Comienza contándonos que “el día a día de una Organización tan grande como es (tanto a nivel nacional como internacional) está plagado de muchas actividades, y en estos momentos trabajamos intensamente para el cierre del año”.

Javier Senent lleva 44 años vinculado a Cruz Roja en diferentes niveles y ámbitos territoriales hasta que, ahora, ostenta la presidencia nacional; asegura que para él “es un honor” continuar con un compromiso humanitario que comparte con todos aquellos que colaboran en la causa y a los que agradece expresamente ese gesto, fundamentalmente a los voluntarios, socios y donantes que hacen posible que esta tarea continúe y se mantenga como el referente que es.

“Tenemos muy presentes en el día a día a los usuarios porque los objetivos de nuestra Organización a final de año se traducen en que hemos alcanzado un mayor nivel de intervención con personas vulnerables gracias a la solidaridad de los españoles en general y de nuestro voluntariado, socios y donantes en particular” explica, subrayando que “en una situación muy fuerte, muy potente, para hacer frente a esas necesidades”.

152 años ‘cada vez más cerca de las personas’

Cruz Roja ha llegado a más de 10 millones de personas, que es una cifra que se dice muy pronto pero que encierra tras de sí historias de todo tipo… ¿Cuál es ‘el secreto’, la base para ser capaces de dar esa respuesta?

“Como dice nuestro lema, yo creo que es estar ‘cada vez más cerca de las personas’; a lo largo de estos 152 como Organización hemos ido evolucionando y cambiando en función de las necesidades y demandas de la sociedad en cada momento; en la medida en que éstas van siendo satisfechas, avanzamos y asumimos un nuevo reto al amparo de nuestros siete principios fundamentales (y gracias a todos esos voluntarios, insisto, que los hacen posibles); aunque también son importantes otros principios como los de la humanidad, la universalidad… Somos 190 sociedades nacionales en el mundo y tenemos casi 17 millones de voluntarios y voluntarias trabajando en el planeta, y ‘el secreto’ es estar muy pendientes de nuestro alrededor, mantenernos cercanos a la población para detectar las necesidades específicas del entorno y tratar de satisfacerlas”, dice.

“Aunque parezca paradójico, en una situación de crisis intensa, hemos conseguido tener más recursos para hacer más cosas”

Cuándo los apoyos institucionales escasean a nivel financiero (como ha sucedido), ¿de qué modo sobrevive a la crisis económica una Organización que ha de atender a quienes padecen esa crisis en su máxima crudeza?

En este sentido, Javier Senent explica que Cruz Roja ha sido muy cuidadosa a la hora de tratar de diversificar sus fuentes de financiación, que se sustenta en tres pilares fundamentales. “Una es la captación de recursos económicos a través de socios, donantes, rifas, Sorteos del Oro, etc.; otra parte sería la prestación de servicios que realizamos en concursos a los que nos presentamos; y otra (dentro del Estado), a través de subvenciones finalistas con las que trabajamos” enumera, apuntando el afán de lograr “un equilibrio” que asegura que ha permitido que “cuando han llegado los momentos en los que las subvenciones han bajado intensamente y donde la prestación de servicios también ha disminuido (con la entrada en este campo de empresas privadas), hemos podido compensarlo gracias a la generosidad de socios y donantes”.

Por eso apunta que “prácticamente no nos hemos resentido en esta crisis, hemos mantenido el empleo de las personas que trabajan en nuestra Organización y hemos incrementado la actividad; aunque parezca paradójico, en una situación de crisis intensa, hemos conseguido tener más recursos para hacer más cosas”.

“Muchos factores durante la crisis han marcado un antes y un después en la vulnerabilidad social de la población a la que atendemos”

Entre otras muchísimas cosas, la crisis nos ha ‘destapad’ situaciones de ‘vulnerabilidad cronificada’, la figura de los ‘trabajadores pobres’… ¿Cómo se ha transformado el trabajo de Cruz Roja hacia ese tipo de ‘nuevos colectivos’?

Senent señala que “la persistencia del desempleo, el agotamiento de prestaciones y ahorros, la precarización sostenida, el tiempo y la debilitación de las redes de apoyo… sí es cierto que han marcado un antes y un después en la vulnerabilidad social de la población a la que atendemos”.

Subraya que “también la pobreza infantil es uno de los efectos terribles de esta crisis, los problemas de salud y los relacionados con la vivienda… y nosotros en los últimos años nos hemos esforzado en atender más a estos colectivos; dentro de esas personas hablamos de mujeres, de personas desempleadas de larga duración, de familias con todos sus miembros en paro… nadie va a salir de la vulnerabilidad si no tiene una entrada de recursos sostenible, y ésa la da normalmente el trabajo”.

De ahí el diseño de diferentes itinerarios para esos distintos colectivos desde Cruz Roja con el fin de ayudarles a entrar en el mercado laboral, mejorar la empleabilidad y las competencias de esas personas con el objetivo final de “conseguir que encuentren un trabajo y puedan desde ahí, rehacer su vida e integrarse social y laboralmente”.

“Preocupados y ocupados por la Juventud”

El presidente de Cruz Roja Española concreta que “ha aparecido una característica de esta crisis, y es que estas situaciones complicadas pueden afectar a cualquier persona; históricamente nosotros hemos trabajado con colectivos vulnerables, pero hoy nos encontramos con un perfil nuevo de usuario, que procede de un entorno seguro, que pierde si trabajo y luego sus prestaciones y que un día se encuentra con que no puede pagar su hipoteca, o los estudios y los libros a sus hijos… A esas situaciones nuevas tratamos de hacerles frente tanto proporcionando a esas personas aquello que necesitan y, por otro lado, trabajando con ellas con itinerarios personalizados con el fin de detectar sus fortalezas y sus debilidades para, a partir de ahí, integrarlos en acciones formativas que mejoren sus capacidades y faciliten su incorporación al mercado laboral”.

Señala que también les “ocupa y preocupa muchísimo” el colectivo de los jóvenes: “Es un grupo muy castigado, porque hay muchos jóvenes que no han terminado sus estudios ni se han incorporado al mercado laboral con garantías (por ejemplo, a raíz del ‘boom’ de la construcción que tanto cobijo laboral dio a muchos de ellos y que explotó quitándoles toda posibilidad de trabajar); con estos jóvenes estamos trabajando ahora mismo mediante fondos europeos, del Estado español y recursos propios de nuestra Organización”.

El objetivo es lograr “o que retomen sus estudios, o capacitarlos para que puedan acceder al mercado laboral”; además, inciden transversalmente en que realicen actividades sociales “que son importantes para que una persona no se aísle, no pierda esa capacidad de aportar a la sociedad y de sentirse parte de ella, importante en ella; en esta labor contamos con el apoyo de casi 30.000 empresas españolas que están colaborando con nosotros a la hora de formar y ofrecer prácticas no laborales a estos jóvenes”.

Precisamente la Juventud (bajo el lema ‘Juventud, el presente que siembre futuro’) fue el eje del último Día Mundial de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (que, por cierto, se celebró en Albacete ante la ). “Es un colectivo que, como decía, nos preocupa y nos ocupa muchísimo porque son personas que tienen hipotecado su futuro, que en muchos momentos se sienten desmotivadas… y hay que trabajar con ellos porque los resultados que estamos obteniendo son bastante aceptables y hay momentos donde hemos llegado a cotas de inserción laboral de más de un 50% (lo cual, en estos colectivos, es francamente esperanzador porque se les motiva para que trabajen y se consigue sacar de ellos lo mejor)”.

Recuerda también, en este punto, los más de 40 años de trabajo que lleva protagonizando la sección de y que “engloba a todo ese voluntariado joven (se mueve entre los 8 y los 30 años); en 2015 hubo casi 30.000 personas voluntarias que han participado en actividades y programas de sensibilización, de ocio y tiempo libre, de apoyo escolar a chavales de familias vulnerables… y han atendido a casi 600.000 chicas y chicos a nivel nacional; creo que es un trabajo importante porque (como decía ese lema) son y serán el futuro, y eso hay que ampliarlo”.

“En España tenemos lo más importante para la atención a los refugiados: una población solidaria que ha demostrado activamente que quiere acoger”

En torno a la situación que estamos viendo que sufren los refugiados (y a la respuesta que, lentamente, va dando la clase política europea) y teniendo en cuenta el referente que es Cruz Roja en el manejo de este tipo de situaciones, ¿hacia dónde cree que debemos caminar para ser capaces de asumir, de manera adecuada y ejemplar, aquello que se estime en este asunto?

“En España tenemos lo más importante para la atención a los refugiados: una población solidaria que ha demostrado activamente que quiere acoger (y que, de hecho, acoge e integra) a las personas refugiadas, y eso es algo que me gustaría poner en valor”, introduce Senent.

Señala que “no solamente hay que plantearse atender a los refugiados, sino integrar a quienes quieran quedarse a vivir en nuestro país” y que el tema de la migración es “una preocupación de Cruz Roja Española y también a nivel internacional, donde tenemos varios foros de trabajo en los que estamos uniendo voluntades y recursos con el fin de atender a esas personas en todo el trayecto que tienen desde que parten desde sus países de origen y hasta que llegan (en muchos casos, a ninguna parte)”.

Explica que Cruz Roja “realiza una labor de apoyo a estas personas mediante itinerarios específicos que les faciliten esa integración; el trabajo que con ellas realizamos inicialmente es, cuando llegan (en pateras o a través de la frontera con y ) es atenderles ofreciéndoles ropa seca, alimentos… A partir de ahí, iniciamos un itinerario en el que se les asesora legalmente, tienen apoyo psicosocial, participan en programas para enseñarles el idioma y el entorno (porque reitero que el objetivo final es la integración); el fin es que esas personas se conviertan en ciudadanos con los mismos derechos y deberes que tenemos el resto”.

Sobre los datos en torno a esta realidad en la que afirma que trabajan “codo a codo con el ”, Javier Senent detalla que “tenemos cerca de 700 plazas de acogida de estas personas solicitantes de asilo repartidas en 30 provincias del territorio; desde ahí, comenzaría ese itinerario al que antes me refería para determinar cuáles son las cualidades de esas personas, sus competencias, y mejorarlas en la medida de lo posible; es importante que conozcan nuestras costumbres y se integren para que al final les acojamos con todas las garantías” concluye, no sin antes poner en valor nuevamente “la generosidad del voluntariado, de nuestros socios y de los donantes, que son quienes al final hacen posible que nuestra Organización trabaje como trabaja y que han logrado que en 2015 hayamos llegado a más de 5 millones de personas en el ámbito nacional y más de 6 en el internacional” y apelando a todos los españoles a que conservemos “ese nivel de solidaridad que existe y que nos hará una sociedad más justa, más fuerte y más acogedora”.

SI lo desean, pueden escuchar al completo esta entrevista telefónica al presidente de Cruz Roja Española, , mediante el archivo de audio que acompaña a este texto.