inicio, nos desvela López-Galiacho el que bien podría ser uno de los grandes titulares de esta entrevista: “Estamos ante el Teatro Circo operativo más antiguo del mundo y el más singular que existe en Europa”.

Y es que ésa es la principal conclusión a la que ha llegado a través de un trabajo de investigación que este 24 de abril ha presentado en una conferencia dentro del Aula de la Experiencia (ALUEX) en el salón de actos de la Diputación de Albacete bajo el título ‘Teatro Circo de Albacete, patrimonio mundial de la arquitectura teatral circense’ (y cuyo contenido se quiere reflejar también en una publicación).

A pesar de haberse dedicado varios libros y tesis doctorales a aproximaciones históricas sobre el Teatro Circo de Albacete, el presidente de considera que “faltaba (y de ahí el interés de esta conferencia) poner al Teatro Circo en un contexto internacional” y explica que la mayor parte de teatros de esta naturaleza fueron desapareciendo, bien fruto de guerras mundiales o civiles, bien a raíz del propio decaimiento social y cultural (que luego se ha podido ver también, pone como ejemplo, en la paulatina desaparición de las salas de cine).

“El Teatro Circo de Albacete, afortunadamente y gracias a un movimiento ciudadano único que derivó en AMIThE hace ya 25 años, a todo el respaldo de la sociedad de Albacete, a sus dirigentes y a sus medios de comunicación de entonces… se ha podido salvar”, una afirmación que le lleva directamente a otra de ésas que se pueden considerar ‘de alto alcance’…: “Yo creo que hoy en día el Teatro Circo no se hubiera salvado”.

Sustenta en dos argumentos esa dura reflexión que asegura que se viene haciendo: “Primero, porque no se habría hecho esa fuerte inversión (de, aproximadamente, 10 millones de euros que fue lo que costó la obra y la compra del inmueble cuando era alcaldesa); y, segundo, porque tenemos una sociedad desmovilizada… estoy seguro de que aquellos actos que hacíamos donde nos seguían miles de albacetenses y los medios de comunicación (que también han cambiado mucho en Albacete en estos veintitantos años…) no se habrían producido hoy, y habría sido muy difícil la rehabilitación del Teatro Circo”, reitera.

“Hay cuatro Teatros Circos operativos en el mundo”

Rememora palabras del mítico alcalde Bello Bañón (recientemente fallecido) cuando éste aseguraba que ‘aquellos albacetenses que en aquella sociedad de 1887 levantaron el Teatro Circo fueron unos adelantados’; añade López-Galiacho que también lo fueron quienes (como él) enarbolaron la bandera de su salvación y afirma que “a la siguiente generación le toca proteger y (después de este trabajo de investigación) difundir que estamos ante un edificio único en el mundo, que se ha mantenido aquí por las razones que haya sido, que estuvo a punto de desaparecer pero que algo tiene esta ciudad… que supo impedirlo”.

Relata cómo “felizmente, se recuperó también con el teatro esa pista de circo que lo ha hecho singular” (algo que el proyecto original no tenía y que en AMIThE creyeron tan determinante que había que rescatar, que fueron a hablar con el entonces alcalde, , cuya “sensibilidad cultural” permitió que así acabase siendo, haciéndolo singular).

Las investigaciones que han dado origen a esta conferencia sobre el Teatro Circo de Albacete han permitido, como nos detalla López-Galiacho, contabilizar “cuatro teatros circos operativos en el mundo: el primero, el de Albacete, que gana por tres meses al Teatro Real Carré de Ámsterdam; después, el Coliseu dos Recreios de y el Coliseo de Oporto (que ha tenido una remodelación y ha vuelto a recuperar la pista de circo)”.

Al margen de estos, comenta que “hay varios circos estables del siglo XIX, pero no son Teatros Circos sino solamente Circos, en piedra” y que en España el resto de teatros circos (sin pista circense) son el Teatro Circo Villar de , el de , el en , el Marte en la isla canaria de La Palma y el Teatro Circo de Puente Genil; “son del siglo XIX pero han perdido la operatividad de teatro circo”.

“Hago una apelación a las autoridades de Albacete y de Castilla-La Mancha, para que se pongan al frente de esta petición de reconocimiento a que nos puede llevar incluso a solicitar la consideración de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO para el Teatro Circo”

Pone en valor también López-Galiacho otra realidad que hace que el Teatro Circo de Albacete sea “único en el mundo”: las decoraciones árabes que plagan su interior y que no existen en ningún otro teatro circo en pie. Nos cuenta el presidente de AMIThE cómo ha sido testigo de lo maravilladas que han quedado muchas personalidades de alto nivel procedentes del mundo oriental al ver esos grabados, dignos de ser contemplados.

Por eso señala que uno de los pasos a dar es evitar que el Teatro Circo esté “echado con llave y candado mientras que no hay funciones, sino que se abra a la sociedad y que se haga una campaña de promoción y de difusión; estoy seguro de que podemos optar a fondos europeos porque estamos hablando de una singularidad que ahora habrá que vender en Bruselas, pero alguien se va a tener que ocupar… por eso yo hago una apelación a las autoridades de Albacete y de Castilla-La Mancha, para que se pongan al frente de esta petición de reconocimiento que nos puede llevar incluso a solicitar la consideración de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO”.

El Teatro Circo celebra este 2017 su CXXX aniversario y este trabajo de investigación y datos del que López-Galiacho nos está hablando puede ser un instrumento muy útil a la hora de plantearse luchar por el objetivo de ese reconocimiento de la UNESCO: “Una investigación como ésta (que luego puede ser sometida a consideración, a ampliación o incluso a discusión (porque, como cualquier investigación, puede ser contestada), creo que es una lanzadera para que en la ciudad se tome en consideración”, afirma.

Recuerda que fue en torno a los años 2009 o 2010 cuando “un funcionario español que trabaja en la UNESCO empezó a interesarse por el Teatro Circo de Albacete y descubrió esta singularidad” y explica que “tiene que ser la ciudad correspondiente la que solicite al (que tiene una representación en la UNESCO en ) que se pueda empezar a abrir un expediente”. A pesar de que López-Galiacho plantea que podría ser factible hacerlo de manera conjunta para todos los teatros circos que existen (mediante la unión de las diferentes alcaldías de cara a la solicitud), asegura que “podríamos ir solos, soltando la mano, porque tenemos esa singularidad de arquitectura neoárabe que lo hace único en el tiempo y singular en el mundo”.

Pesimista de cara a este nuevo proyecto tras la “decepción” que le supuso el parón al proyecto del Museo Nacional de las Artes Circenses en el : “Creo, sinceramente, que hubo mucho toro pa’ poco torero”

Sobre si ve receptivos a los dirigentes políticos como para aceptar ese reto y luchar por él, López-Galiacho habla con franqueza y desde la experiencia: “La ‘cornada’ que recibimos con el parón de lo del Museo Nacional de las Artes Circenses yo creo que fue un poco como cuando ‘echas la vara’ y ves ‘si hay casta y bravura’ porque aquello era un proyecto único en España y en el mundo donde, por primera vez, un Gobierno daba seis millones de euros (que la mitad ya estaban presupuestados en el ejercicio 2013); desde aquí, aquella cantidad fue devuelta no concediendo la licencia para el cambio de uso del Banco de España, y ahí sigue ‘abandonado a su suerte’ un edificio de 1933, porque hemos perdido una oportunidad…”.

Afirma que aún siente mucha decepción por aquello porque lucharon mucho por conseguir ese proyecto y logrando incluso atraer al : “Tal era la importancia que, a pesar de tratarse de un proyecto socialista, la (cuando el PP logra mayoría absoluta) a través del secretario de Estado de Cultura y del director general del (el y de la Música), dijeron que para adelante y, de hecho, en los PGE de 2013 iban a ello prácticamente 4 millones de euros…Y fíjate lo que hubiera supuesto eso para esta ciudad en pleno centro”, lamenta.

Pone en valor que bajo ese proyecto había toda una estructura que habría generado “un Centro de Interpretación y Difusión de las Artes Circenses, que es algo que se está moviendo por todo el mundo y sobre lo que hay una petición altísima de espectáculos; habríamos tenido, junto a Francia, el Centro Europeo de las Artes Circenses aquí…”: una ‘oportunidad perdida’ que le lleva a evocar aquella situación haciendo nuevamente uno de esos símiles taurinos que López-Galiacho tanto domina: “Creo, sinceramente, que hubo mucho toro pa’ poco torero”, asegura sobre esa circunstancia que le sirve como ‘piedra de toque’ a la hora de evaluar lo que pueda acabar sucediendo (desde el compromiso político necesario) con esta otra nueva oportunidad cultural mundial que ahora estaría al alcance de la mano del Teatro Circo para Albacete.

“Lo veo difícil; nosotros nos vamos a ofrecer para poder ser interlocutores, para poder venir a un Pleno (en el Ayuntamiento, en la Diputación, en las Cortes… donde sea) y explicarlo; ahora vamos a concluir esta investigación, la vamos a publicar y ahí quedará (como quedó, en su día, el Museo Nacional de las Artes Circenses… repito: seis millones de euros que pasaron por la puerta de la ciudad sin quererse y con el tique de devolución hacia )”, reitera.

Deja claro López-Galiacho que le daría “mucha pena” que esto no saliera adelante y repite que “lo tienen que coger nuestros representantes políticos, y después de lo que nos ha ocurrido…”; bastante pesimista, pone otro ejemplo con lo sucedido en torno al proyecto del Museo de Realista que habría ido de la mano del mítico pintor y escultor .

“El Festival Internacional del Circo de Albacete tendría que ser un acontecimiento en la ciudad, una marca para la ciudad por ahí fuera”

Subraya el presidente de AMIThE que le gustaría que el Teatro Circo fuera “el orgullo de los albaceteños” pero no obvia que fueron “casi veinte años los que estuvo abandonado a su suerte o en rehabilitación, lo que ha hecho que muchos albacetenses no lo hayan conocido”. No obstante, considera que si ahora mismo hablamos a cualquier persona del Teatro Circo (sobre todo, a la “gente joven”) todo el mundo sabe de él. Pone en valor, por ejemplo, la mayoritaria respuesta que la ciudad ha dado en la pasada edición del Festival Internacional del Circo de Albacete, del que demanda que “tendría que ser un acontecimiento en la ciudad, una marca para la ciudad por ahí fuera” a raíz de percibir que “suscita más entusiasmo por parte de los gestores (como o ) que, muchas veces, en las propias instituciones”.

En el mapa cultural del país, de Europa (y por qué no, del mundo) “fallido el Museo Nacional de las Artes Circenses, hay que colocar el Teatro Circo”; tal y como afirma López-Galiacho (nada ajeno a la imagen tan extendida que de Albacete hay fuera de esta tierra sobre que “aquí no pasa nada…”), hay que reivindicar una y otra vez que se estudie el modo de “llevar este proyecto adelante como un elemento de atractivo turístico para la ciudad”.

Para ello, aporta “conocimiento y datos” a través de este trabajo de investigación para, de ahí, “solicitar la sensibilidad y ‘el olfato’ de los grandes dirigentes; igual que el alcalde (que era un médico) en 1887 decidió impulsar el Teatro Circo concediendo las licencias (a pesar de que también le suscitó críticas) adelantándose a su tiempo, y que la ciudadanía también se adelantó a su tiempo enarbolando la bandera de la recuperación y rehabilitación del Teatro Circo para situarlo donde merece… ahora les toca a los dirigentes actuales; nosotros hemos llegado y hemos dicho ‘aquí hay una oportunidad’ (como dijimos en su día con el Museo Nacional de las Artes Circenses, si luego ellos no la aprovechan… será una ‘vara de medir’ la altura de quien tiene que recoger este testigo para moverlo en el mundo”.

¿Una ‘Noche Árabe’ en el Teatro Circo de Albacete?

En su aportación a esa inquietud de ‘mover Albacete en el mundo’ AMIThE piensa ya en posibilidades atractivas con motivo de la celebración, este año, del XX aniversario del Premio Nacional de Teatro Pepe Isbert. López-Galiacho apunta, por ejemplo, que ha trasladado al alcalde de Albacete la idea de “el sábado 11 de noviembre, hacer ‘La Noche Árabe en el Teatro Circo’ con la (que es una institución del que ‘arbitra’ toda la Cultura entre los países hermanos árabes)”.

Explica que su idea es “que podamos en esa noche disfrutar de un montaje árabe, en esas arquerías neoárabes y nazarís, y traer a los representantes de las distintas Embajadas de los países árabes en España para que conozcan esa noche esta realidad… Porque, por ejemplo, cuando fui con Ricardo Beléndez y le mostramos al embajador de España en Irán (que es el director de la en Madrid) el dosier del Teatro Circo… quedó apabullado” confiesa, como también explica que le sucedió en su día a la traductora del Jeque de Qatar.

El día en el que lloró agarrado al cierre metálico del entonces abandonado Teatro Circo de Albacete

A pesar de que era difícil, Javier López-Galiacho confiesa que ha conseguido amar todavía más de lo que ya amaba al Teatro Circo de Albacete a raíz de estas investigaciones y estudios sobre él.

‘Aguanta, que llegamos’ nos cuenta que le decía a aquel abandonado Teatro Circo que esperaba cerrado cuando, de camino a Madrid, Javier pasaba en las noches por su puerta antes de marcharse. Recuerda la fisionomía del Teatro antes de ser transformado a través de un vídeo que tuvieron ocasión de filmar en 1998 casi ‘clandestinamente’, pasando un generador dentro, y gracias a la colaboración del entonces concejal de Festejos, : “Nos dio la llave, nos abrió el Teatro y pudimos grabar este documento que es único y en el que aparecen muchas personas, como mi padre (que ya ha fallecido) que sale despidiéndose del Teatro Circo, y los más jóvenes que le decíamos al Teatro que aguantara porque lo íbamos a convertir en un referente en el mundo”, relata.

No exagera cuando afirma que “todos los grandes del teatro de finales del siglo XIX y del siglo XX han pasado por el Teatro Circo de Albacete”. Sabe que a la hora de poner en valor lo nuestro, “los albacetenses somos retraídos, algo ‘samugos’ que decimos por aquí… quizá las llanuras nos han dado una visión muy horizontal de la vida, por eso a veces tenemos que ponernos esos ‘retos’ (como el que en su día fue salvar al Teatro Circo de Albacete)”.

Y, sin dudarlo, asegura que “lo del Teatro Circo de Albacete, Amigos del Teatro Circo y la recuperación… fue un caso único en España”, preguntándose nuevamente “si la sociedad de Albacete de 2017, los medios de comunicación de 2017 y los dirigentes de 2017 harían posible hoy lo que fue posible entonces”, una pregunta sobre cuya respuesta dice tener “serias dudas”.

Un recuerdo de esos tan únicos como el propio Teatro Circo de Albacete rubrica esta conversación; un recuerdo que, durante aquellos años de lucha por la recuperación del ‘coliseo de la Cultura albaceteño’, hizo a Javier López Galiacho saber “que estábamos por la buena vía”:

“Cuando le dimos a Tony Leblanc el Premio (entonces no lo reconocía nadie y, a raíz de aquel día venir a Albacete a recogerlo en la Diputación porque estaba cerrado el Teatro Circo, le vio en ‘Qué Me Dices’ y le ofreció la que fue su reaparición en el cine…), esa mañana le llevé al Teatro Circo; estaba el cierre echado; Tony no podía andar bien (estaba muy tocado) pero de repente lo vi agarrase al cierre metálico del Teatro Circo y se puso a llorar… Me decía ‘yo entraba por aquí, ahí estaba la cafetería a la derecha, la entrada de artistas a la izquierda…’; un grande entre los grandes como Tony Leblanc ¡estaba llorando al ver el Teatro Circo cerrado!; y justo en ese momento en el que lloraba (por eso, y como profesor que soy, siempre confío en la juventud), pasó por detrás un chaval de catorce o quince años en una bicicleta y le dijo ‘¡Adiós, Tony!’. Tony me dijo ‘Javier, estoy vivo’… y yo le dije, ‘Y el Teatro Circo también está vivo”.

Si lo desean, les invitamos a visionar o escuchar al completo esta entrevista con el presidente de AMIThE (Amigos de los Teatros Históricos de España), Javier López-Galiacho, explicándonos algunos resultados de un trabajo de investigación sobre la singularidad del Teatro Circo de Albacete. Pueden hacerlo a través del vídeo que acompaña a este texto.