Considera que “ha sido una campaña complicada: ninguna encuesta nos daba segundos (algo que, por otra parte, creo que no es casualidad, porque estoy convencido de que todas eras tendenciosas y no eran por casualidad); Podemos ha sido un fracaso y nosotros, aunque hemos perdido cinco diputados (y no es para estar contentos), nos hemos mantenido más o menos casi en los mismos votos; ellos pensaban que uno más uno eran dos en política, pero han perdido más de un millón de votos en España aun uniéndose a Izquierda Unida”.

“La pasividad se ha premiado (con esa subida de escaños del PP) y uno de los culpables, sin lugar a dudas, es Podemos”

También tiene otra gran sensación, la de que “después del 20 de diciembre se perdió una gran oportunidad para tener un Gobierno de cambio en este país, habiendo sido el único que lo intentó; Rajoy se apartó porque no tenía ningún apoyo, pero ha resultado que la pasividad se premia (en este caso, incrementando los escaños del PP) y uno de los culpables, sin lugar a dudas, es Podemos, el señor Iglesias”.

Está convencido de que el líder de Podemos “quería quitar del medio al PSOE porque, si hubiera firmado el pacto al que llegamos con Ciudadanos (en el que el ‘noventaitantos’ por cien de las cosas que plasmábamos estoy seguro de que Podemos estaba de acuerdo porque eran medidas por y para la gente), ahora tendríamos ese Gobierno”. Asegura también que lo único que ató a Iglesias entonces era su defensa del referéndum catalán, y lamenta “que tengamos que haber ido a nuevas Elecciones porque Podemos ha dicho que no firmaba aquel pacto porque estaba atado a Cataluña, al País Vasco y a Galicia… es la parte más agridulce y más negativa que uno siente, porque se podía haber conformado el Gobierno del cambio”.

Ahora se pregunta “quién va a pactar con Rajoy, con la situación de corrupción estructural que tiene en su Partido” e insta a Podemos a mirarse al espejo porque “en política hay que analizar las cosas y aprender de ellas”. Manuel González Ramos está también convencido de que “muchos de quienes apoyaron a Unidos Podemos (entonces, a Podemos) están defraudados con Iglesias porque ha llevado al Partido a una situación en la que no ha sido útil: si nacieron del 15-M para ser útiles a la sociedad y configurar una alternativa (y pudieron serlo después del 20 de diciembre cambiando las cosas), pero en su cabeza únicamente estaba el ‘sorpasso’, adelantar al PSOE; pensaban que con un catálogo de IKEA aplicado a la política o abrazando al comunismo y diciendo que eran socialdemócratas podían confundir a la gente y adelantarnos… pero no; tenemos una sociedad muy madura y no se puede engañar a la gente; mucha gente no vio bien esa coalición con IU ni ‘los bandazos’ que se dan ni que, sobre todo, la única intención fuera sobrepasar al PSOE”, reitera.

Critica también que el mismo 26-J cuando, a las 20:00 horas salieron los datos de las encuestas a pie de urna de Sigma2 (que daban a Unidos Podemos segundos y con bastantes diputados por encima del PSOE), sus representantes no tardaran ni un segundo en salir ante los medios a decir “que el señor Sánchez tenía que apoyar al señor Iglesias para ser presidente”, lo que le lleva a plantearse “hasta dónde llega el cinismo” y a ’afearles’ la imprudencia de no esperar a los resultados (que, al fin de la noche, paradójicamente resultaron bien distintos).

La sensación de haber tenido que ir “a contracorriente”

Ahondando un poco más en esas famosas encuestas que, una tras otra, eliminaron al PSOE de la segunda posición política del país y erraron de manera acusada sus pronósticos (y teniendo en cuenta que, no obstante, se convierten en verdaderas creadoras de tendencias en la opinión pública), Manuel González expone que “hay medios de comunicación que tienen muchísimo poder y, viendo los medios nacionales (a uno y otro lado), es verdad que Pedro Sánchez no lo ha tenido nada fácil porque ni una sola encuesta que nos diese segundos… pues hace luchar contra todo eso, contra las opiniones tremendamente vinculantes que pueden tener estos medios nacionales; a mí me cuesta creerlo… ¿que ninguno tuviera una encuesta que fuese más favorable al PSOE?”.

Asegura que en ningún caso desde el esto es una excusa a utilizar frente a los resultados cosechados, pero sí señala la obviedad de la importancia de este tipo de encuestas que crean tendencia y que pueden facilitar que mucha gente (sobre todo, la indecisa) decida ‘apostar’ por el que todos señalan como ‘caballo ganador’. “El Partido Socialista es la segunda vez que vive esto porque, una semana antes del 20-D por ejemplo, El País sacaba una encuesta que daba a Ciudadanos segunda Fuerza política y al PSOE, tercera y bajando (luego se vio que no era así)” recuerda, y mostrando su máximo respeto a los estadistas, llama también al sentido común y pone en cuestión la veracidad de ciertos estudios de este tipo que se realizan con muestreos quizá no tan completos como debieran (dada la trascendencia que tienen unas Elecciones Generales).

Por todo ello, remarca esa sensación de tener que haber ido “a contracorriente” y de haber “mantenido el tipo porque más o menos hemos tenido los mismos votos (unos 100.000 menos), no la catástrofe de Unidos Podemos que ha perdido más de un millón; el PP ha crecido en votos y, con la Ley D’hont, también en escaños; ése es el escenario… no nos lo han puesto fácil”.

“Teníamos un programa para cambiar las cosas a partir del 20 de diciembre y, porque un señor sólo tenía en su cabeza sobrepasar al PSOE y ‘cargárselo’…no hemos tenido un Gobierno del cambio; por eso siento dolor”

González Ramos está completamente convencido de que estas y otras cuestiones que se han ido sumando a la campaña han contribuido, finalmente, a ese ascenso claro del , lo que le lleva a señalar que su ‘cabreo’ como político y como ciudadano es “que teníamos un programa para cambiar las cosas a partir del 20 de diciembre y que, porque un señor sólo tenía en su cabeza sobrepasar al PSOE, por la ambición de cargarse a un Partido (que no se va a cargar porque tenemos mucha historia y porque siempre hemos defendido lo mismo en 137 años)… no hemos tenido un Gobierno del cambio (y lo digo con dolor) a partir del 20 de diciembre, porque era un pacto a tres beneficioso para la gente, para las empresas”.

Vuelve a señalar aquella ‘línea roja’ del referéndum “que ató al señor Iglesias” y subraya lo que ha pasado por algo similar en Reino Unido, que ha acabado provocando su salida de y una nueva financiera internacional, afirma.

Preguntado sobre si este clima de disputas internas que los resultados del 26-J están provocando en el seno de Unidos Podemos puede ser aprovechado por el PSOE para terminar de afianzarse como única opción de socialdemocracia y de cambio moderado pero progresista, el cabeza de lista del Partido Socialista al Congreso por Albacete asegura que “el PSOE tiene que hacer su trabajo; tenemos que ser claros (como siempre hemos sido) con nuestro programa, con nuestras ideas; habrá un Congreso en el que salgamos fuertes y unidos y ésa es la labor a futuro que tenemos que hacer (además, recordando que gobernamos siete Comunidades Autónomas en las que el cambio se ha notado)”.

Explica que “la política consiste en que la gente compare y vea quién le da más confianza, qué es lo que más se asimila a lo que ella piensa o defiende; el Partido Socialista ha gobernado mucho tiempo en el que le ha ido bien a España y eso es lo que tenemos que reencontrar; la gente tiene que comparar y ver que contra los personalismos de un líder, nosotros tenemos por delante el grupo y las ideas” dice, recordando cómo Iglesias “se ‘cargó’ (hablando en plata) al secretario de Organización (de ‘los errejonistas’) porque eran más partidarios de pactar con el PSOE, de sentido común; per había otra parte que no quería hacerlo y cuya única ambición era el adelantamiento”.

Subraya que “está todo escrito y se vuelve a repetir la historia”, refiriéndose “al abrazo de Iglesias con Anguita, como aquél otro que éste protagonizó con Aznar para hacer ‘la pinza’ al PSOE con el objetivo de acabar con el Partido Socialista… Y alguien no puede camuflarse de algo que no es”.

“Lo más reciente en el PP son las políticas que ha aplicado Rajoy contra la gente, y ante eso no se puede decir que sí; debe buscar los apoyos, que se caliente la cabeza (que no se la ha calentado hasta ahora)”

Análisis aparte, lo que es indudable es que nuevamente se abre otra etapa emocionante con las negociaciones y los intentos de pactos para conformar Gobierno como protagonista. El próximo 19 de julio, se constituirá el Parlamento, en un verano atípico en el que el tráfico en los pasillos aledaños al hemiciclo puede asemejarse (hablando en términos políticos) al de la más multitudinaria ‘operación salida de agosto’ en nuestras carreteras.

Al parecer (y a tenor de los diferentes discursos que los responsables de índole nacional muestran en los distintos medios de comunicación), ‘la pelota sigue estando en el tejado del PSOE’ (lo que casi viene a ser, dicho sea de paso, una constante ya). El PP quiere gobernar, y lo que considera ideal es una coalición con los socialistas (o, en su defecto, gobernar en minoría pudiendo ser investido con algún tipo de acuerdo que con alguna abstención desde el PSOE pueda hacerlo posible).

Sobre esto, Manuel González afirma que “hemos pasado una legislatura (no la de después del 20-D que ha sido muy corta, sino la anterior) con cuatro años de mayoría absoluta de un PP con actitud también absolutista: ‘hago lo que yo creo porque yo quiero y no tengo en cuenta lo que digan las demás Formaciones políticas’, y eso nos ha llevado a tener una situación crítica en el país y que, quienes más la han padecido, han sido muchísimos ciudadanos que no tienen para lo esencial en la vida, que han perdido sus becas, que han perdido la igualdad de oportunidades, que han perdido una Sanidad pública tal y como la teníamos, que han perdido muchas de las razones que tenían para seguir confiando en la política gracias al Partido Popular… esos son los antecedentes del , unidos a un nivel estructural de corrupción en toda España inaguantable, y van a seguir gobernando personas que tienen mucho que ocultar y que no dan ningún ejemplo a la sociedad (ni a título individual ni colectivo como Partido)”, señala.

Cuando desde el PP se habla de ‘gran alianza entre PP y PSOE como en Alemania’, González Ramos señala que “no tenemos nada que ver: la situación de Alemania (tanto en la derecha como en la izquierda) es la situación que tiene España porque, insisto, lo más reciente son las políticas que ha aplicado Rajoy contra la gente, y ante eso no se puede decir que sí”.

Por eso considera que “ debe reunir los apoyos, que busque en el centro-derecha, que busque en otros… que se caliente la cabeza, porque no se la ha calentado hasta ahora (ya que después del pasado 20-D dijo que no al Rey); que intente tirar del carro (que es lo que tenía que haber hecho la anterior vez) y nosotros defenderemos a los ciudadanos y las políticas que hemos intentado explicar durante la campaña electoral; en cualquier caso, es turno de que Rajoy se ponga a negociar, y todo lo que digamos antes… sobra (pero el ejemplo que hemos tenido en cuatro años ha sido durísimo)”, repite.

Sobre si, llegado el momento, (y como ocurrió cuando tras el 20-D firmó aquel pacto con Ciudadanos) el PSOE sometería a la votación de las bases del Partido la posibilidad de abstenerse para que el PP pueda gobernar (aunque sea en minoría), Manuel González nos dice que “lo que se decida será en el donde se dirima (que el órgano más importante que hay entre Congresos); allí habrá el debate que tenga que haber y donde se decidirá si se consulta o no a las bases”.

“Sacar conclusiones de la victoria del PP en Castilla-La Mancha o en Andalucía con respecto a los Gobiernos autonómicos… no es posible”

Con respecto a lo que ha ocurrido a nivel autonómico, donde el PP también ha cosechado resultados mucho mejores, con casos muy claros (como Castilla-La Mancha) o con la sorprendente pérdida de votos del PSOE en Andalucía (donde se han dejado más de 82.500 de los 120.000 votos que, redondeando, han perdido en toda España), el cabeza de lista al Congreso por Albacete lo tiene claro:

“Yo soy de la idea de que la gente sí tiene muy clara la discriminación del voto: votan en Generales una cosa y luego llegan Autonómicas y Municipales y pueden votar otra, no tiene por qué extrapolarse, en absoluto -asegura-; de modo que sacar conclusiones de la victoria del PP en Castilla-La Mancha o en Andalucía con respecto a los Gobiernos autonómicos… no es posible, esa comparación no es posible”.

Por último, González Ramos asegura que el PSOE llega a su próxima gran cita interna (este mes de julio) “con una campaña como la vivida, en la que se ha mostrado la unidad y la fuerza del PSOE al ir contracorriente, eso se tiene que mostrar en julio: que somos un Partido histórico que tiene que demostrarlo día a día: ante las adversidades, más trabajo, más cabeza, más unidad, más decirle a los ciudadanos que estamos preparados y seguimos mejorando y que vamos a estar ahí cuando nos toque (porque estoy convencido de que nos llegará)”, concluye.

Si lo desean, les invitamos a visionar al completo esta entrevista con Manuel González Ramos (cabeza de lista del PSOE al Congreso por Albacete y secretario general provincial del PSOE en Albacete) para valorar los resultados electorales. Pueden hacerlo mediante el vídeo que acompaña a esta versión escrita de la conversación.