Una historia que data de 1939

La Maestranza Aérea de Albacete fue creada por Decreto de 24 de Noviembre de 1939 ubicándose, en un principio, en los terrenos denominados “Casa de la Viña”. Su actual emplazamiento data de los años 40. Desde sus comienzos realizó una gran actividad en el campo del mantenimiento de flotas de aeronaves, revisándose y reparándose, en los primeros años, aviones procedentes de la Guerra Civil. Protagonistas de aquella época fueron los Polikarpov 1.15, Savoia 79, Katiuska SB-2, Caproni, Heinkel…

En este primer ciclo de su vida hay un claro predominio de la aviación ligera en los trabajos, haciéndose necesaria la fabricación en Maestranza de la mayoría de las piezas y accesorios.

La compra de los aviones de transporte medio Caribou y la designación de la Maestranza como cabecera técnica de este material supuso para ésta un gran esfuerzo, ya que tuvo que acometer su mantenimiento con los mismos medios con que atendía a la aviación ligera.

La capacitación y adiestramiento conseguido por el personal de la Maestranza sirvió de base para que ésta se hiciese cargo, al principio de los 70, del Sistema de Armas Canadair CL-215. En la década de los 70 se replantean, nuevamente, los conceptos de mantenimiento del material aeronáutico en el seno del Ejército del Aire, evolucionando hacia un mayor protagonismo, en este terreno, de las Maestranzas y Centros Logísticos. Es así como se acomete el mantenimiento de los aviones Mirage F-1, con el consiguiente ahorro en divisas, aumento de puestos de trabajo y puesta al día en conocimientos técnicos.

A principios de los 80 se inicia la potenciación y reconversión de la Maestranza, con vistas a conseguir la capacidad necesaria para llevar a cabo la revisión y recuperación de componentes de los modernos aviones de combate. Esta revisión fue posible gracias al esfuerzo económico llevado a cabo, con aumentos del orden del 20% en el potencial humano y del 60% en la infraestructura de hangares y talleres. A todo lo cual se sumó la necesaria potenciación en la formación técnica de su personal.

La Maestranza Aérea de Albacete es una unidad del Ejército del Aire que, de acuerdo con la nueva estructura de este ejército, recientemente aprobada, tiene una dependencia orgánica del Mando Aéreo General y una dependencia funcional u operativa del Mando de Apoyo Logístico. En la misma situación se encuentran las otras dos Maestranzas de las que dispone el Ejército del Aire en España, la de Sevilla y la de Madrid.

Carlos Caballero goza de una amplia experiencia profesional

El pasado 11 de julio tomó posesión, como jefe de la Maestranza Aérea de Albacete, el coronel Carlos Caballero Parras, quien posee una amplia experiencia profesional en el campo de la logística, tanto en España como en Estados Unidos.

Ingresó en el Ejército del Aire en 1978 y tuvo como primer destino el Escuadrón del proceso de datos en Cuatro Vientos, donde realizó la escalera de los informáticos, empezando por programador, pasando a analista de aplicaciones y, por último, analista de sistemas.

Como encargado de Comunicaciones del Ejército del Aire, el coronel Carlos Caballero recuerda que en aquella época se estaba estableciendo toda la red de comunicaciones para los sistemas de abastecimiento, el SND.

Posteriormente, estuvo destinado a Estados Unidos. En primer lugar, en la Factoría MacDonald Douglas, en San Luis (Missouri), participando en el entrenamiento del software operativo del F-18; y después, en la Naval Weapons Center de la US Navy en el desierto de Mohaven (California) para el entrenamiento de la otra parte: validación y ensayos posteriores al desarrollo antes de cargar el software en la flota.

Al regresar a España, fue destinado al Centro Logístico de Armamento y Experimentación (CLAEX), que es donde se estableció el grupo de software para llevar en España el tema de desarrollo y pruebas de software operativo del F-18. De esta época, el coronel Carlos Caballero resalta que entre 1994 y 1995 se consiguió desarrollar el primer software operativo español “que se cargó en los F-18 nuestros, con lo cual el Ejército del Aire pudo obtener la independencia del software americano”, apunta, para insistir en este logro en el que cada dos o tres años se avanza, sacando una nueva versión que incrementa nuevas funcionalidades, nuevo armamento y, en definitiva, “las peticiones de los pilotos, que a fin de cuentas son el usuario final de ese producto”, matiza.

A partir de 1997, Carlos Caballero pasó a la Intervención Territorial de Defensa nº 1, hoy Inspección Técnica Delegada de defensa (INTECDEF). Trabajó en auditorías de calidad como jefe de la Inspección del Estado en la Factoría de ITP en Ajalvir, volviendo posteriormente a trabajar otra vez en el software aeronáutico, ya que el jefe del Estado Mayor lo reclamó para destinarlo al Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) para organizar una asistencia técnica por parte del INTA al CLAEX.

En este último puesto, antes de su llegada a la Maestranza de Albacete, el coronel Carlos Caballero, como jefe del área de sensores en vuelo y armamento, estuvo trabajando en temas muy variados, a parte del software aeronáutico: ensayos en vuelo, seguimiento trayecto-gráfico de ensayos en vuelo, en laboratorios de telemedida, de mecánica de vuelo y de ensayos de armamento.

La Maestranza Aérea de Albacete tiene una enorme importancia en el Ejército del Aire

Las misiones básicas de la Maestranza son las de ingeniería y sostenimiento, entendiendo como tal, mantenimiento y abastecimiento.

El mantenimiento que se realiza en la Maestranza es el restaurativo, el de mayor nivel que se realiza sobre aviones y equipos, el ML 3, lo que supone una revisión industrial, donde se desmontan todas sus piezas. Todos los equipos como el tren de aterrizaje, bombas hidráulicas, radar… son desmontados y, revisados en los diferentes talleres, se reparan y vuelven a montarse. Tras su paso por los talleres y comprobación de que todo funciona correctamente, revierten al taller principal del avión para su montaje. Una vez superadas todas las pruebas en banco, se lleva a cabo un vuelo de prueba por un piloto de la unidad correspondiente al avión y, si todo está en orden, se da por finalizada la operación.

El coronel Carlos Caballero distingue que las misiones de los ejércitos españoles ahora mismo están enfocadas en dos vertientes: la cooperación internacional y la participación en todas las misiones que decida el Parlamento (ayuda humanitaria, entre otras) y, en la parte nacional, la cooperación con las autoridades civiles en temas de inundaciones, incendios o cualquier tipo de cooperación que se solicite.

Dentro de este papel de las Fuerzas Armadas en general, continúa el Coronel, “el Ejército del Aire lo que requiere es tener la mayor operatividad posible y el mayor número de aviones disponibles, de forma que pueda cumplir con las misiones que se le encomiende”, señala, para destacar que “la importancia de la Maestranza es, precisamente, realizar las soluciones de mantenimiento y de abastecimiento para que el Ejército del Aire pueda disponer del mayor número de aeronaves posibles y posea la mayor operatividad posible”.

Mantenimiento de aviones al más alto nivel

En estos momentos la Maestranza de Albacete tiene responsabilidad total de los aviones Mirage F-1, CASA C-101 (E-25) y Canadair. El Mirage F-1 es un avión de combate y defensa aérea fabricado en Francia y capaz de alcanzar dos veces la velocidad del sonido; la Base de Albacete cuenta con una flota de 45 aviones. El CASA C-101 (E-25) es un avión de escuela, de desarrollo y fabricación nacional; está signado a la Academia General del Aire y a Salamanca. El Canadair es un apaga fuegos fabricado en Canadá, ubicado en el Grupo 46.

Los aviones tienen dos caducidades, por horas de vuelo o por tiempo. Las revisiones del CASA C-101 son siempre por horas de vuelo y se hacen cada 1.800 horas, mientras que en el caso del Mirage F-1 se hace por tiempo, la primera gran revisión, Gran Visita I, se hace a los 11 años y la Gran Visita II, aproximadamente a los 8 ó 9 años de la primera visita. Las instalaciones de la Maestranza permiten la revisión anual de seis Mirage F-1 y entre ocho y nueve CASA C-101.

El coronel Carlos Caballero indica que se prevé que el año que viene ya “habrá terminado la Gran Visita que se está realizando al Mirage F-1”. Actualmente, la Maestranza, a parte de la revisión de los Canadair CL-215, ha empezado a trabajar ya en las revisiones generales del F-5, ubicado en Talavera La Real (Badajoz) y que es utilizado como avión de escuela para los pilotos de caza; se va a comenzar con las revisiones de tercer nivel de los F-18 y, a más largo plazo, llegará el Eurofighter, lo que requiere ir preparando al personal mediante formación y cursos, así como la adecuación de las instalaciones.

Además, en la Unidad Militar de Emergencia (UME) están adquiriéndose más aviones apaga fuegos, los CL-415, un modelo superior al actual, y “posiblemente también se derive a la Maestranza de Albacete su mantenimiento”, prevé el Coronel.

La Maestranza se prepara para la llegada del Eurofighter

Aprovechando el gran tiempo de inmovilización que necesitan los aviones para su Gran Visita, se ha procedido a la modernización de ellos. En el caso del Mirage F-1 se han hecho modernizaciones en cuanto al tema de aviónica y en el campo de guerra electrónica porque si un avión mantiene su mismo equipamiento desde su fecha de fabricación se queda obsoleto. Aunque la misión primaria del F-1 fue de caza y la misión de ataque era secundaria, en estos momentos se ha potenciado su capacidad de ataque en tierra.

El avión que va a reemplazar al F-1 es el Eurofighter 2000, un avión de generación muy avanzada que incorpora las nuevas tecnologías, especialmente en el campo del software embarcado. Según el coronel Carlos Caballero, “tecnológicamente supone un avance cuantitativo y cualitativo muy importante”, significa, detallando que lleva a bordo muchísimos ordenadores, no sólo para controlar los temas de navegación, sino que el lanzamiento de armas, todos los motores, el tren de aterrizaje… y todo lo que se nos pueda ocurrir, está con software, que a su vez está todo integrado dentro del avión, es decir, no son equipos independientes”, precisa el Coronel.

En la construcción del Eurofighter participan cuatro países: Reino Unido, Alemania, Italia y España. La participación de todas las naciones y sus industrias se ha hecho desde la primera fase de adquisición del sistema, es decir, participando en los procesos de diseño, desarrollo, producción y puesta en servicio.

La participación de la Maestranza en el mantenimiento del Eurofighter está prevista que empiece a partir del segundo año del avión en servicio, con ayuda de ingeniería y algún pequeño apoyo de mantenimiento a la Base Aérea de Morón. Posteriormente, a la finalización de los cinco primeros años en los que las capacidades de la Maestranza deben estar disponibles, se acometerá el mantenimiento de los sistemas que les hayan asignado. Aunque parece que la idea es que sea la cabecera técnica de estos sistemas, “estamos a expensas de lo que pueda decir el Mando”, manifiesta Carlos Caballero.

En estos momentos lo que se está realizando es la preparación para el mantenimiento y recepción de todos los elementos logísticos necesarios para poder desarrollarlo, “por ejemplo ya ha llegado algún equipamiento, bancos de prueba, utillaje de trabajo”, enumera el Coronel, para añadir que el personal también se está preparando mediante cursos que Eurofighter realiza para la preparación de los técnicos.

La Maestranza dispone de una infraestructura logística y técnica con la más alta calidad

Como en toda unidad dedicada al mantenimiento, en la Maestranza también se desarrollan políticas de calidad, y lógicamente al nivel más alto en todo lo que se refiere al mantenimiento sobre Sistemas de Armas. Estos sistemas los realiza el Grupo de Aeronavegabilidad y Aseguramiento de la Calidad (GAECA).

Los sistemas de calidad tienen como objetivos básicos garantizar la fiabilidad, seguridad de vuelo y disponibilidad de operativo, y una mejora continua del sistema de calidad para adaptación a las diversas normas que son aplicables. Otras de las funciones del GAECA radican en el trabajo de los distintos laboratorios de la Maestranza, en los servicios informáticos y en la oficina de Medio Ambiente.

La Maestranza está equipada con unas magníficas instalaciones en las se pueden encontrar talleres de reparación de motores, de aviones, de hidráulica y combustible, de mandos de vuelo, de electrónica, de acondicionamiento, de instrumentos, de asientos lanzables, de entelado, de electricidad, de plásticos, de carpintería, de paracaídas y de fabricación, encuadrados dentro del grupo de Ingeniería y Producción.

Otro equipo de la estructura de la Maestranza es el Grupo de Abastecimiento cuyo cometido no es sólo suministrar repuestos a la Maestranza de Albacete, sino que suministra repuestos a las unidades del Sistema de Armas. La Maestranza Aérea de Albacete es cabecera responsable del repuesto de los aviones F-1, de los que tiene 45.000 piezas diferentes; del E-25 tiene 25.000 piezas y del Canadair tienen también todas sus piezas disponibles.

La Maestranza Aérea de Albacete cuenta también con un Escuadrón de Apoyo, encargado de mantener todas las instalaciones a punto para su funcionamiento, como albañiles, electricistas, fontaneros etc.

Un personal perfectamente cualificado

El total de las personas que trabajan para La Maestranza es de 621 personas: 496 en personal laboral fijo, 24 interinos, 24 funcionarios y de personal militar, 13 oficiales, 17 suboficiales y 47 de tropa.

El personal titulado se compone de Ingenieros Superiores, Ingenieros Técnicos Aeronáuticos e Ingenieros Técnicos Industriales formados en la Universidad. Posteriormente, cuando han hecho el ingreso en el Ejército, pasan a la Academia General del Aire donde reciben una formación aeronáutica más dirigida hacia sus futuros cometidos. El personal laboral que compone la Maestranza cuenta con un nivel de Formación Profesional II y son muchos los que han llevado a cabo cursos de especialización en las industrias fabricantes de construcciones aeronáuticas en Francia o en Estados Unidos.

Desde hace aproximadamente una década, hay un claro descenso en personal laboral. El nuevo coronel de la Maestranza asume esta deficiencia reconociendo que “la carencia de personal es un mal endémico en la Administración”, manifiesta, subrayando que la gente que se va jubilando, cuesta mucho reemplazarla y, “aunque se reemplace de momento, se nota la falta de experiencia hasta que la persona se forma”, subraya.

Tecnología puntera aeronáutica

La Maestranza Aérea de Albacete se distingue por su potencial, en cuanto a nuevas tecnologías se refiere, y cuenta con un taller de tercer escalón de radar, el único que existe en el Ejército del Aire.

Además, ha sido la primera unidad del Ejercito del Aire en la que, mediante proyección de Plasma-Spray, ha sido capaz de proyectar un revestimiento cerámico para proteger las cámaras de combustión y las piezas de motor de altas temperaturas. Cuenta, además, con una Cámara Anecoica para comprobar el radome del avión.

Una de las labores más interesantes que lleva a cabo la Maestranza Aérea es la recuperación de diversos componentes aeronáuticos que proporcionan un ahorro económico, además de la disponibilidad de dichos componentes. La Maestranza tiene capacidad para recuperar pequeños componentes como actuadotes hidráulicos mediante cromados, sustitución de casquillos, soldaduras TIG para evitar oxidación, etc.

También tiene equipos automáticos de inspección de Ensayos no Destructivos (END) que, al igual que el Sistema de Plasma-Spray, está robotizado.

En la Maestranza se encuentra el único taller de asientos lanzables de tercer escalón, donde no sólo se reparan, sino que se modernizan esos asientos.