VII Edición de los Premios Solidarios 2009

En esta VII Edición de los Premios Solidarios que organiza el Grupo Multimedia de Comunicación La Cerca se ha querido premiar a la Fundación Castellano-Manchega de Cooperación, por su labor en pro de los colectivos y pueblos más desfavorecidos de la Tierra.

Junto a la Fundación, se ha reconocido también a Cruz Roja en Castilla-La Mancha, que recibirá el otro Premio Solidario en este año 2009.

La progresiva toma de conciencia del pueblo castellano-manchego, de las carencias y discriminación económica de los países más desfavorecidos, ha tenido como consecuencia que, año tras año, tanto la Administración regional, como las diversas Administraciones locales, destinen una parte de sus presupuestos anuales a la ayuda internacional al desa-rrollo, con el objetivo puesto en alcanzar el 0,7% de sus respectivos presupuestos.

Este hecho ha llevado a la proliferación de convocatorias de ayudas, sobre todo de los Ayuntamientos, a las que concurren las Organizaciones No Gubernamentales de Desarrollo (ONGD) con el objeto de canalizar esos recursos económicos hacia los países menos desarrollados.

Pero se hacía necesario un esfuerzo de coordinación de todas esas iniciativas y para ello se creó el Fondo Castellano-Manchego de Cooperación.

América del Sur, Centroamérica y África Subsahariana, prioridades de la Fundación

La Fundación trabaja en países de Índice de Desarrollo Humano bajo o medio, definidos así por el informe anual que elabora el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Está donde existe una mayor tradición de cooperación por parte de las Organizaciones No Gubernamentales para el Desarrollo (ONGD) de Castilla-La Mancha, que no escapan al compromiso de España con el Sur y Centroamérica. La concentración de esfuerzos en un número limitado de países posibilita la continuidad en el trabajo y un mayor impacto de las actuaciones.

Con esta premisa, las prioridades geográficas de actuación son: en América del Sur: Bolivia, Ecuador, Perú y Colombia; en Centroamérica y Caribe: El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y República Dominicana; en África del Norte y Oriente Medio: Marruecos, Mauritania, Población Saharaui y Territorios Palestinos; y en el África Subsahariana: Burkina Faso, Malí y Senegal.

En el año 2008 se financiaron 26 proyectos en América del Sur, Caribe y el África Subsahariana, con un total de 1.887.000 de euros. Entre estos proyectos, muchos van destinados al desarrollo sostenible y el autoabastecimiento, como los desa-rrollados en El Salvador por la Fundación Hijos del Maíz que plantean una diversificación productiva y mejora de la economía familiar de la comunidad Caulotal. Otro proyecto similar es el de Bolivia, llevado a cabo por la Fundación IPADE para el fortalecimiento de iniciativas de desarrollo económico en el ámbito agroforestal, vinculados al durazno (melocotón) y a la miel, liderados por mujeres en 20 comunidades quechuas en el municipio de San Lucas.

Trabajos de la Fundación Castellano-Manchega de Cooperación

Tomando como referentes, fundamentalmente, la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo, el Programa de las Naciones Unidas para el De-sarrollo, los compromisos alcanzados en la Cumbre de Desarrollo Social de 1995 y los Objetivos del Milenio, se promulgó en Castilla-La Mancha la Ley 3/2003, de 13 de febrero, de Cooperación Internacional para el Desarrollo, que preveía en su artículo 11 la creación del Fondo Castellano-Manchego de Cooperación y establecía que su forma jurídica fuera la de Fundación.

La Fundación Castellano-Manchega de Cooperación financia proyectos de cooperación internacional para el desarrollo en los sectores de infraestructuras y servicios sociales básicos, de los derechos humanos, sector económico, medioambiental, etc.; proyectos de emergencia y acción humanitaria, así como actividades de sensibilización y educación para el desarrollo, que son realizadas directamente por la Fundación.

También se ha empezado a llevar a cabo alguna experiencia concreta de estrategias de codesarrollo, potenciando especialmente las actuaciones coordinadas entre asociaciones de inmigrantes y agentes de cooperación de Castilla-La Mancha; debiendo confiar en la capacidad de innovación y de superación para erradicar los efectos perversos de un sistema económico injusto: subdesarrollo, marginación, exclusión y deterioro medioambiental, que pone en peligro nuestra propia supervivencia.

Unión de esfuerzos de diversos ámbitos

La Fundación está conformada por un Patronato, una Comisión Ejecutiva y una Dirección Ejecutiva. El Fondo Castellano-Manchego de Cooperación pretende aglutinar en su seno gran parte de las cuantías que, sobre todo desde las Corporaciones Locales y también, aunque en menor medida, del sector privado empresarial, se dedican a la cooperación internacional para el desarrollo, fomentando así mismo la participación y asesorando en materia de cooperación al voluntariado y al desarrollo.

Los proyectos que tienen verdadero impacto en las comunidades donde se ponen en marcha y que son capaces de generar desarrollo y bienestar son caros, por lo que es necesario sumar pequeñas cuantías de diversas procedencias para convertirlas en actuaciones eficaces. Uno de los principales objetivos de la Fundación es promover la mayor participación posible.

Adhesiones y colaboraciones al Fondo

El Fondo está abierto a cualquier tipo de aportación y por cualquier cuantía. Fundamentalmente contribuyen a él Ayuntamientos y Diputaciones Provinciales, si bien cuenta también con aportaciones de empresas, personas solidarias que hacen llegar sus aportaciones y otras instituciones como Colegios Profesionales.

El Gobierno regional también aporta al Fondo y financia los gastos de funcionamiento de la Fundación para hacer posible que el cien por cien de las aportaciones que recibe se destinen a proyectos de cooperación internacional.

La contribución no es sólo económica sino que va mucho más allá. De hecho, la dirección efectiva de la Fundación cuenta con representantes de las administraciones e instituciones adheridas. Hay que destacar las aportaciones de la Coordinadora de ONGD y de la Universidad de Castilla-La Mancha.

Amplia participación ciudadana

Esta Fundación es una iniciativa consolidada, sin precedentes en Castilla-La Mancha, por lo que el trabajo realizado en los primeros años de puesta en marcha resultó arduo y lento.

No obstante, se ha detectando “un mayor interés por parte de las Corporaciones Locales, acerca de los objetivos que representa, por ser una solución adecuada para la ejecución de esas partidas presupuestarias que dedican a cooperación, para las que muchas veces no tienen siquiera personal adecuado y suficiente para gestionarlo”, afirmaba el director ejecutivo de la Fundación, Tomás Mañas González, para añadir que también son muchas las empresas que se están interesando por conocer cómo pueden colaborar.

Uno de los principales objetivos del Fondo consiste en estimular la participación ciudadana, obteniendo su complicidad con el fin que persigue la Fundación, que no es otro que erradicar la pobreza en todas sus posibles manifestaciones.

Existe por suerte en Castilla-La Mancha una gran conciencia social, reflejada en los presupuestos que consigna el Gobierno regional, solidarios con su gente y con los que necesitan de la ayuda en otros países, y en la actitud de los ciudadanos, que han venido ratificando esta política, año tras año y elección tras elección, y que son capaces de movilizarse con causas. Son las personas las que tienen la conciencia social para hacer posible cambios de toda índole: políticos, económicos -importantísimos y complicados a la vez-, sociales y culturales que permitan estar más cerca de quienes más lo necesitan.

“La manera de fortalecer la participación social es abrir las instituciones y las asociaciones como recurso enriquecedor para ambas partes. Muchas veces supone un chorro de aire fresco para quienes estamos enfrascados todos los días en la gestión, ya que algunas veces corremos el riesgo de alejarnos un poco de la realidad; y en relación a aquellos colectivos a los que nos abrimos y con los que dialogamos, les ayuda a tomar conciencia de lo difícil que es, a veces, tomar decisiones y tratar determinadas cuestiones por la multitud de caras que tiene un mismo tema y a los asuntos que afecta”, indica Tomás Mañas.

No obstante, no se resiste el director Ejecutivo a señalar que la participación supone “el esfuerzo, para unos, de abrirse al diálogo, y para otros, de asumir la responsabilidad de dialogar y querer ocupar ese espacio de participación que se les ofrece”, distingue, para asegurar que la participación no es un reto que todo el mundo esté dispuesto a asumir porque “a veces resulta más fácil no bajarnos de nuestras posiciones, quedarnos en lo que conocemos y dominamos y mantenernos al margen, que llegar a acuerdos, lo que nos obliga a pisar un terreno que no tenemos tan dominado y muchas veces dejar atrás parte de nuestros planteamientos, unas veces fruto de la negociación y otras porque realmente estaban equivocados”, reflexiona Mañas, concluyendo que este recorrido para algunas instituciones y para las personas que están en ellas, a veces es demasiado costoso y por ello no se atreven a recorrerlo, permaneciendo a salvo en sus posicionamientos.

La Fundación recibirá este año uno de los Premios Solidarios de La Cerca en su VII Edición.

El I Plan de Voluntariado ha sido una de las primeras políticas públicas de España

El voluntariado es una expresión de la participación social, aunque no la única, y uno de los pilares fundamentales sobre los que la Fundación asienta su trabajo promoviendo y potenciando el voluntariado en Castilla-La Mancha mediante las siguientes líneas de actuación: información, formación y mediación, poniendo en contacto a personas que quieren ser voluntarias con programas que solicitan su apoyo.

La Fundación se constituye así como un verdadero motor de solidaridad, con una dimensión exterior, a través de la financiación de numerosos proyectos de cooperación internacional para el crecimiento, y una dimensión interior, con el fomento de la actividad voluntaria en Castilla-La Mancha promoviendo la defensa del interés general de todos sus ciudadanos. De hecho, el I Plan del Voluntariado fue una de las primeras políticas públicas que con carácter autonómico se pusieron en marcha en España.

Integrado en la Fundación y cumpliendo las directrices del II Plan Regional de Voluntariado, el Observatorio de la Solidaridad ha iniciado su andadura con los objetivos de realizar el seguimiento de las ONGD, el fomento del voluntariado y la recopilación de datos y documentación para propiciar estudios sobre cooperación internacional y el movimiento solidario en la Región. Respecto a las áreas de intervención del voluntariado, son las siguientes: Servicios sociales, Protección civil, Cultura, educación y deportes, Ocio y tiempo libre, Cooperación Internacional, Salud, Medio Ambiente e Inserción socio-laboral.