La Semana Santa de no podría entenderse sin el tambor pero tampoco sin la imaginería y grupos escultóricos que la componen. Destacan algunos tan importantes como el Cristo Yacente considerado por los expertos como una de las mejores esculturas del Siglo XX cuyo autor es Benlliure o la imagen de Nuestra Señora de la Soledad, que sobrevivió a la Guerra Civil.

Momentos de la Semana Santa de Hellín que la hacen especial

El respeto, la emoción y el sentimiento se hacen notar en todos y cada uno de los actos de la Semana Santa de Hellín, pero sin duda hay algunos de ellos más significativos que cabe destacar.

Es a partir del Miércoles Santo cuando a eso de las 3 de la tarde, hellineros y hellineras de todas las edades inundan las principales calles de la ciudad como ‘El Rabal’ y ‘Calle Sol’ para, con sus redobles de tambor, acompañar a la Procesión de la Oración del Huerto. Precisamente esta procesión es una de las de mayor expectación, concretamente antes del arranque de la misma, en ese instante en el que el Cristo de Medinaceli cruza ‘El Rabal’ entre el redoble de los miles de tambores. También en el momento del paso de la Oración del Huerto por la escalinata del templo de Santa María de la (dificultoso por las dimensiones del paso y la altura de las escaleras).

Sin duda el Jueves Santo es uno de los principales días de la Semana Santa de todo el país. En Hellín sobre las 7 de la tarde comienza la Procesión del Silencio cuyo inicio y final tiene lugar en el Templo de los Padres Terciarios Capuchinos. Presidida por Nuestra Señora del Dolor (única imagen que procesiona bajo Palio), la acompañan además la Hermandad de la Santa Cena, la Real Cofradía de El Prendimiento, la Hermandad de la Negación de San Pedro, la Cofradía Cristo de la Coronación de Espinas, la Cofradía Ecce-Homo, la Archicofradía de Nuestro Padre , la Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia ante el indulto de Barrabás, Nuestro Padre y Jesús del Gran Poder.

Al caer la medianoche llega una de las tamboradas más esperadas. Con el redoble de tambores, miles de hellineros y hellineras acompañan la procesión del Camino del Calvario hasta el amanecer, convirtiéndola en una de las más numerosas con la participación de diecisiete Cofradías y Hermandades.

En esta procesión cuando la ‘Dolorosa de Hellín’ llega al Calvario, se produce uno de los momentos más emocionantes de la Semana Santa cuya tradición se remonta al año 1880: el ‘Motete’, en el que recitan, cantando, unas estrofas latinas que corresponden a una tradicional secuencia católica en la que se medita el sufrimiento de María durante la crucifixión de Cristo.

La noche del viernes, en la Procesión del Santo Entierro el respeto y recogimiento marcan el silencio de las calles por las que recorre el Cristo Yacente y Nuestra Señora de la Soledad.

Así, la Semana Santa de Hellín alcanza el Sábado de Gloria. Concretamente a las 12 de la noche da comienzo una Tamborada que no concluirá hasta que lo haga la Procesión del Domingo de Resurrección. El silencio de los tambores marca el instante en el que se produce el encuentro entre ‘La Dolorosa’ y ‘El Resucitado’ para posteriormente dar a paso a la Procesión más alegre de todas, en la que los costaleros bailan los pasos a ritmo de marchas que hablan de resurrección.

Una Semana Santa, la de Hellín, que pretende seguir caracterizándose por el respeto y la participación. Es por ello por lo que por cuarto año consecutivo, desde el Ayuntamiento en colaboración con la Asociación de Cofradías y Hermandades de Semana santa y la Asociación de Peñas de Tamborileros, han lanzado una campaña bajo el lema “Hellín. Esta es tu Semana Santa. Disfrútala”, que pretende sensibilizar a nazarenos, tamborileros, vecinos y visitantes para que colaboren en la mejora de aspectos importantes de esta fiesta para conseguir que en los itinerarios por los que discurren las procesiones, se encuentre libres con el objetivo de que los actos se desarrollen de la mejor manera posible.