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Creada mediante la Ley de 30 de junio de 1982, la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) se hizo efectiva en 1985. Desde entonces, ha dado la posibilidad a los jóvenes de la Región de formarse y aumentar sus expectativas profesionales, de manera que la cultura universitaria, que antes no existía en nuestra Región, actualmente impregna todos los rincones de la misma, sirviendo para que el conjunto de la sociedad tenga una mejor estima de sus posibilidades de futuro, al mismo tiempo que ha parado la sangría histórica de los mejores recursos humanos de la Región, que salían a estudiar fuera y casi nunca regresaban, consiguiendo que ahora estas personas se instalen alrededor de los centros de investigación, de las facultades y de las empresas de la Región, aportando su conocimiento y experiencia.
Su creación también ha abierto a las empresas la posibilidad de que puedan encontrar una parte de la solución de sus problemas tecnológicos en la propia Universidad, que se ha convertido en uno de los motores de desarrollo y piedra angular en el crecimiento y progreso de la Región.
El Grupo de Comunicación LA CERCA ha decidido conceder uno de los Premios SOLIDARIOS 2008 en su VI edición a la UCLM y, en su nombre, al Rector de la misma, Ernesto Martínez Ataz (a quien ha entrevistado en el siguiente reportaje), por su compromiso solidario para con la sociedad castellano-manchega en los aspectos educativos, culturales y de investigación.
Tras la instauración de la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha, uno de sus principales retos fue la creación de la Universidad de Castilla-La Mancha, que actualmente cuenta con una oferta de 54 titulaciones muy variada que abarca todos los campos del saber y que va a ser complementada, en los próximos años, con diez titulaciones más, de las cuales las cinco primeras estarán ya implantadas en el año académico 2010-2011.
Para atender las necesidades formativas del alumnado, la Universidad cuenta con una excelente plantilla de más de 2.300 profesores que abarcan todas las ramas del saber y de los que alrededor de 1.100 son doctores.
En opinión Ernesto Martínez Ataz, rector de la Universidad de Castilla-La Mancha, “con la completa oferta de estudios que proporciona la Universidad, está en disposición de “atender los deseos de la mayoría de los jóvenes castellano-manchegos y la demanda de los empresarios”, asegura el Rector.
La Universidad de Castilla-La Mancha ha obtenido el Sello EFQM de Excelencia Europea 500+ a su gestión, otorgado por el Club de Excelencia en Gestión y evaluado por AENOR.
Desde el año 2004, uno de los objetivos del Equipo de Gobierno universitario ha sido la consolidación de la excelencia en gestión de servicios y, gracias al modelo internacional EFQM (Fundación Europea de Gestión de Calidad), la Universidad de Castilla-La Mancha obtuvo en 2004 el primer reconocimiento a la Calidad Europea, en el nivel 200-400.
El Rector muestra una gran satisfacción por esta distinción porque “es un reconocimiento a la consolidación de la excelencia en la gestión de nuestros servicios, fruto del esfuerzo diario del personal de administración y servicios, que trata de convertir su trabajo cotidiano en una gestión de calidad centrada en la satisfacción del usuario”, destaca.
Tan sólo hay veinte entidades con el Sello EFQM 500+ en España y solo dos son universidades, la Universidad de Castilla-La Mancha y la Universidad Miguel Hernández.
Desde su gestación hasta la fecha, muchas son las personas que han tenido un papel decisivo en la creación, crecimiento y consolidación de esta institución. En 1982, el profesor Javier de Cárdenas y Chávarri fue nombrado presidente de la Comisión Gestora encargada de poner en marcha la Universidad de Castilla-La Mancha.
Un año más tarde, este cargo fue ocupado por el profesor Isidro Ramos Salavert, hasta 1988, fecha en la que este cargo fue ocupado por el profesor Luis Arroyo Zapatero, actualmente rector Honorario de la Universidad de Castilla-La Mancha y director del Instituto de Derecho Penal Europeo e Internacional En noviembre de 2003, a punto de cumplirse el cuarto mandato de Luis Arroyo como rector, le sucedió el profesor Ernesto Martínez Ataz, quien revalidó el cargo en las elecciones celebradas el 28 de noviembre de 2007 con un amplio respaldo del 68,90% de los votos a su favor y un gran entusiasmo por seguir trabajando por la institución.
El Rector muestra su total convencimiento de que hoy en día nadie puede poner en duda el decisivo papel que ha desempeñado, y desempeña, la Universidad en el desarrollo regional, en la modernización de sus pueblos y ciudades, y en la vertebración socioeconómica de nuestra Comunidad Autónoma, así como en la mejora de las actividades de sus empresas e instituciones.
La Universidad de Castilla-La Mancha se encuentra estructurada en cuatro campus: Albacete, Ciudad Real, Cuenca y Toledo, y extiende sus enseñanzas a las localidades de Almadén y Talavera de la Reina, así como a Puertollano. La provincia de Guadalajara y su campus está adscrita a la Universidad de Alcalá de Henares.
Gracias a la tecnología, se acortan las distancias existentes entre los diferentes campus universitarios, ya que la Universidad de Castilla-La Mancha se asienta sobre una potente red de telecomunicaciones y la fibra óptica permite la comunicación entre los campus mediante la viodeoconferencia.
El Rector garantiza que, en materia de redes de comunicación y procesos de datos, la Universidad de Castilla-La Mancha está excelentemente posicionada: se ha completado la red de WI FI, que posibilita el acceso a Internet sin cables a toda la comunidad universitaria, se han renovado 2.637 equipos personales para Personal Docente Investigador y Personal de Administración y Servicios y se han equipado aulas de informática de libre acceso en todos los campus, con más de 400 equipos de última generación.
Paralelamente, se ha producido un avance constante en la administración telemática de la institución, con la incorporación de aplicaciones de automatrícula, la asignación de cuentas de correo electrónico a alumnos de Bachillerato o la mejora de los canales internos de comunicación.
Por otra parte, el Rector considera excelente el nivel de relaciones institucionales que la Universidad mantiene con el resto de instituciones académicas, tanto de nuestro país como con las extranjeras. Con las universidades europeas, “hemos tejido una sólida red cooperativa que tiene su seña de identidad en el programa Erasmus y en distintas iniciativas de investigación. Además, en los últimos años venimos apostando por estrechar los lazos de colaboración con América Latina, especialmente con Iberoamérica, a través de convenios en materia de investigación, profesores y alumnos”, concreta Martínez Ataz.
La investigación es uno de los pilares básicos de la Universidad de Castilla-La Mancha, que en los últimos años ha experimentado un importante ascenso, un hecho que se ve reflejado en que los fondos destinados a esta actividad el pasado año superaran los 30 millones de euros, procedentes principalmente de convocatorias públicas, tanto de planes y programas europeos como nacionales y regionales.
Además, se ha visto incrementada también la financiación privada como consecuencia de la firma de contratos con empresas, a lo que se suma el extraordinario esfuerzo realizado por aumentar las ayudas propias a la investigación que han crecido un 63% en tan sólo cuatro años, hasta llegar a 1,9 millones de euros en 2007.
Repartidos en todos los campus universitarios, actualmente pertenecen a la Universidad 29 institutos de investigación, más el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC) y el Centro de Investigación y Desarrollo de Software, ambos centros mixtos pertenecientes también a la Universidad regional.
Los sectores en los que más investiga la Universidad están relacionados con empresas de tecnologías de la información, sector vitivinícola y agroalimentario, medio ambiente, sector químico y sanitario, etc., de manera que las empresas castellano-manchegas encuentran soluciones a sus problemas tecnológicos en la propia Universidad, como se puede apreciar con algunos productos emblemáticos en nuestra Región, como son el ajo o el azafrán, por citar algunos ejemplos.
La Universidad de Castilla-La Mancha cuenta con una Oficina de Transferencia de Resultados de la Investigación, adscrita al Vicerrectorado de Investigación, que actúa de intermediario entre los entornos universitario, empresarial e institucional, y que promueve y coordina la transferencia de la oferta científico-técnica universitaria a los sectores productivos atendiendo la demanda de éstos a través de la firma de contratos.
Por otra parte, dentro de la implicación de la Universidad de Castilla-La Mancha con el mundo empresarial, se está desarrollando un programa específico llamado UCLMEmprende, una iniciativa innovadora gestionada por el Vicerrectorado del campus de Albacete y Proyectos Emprendedores, que promueve la cultura emprendedora y la creación de empresas entre los miembros de la comunidad universitaria.
El Rector no duda en afirmar que éste es “un instrumento eficiente para generar riqueza y empleo, así como para contribuir al desarrollo socioeconómico de la Región”, destaca.
Además, continúa el máximo responsable de la Universidad regional, “hemos ido más allá y estamos ayudando a nuestros alumnos a dar sus primeros pasos en el mercado laboral con servicios como el Centro de Información y Promoción del Empleo (CIPE) o el programa UCLMEmpleo, que en días pasados celebró su cuarta edición en Cuenca y que permitió poner en contacto a más de 2.500 estudiantes con medio centenar de empresas e instituciones”, señala.
La Universidad de Castilla-La Mancha, con el fin de promover la educación y la cultura entre las personas mayores de 50 años, creó la Universidad de Mayores José Saramago.
Esta iniciativa comenzó a gestarse en 1999 en Talavera de la Reina, donde comenzó a desarrollarse en el curso académico 2001-2002 y, en 2005, su implantación en Albacete supuso la total implementación de la Universidad de Mayores, con una sede en cada uno de campus de la Universidad de Castilla-La Mancha.
Para Ernesto Martínez Ataz, la Universidad de Mayores es “uno de los proyectos más ilusionantes que ha emprendido la Universidad de Castilla-La Mancha en los últimos años, puesto que materializa nuestra vocación de servicio a la sociedad en la que nos asentamos”, significa.
Al mismo tiempo pone de manifiesto que la Universidad tiene claro que “nunca es tarde para aprender y son muchas las personas mayores que también así lo han entendido y han querido emprender con nosotros una etapa en su vida que vendrá a compensar carencias formativas o, simplemente, a enriquecerles más culturalmente”, advierte el Rector.
Un dato irrefutable del alto grado de aceptación de este tipo de oferta educativa es el progresivo aumento de su demanda año tras año: el curso pasado se matricularon en él 700 alumnos y este curso, aunque los datos de éste aún no están cerrados, atendiendo a las preinscripciones “estimamos que se incrementará entre un 15 y un 20%”, notifica el Rector.
La Universidad de Castilla-La Mancha se encuentra actualmente totalmente inmersa en un proceso de reestructuración del sistema educativo con el fin de adaptarse al Espacio Europeo de Educación Superior.
Los modelos educativos serán comparables entre los diferentes países de la Unión Europea, de tal forma que el nuevo sistema de créditos unificado (ECTS) que se pondrá en marcha posibilitará la movilidad educativa por el territorio europeo, al tiempo que la homologación de títulos facilitará la movilidad profesional entre los egresados y entre los propios docentes.
En este sentido, según indica Ernesto Martínez Ataz, son muchos los cambios que se avecinan y éstos “no pueden hacerse de la noche a la mañana, requieren su tiempo”, advierte.
Por ello, el Rector cree necesario resaltar que la Universidad regional lleva muchos años trabajando, con paso firme y decidido, en ese camino, a fin de “tener los deberes bien hechos en 2010, cuando se nos exige estar plenamente adaptados a Europa. De aquí a esa fecha tendremos que haber definido los nuevos títulos, acometer la construcción de las infraestructuras necesarias para la implantación de los nuevos estudios, elaborar una nueva relación de puestos de trabajo y apostar de forma decidida por la movilidad”, proyecta.
La adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior lleva consigo una renovación de las metodologías educativas, “al pasar a un tipo de enseñanza basada en el aprendizaje, y ello incluye una redefinición de los roles del estudiante, como actor protagonista de su aprendizaje, y del profesor, como guía del mismo. Ambos tienen que aprender ese nuevo papel y ello requiere un esfuerzo añadido en su labor diaria, que ya en el profesorado se viene traduciendo en cursos de formación”, puntualiza Martínez Ataz.
Con este nuevo modelo educativo, bajo el punto de vista del Rector, “los alumnos serán los principales beneficiarios”, subraya, explicando que ellos mismos asumirán el liderazgo de su formación, los grupos de clase se reducirán y éstas pasarán a ser mucho más activas, habrá menos clases magistrales y más tutorías y prácticas en empresas, además de impulsarse la formación permanente a lo largo de toda la vida.
Según afirma el Rector, la Universidad de Castilla-La Mancha lleva ya varios años preparando su adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior mediante la convocatoria de ayudas para proyectos de implantación de créditos ECTS que han dado la posibilidad a los centros, que así lo han querido, de incorporarlos de una forma progresiva antes de su implantación total en el conjunto de la titulación.
En este aspecto, el curso pasado el Consejo de Gobierno de la Universidad de Castilla-La Mancha aprobó el reglamento de aplicación para la elaboración de los planes de estudio que ha dado como resultado que 13 titulaciones, de las 54 que actualmente se imparten en la Universidad regional, hayan presentado ya su anteproyecto con el fin de poder comenzar a impartirse en el curso 2009-2010 según los cánones fijados por Bolonia.
En la actualidad, se están revisando esas propuestas para su aprobación por parte del Consejo de Gobierno de la Universidad y las que reciban el visto bueno se remitirán a la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad (Aneca) para verificar si cumplen los criterios de calidad y excelencia exigidos y proceder a su aprobación.
En cuanto al resto de las titulaciones, según manifiesta Ernesto Martínez Ataz, tienen de plazo hasta el 30 de abril de 2009 para presentar sus propuestas de nuevos planes de estudio, ya que en el curso 2010-2011 todos los títulos tendrán que estar adaptados al Espacio Europeo de Educación Superior, de manera que no se podrán ofertar plazas de nuevo ingreso en primero para las actuales titulaciones.
Hoy en día, el mercado laboral exige profesionales capacitados, versátiles y en constante renovación para que puedan adaptarse a funciones diferentes.
En este aspecto, a Ernesto Martínez Ataz, no le cabe la menor duda de que los empresarios encuentran en los alumnos de la Universidad al profesional que buscan, pero también muestra su convencimiento de que con la reforma que se plantea verán colmadas aún más sus necesidades, ya que “se potenciará mucho más la especialización a través de los posgrados y los alumnos, al ser protagonistas activos de su proceso de aprendizaje, serán también mejores profesionales cuando se incorporen a su actividad laboral”, asegura.
Dentro del mercado laboral, es especialmente destacable el campo de las energías renovables, un mercado al alza que ya requiere de la profesionalidad de expertos bien preparados para cubrir las necesidades que están surgiendo en nuestra sociedad.
La Universidad tampoco se ha mantenido ajena a esta realidad y “estamos contribuyendo a esa formación con la organización de másteres y cursos para pymes”, indica, para añadir que la Universidad cuenta con el Instituto de Investigación de Energías Renovables, recientemente admitido como miembro de la Academia Europea de la Energía Renovable por los trabajos realizados desde la sección de Energía Eólica y Sistemas Eléctricos.
La Universidad de Castilla-La Mancha implantará nuevas enseñanzas en los próximos años, una actuación que da respuesta a las necesidades planteadas en los acuerdos de Bolonia y las demandas surgidas con el crecimiento en Castilla-La Mancha.
La propuesta de implantación y localización geográfica de nuevas titulaciones parte de la Junta de Comunidades en virtud de lo establecido en la Ley Orgánica Modificada de Universidades.
En Albacete, se incorporará Farmacia y Telecomunicaciones, así como la ampliación de Medicina; en Ciudad Real, Psicología y Medicina, posibilitando la ampliación del número de hospitales universitarios como respuesta a las necesidades de formación de facultativos en nuestra Región; en Cuenca, Turismo y Periodismo, con lo que completa la oferta técnica existente en Imagen y Sonido; en Toledo, Arquitectura y Traducción e Interpretación; y en Talavera, Enfermería e Informática.
De las diez nuevas titulaciones anunciadas, en el curso 2010-2011 está prevista la puesta en marcha de las cinco primeras: Farmacia, Medicina, Periodismo, Arquitectura y Enfermería, una en cada campus universitario.
En palabras de Ernesto Martínez Ataz, rector de la Universidad de Castilla-La Mancha, se trata de “una propuesta muy ambiciosa, que indudablemente mejorará la oferta universitaria de la Comunidad Autónoma y la situará en el punto de referencia de la investigación, el desarrollo y la innovación”, asegura el Rector.
En 1998, la Universidad de Castilla-La Mancha apostó por una Facultad de Medicina en el campus de Albacete, en la que se implantó una metodología de aprendizaje innovadora, basada en la formación de licenciados con una sólida base científica y con un plantel de profesores y profesionales clínicos del Complejo Hospitalario de Albacete excelente.
Además, el edificio de la Facultad de Medicina de Albacete fue diseñado para contribuir a los trabajos de docencia e investigación, comunicándose a través de una pasarela con el Complejo Hospitalario Universitario, lo que facilita el intercambio práctico y docente de los dos centros.
Con todo ello, para el Rector, no es de extrañar que el índice de aprobados de la Facultad de Medicina en los exámenes del MIR ronde el 97% y que cada vez sean más quienes quieran estudiar en ella: el curso pasado hubo un millar de alumnos en lista de espera para un total de 92 plazas.
Por ello, cree que con la ampliación de la Facultad de Medicina de Albacete y la creación de una más en Ciudad Real se verán colmados los deseos de muchos más jóvenes, no obstante, apostilla, hay que reconocer que muchos seguirán quedándose fuera porque “si queremos dar una educación de excelencia no podemos masificar las aulas”, prioriza.
La Facultad de Medicina y la incorporación de las más modernas tecnologías al Complejo Universitario de Albacete han convertido a esta ciudad en una de las provincias con uno de los proyectos más sólidos en Sanidad Pública de calidad, para atender con garantía y eficacia a todos los ciudadanos en condiciones de igualdad y gratuidad.
Además, a través del Centro de Investigaciones Biomédicas (CRIB), la Universidad de Castilla-La Mancha, está comprometida con la implantación y desarrollo de varias líneas de investigación relacionadas con el envejecimiento, la genética, el cáncer, etc.
También se ha implantado el Programa de Doctorado de Biomedicina Experimental, al que el Ministerio de Educación y Ciencia le ha concedido la Mención de Calidad hasta el curso 2009-2010; y para los técnicos de apoyo en investigación, el CRIB imparte dos titulaciones, Máster y Experto en Técnicas Experimentales en Biomedicina, a los que se puede acceder según la titulación que se posea.
Según indica Ernesto Martínez Ataz, el presupuesto de la Universidad de Castilla-La Mancha para este año se ha incrementado en un ocho por ciento respecto al anterior hasta llegar a los 205 millones de euros.
Precisamente, la partida que más ha crecido, un veinte por ciento, es la destinada a infraestructuras, “algo lógico si tenemos en cuenta que la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior nos llevará a hacer reforma en algunos centros y a construir otros de nueva planta con los que seguir creciendo y seguir contribuyendo al progreso y el desarrollo de la Región desde la formación en las aulas y la investigación de nuestro profesorado”, explica el Rector.
El Plan Inversor para infraestructuras entre 2008-2010 cuenta con unos 60 millones de euros, que “nos permitirá construir edificios polivalentes en todos los campus; paraninfos universitarios, el Gil de Albornoz en Cuenca o la Nave de Envases de Cartón de Toledo; gimnasios universitarios; institutos de investigación, como el del Jardín Botánico en Albacete, el de Investigaciones Energéticas y Aplicaciones Industriales, el Instituto de Informática de Ciudad Real o el Instituto de Materiales Moleculares, Nanociencia y Nanotecnología en Toledo. Además, también se realizarán reformas o adaptaciones en edificios ya existentes”, precisa Ernesto Martínez Ataz.
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