En el número 6 de la calle Pablo Medina de Albacete, entreplanta derecha, el arte comienza en un boceto que se convierte en una prenda única y especial con el sello de Isabel Mascagni. Desde bien pequeña, esta albaceteña enamorada de su tierra disfrutaba dibujando. Sus padres siempre reforzaron esas habilidades innatas que Isabel demostraba hacia lo creativo y lo artístico.

Con diez años, empezó de forma autodidacta a confeccionar, a patronar y a coser, casi instintivamente. En casa siempre se respiró amor al arte y a la cultura en general, pero el amor a la moda… llegó (nunca mejor dicho) de sus manos.

Su hermano le ‘descubrió’ el di Design, y ése fue el destino que cambió por las Bellas Artes hacia las que, hasta entonces, parecían inclinarse sus pasos estudiantiles. Allí aprendió de los mejores de España en todos los ámbitos que conforman el amplio espectro de la moda, como el diseño, la ilustración y la fotografía, sus grandes pasiones…

“Desde contar con Arturo Elena (por ejemplo) que, para mí es uno de los ilustradores más relevantes de moda del panorama nacional, a Óscar Scopa (escritor argentino y que ha hecho el Vogue Millennium); o (fallecido el año pasado), que fue uno de mis profesores y que trabajó con nosotros mucho el tema de la conceptualización de la moda, el avanzar sobre un proyecto y no solamente sobre la idea de diseño… y todo eso me ha aportado muchísimo; pero luego lo que realmente me ha hecho crecer es el trabajar y trabajar y trabajar en los diferentes ámbitos de la moda; he hecho prácticas para Ediciones Condé Nast para la revista Glamour, he trabajado en una empresa distribuidora de moda italiana en el Showroom, he hecho diseño gráfico… de todo, y eso es lo que realmente me ha dado conocimientos y valores para que yo hoy en día me haya arriesgado (porque la verdad es que da vértigo) a hacer mi propia marca a emprender; hoy por hoy no me arrepiento de nada, pero me costó mucho trabajo decir ‘tiro para adelante y monto mi marca y mi taller, y empiezo’…”, nos cuenta.

“Nos queda por aprender durante el resto de nuestra vida, y hoy por hoy lo sigo haciendo a diario”

Detrás de su camino hasta ahora está la valía de no haber parado nunca de formarse: tras la Universidad, llegaron cursos y más cursos de todo tipo, Masters, infinidad de meses de prácticas en muchas empresas (“sin cobrar un duro”, pero esforzándose como si de la mejor pagada en cada una de ellas se tratase); y, sobre todo, está el haber aprovechado todas las oportunidades que han caído en sus manos mágicas hechas para crear; el cuidar cada detalle y el tener muy claro que siempre hay algo que aprender…

“He de decir (y lo he dicho muchas veces y lo seguiré diciendo toda mi vida) que, cuando salí de la Universidad, pensé que sabía algo, pensé que estaba formada y preparada, y cuando me puse a trabajar me di cuenta de que no tenía ni idea; y es una cura de humildad que te hace querer aprender más y darte cuenta de lo ignorantes que somos y de lo mucho que nos queda por aprender durante el resto de nuestra vida, y hoy por hoy lo sigo haciendo a diario; y luego es una cuestión también de moverse muchísimo, de respeto, de valorar lo que cuesta ganarse un euro y de no parar de trabajar, ir a eventos, relacionarme, hacer Networking, hacer cursos… y un poco de todo”, relata.

“Estoy muy contenta, muy orgullosa del proyecto, de la gente que ha estado a mi lado y de todo en general; la verdad es que estoy en un punto de mi vida en el que me siento muy completa y muy feliz”

Isabel tiene muy claro el camino que quiere seguir, y también que quiere recorrerlo pasito a paso, empezando por afianzarse en Albacete, ‘su’ Albacete; una tierra (dice) “con muchas cosas que, muchas veces, no se valoran como se debe), de la que quiere ser una embajadora orgullosa y que ha recibido su trabajo “con los brazos abiertos”.

“Me siento súper arropada y súper apoyada por Albacete, por la gente de Albacete en general, estoy súper contenta, me siento súper valorada en mi tierra (que eso, normalmente, no suele ser muy fácil) y orgullosa de mi trabajo porque esto no es solamente llegar y (hablando en plata) ‘poner el huevo’, no: me he movido mucho, pero también me han ayudado mucho; tengo que agradecer a las primeras personas que han apoyado mi proyecto (como la de Albacete y Provincia y su presidenta, Toñi Pastrana) esa ayuda que me han aportado y que siguen aportándome; eso no se olvida ni se olvidará y siempre será de agradecer; y también a mi familia, por supuesto: sin mi madre (que es la principal, la primera que me ‘empujó’ a emprender y que me dio esa energía para que yo me decidiese) esto no hubiera empezado; luego está mi hermano, que es arquitecto y que me ha ayudado con todo lo que es la construcción de mi taller… Estoy muy contenta, muy orgullosa del proyecto, de la gente que ha estado a mi lado y de todo en general; la verdad es que estoy en un punto de mi vida en el que me siento muy completa y muy feliz”, subraya.

“A la mujer de Albacete yo la definiría como una mujer con personalidad”

Y esa felicidad se ve, y se contagia. También a los vestidos de fiesta que diseña; a la sombrerería y complementos a los que va dando forma; a los trajes de novia que tanto le llena crear. Apasionada de su trabajo, Isabel es una mujer con personalidad. Y precisamente así, “con personalidad”, es como percibe que somos, en la moda, las mujeres de esta tierra…

“La mujer de Albacete es una mujer a la que le gusta sentirse guapa, sentir que lleva un vestido que le favorece, que va elegante… Le gusta llamar un poquito la atención pero no en exceso, sentir que va acorde con la situación o con el evento… Y no es que siga unas tendencias, yo creo que somos bastante personales en cuanto a nuestros gustos, no se dejan llevar por esas tendencias que a lo mejor se marcan en otras ciudades (como son Madrid o ). Sí que hay de todo (como en todas partes) y hay gente más atrevida, pero no creo que sean excesivamente arriesgadas aunque sí que les gusta ese toque diferente, personal, que no sea el típico vestido que todo el mundo lleva… Y no les gusta coincidir en un evento con una persona que lleve un vestido parecido; quieren ir de forma un poco personalizada… A la mujer de Albacete yo la definiría como una mujer con personalidad” dice, rotundamente.

“Creo que todo el mundo en un momento determinado, para una ocasión concreta y especial, puede vestirse a medida y llevar algo único, especial”

Isabel Mascagni es una persona ‘de a pie’ que desprende cercanía y, ante todo, “una trabajadora” que también usa (y mucho) las zapatillas en su día a día (porque siente distinto ‘el show’ de la pasarela que el quehacer cotidiano que lo hace posible) y que, con su ejemplo, quiere romper tópicos, porque todas podemos tener al alcance una prenda especial para un día único.

“Cuando una persona va a ver un desfile, evidentemente, lo que ve es ‘el show’, y ‘el show’ es todo magnífico, súper bonito, súper glamuroso… pero detrás de eso hay un trabajazo impresionante que no está hecho por personas que van vestidas de punta en blanco y con tacones de aguja, no: eso está hecho por personas ‘de a pie’, por trabajadoras que se dejan la piel”, explica.

“Yo normalmente (te lo puede decir cualquier persona que me conozca) voy con mis zapatillas de deporte (eso sí, ‘monas’, de ‘charolcito’ y tal… -sonríe- porque soy coqueta), con mis leggings y una sudadera o un jersey… porque voy a trabajar; la imagen de mí, en la pasarela y tal… eso es para la pasarela (que es un punto más de mi trabajo), pero no tiene nada que ver con lo que yo hago habitualmente o con mi vida normal, porque mi vida normal es la de una trabajadora más”, confiesa.

Isabel prosigue: “Evidentemente, este tipo de negocio no está hecho para vestir a mujeres a medida para su día a día habitual, esto es un negocio que se hace para momentos muy especiales, y se trabaja de forma muy personal, porque ninguna novia es igual que otra, cada una tiene su personalidad, su forma de ver la vida, de entender el mundo… el evento también es diferente, el sitio es diferente… todo es diferente, entonces lo que yo intento es hacer un vestido totalmente personalizado para que su día vaya acorde con ella, para que ella se sienta en su piel, para que el vestido esté hecho a ella (no ella al vestido), para que no vaya ‘disfrazada’ sino cómoda y para que el vestido esté hecho totalmente a medida del evento, de la persona y de las necesidades de cada una; evidentemente, el coste no es como para ir vestida todos los días de ropa a medida, pero sí que se lo pueden permitir, no me voy de los niveles de precios del mercado; creo que todo el mundo en un momento determinado, para una ocasión concreta y especial, puede vestirse a medida y llevar algo único, especial”.

“Usamos unos tejidos y materiales de la máxima calidad y hacemos un diseño que es totalmente único y exclusivo, para que no se vuelva a repetir ese diseño en ninguna clienta”

“En principio la clienta nos llama por teléfono, nos pide cita y viene; mantengo una entrevista con ella en la que le pregunto detalles de la boda (la fecha para saber en qué momento del año es el acontecimiento; si es de tarde o de mañana; si es por lo civil, si es por la Iglesia; si es una boda grande o es una boda pequeñita; si es en una finca o es en un salón… ciertas cosas que también marcan un poco el diseño del vestido); y luego intento captar la personalidad de la clienta, su gusto, y le pido que me cuente qué es lo que tiene en mente, qué diseño le gusta, qué tipo de patrón le atrae… y yo siempre la asesoro porque lo que intento siempre es exaltar todas sus virtudes y esconder un poquito los ‘defectillos’ que puedan tener o los complejos (porque, suele pasar que esos ‘defectos’ no existen pero, como sabes, las mujeres muchas veces somos las más autocríticas con nosotras mismas, es penoso pero es así, y yo misma me incluyo: soy muy autocrítica conmigo y muy perfeccionista…); entonces intentamos que ella se sienta totalmente favorecida con el vestido que va a llevar, y que lo sienta como una ‘segunda piel’”.

También trabajan intentando que “el vestido vaya evolucionando a medida que va avanzando la ceremonia para que se vaya adaptando a las necesidades de la clienta”. “Usamos unos tejidos y materiales de la máxima calidad y hacemos un diseño que es totalmente único y exclusivo para ella, para que no se vuelva a repetir ese diseño en ninguna clienta; las telas que tengo son de colecciones que, además, me las traen en exclusiva a mí: no hay ninguna otra tienda de telas, modista o diseñador en toda Castilla-La Mancha que tenga los tejidos que yo tengo; mis clientas me dicen luego cómo se nota esa calidad en la caída del tejido, en cómo se adapta el vestido, en la textura, en el gramaje… Aparte, en lo que también nos diferenciamos es que yo no tengo una colección de vestidos a la que tú te tengas que adaptar, no, yo es que te voy a hacer el vestido de cero con el diseño de cero… Pretendemos eso: que sea el vestido de tu vida, el vestido de tus sueños”.

Disfrutando el proceso de creación “minuto a minuto”

Ese ‘vestido soñado’ nace en el papel y se elabora, con mimo extremo, en el hermoso Atelier en el que Isabel trabaja, codo con codo, con su ‘otra familia’: Emilia, Vicenta, Remedios y Encarni; el ‘equipo’ con el que cada día disfruta entre hilos, tejidos de ensueño, tijeras, patrones y alfileres; entre risas y confidencias y, sobre todo, entre mucho trabajo. Juntas han sabido ganarse la confianza de las clientas proporcionándoles un resultado que éstas valoran mucho.

“Todo el proceso de creación de cada uno de estos complementos… lo voy disfrutando al minuto, me gusta ver cómo va evolucionando, voy haciendo el diseño según me va marcando la pieza y me gusta estar viendo el proceso mientras lo hago, lo disfruto, y cuando entrego estas piezas la verdad es que es una satisfacción muy grande porque cuando ves que la gente lo valora y que le gustan las creaciones que hacemos aquí… es que están valorando tu trabajo y… qué orgullo más grande; no hay otra cosa que te pueda enorgullecer más”.

“Me encanta que me tiendan la mano y tender la mano, hacer colaboraciones… Creo mucho en este tipo de forma de trabajo”

Llegar a ese momento de satisfacción final requiere de un trabajo que, en ocasiones, va mucho más allá del proceso de diseño y confección porque, para que éste resulte, es necesario captar la esencia de quien se va a vestir con él (y no siempre es fácil).

“Hay muchas veces que te vienen clientas que no tienen ni idea de lo que quieren y te cuesta más de una y más de dos conversaciones con ellas hasta llegar a captar un poco cómo son para poder aconsejarlas y asesorarlas; yo en todo lo que pueda ayudar a la clienta y en todo lo que le pueda asesorar… estoy súper dispuestísima a que mi clienta esté súper satisfecha con el trabajo que realizamos aquí”.

“También hay grandes profesionales como, por ejemplo, (que es una de nuestras patrocinadoras), que se dedican al tema del asesoramiento de imagen; hay veces que, por lo que sea, no terminas de captar a la clienta, y hay otras herramientas como contar con gente profesional dedicada exclusivamente a lo que es el asesoramiento de imagen para que te echen una mano; hay muchas herramientas para hacerlo, y la colaboración entre todos los profesionales del ámbito de la moda y de todas las empresas que estamos colaborando… es que es una de las formas de trabajar que más me gustan ; me encanta que me tiendan la mano y tender la mano, hacer colaboraciones… Creo mucho en este tipo de forma de trabajo”, recalca.

Y quizá precisamente esa forma de trabajo en la que cree absolutamente, ha tenido mucho que ver en el acercamiento que Isabel Mascagni ha protagonizado con una línea de ropa más ‘Casual’ que presentaba en exclusiva para la tienda Fiorella e Fiori.

“Ha sido un poco un ‘estudio de mercado’ para ver qué aceptación tenía la ropa, si gustaba, si no gustaba… luego también Carmen (que es la nueva propietaria de Fiorella e Fiori) es muy amiga mía, la adoro, es encantadora y recomiendo que solamente ya por lo cariñosa y lo cercana que es en el trato con los clientes, vayan allí porque merece la pena lo ‘mimados’ que se van a sentir los clientes al ir”, anima.

“Estoy súper contenta con la experiencia, lo volvería a hacer una y cien mil veces; también yo voy muchísimo a Fiorella e Fiori porque me gusta tener contacto, le ayudo en algunas cosas de la tienda, siempre estoy intentando echar una mano a mi amiga y empresaria en su andadura, en sus comienzos… porque es lo que han hecho conmigo, la verdad, y estoy muy agradecida por ello y me gusta ayudar yo también y aportar mi pequeño granito de arena al comercio de Albacete y a otros emprendedores”.

El 10 de mayo, cita con la I Edición del MASCAGNI Freedom SHOW, “un evento para intentar dar visibilidad al arte, a la cultura, a la moda, a nuevos talentos…”

La gran ‘puesta de largo’ del trabajo de Isabel Mascagni en su tierra se produjo en mayo del año pasado, pocos meses después de haber abierto su Atelier. El Casino Primitivo se llenó hasta la bandera con su ‘Desfile de Alta Costura’. Una ‘prueba de fuego’ que resultó todo un éxito y que sirvió de antesala perfecta a lo que este próximo 10 de mayo será la I Edición del MASCAGNI Freedom SHOW, esta vez, en los Salones Santa Isabel, donde se espera que unas 600 personas acudan para ser testigos de una cita cargada de arte y llena de amigos y colaboradores de referencia en Albacete en la que lograr que “lo primero, disfruten de algo distinto, de un evento distinto, de cultura, de arte… de una cita que acoge a los albaceteños y a los empresarios albaceteños”.

Isabel desea “que sea un apoyo y una visualización de las empresas albaceteñas que me van a acompañar ese día, porque no sólo va a ser un evento de moda. A mí, la palabra ‘moda’ que identifican mucho con ‘tendencia’ yo no la comparto… a mí me gustan mucho las piezas que no son ‘tendencia’, que son ‘fondos de armario’ que no pasan de moda o de tendencia, y es lo que intento también dar en mis colecciones y a mis novias: quiero que sean piezas que se puedan poner el día de mañana sus hijas, que lo tengan en el armario y se lo puedan poner más de una vez o que se le pueda dar una vuelta de tuerca…”, explica sobre su concepto de moda.

De vuelta a lo que sucederá el 10 de mayo, adelanta: “Es un evento para intentar dar visibilidad al arte, a la cultura, a la moda, a nuevos talentos; para intentar apoyar también a los jóvenes que están en periodo de formación (por ejemplo, en todo lo que es el backstage, vamos a contar con alumnos de corte y confección, de estética, de asesoramiento de imagen, etc.… que van a venir como voluntarios a ayudarnos y a aprender también cómo se organiza un evento de estas magnitudes)”.

Isabel avanza que “también va a haber un concurso para estos alumnos que estará patrocinado por Bodegas Balmoral (que es uno de nuestros patrocinadores), para que tengan una oportunidad y una buena carta de presentación; tienen que decorar una botella de Edoné como ellos quieran, es un concurso totalmente abierto a su creatividad y su imaginación; habrá diez seleccionadas y un premio que consistirá en que la botella ganadora va a ser la imagen de la imagen de la campaña publicitaria de Bodegas Balmoral a nivel internacional, y eso les abre unas puertas al sector laboral impresionantes y es una carta de presentación inmejorable en sus currículums; es una forma también de fomentar la cultura, el arte y a los jóvenes talentos de Albacete”.

También la cita servirá “para dar visibilidad a los maravillosos productos gastronómicos que tenemos en Castilla-La Mancha, como los helados de La Garza, los quesos de Degustos, las Esferas Mixología Molecuar que son unos cócteles pequeños que están buenísimos y que están hechos por unos albaceteños, jamón que va a cortar Rodolfo… va a haber de todo, la verdad, y estoy súper contenta de los productos que van a venir también a dar imagen a este proyecto”.

Junto a todo ello, subraya igualmente “un montón de colaboraciones, como (que va a colaborar ayudando a estos chicos de asesoramiento de imagen con el tema de la peluquería); la Academia EL•LA (que nos va a ayudar en todo lo que es el maquillaje para las chicas); Fiorella et Fiori también va a presentar las colecciones de sus marcas: Minueto (que es de Albacete y tiene reconocimiento internacional) La mosca (que son tres chicas jovencitas castellano-manchegas); Raquel, La Mirilla, también va a presentar gafas este año; y , por supuesto (cómo olvidarnos de él) que va a presentar una colección magnífica” cuanta, con la ilusión reflejada en los ojos.

“A mí no me gusta estar delante de las cámaras ni ser el personaje, me gusta que valoren mi trabajo, mis diseños, mi confección, mis materiales”

Grandes profesionales y amigos apoyando un evento frente al que Isabel confiesa que no puede evitar sentir nervios.

“Eso es imposible porque quieres que todo salga perfecto, quieres quedar bien con todo el mundo, quieres atender a todo el mundo… y con tanta gente y tanto trabajo (porque, de verdad, es muchísimo el trabajo que hay detrás de las cámaras)… los nervios nunca desaparecen; los ‘controlas’, que es otra cosa… como mejor puedas; me ayudan los focos que hay porque hacen que no veas nada y parece que estás hablando sola –sonríe- porque yo tengo miedo escénico, y me ayudo de pequeños truquillos para poder llevarlo… A mí no me gusta estar delante de las cámaras ni ser el personaje, me gusta que valoren mi trabajo, mis diseños, mi confección, mis materiales”.

Habla de ‘truquillos’ para paliar su miedo escénico, pero dicen ‘quien tiene magia, no necesita trucos’. Y así es. Y la magia de esta mujer brota por sus manos, pero nace de dentro. De aquellas habilidades innatas por lo creativo que sus padres acertaron a impulsar y su hermano a orientar. De su capacidad de superación. Y de una personalidad clara y valiosa que sueña con que cada vez más su trabajo sea reconocido… con dos palabras: “Elegancia y calidad”. Conceptos unidos, ya para muchos, al sello ‘Isabel Mascagni’.

Si lo desean, pueden visionar al completo este reportaje sobre Isabel Mascagni realizado desde su Atelier, a través del vídeo que acompaña a esta versión por escrito del contenido.