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José María Barreda Fontes es presidente de Castilla-La Mancha desde que en 2004 fue elegido por la Cortes Regionales. Posteriormente, en mayo de 2007, fue reelegido para la VII Legislatura del Gobierno regional en unas elecciones en las que obtuvo el segundo mayor apoyo electoral de los castellano-manchegos. El 29 de junio de 2007, en la toma de posesión de su cargo, el Presidente significó que su nombramiento suponía la renovación del contrato de temporero que los ciudadanos habían sellado con él para darle la mano y el voto. Durante la anterior Legislatura, relanzó la Región con acuerdos en materia de agua y la reforma del Estatuto de Autonomía, el Pacto por el Desarrollo y la Competitividad e iniciativas de promoción internacional como el IV Centenario del Quijote.
El Grupo de Comunicación LA CERCA ha decidido conceder uno de los Premios SOLIDARIOs 2008 al presidente de la JCCM, José María Barreda Fontes, por la defensa a ultranza de los intereses de Castilla-La Mancha, en temas de vital importancia para la Región y su desarrollo económico y social; así como por hacer del progreso y bienestar de todos aquellos que más lo necesitan el abanderado de su política, demostrando su implicación y solidaridad para con una tierra que tanto necesita de la cohesión social por parte de todos sus ciudadanos. En el siguiente reportaje, el Presidente nos hace un balance de su gestión y nos informa de sus proyectos de futuro para con una Región en la que ha depositado todo su esfuerzo.
Natural de Ciudad Real, casado y padre de dos hijos, José María Barreda Fontes es un político de notable formación académica: doctor en Geografía e Historia por la Universidad Complutense de Madrid; becario del CSIC, Consejo Superior de Investigaciones Científicas; profesor titular de Historia Contemporánea en la Facultad de Letras de la Universidad de Castilla-La Mancha; además de ser el autor de varios libros en los que se analiza la historia de nuestra tierra.
José María Barreda ha ocupado distintos puestos dentro de la política, desde concejal del Ayuntamiento de Ciudad Real y Secretario General del PSOE de esta localidad que le vio nacer, hasta diversos cargos a nivel regional: consejero en el Gobierno de Castilla-La Mancha, presidente de las Cortes Regionales y vicepresidente regional en dos periodos.
Al frente del departamento de Educación y Cultura, puso en marcha la Universidad Regional, inició la Red de Bibliotecas, Casas de Cultura, Teatros y Auditorios y organizó la reconversión del Alcázar de Toledo en la Biblioteca Regional, que se ha convertido en la segunda más importante de España en fondos documentales.
Como presidente de las Cortes Regionales, impulsó una de las reformas del Estatuto de Autonomía y del Reglamento de la Cámara para suprimir las limitaciones que impedían su completo desarrollo y la consecución de una plena autonomía.
En 1999 ocupaba por segunda vez la Vicepresidencia de Castilla-La Mancha, desde la que participó de forma directa en el traspaso de las principales competencias, las de Educación, Sanidad y Empleo. En 2004, tras la renuncia de José Bono a la Presidencia de la Junta de Castilla-La Mancha, José María Barreda era elegido, por las Cortes Regionales, como presidente castellano-manchego y en 2007 era reelegido, obteniendo el segundo mayor apoyo electoral de los castellano-manchegos en la actual etapa democrática.
Pese a contar con el respaldo de la mayoría en el Parlamento castellano-manchego, el estilo de gobernar del presidente Barreda es en coalición con la sociedad, de la mano de los trabajadores, sindicatos, empresarios y colectivos de la Región.
Ésta es la filosofía del Pacto por el Desarrollo y la Competitividad, una de las iniciativas más importantes impulsadas por José María Barreda junto con los agentes sociales de la Comunidad Autónoma y que constituye un auténtico referente de consenso político dinamizador, que está permitiendo a los castellano-manchegos definir cómo desean que sea su tierra en el horizonte del año 2010.
La responsabilidad de desempeñar ciertas funciones, como la de presidente del Gobierno de una Comunidad Autónoma, exige gran dedicación, esfuerzo y renuncias a nivel personal, cuyas compensaciones llegan de la forma más inesperada.
A mí me compensa, manifiesta el presidente Barreda, el afecto y el cariño de los castellano-manchegos y, por ejemplo, cuando comparto una jornada con los vecinos de una localidad y me comentan que es sorprendente lo mucho que ha cambiado su pueblo o nuestra Región en, relativamente, poco tiempo; o cuando un determinado colectivo o asociación expone sus proyectos y me transmite que se siente respaldado por su Gobierno regional.
Además, es muy gratificante comprobar cómo tus paisanos se implican y ofrecen lo mejor de sí mismos para mejorar la sociedad, a través de un colectivo o asociación, o cómo son capaces de tener ideas, materializarlas en un proyecto y llevarlas a la práctica, creando riqueza y puestos de trabajo.
Éstos son tan sólo dos ejemplos que compensan, y mucho, la dedicación, el esfuerzo o las renuncias personales que requiere esta profesión porque, cuando compruebas que todo esto sirve para que tus paisanos, de verdad, vean mejorada su calidad de vida y oportunidades, todo trabajo o esfuerzo merece, realmente, la pena.
La política me ha aportado una oportunidad única y me considero un auténtico privilegiado, porque a través de ella tengo la oportunidad de trabajar por mis paisanos, los castellano-manchegos, desde diferentes ámbitos y afrontando cada día el objetivo de contribuir a hacer de esta tierra ese lugar en el que deseamos que vivan nuestra hijos y los hijos de nuestros hijos. Esta es la oportunidad que me ha brindado la política. Reivindico la POLÍTICA, con mayúsculas, como una actividad que contribuye a hacer felices a los ciudadanos y creo en esa POLÍTICA con mayúsculas.
En el siglo XXI, el progreso no sólo se mide a través de parámetros económicos o de desarrollo industrial, sino también por la atención que una sociedad presta a aquellas personas que más necesitan de la ayuda y la solidaridad de los demás, asevera el Presidente de Castilla-La Mancha. En el próximo ejercicio presupuestario, aún con mayor motivo por la situación de dificultades económicas en la que nos encontramos, la protección a los más desfavorecidos constituye una prioridad del Gobierno de Castilla-La Mancha.
Por este motivo, prosigue el Presidente, en los Presupuestos Generales de 2009, que se han diseñado para minimizar el impacto de la crisis sobre la economía de la Región y salir de ella más fortalecidos, crecen las partidas de Cooperación al Desarrollo, un 10%; la de Atención y Tutela de Menores, más de un 16%; la de Atención a las Personas Mayores, casi un 8%; así como la de Atención a las Personas Discapacitadas, en un 15,32%; la de Atención a la Infancia y a la Familia, en un 15,28%; la dotación de los programas sociales básicos también se incrementa en un 10,35%; y las Pensiones y Prestaciones Asistenciales crecen en un 30,34 %.
Esta partida económica tiene como fin seguir incrementando la cantidad y la calidad de los programas, recursos y servicios destinados a todos los ciudadanos y, muy especialmente, a aquellos que más necesitan de la ayuda de los demás. Los objetivos están claros: la atención a la familia, a las personas en situación de dependencia y la reducción de la pobreza y la exclusión social.
Como presidente de Castilla-La Mancha, declara José María Barreda, me llena de orgullo comprobar cómo esta tierra ha pasado de estar considerada una tierra de paso a ser una tierra de peso que ahora sí es tenida en cuenta y que contribuye eficazmente al crecimiento y desarrollo de España.
Esto que digo se entiende muy bien si nos fijamos en un capítulo como el de las infraestructuras.
Aunque Castilla-La Mancha siempre ha ocupado el mismo espacio geográfico sólo ahora empieza a rentabilizar su ubicación privilegiada.
Antes, las infraestructuras, planeadas desde una concepción centralista del Estado, no se concebían para conectar y vertebrar a nuestras ciudades y pueblos, sólo atravesaban nuestro territorio para unir los diferentes puntos cardinales con Madrid.
Ahora, nuestra red de vías de comunicación responde al diseño estratégico que hemos hecho con el objetivo de mejorar sustancialmente nuestras vías de comunicación, completar la red estatal radial heredada del siglo XIX y vertebrar nuestro territorio. Este propósito ya está dando sus primeros frutos, como la Autovía de ‘Los Viñedos’, la de ‘La Sagra’ o la del ‘IV Centenario’, de la que se puso simbólicamente su primera piedra el pasado mes de junio.
Gracias a esta estrategia, pronto seremos la Región con más kilómetros de autovía y autopistas, más de 2.500 en pocos años, y lograremos que el 96% de la población tenga a menos de 15 minutos de su hogar una de estas vías de alta capacidad.
Esto es sólo un ejemplo de los cambios que se han experimentado en nuestra Región, pero podría aludir a muchos otros en otras áreas que son cruciales para garantizar un futuro con mayor progreso y prosperidad para esta tierra, como las de Educación y Sanidad, donde hemos alcanzado cotas que, hasta no hace mucho, sólo nos atrevíamos a soñar y envidiar de los países más desarrollados de Europa.
Pero todo tuvo su origen en la comprensión de un hecho que, por su obviedad, no deja de constituir una clave sobre la que descansan las cotas de progreso y desarrollo que hemos alcanzado: la comprensión de que el futuro de los albaceteños, los conquenses, los guadalajareños, los ciudadrealeños y los toledanos dependía de comprender que una Comunidad Autónoma no es una yuxtaposición de cinco provincias, que tristemente es lo que continúan pensando algunos, sino la unión, el esfuerzo y el compromiso de todos sus ciudadanos embarcados en el reto de construir una sociedad más moderna, justa y solidaria.
Lo que hemos conseguido en esta Región, subraya Barreda, lo hemos logrado entre todos. Con esto hago un balance positivo de la gestión realizada en Castilla-La Mancha, pero no conformista porque el conformismo, por definición, no contribuye a mejorar nada. La mejor actitud es mantener un esfuerzo sostenido, porque garantiza también un progreso continuado.
Al respecto del trasvase Tajo-Segura, el Presidente regional manifiesta que el debate del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha está sirviendo, entre otras cosas, para que el trasvase, tal y como fue concebido, termine. De alguna forma, matiza José María Barreda, se está cambiando esta infraestructura pues nuestra Región utiliza ya agua procedente del acueducto en los municipios ribereños de Entrepeñas y Buendía, en los pueblos de la provincia de Cuenca atravesados por el canal, que hasta la fecha no podían hacer uso de la misma, y, además, se va a conducir agua desde el Trasvase a la Llanura manchega.
También se va a utilizar la infraestructura del acueducto para sustituir regadíos en La Mancha Oriental, cambiando aguas subterráneas por aguas superficiales. Por eso, decimos que el trasvase ha empezado ya su fin. A todo esto, hay que sumar que para el año 2015 habrán entrado en funcionamiento los nuevos planes de cuenca de todos los ríos, lo que significa más agua en los pantanos de cabecera y más caudal circulante por el río. Eso conllevará más dotaciones de agua para satisfacer nuestras propias necesidades, porque la cuenca que cede tiene prioridad sobre la receptora.
Uno de los principales objetivos de esta Legislatura es impulsar la ejecución de las infraestructuras hidráulicas de abastecimiento y depuración de agua que permitan garantizar el agua en todo el territorio, manteniendo el objetivo de que la escasez de este recurso no limite nuestro potencial de desarrollo y que su uso y aprovechamiento tiene que estar basado en la racionalidad y la sostenibilidad. Prueba de que este objetivo se está alcanzando, es la licitación de 155,7 millones de euros desde principios de 2008 para la ejecución de infraestructura hidráulica.
El objetivo del II Plan de Saneamiento y Depuración, concebido para el período 2008-2015, es alcanzar la depuración del cien por cien de las aguas residuales generadas en las aglomeraciones urbanas de la Región, lo que completará los esfuerzos realizados hasta ahora para proveer con un sistema adecuado de depuración los núcleos de población menores de 500 habitantes.
Además, prosigue el Presidente, se han renovado los convenios de colaboración con las diputaciones provinciales para aunar esfuerzos que permitan mejorar las infraestructuras hidráulicas municipales. Estos convenios tienen una dotación de 10 millones de euros por provincia, lo que supone un incremento de financiación importante, ya que se ha pasado de 9,5 millones de euros para un periodo de tres años, a 10 para dos años.
Estamos inmersos en una crisis mundial y Castilla-La Mancha no vive en una burbuja de cristal, enfatiza el Presidente. El origen de esta situación lo encontramos fuera de nuestro país, pero los efectos se están notando.
El margen de maniobra que tiene un Estado es reducido y menos el de una Administración local, pero, sin embargo, vamos a apurar el margen.
La crisis pasará, seguro, y cuando pase quiero que Castilla-La Mancha se haya posicionado en un buen lugar.
Para luchar contra la crisis de confianza, desde el Gobierno regional se han puesto en marcha medidas para facilitar el acceso a la financiación de las pymes y para paliar la desaceleración en la construcción, medidas para dinamizar el sector, que van desde la licitación de obra pública o la ayuda a la industria auxiliar de la construcción de Castilla-La Mancha hasta el propio Pacto por la Vivienda.
Desde el Gobierno de Castilla-La Mancha, por eso, vamos a seguir afrontando la situación asegurando, por un lado, la calidad de los servicios públicos, y, por otro, procurando un capital humano más y mejor preparado para responder a las necesidades de una sociedad cada vez más competitiva.
La riqueza lingüística del castellano nos permite realizar matizaciones semánticas muy interesantes. Nuestra lengua diferencia claramente entre los verbos ser y estar.
Estoy en política, afirma José María Barreda, porque desde muy joven quise contribuir, y lo he hecho en la medida que he podido a través de las diferentes responsabilidades que he desempeñado a lo largo de mi vida, a mejorar nuestra sociedad y a construir un futuro con mayor calidad de vida y oportunidades para nuestros hijos, pero yo soy profesor, doctor en Geografía e Historia por la Universidad Complutense y profesor titular de Historia Contemporánea en la Facultad de Letras de la Universidad de Castilla-La Mancha.
Siempre he aspirado a que mi trabajo y todos mis esfuerzos redunden en mejorar la realidad social. Quiero que los castellano-manchegos me consideren como el alcalde de Castilla-La Mancha, porque un ayuntamiento es la administración más cercana y próxima a las inquietudes y expectativas de los ciudadanos, que se caracteriza por tener siempre las puertas abiertas para conocer sus preocupaciones. Estos son los principios por los que me he guiado siempre. Ahora, como presidente de Castilla-La Mancha, trabajo para que todos y cada uno de los más de dos millones de castellano-manchegos tengan las mismas oportunidades y calidad de vida sin importar el lugar en el que viven. Esa es ahora mi aspiración y la disposición con la que afronto cada día.
El nuevo Gobierno de Castilla-La Mancha se diseñó para hacer frente a la actual coyuntura económica. Un Gobierno austero, en el que se ha reducido considerablemente el número de consejerías, en un 26%; y de altos cargos, en un 13%, lo que va a suponer un importante ahorro en el gasto corriente de la Administración autonómica.
Se trata, argumenta José María Barreda, de un equipo de gran calado, que, además, por la forma en que está estructurado, facilita extraordinariamente la coordinación, dada la importante concentración de competencias de las consejerías. Un Gobierno austero y eficaz pensado para superar la situación actual de dificultad y para conseguir salir de la misma en mejores condiciones.
Para ello se ha estructurado en torno a dos grandes áreas, un área económica y otra socio-sanitaria, con el objetivo de garantizar las prestaciones sociales.
Castilla-La Mancha cuenta con una excelente credibilidad en el mercado exterior. Para el Presidente, la prueba evidente de ello es que su calificación crediticia de ‘Aa1’ está confirmada por la agencia Moody´s. Asimismo, desde el año 2004, la Comunidad Autónoma ostenta la calificación de ‘AA’ con perspectiva estable con la agencia Fitch Ratings.
Castilla-La Mancha se incorporó a los mercados de deuda con el nacimiento del euro y, desde entonces, no hemos dejado de salir fuera de nuestras fronteras para obtener recursos financieros en buenas condiciones.
Nuestro endeudamiento a largo plazo se ha colocado a través de los mecanismos tradicionales de préstamos y desde 1998 mediante subastas efectuadas a través de la central de anotaciones del Banco de España. A partir del año 2002, hemos optado por las emisiones en diferentes mercados, como Europa, Estados Unidos y Canadá. Somos un emisor recurrente y hemos consolidado una imagen de gran prestigio en mercados donde no había acudido ninguna otra Región. Por este motivo, queremos mantener esta presencia en los mercados financieros internacionales más dinámicos, mediante operaciones de colocación de nuestras emisiones de deuda. Y lo haremos, entendiendo que no es sólo un camino para localizar recursos sino un vehículo excelente para asociar el nombre de nuestra Región a una buena imagen.
Uno de los objetivos prioritarios del Gobierno regional es facilitar el acceso a una vivienda a todos los ciudadanos que lo necesiten, prueba de ello es que en este momento hay en ejecución en Castilla-La Mancha más de 3.000 viviendas protegidas y, además, los Presupuestos para 2009 contemplan un incremento del 20,69% en el área de vivienda, una de las partidas presupuestarias que contempla un mayor crecimiento.
El pasado mes de mayo se firmó el Pacto por la Vivienda en Castilla-La Mancha con CECAM, y los sindicatos, UGT y CCOO. Posteriormente, se adhirieron la Asociación Nacional de Constructores Independientes, que agrupa a empresas de tamaño medio del sector; el Consejo de la Juventud, la Federación Regional de Empresas Constructoras de Castilla-La Mancha, con más de 1.300 empresas del sector; y la Federación de Municipios y Provincias de Castilla-La Mancha.
Según sostiene José María Barreda, el Pacto por la Vivienda en Castilla-La Mancha es el principal instrumento del que nos hemos dotado para caminar en la consecución del objetivo de facilitar el acceso a la vivienda y poner en marcha la Ley de Garantías de Acceso a la Vivienda.
Este acuerdo incluye, fundamentalmente, un conjunto de medidas administrativas y legislativas para impulsar la construcción de viviendas con algún tipo de protección pública y mejorar los mecanismos de acceso a la vivienda.
La historia de la humanidad nos demuestra que los hombres, cada vez que han unido sus esfuerzos y voluntades, han conseguido el éxito en empresas que, en principio, parecían completamente utópicas.
Por ese mismo motivo, manifiesta José María Barreda, no creo que sea una utopía pensar que, si de verdad todas las naciones con mayores recursos económicos unen sus esfuerzos para acabar con la pobreza, atacándola desde sus orígenes y comprometidas para garantizar, ya no sólo que los ciudadanos de los países en vías de desarrollo tengan la posibilidad de cubrir sus necesidades básicas, sino también un futuro con mayor calidad de vida y oportunidades, lo conseguiremos.
Castilla-La Mancha se caracteriza por su solidaridad. Este hecho, a pesar de la coyuntura económica en la que nos encontramos, se pone de manifiesto en los Presupuestos Generales de 2009, en los que se vuelve a cumplir con el compromiso que nos fijamos de que cada año la partida de Cooperación al Desarrollo se incremente en un 10%.
He tenido oportunidad de comprobar, prosigue el Presidente, cómo ese dinero que nace de la solidaridad de Castilla-La Mancha se invierte, y se invierte bien, en proyectos para propiciar un futuro con mayores posibilidades a personas que carecen de lo más básico y he podido enorgullecerme de Castilla-La Mancha y los castellano-manchegos, por su compromiso y solidaridad con los que menos tienen.
Desde el primer momento en que se recibieron las transferencias sanitarias en enero de 2002, el Gobierno de Castilla-La Mancha ha hecho un esfuerzo presupuestario muy importante para llevar a cabo, con la colaboración de los profesionales y el apoyo de toda la sociedad, múltiples actuaciones para subsanar las carencias históricas que en infraestructura, equipamiento y recursos humanos sufría la sanidad pública castellano-manchega.
Un esfuerzo, matiza el Presidente, que nos ha permitido que Castilla-La Mancha invierta en sanidad, en relación con el número de habitantes, por encima de la media nacional y de comunidades autónomas como Madrid, Cataluña y la Comunidad Valenciana, cuando antes de las transferencias esa inversión era siempre inferior al conjunto de España. Y ese cambio de tendencia lo hemos conseguido porque hemos incrementado un 80% el presupuesto sanitario en estos últimos siete años.
Tras consolidar una sanidad pública moderna, eficaz y cercana, ahora nos toca apostar por reforzar las políticas de calidad para garantizar la excelencia en la asistencia sanitaria.
También continuaremos aprovechando las oportunidades que nos ofrecen las tecnologías de la información y comunicación, como la Telemedicina, para mejorar la calidad asistencial y acercar los servicios a los ciudadanos en una región tan extensa y con una población tan dispersa como la nuestra, así como reforzar el área de investigación, tanto básica como clínica, y el de la formación, con la apertura de una nueva Facultad de Medicina en Ciudad Real y la transformación de nuestros principales hospitales en hospitales universitarios, siguiendo la estela de los centros hospitalarios de Albacete y Guadalajara. Todo ello, sin olvidarnos de los proyectos de infraestructura sanitaria, como los nuevos hospitales de Toledo, Cuenca y Guadalajara, por ejemplo, además de seguir mejorando en lo posible las condiciones laborales de nuestros profesionales sanitarios, para que Castilla-La Mancha disponga de uno de los mejores servicios de salud de España, como ha recogido recientemente un estudio publicado por las asociaciones de enfermos crónicos del país.
La total implantación de la Ley de Dependencia supondrá la consolidación en España del cuarto derecho del Estado del Bienestar, tras la Sanidad, las pensiones y la educación, y tendrá una repercusión social, económica y familiar muy positiva en España.
En ese sentido, asegura el Presidente, Castilla-La Mancha lleva muchos años trabajando en ofrecer los mejores servicios posibles a los colectivos más vulnerables de esta sociedad y por eso, nuestra Región se encuentra en una situación favorable para implantar este nuevo derecho ciudadano y continuamos trabajando, en colaboración con las administraciones, los profesionales y el tejido asociativo de esta Región, para seguir avanzando y disponer de una de las mejores redes de España en cuanto a recursos y servicios encaminados a la atención integral de las personas dependientes.
El Gobierno regional se ha caracterizado por su política social, dirigida muy especialmente a aquellas personas que más necesitan de la ayuda de los demás para poder vivir dignamente y esto se refleja en el esfuerzo presupuestario que se ha hecho en este tipo de actuaciones, siempre por encima del incremento medio de los presupuestos.
Este compromiso social, ratifica el Presidente del Gobierno regional, hace que en la actualidad dispongamos de una de las redes de plazas públicas para la atención a nuestros mayores, en centros residenciales, viviendas de mayores y servicio de estancias diurnas, más extensas de España, con más de 10.000 plazas.
Un esfuerzo que permite que seamos una de las regiones que mayor índice de cobertura ofrece en la atención a las personas mayores en nuestro país. Y vamos a continuar avanzando para que esa cobertura siga aumentado, porque una sociedad que no cuida a sus mayores es una sociedad que no sabe cuidarse a sí misma.
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