momento, seguimos sin respuesta”.

“Si es tan, tan, tan vital que haya unos presupuestos sea al precio que sea, no entiendo por qué el PSOE no hace en España lo que nos están pidiendo que hagamos nosotros aquí”

Muchos colectivos de C-LM hoy más de que se debata son partidarios de que haya diálogo y negociación nuevamente para que puedan acabar aprobándose unos presupuestos que podrían ser favorables para muchas políticas… ¿Ve factible García Molina que eso se produzca o la ‘tensión’ es demasiado grande?

“El que tendría que intentar negociar los presupuestos porque tiene que sacarlos adelante es el Gobierno, pero cuando desde ese 7 de abril no ha vuelto a ponerse en contacto con nosotros, debe ser que no tiene demasiado interés en eso y sí en su campaña contra Podemos y en explicarle a la gente cosas que no son verdad (como por ejemplo, que no hay presupuestos)”, responde.

Reitera que “claro que hay presupuestos, lo que hay que decirle a la gente es que los presupuestos que hay son los del año 2016, prorrogados (como, por cierto, pasa también en el conjunto del Estado español)” y subraya que “el PSOE se echa las manos a la cabeza de que no haya presupuestos y parece que sea el acabose y, sin embargo, en el país va a votar en contra de los presupuestos de Mariano Rajoy… si es tan vital que haya unos presupuestos sea al precio que sea, no entiendo por qué no hacen ellos en España lo que nos están pidiendo que hagamos aquí; supongo que ellos piensan que los presupuestos de Rajoy son muy malos… bueno, nosotros pensamos que los presupuestos de Page no eran tan buenos… si nos sentamos a negociar habrá esa posibilidad, pero quien tiene que dar el paso para esa negociación no es el partido que está en la oposición, sino el partido que está en el Gobierno”.

“Tanto como yo hemos estado presentes durante la tramitación de los presupuestos en todas las comisiones y la decisión de votar en contra la tomamos unánimemente el Grupo parlamentario y el consejo de coordinación”

Preguntado por hasta qué punto la postura que mostró (vía carta) su compañero de Grupo parlamentario, David Llorente, sobre lo sucedido en todo este proceso ha sido un problema en el seno de Podemos, García Molina asegura que aquello más que otra cosa lo que le produjo fue “sorpresa, porque tanto él como yo hemos estado presentes durante la tramitación de los presupuestos en todas las comisiones y la decisión la tomamos unánimemente el Grupo parlamentario y el consejo de coordinación; yo no me imagino que alguien que ha estado más de un mes negociando unos presupuestos, no sabe una hora antes lo que va a votar”, reitera una vez más su postura en ese asunto.

De ahí que subraye nuevamente que le “extrañaron muchísimo cuatro días después de la votación (y en una carta lanzada a la prensa en lugar de plantearlo al Grupo parlamentario), esas declaraciones de mi compañero; nos ha suscitado sorpresa todo esto porque, desde luego, todos sabíamos lo que iba a pasar en el Grupo parlamentario”.

“La clave de los presupuestos está en que el Gobierno, por un lado, tome decisiones que impliquen cambio y, por otro lado, en que en Podemos no perdamos de vista que no hemos venido a hacerle los coros a ninguno de los otros dos partidos”

En cualquier caso, este tema evidenció un claro enfrentamiento de posturas entre García Molina y su compañero David Llorente. Junto a ambos, otro tercer candidato () opta desde este próximo fin de semana a la secretaría general de Podemos en Castilla-La Mancha en ese periodo de votaciones (cuyo resultado se conocerá el 22 de mayo). ¿Lo que suceda en ese proceso interno puede acabar siendo importante para que la región apruebe unos presupuestos para 2017 (ya que, por ejemplo, podría plantearse si debería o no consultarse a las bases una decisión así, como señaló Llorente…)?

“Vuelvo a lo de la sorpresa porque el año pasado David en ningún momento propuso que hubiera que consultarle a los inscritos si había que aprobar o no los presupuestos, y este año en ningún momento lo trajo ni al consejo ciudadano, ni al consejo de coordinación, ni al Grupo parlamentario… entonces la pregunta que me surge es: ¿cuando se van a aprobar los presupuestos no hay que preguntarle a los inscritos y cuando no se van a aprobar los presupuestos sí que hay que preguntarle a los inscritos?… en pocos días mi compañero cambió absolutamente de criterio”, explica.

Dicho esto, considera una vez más que “aprobar los presupuestos está en manos del Gobierno que es quien los presenta, quien tiene que defenderlos y quien tiene que buscar los apoyos; y si quiere el apoyo de Podemos (que no está en las Cortes para decorar ni para llenarlas de color, sino para hacer políticas que cambien en buena medida aquellas que dejó en herencia Cospedal)… pues van a tener que cambiar, porque resulta que las políticas de Page son el lado izquierdo de lo mismo: hemos cambiado decimales, hemos cambiado algunos tantos por ciento, pero no hemos cambiado las políticas en educación, ni en bienestar social, ni en dependencia, ni en sanidad… son prácticamente las mismas políticas y nosotros no podemos apoyar eso”.

Al margen de esta reflexión, señala que si llega alguno de sus compañeros en la lucha por la Secretaría General regional de Podemos y propone eso, “tendrá que explicar el por qué vamos a dar continuidad a unos presupuestos que, insisto, son muy parecidos en el fondo político a los que hemos heredado de etapas anteriores”.

Asume que tenían un compromiso con el Gobierno regional en la investidura y que Podemos sabía “que no se podía hacer todo de golpe y que los primeros presupuestos eran la vía de superar la etapa Cospedal, pero es que hemos llegado a los segundos y después de haber tenido que romper ese acuerdo de investidura, no ha habido ningún giro político; al PSOE y a nosotros nos toca ir juntos si no queremos que el PSOE gobierne, pero ir juntos no significa que seamos sumisos; de modo que la clave de los presupuestos está en que el Gobierno, por un lado, tome decisiones que impliquen cambio y, por otro lado, en que en Podemos no perdamos de vista que no hemos venido a hacerle los coros a ninguno de los otros dos partidos: tenemos un programa propio, una idea política propia y lo que queremos es un cambio real en esta región”.

“Espero entrar en una nueva etapa de negociación porque la región seguramente necesita cambios y unas políticas distintas, pero si no… ahí tienen a los 16 diputados y diputadas del PP (con los que quizás se entienden mejor que con nosotros), es una opción que no hay que descartar…”

Este próximo domingo se abre el periodo de votaciones para los más de 10.000 inscritos que podrán votar en la Asamblea regional de Podemos para elegir al secretario general entre los tres candidatos posibles. García Molina señala que “cada uno debe plantear lo que quiere pero no desde la abstracción sino desde la realidad de lo que cada uno ha hecho”.

Él asegura poder explicar “cómo hemos hecho algo histórico en esta región (un lugar complejo para experiencias políticas alternativas) logrando irrumpir en las instituciones y ser determinantes” e insta que “no debemos perder de vista eso que nos trajo y que llevó a la gente a depositarnos su confianza; la gente que nos votó lo hizo porque realmente quería un cambio, y si se nos percibe como una simple muleta del PP o del PSOE creo que habremos hecho un flaco favor a esa confianza que nos mostró la gente”.

Dicho esto, concluye que “a partir de ahí (y dada la aritmética), mientras no gobernemos siempre tendremos que elegir compañeros de viaje y, por supuesto, si me hacen elegir, siempre voy a elegir al Partido Socialista antes que al Partido Popular (al que siempre hemos dicho que no vamos a apoyar ni por activa, ni por pasiva ni por gestora); pero un compañero de viaje es alguien con quien te tienes que entender y con quien negocias la hoja de ruta, no alguien que te dice ‘éste es el camino, o estás conmigo o contra mí’ como nos ha pasado en los últimos meses con el PSOE… espero entrar en una nueva etapa de negociación porque la región seguramente necesita cambios y unas políticas distintas, pero si no… ahí tienen a los 16 diputados y diputadas del PP (con los que quizás se entienden mejor que con nosotros), es una opción que no hay que descartar…”.

Si lo desean, pueden escuchar al completo esta entrevista telefónica con el secretario general de Podemos en C-LM (y vicepresidente de las Cortes regionales), José García Molina, mediante el archivo de audio que acompaña a este texto.