Para García Molina “es una lástima y es preocupante” que pasen las semanas y los meses y el tema siga siendo el mismo en la región. Lamenta “que el Gobierno no haya tenido, no sé si la capacidad o la voluntad, para volver a sentarse a negociar y enmendar algunos errores que a lo mejor ha podido cometer… pero, lejos de eso, parece que ha pensado que gobierna con mayoría absoluta y se ha tirado por una pendiente muy preocupante, algo que no tiene casi precedentes en el parlamentarismo (no de C-LM, donde siempre ha habido mayorías absolutas, sino en el que no las ha habido)”.

Reitera que “todo el mundo entiende que si alguien quiere contar con el apoyo de otro Grupo parlamentario, hay que negociar, y resulta como mínimo muy curioso que García-Page haya dicho que va a presentar unos presupuestos sin negociarlos con nadie; nuestra respuesta no puede ser otra que un ‘no’, así no se hacen las cosas”.

Considera que “dar pinceladas sobre unos presupuestos que dicen que van a presentar pero que nadie conoce es, de verdad, sorprendente; es inaudito y esto no tiene precedentes en ningún Parlamento”, reitera.

“Vuelvo a invitar al presidente García-Page a que si quiere retomar una hoja de ruta parecida a la que nosotros quisimos implementar junto a ellos en 2015, aquí estamos, pero la decisión es suya (y parece que, hasta ahora, es ir solos)”

A pesar de que, desde el propio Gobierno y Grupo Parlamentario Socialista, se dijo que desde la última semana de mayo se iban a retomar las negociaciones afanándose en poder aprobar unos presupuestos este año para Castilla-La Mancha, desde Podemos, José García Molina recalca que no ha habido ningún tipo de contacto directo con su Grupo para este asunto, más allá de “algunas llamadas e incluso una carta del consejero de Hacienda diciendo que nos teníamos que sentar a negociar, pero no se ha concretado en nada, sino que han decidido presentar ellos unos presupuestos sin sentarse a negociarlos, ésa es la realidad que tenemos”.

Una situación que califica de “bastante surrealista y preocupante” porque recuerda que “nosotros sí nos hemos mostrado dispuestos para negociar no sólo los presupuestos, sino para intentar recomponer la hoja de ruta que hizo que en 2015 Podemos le diera el Gobierno a mediante un acuerdo de investidura, sabiendo que teníamos que entendernos”.

Y señala que durante el primer año se entendieron “bastante bien” (aunque apunta retrasos en ciertos acuerdos) y que había una comunicación “muy fluida” que acabó en el segundo año a partir de la aprobación de los presupuestos de 2016, donde considera que “todo han sido problemas y el Gobierno ha empezado a funcionar en ‘piloto automático’, ninguneando y despreciando al partido con el que tenía que contar, y así ha sido este año”.

Todo esto ha derivado en “esta situación absolutamente paradójica, donde un Gobierno que no tiene mayoría absoluta quiere hacer como que la tiene, quiere presionar a los demás Grupos políticos diciendo que si no hay presupuestos habrá elecciones o pasará no sé qué… pero sin sentarse a negociarlos; más allá de la sorpresa no acabo de entender la posición del presidente García-Page en este supuesto, pero vuelvo a invitarle a que si quiere retomar una hoja de ruta parecida a la que nosotros quisimos implementar junto a ellos en 2015, aquí estamos, pero la decisión es suya (y parece que, hasta ahora, es ir solos)”.

“Si insisten en este modo de funcionar, sin negociar con nadie, nosotros no estamos dispuestos a aprobar esas cuentas y creo que nos pondrían en la obligación de presentar una enmienda a la totalidad porque no tiene precedentes en un parlamento que un Gobierno que no tiene mayoría absoluta se niegue a negociar unos presupuestos”

Haciendo un poco de ‘abogados del diablo’, le planteamos a García Molina que, dado que la vez anterior sí hubo negociación previa con Podemos hasta que las cuentas llegaron a su tramitación en las Cortes (donde, al aparecer las enmiendas, se truncó el acuerdo y los presupuestos fracasaron), ¿cabe pensar que ahora el Grupo socialista haya partido de aquella base de entonces y sea en la tramitación cuando espere que lleguen las conversaciones para incorporar y eliminar cosas…?

Recuerda que “la otra vez nos fue mal” aunque admite que “es verdad que entonces se habían negociado unos mínimos para la tramitación”, si bien recuerda que Podemos también anunció (y que así lo sabía el Grupo Socialista) que iba a proponer bastantes enmiendas para negociarlas también.

“Nosotros presentamos 25 enmiendas (que, por cierto, eran enmiendas registradas en cosas que habíamos aprobado en el acuerdo de investidura) y el PSOE votó a todo en contra… ¿quién nos dice que no va a pasar lo mismo? Por lo tanto, ya que la otra vez nos fue mal, vamos a hacer las cosas de otra manera, vamos a hacerlas bien, vamos a hacerlas de cara al público para que todo el mundo sepa qué es lo que defiende cada partido y no se tenga que enterar a través de los medios de comunicación… y yo creo que irá bien; no tiene que haber motivos para la desconfianza si las cosas se hacen con transparencia y de forma pública; ahora bien, si insisten en este modo de funcionar, sin negociar con nadie, nosotros no estamos dispuestos a aprobar esas cuentas y creo que nos pondrían en la obligación de presentar una enmienda a la totalidad porque no tiene precedentes en un parlamento que un Gobierno que no tiene mayoría absoluta se niegue a negociar unos presupuestos”, manifiesta.

García Molina no descarta la posibilidad de que el Grupo Socialista busque un acuerdo con el Grupo Popular

García Molina ha señalado en reiteradas ocasiones que si el Gobierno regional tuviera la intención de aprobar unos presupuestos, los negociaría con ellos; partiendo de esa afirmación, le preguntamos qué intención cree entonces que tiene el Ejecutivo de Castilla-La Mancha…

Poco amigo de “hipotetizar sobre supuestos”, sí indica que “es muy raro que si quieren aprobar unos presupuestos no los negocien…” y, apuntado a ‘posibles’, señala que “puede que tengan un acuerdo con el Partido Popular ¿por qué no? pero ellos serán los que tengan que explicarlo a sus votantes después del giro político que ha sufrido el PSOE tras sus primarias con la elección del nuevo secretario general que parece que quiere recuperar el espacio que el había perdido…”.

Una posibilidad (la de acordar con el PP) que García Molina califica de “extraña” y de “difícil de explicar” pero que él no descarta en absoluto.

” en el encuentro entre Podemos y CC.OO. C-LM

En cualquier caso, Podemos ha abierto una ronda de encuentros con organizaciones sociales que vertebran Castilla-La Mancha para ‘testar’ cómo ven ellos el momento (a nivel político y a otros niveles). Ya el sindicato Comisiones Obreras ha pasado por esa interlocución en una toma de contacto de la que el secretario general de la formación morada en la región nos cuenta que “ambos teníamos en común que, efectivamente, es importante que haya presupuestos (eso es algo que entiende todo el mundo), pero también me decía de la Rosa (y así lo afirmó públicamente) que no se entendía y que no le parecía correcto que el Gobierno presentase una Ley de Presupuestos sin haberla negociado, que eso era raro…”.

Al margen de ese tema, también surgieron otras coincidencias en el encuentro Podemos-CC.OO. “en torno a problemas que siguen acechando a la región en el tema de empleo y de servicios públicos y en los que, por tanto, habría que hacer mayores esfuerzos políticos y presupuestarios”; explica que “hubo buena sintonía en esos elementos: en la necesidad de que haya presupuestos, pero unos presupuestos negociados y unos presupuestos que supongan un giro decidido a las políticas que había hecho Mª en cuanto a empleo, a Investigación y Desarrollo y a servicios públicos”.

“Sería muy mala noticia que el PSOE se acabara apoyando en el Partido Popular (porque, seguramente, el ‘precio’ sería muy alto) o, mucho peor, que el Partido Popular volviera a gobernar esta región”

En el balance general de lo que va de legislatura llegado a su ecuador, García Molina ya ha aludido al primer año como “bueno y con cierto halo de entusiasmo” hasta los presupuestos de 2016; desde ahí, ruptura. Pero la realidad es que todavía la mitad del mandato… ¿los ciudadanos de Castilla-La Mancha tienen motivos para comenzar a preocuparse ante tal panorama?

“A mí me gustaría decirles que no, me gustaría decirles que hay motivos para la esperanza de que esa ‘ola de cambio’ que vino con las elecciones de 2015 aún puede continuar, pero la verdad es que no está en nuestra mano, sino en las del presidente García-Page”, señala.

Y subraya los “incumplimientos evidentes” que propiciaron, en primer lugar, el acuerdo de investidura y, en segundo término, la negativa de Podemos a unos presupuestos para 2017 que, asegura, “no recogían nuestras enmiendas y que, además, no nos daban ningunas garantías de que se fueran a cumplir (como pasó en 2016)”.

No obstante, y a pesar de este “año complicado”, afirma que “Castilla-La Mancha se merece un Gobierno y una orientación política que cuida más a su gente; estamos viendo a un PP acechado por la corrupción y que ha ido parasitando las instituciones de modo que ya casi ni nos sorprenden porque cada día hay un caso nuevo; sería muy mala noticia para esta región que el PSOE se acabara apoyando en el Partido Popular (porque, seguramente, el ‘precio’ sería muy alto) o, mucho peor, que el Partido Popular volviera a gobernar esta región”.

Por lo que insiste: “Nuestra mano está tendida, nosotros queremos volver a pensar ese proyecto de región y esos presupuestos; si el presidente García-Page quiere, estaremos aquí dispuestos a negociar y, si no, habrá sido su decisión”, concluye.

Si lo desean, pueden escuchar al completo las palabras de José García Molina, secretario general de Podemos C-LM; a través del archivo de audio que acompaña a esta versión por escrito de la entrevista.