Servicio a los ciudadanos

Aunque en la actualidad se han transferido muchas competencias a las Comunidades Autónomas, la representación del Gobierno de España en cada provincia tiene todavía muchas competencias, además de existir una relación de colaboración con unidades que no dependen directamente de las Subdelegaciones de Gobierno.

En este sentido, el nuevo subdelegado del Gobierno de Albacete, Manuel González Ramos, considera fundamental que desde la subdelegación del Gobierno exista una coordinación con todas las políticas llevadas a cabo en las diversas delegaciones, sin olvidar que a través de las Dependencias Funcionales de Agricultura, Sanidad, Trabajo y Asuntos Sociales o de Industria y Energía, todavía quedan competencias directas en estas áreas.

Tras esta enumeración, Manuel González Ramos destaca especialmente el excelente trabajo en defensa de los derechos y libertades de los ciudadanos realizado por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, tanto por la Policía Nacional y la Guardia Civil como por la Policía Local, “un gran trabajo que llega a todos y cada uno de los municipios de esta provincia de España”, subraya, para incidir en la importancia de la coordinación de ese trabajo común, lo que permite actuar lo más eficiente y eficaz posible en cualquier punto y en cualquier ámbito, desde la lucha contra la delicuencia hasta en materia de tráfico, el Servicio de Protección a la Naturaleza, etc.

Manuel González Ramos, en el poco tiempo que lleva ejerciendo su nuevo cargo, ha tomado contacto con todo el funcionariado de la Subdelegación, corroborando así que cuenta con el magnífico equipo del que su antecesor, José Herrero Arcas, le había hablado, y asimismo visitó la Comandancia de la Guardia Civil y a la Policía Nacional, “visitas con las que he podido comprobar su gran profesionalidad”, elogia convecido de que, sin duda alguna, estamos en muy buenas manos con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, por lo que quiere hacer público un reconocimiento, como ciudadano y como subdelegado del Gobierno, a la excelente labor que desempeñan todos los agentes, agradeciéndoles así el trabajo realizado.

Albacete, una ciudad tranquila y segura

Pese a haber incidencias, la tasa de delitos en la provincia de Albacete se encuentra por debajo de la media nacional. Para Manuel González Ramos no es necesario recurrir a la estadística para demostrar este dato, ya que la seguridad de la que gozamos en esta ciudad se percibe y se palpa en la calle: “Albacete capital es una ciudad relativamente tranquila para vivir”, asegura, haciendo esta afirmación extensiva a todos los pueblos de la provincia.

Pese a ello, no duda en afirmar que desde Albacete se vive con preocupación el tema del terrrorismo en nuestro país, “un sinsentido en pleno siglo XXI en defensa de no sabemos qué, a base de matar y tener asesinos a sueldo”, manifiesta, defendiendo así la unidad de España ante una minoría que pretende imponerse por la fuerza.

En el siglo XXI, continúa, es rechazable cualquier tipo de violencia, como es el terrorismo etarra, mostrandro su optimismo ante la posibilidad de acabar con este movimiento terrorista, siendo, bajo su punto de vista, el Estado de Derecho el que tiene que poner fin a esta minoría de minorías que toda la sociedad rechaza, al igual que es el Estado de Derecho, mediante la aplicación de la Ley de Partidos, el que tiene que actuar para llevar a cabo la ilegalización de partidos políticos, por lo que si no se ha aplicado la Ley, en su opinión, es porque no se habrá podido de momento.

De cualquier forma, en esta lucha contra el terrorismo etarra, el subdelegado de Gobierno considera imprescindible que haya unidad política, “tenemos que ir unidos todos”, asevera totalmente convencido.

Una provincia con pocas incidencias de tráfico

Dentro de los Cuerpos y las Fuerzas de Seguridad del Estado, la Guardia Civil trabaja tanto en la prevención y resolución de prácticas delictivas como en distintas tareas de ayuda en sucesos o accidentes de tráfico, que en la provincia de Albacete este año, a fecha de 30 de noviembre, han ascendido a 873, lo que supone un 5,2% más que en el año anterior, y de los cuales un 21,6% se produjeron en autovías, un 78,4% en carreteras y un 45,5% en casco urbano.

Según indica el Subdelegado, el tráfico en la provincia de Albacete, obviamente con sus incidencias, está establecido con normalidad, pero al ser un punto de paso desde el centro peninsular hacia Levante, “en momentos puntuales tiene muchísimo tráfico, por lo que en esas ocasiones hay que desdoblar algunas vías”, matiza, poniendo el ejemplo del pasado puente de la Constitución, en el que se realizó un despliegue importante del dispositivo de la Guardia Civil, tanto en carreteras nacionales y autovías como en carreteras comarcales.

Albacete, con 10.266 extranjeros, ve aumentar su población debido al fenómeno de la inmigración

Según las estimaciones de 2003 de Naciones Unidas el número de personas que viven actualmente en un país distinto a aquel en que nacieron es de alrededor de 175 millones de habitantes, lo que representa un 2,9% del total de la población mundial. Esta cifra es más del doble de la que se estimaba en 1975, lo que sugiere el rápido incremento que se ha producido en los movimientos internacionales de población en las últimas décadas. A partir del año 2000, en España se están produciendo crecientes flujos de inmigrantes y, en consonancia con esta trayectoria nacional, la población inmigrante en Castilla-La Mancha se ha multiplicado por ocho en los últimos seis años.

En cuanto a la provincia de Albacete, el número de ciudadanos extranjeros con domicilio habitual, a fecha de 31 de octubre de 2007, ascendía a un total de 10.266. Según la nacionalidad, el mayor número de extranjeros residentes en Albacete son rumanos, representando el 41% del total, y en segundo lugar se sitúan los extranjeros de nacionalidad marroquí, que alcanzan el 16%. A estas dos nacionalidades le siguen, a gran distancia, los inmigrantes procedentes de Bolivia, que representan un 6%, Colombia, Bulgaria, Ecuador, Perú, Paraguay y China.

Albacete, como el resto de las provincias españolas, se enfrenta a esta nueva situación, considerada positivamente desde el punto de vista del desarrollo económico y demográfico y en la que el gran reto, no sólo para la Administración sino también para empresarios, agentes sociales y la ciudadanía en general, es conseguir la plena integración social y laboral del colectivo inmigrante.

Agilización de los trámites administrativos

Las autorizaciones de residencia para los inmigrantes es una de las competencias de la subdelegación del Gobierno, que en la actualidad ha visto intensificado su trabajo debido al aumento significativo del flujo de inmigrantes.

En la subdelegación del Gobierno de Albacete hay un equipo de 20 personas aproximadamente que trabajan en este área, donde se está intentado “agilizar los trámites ya que la mayoría de estas personas están pendientes de esa autorización administrativa para poder trabajar o incluso para regresar a su país a ver a sus seres queridos, sobre todo en estas fechas navideñas”, explica el subdelegado del Gobierno.

No obstante, prosigue Manuel González Ramos, los trámites burocráticos a veces son lentos, la casuística es muy amplia, desde ciudadanos con pleno derecho a otros procedentes de países con los que las relaciones diplomáticas no son tan buenas como con otros países, por lo que a veces es posible que algunos inmigrantes tengan que esperar para conseguir su autorización más tiempo del que sería deseable, admite el Subdelegado, para asegurar que el trabajo del Gobierno, a disposición de los ciudadanos, incluye también a los inmigrantes, por lo que “el objetivo es agilizar los trámites, obviamente, aplicando la ley y garantizando seguridad jurídica al inmigrante”, asevera.

Por otra parte, apela a nuestro pasado no muy lejano, en el que familias enteras salieron de España a buscarse su medio de vida, no sólo a nivel laboral sino también político. Bajo su punto de vista, esa experiencia tiene que hacernos ver que España, en esta época democrática, ha cambiado hacia un progreso social y económico que le ha llevado a situarse en torno al octavo o noveno lugar del mundo a nivel económico, configurándose así como una potencia que ahora necesita de la mano de obra de personas que vienen de otros países a trabajar.

Para Manuel González Ramos, esta posición económica de España a nivel mundial, junto a una mirada retrospectiva a nuestra historia, “nos debe hacer ser más sensibles a personas de muchas nacionalidades que vienen a España a trabajar”, defiende, para añadir que las administraciones tienen la obligación de velar para que ese acogimiento sea el que se merece cualquier ser humano.

El reto de la integración del inmigrante

Pese a que la inmensa mayoría de los inmigrantes, procedentes de países con menos desarrollo, están trabajando con contrato laboral, viviendo en casas más o menos dignas y bastante integrados en la sociedad española, es innegable que existe otra cara de la inmigración que, a pesar de ser minoritaria, suele trascender bastante a nivel social, lo que ha hecho que muchas veces el fenómeno de la inmigración sea interpretado por algunos sectores de la población más como una hipotética amenaza que como la fuente de riqueza económica y demográfica, que realmente es lo que supone para un país como España.

En Albacete, existen datos comprobables que demuestran el gran número de autorizaciones de residencia concedidas, así como los muchos inmigrantes que trabajan en importantes empresas de la provincia y viven en un alojamiento digno, por lo que Manuel González Ramos manifiesta su convencimiento de que se puede lograr que todos tengan unas condiciones de vida dignas, un tema que le preocupa enormemente no sólo desde el punto de vista político sino también humano, puesto que, como delegado de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, ha visitado esos puntos en los que en ocasiones se han concentrado inmigrantes en lugares que no reúnen unas condiciones de habitabilidad dignas.

Ante esta realidad, las máximas preocupaciones de la Administración son la posible existencia de problemas sanitarios, lo que de momento siempre ha sido descartado, y velar por los ciudadanos que viven en las inmediaciones, es decir, se trata de lograr “un complicado equilibrio actuando siempre bajo el paraguas de la ley en beneficio de todos”, señala el Subdelegado, insistiendo en su gran preocupación por conseguir que todos los ciudadanos puedan vivir en condiciones dignas, comprometiéndose a trabajar por ello, primeramente, agilizando trámites, y seguidamente intentando buscar soluciones intensificando, por una parte, la vigilancia policial en cuanto a lo que a la contratación ilegal se refiere y, por otra, contactando con la representación organizativa de algunos sectores, especialmente con el agrícola, para lograr que esas personas que trabajan en el campo, aunque sea solo durante el periodo de tiempo que dura una recolección, lo hagan en unas condiciones dignas; un reto prioritario para el nuevo subdelegado del Gobierno, para quien en una Europa del siglo XXI se debe luchar contra aquellas condiciones de vida que no son dignas.

Unidades contra la

Ante el alto índice de fallecimientos de mujeres asesinadas por su pareja, concretamente doce en los dos primeros meses de 2007, el 27 de febrero de este año el Gobierno de España anuciaba la creación de 52 unidades provinciales contra la violencia de género para coordinar los trabajos realizados en las distintas administraciones.

En palabras de Manuel González Ramos, la unidad de violencia de género es una buena idea del Gobierno de España que está teniendo un importante desarrollo para avanzar en la protección a mujeres maltratadas, puesto que se trata de entrecruzar la información existente de cada caso concreto, “intentando coordinar sentencias judiciales con la Policía Nacional y la Guardia Civil y llevar a cabo actuaciones coordinadas entre las diversas administraciones, como el Instituto de la Mujer, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha o el propio Ayuntamiento”, significa.

El problema de la violencia de género se tiene que afrontar de manera integral, partiendo de una labor informativa previa que lleva al asesoramiento de la víctimas para que efectúen las denuncias pertinentes, que es cuando se ejecutan las sentencias y puede haber una actuación legal.

Por ello, González Ramos insiste en la importancia que tiene que la mujer maltrada acuda de forma rápida a las instituciones que la pueden salvaguardar o asesorar, recordando que existen todavía casos en los que “no hay ni siquiera una denuncia, ante lo cual no se puede ayudar a estas víctimas”, subraya el Subdelegado.

Manuel González Ramos prometió dedicación, proximidad y sentido común

El pasado 23 de noviembre, Manuel González Ramos juró su cargo como nuevo subdelegado del Gobierno en Albacete, ante la presencia del presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda; el delegado de Gobierno en la Región, Máximo Díaz Cano; y su antecesor, José Herrero Arcas.

Manuel González Ramos iniciaba su discurso agradeciendo la confianza depositada en él por el presidente Barreda durante casi cuatro años como delegado de la Junta en Albacete, así como la que deposita ahora el delegado del Gobierno en la Región, Máximo Díaz-Cano. También tuvo palabras de agradecimiento para el magnífico equipo de la Delegación de la Junta, alcaldes, asociaciones y colectivos de la provincia, así como para sus amigos, paisanos y, muy especialmente, para toda su familia.

González Ramos asumía su nuevo cargo como representante del Gobierno de España en Albacete con el mismo placer que ha representado al presidente de Castilla-La Mancha en la provincia, prometiendo ante todo dedicación, proximidad y sentido común y destacando la excelente labor realizada por su antecesor, José Herrero Acas, y por todo el equipo humano de la Subdelegación, con una mención especial, por su profesionalidad, servicio y entrega, al trabajo desarrollado por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, “vosotros lleváis el servicio público como estandarte de servicio a los demás, ese es mi objetivo, el servicio a los ciudadanos”, concluyó Manuel González Ramos.