Comienza José María Fresneda asegurando que “los agricultores han hecho perfectamente sus deberes en 2016: han producido bien, con mucha calidad, han respetado la normativa y al medio ambiente, han respetado la condicionalidad a la que nos obligan… otra cosa muy distintas es cómo se han comportado todos los demás actores que participan del sector agrario: los que se dedican a comercializar, la clase política, los que legislan, los que hacen la oposición, los que crean nuestros costes de producción, los ecologistas… Por eso es dispar el balance que se puede hacer”.

El secretario general de ASAJA en Castilla-La Mancha es tajante al explicar que a esos ‘otros agentes’ protagonistas del sector “les interesa muy poco el agricultor porque tienen sus propios intereses” (ya sean grandes comercializadoras, entidades financieras, políticos…), situación que asegura que no sólo se da aquí, sino “en el conjunto de la agricultura española”.

Un año de luces y sombras en torno a los precios

En cuanto al nivel de precios que se ha alcanzado en este ejercicio, Fresneda explica que “ha mejorado en productos como la uva que, dadas las características de la campaña, arrancó con unos precios adecuados que fueron subiendo paulatinamente con el transcurso del tiempo (ahí una de esas ‘incógnitas por otros agentes que han determinado que el precio alcanzado al final no fuera ya el de salida al comienzo…)”.

También señala que “en los frutos secos ha habido una campaña inferior (de muy buena calidad) que, lógicamente, ha hecho que los precios tengan que ir al alza; la campaña del olivar no ha terminado (va a haber un pequeño descenso de entre el 6% y el 8% con respecto a la anterior) y los precios están repuntando porque el sector está muy bien ordenado y organizado gracias a la interprofesional del aceite”.

No sucede lo mismo en torno a los cereales: “El de los cereales es el vivo ejemplo de lo que no debe existir, de todos los movimientos especulativos que hay (a nivel local, comarcal, provincial, regional y nacional)… hay demasiados movimientos especulativos donde a los actores que no son los agricultores no les importa nada hundir el precio de los cereales”, un ámbito en el que incluso considera que se buscan fórmulas con las que ver “cómo se puede descuartizar al agricultor”.

A pesar de la puesta en marcha de la Ley de la Cadena Agroalimentaria y de la AICA, estas situaciones siguen dándose como él nos explica con el ejemplo de los cereales; José María Fresneda asegura que el trabajo de esa ley y de la y “va lento y no sabemos a qué razones se debe; y yo no quisiera pensar que en este ‘entramado’ hay demasiada gente (incluso dentro del propio sector productor) a quien le vienen mejor ciertas prácticas perjudiciales, porque esto perjudica al sector; habría que hacer una mayor presión de tipo legal sobre las partes”, explica.

ZEPA, Zonas de Especial Protección de Aves

En torno a la discusión sobre las Zonas de Especial Protección de AVES (ZEPA) en Castilla-La Mancha, Fresneda afirma que ASAJA lleva “más de un año trabajando bien y trabajando duro en esto”. Sobre la mesa está el cuarto borrador elaborado, momento hasta el que defiende que desde su Organización han conseguido “muchísimas cosas para los agricultores en esta cuestión”.

Abierto ahora el plazo para presentar alegaciones a dicho borrador, el secretario general de ASAJA en la región afirma que dicha Organización presentará las suyas posiblemente a comienzos de la próxima semana y que están abiertos a negociar mientras tanto sobre el propio cuarto borrador que, asegura, no acepta ASAJA por dos razones.

“La primera cuestión por la que no toleramos este borrador es que nosotros no podemos aceptar que haya porcentajes; hay mucho espacio para todo el mundo (para las aves también), y esta Organización no puede aceptar nada que suponga una limitación al sistema productivo, de modo que no queremos porcentajes, no a los porcentajes (y lo hemos demostrado técnicamente)”. factor por el que se oponen a este borrador es “por la inseguridad jurídica que tiene el agricultor: no podemos estar a expensas de que un funcionario (al que respetamos profundamente) pueda determinar a la hora de emitir un informe de impacto medioambiental en una actividad que se puede haber iniciado en zona ZEPA, que no te lo da por equis motivos”.

Además, avanza que en esas alegaciones, ASAJA va a plantear “que en cada provincia nosotros queremos participar por lo menos en una comisión de seguimiento para que se contara con nuestra opinión y nuestro debate a la hora de que la Administración emita un informe de impacto medioambiental” y asegura que se están encontrando “con según qué discursos y según qué actuaciones que ponen en riesgo que salgan adelante los Planes de Gestión (que tienen que salir, nos guste o no nos guste, tienen que salir porque es fundamental que lo hagan)”, reitera.

En desacuerdo con la filosofía de los Planes de Desarrollo Rural

Sobre la modificación que se ha desarrollado en torno al Plan de Desarrollo Rural, José María Fresneda explica que desde ASAJA han trabajado muchísimo en torno al PDR: “Hemos intentado que se incrementara el capítulo para la incorporación de jóvenes; que hubiera más presupuestos para la agricultura ecológica… y se ha conseguido, pero ni a mí personalmente (y creo que a mi Organización) no nos guste este PDR, pero no nos gusta ni éste ni los que ha habido desde que existen los PDR”.

Lo explica señalando que “tenemos la sensación de que con eso se quiere contentar a muchísima gente, pero no he visto todavía que, en general, en torno a la aplicación de un PDR haya un desarrollo global de un sector en concreto… vale para contentar a mucha gente con poquitas cosas; de todos los que ha habido creo que éste PDR es el mejor, pero no nos gusta nada (precisamente por la filosofía de cómo se elabora un PDR)”.

Considera que “habría que haber metido bastantes menos medidas y haber provocado el desarrollo real de ese modelo agroalimentario de nuestros pueblos; en lugar de ‘a pequeños poquitos’ el PDR debe enfocarse a otras cuestiones mucho más relevantes y serias”.

Una situación que le lleva a afirmar que “en España no hay modelo de agricultura, ni en C-LM, y deberíamos empezar a saber qué queremos de la nueva agricultura teniendo en cuenta todos los factores, porque siempre que nos enfrentamos a una revisión a una reforma, vamos más atrasados que otros países que están en la primera línea de ; aquí falta mucha formación, mucha pedagogía y mucho compromiso con los agricultores (no para conseguir de ellos cosas sino para que decidan por qué caminos tiene que ir la agricultura de nuestra región y de nuestro país)”, concluye.

Si lo desean, pueden escuchar al completo esta entrevista telefónica con el secretario general de ASAJA en Castilla-La Mancha, José María Fresneda, mediante el archivo de audio que acompaña a este texto-