A día de hoy, el consejero señala que la respuesta está siendo “muy positiva” y concreta que “en casi tres años de legislatura (que, en realidad, es poco tiempo) hemos conseguido certificar a cuatro Entidades Asociativas Prioritarias de Interés Regional (Eapir) agroalimentarias -‘OleoToledo’, ‘Virgen de las Viñas’, ‘Montes Norte’ y ‘Champinter’-; son cooperativas que tienen un determinado tamaño, que facturan más de un mínimo por sector y que reciben más ayudas; además, hemos conseguido crear siete Agrupaciones de Productores (todas ellas, en el sector del vino); en total, once integraciones comerciales en tres años que se han conseguido gracias a la apuesta que ha hecho el propio sector (las cooperativas, la industria agroalimentaria en su conjunto), pero también gracias a los incentivos que hemos puesto a disposición del sector desde el ”.

Y es que el Ejecutivo autonómico apostó desde el comienzo de esta legislatura por este modelo en el que “las cooperativas adquieren más tamaño y son capaces de negociar mejor en nombre de los agricultores y ganaderos en la cadena agroalimentaria y defienden mejor, por lo tanto, el producto de los agricultores y ganaderos”. Francisco Martínez Arroyo explica que para el Gobierno regional esto “es muy importante” porque en esa negociación que hace la industria con la distribución o con los importadores, “está la clave de la rentabilidad de las explotaciones de los agricultores y ganaderos de Castilla-La Mancha” y por eso se muestra orgulloso de incentivar esta serie de iniciativas que suponen “un camino sin retorno” por el que la Consejería va a seguir apostando en lo que resta de legislatura y que “va a ser la clave del sector agroalimentario de Castilla-La Mancha en los próximos años”.

Medidas concretas que dan ventajas y prioridad a quienes opten por la fusión comercial y que seguirán durante este 2018

Entre esos ‘incentivos’ de los que el consejero habla, destaca fundamentalmente dos líneas: “Una es la de las inversiones (denominada FOCAL) que subvenciona las inversiones de las empresas (cooperativas y no cooperativas), línea en la que hemos priorizado claramente a estos grupos (tanto a las Entidades Prioritarias como a las Agrupaciones de Productores), de tal manera que reciben prácticamente el doble de subvención con respecto a una empresa que no dé el paso de la integración comercial”, detalla.

Por otro lado, se refiere a la línea específica para Agrupaciones de Productores, “que consiste en una subvención de 400.000 euros en cinco años para comercializar en común, y sólo es necesario para poder acceder a ellos haberse unido a otra empresa (sea o no cooperativa)” dice el consejero, poniendo diversos ejemplos (todos, como apuntaba, del sector vitivinícola) y algunos “muy pequeños” como el que ha unido comercialmente a las cooperativas de Ontur y Albatana, en la provincia de Albacete.

En este sentido, Martínez Arroyo avanza que “este año 2018 se va a sacar una línea nueva, para generar más demanda y que haya más interés en constituir este tipo de grupos que son muy importantes desde lo pequeño y también desde lo grande si alcanzan un mínimo de facturación (en cuyo caso ya se convierten en Entidades Prioritarias)”.

“Hemos escogido un camino y vamos a seguir por él porque sabemos que hacemos lo correcto respecto a los agricultores y ganaderos”

Tal y como explica el consejero, con este tipo de iniciativas, poco a poco se ha conseguido frenar ese histórico rechazo inicial que siempre había en el socio particular, en el agricultor individual a la hora de dar un paso de esta naturaleza, “porque no solamente hemos incentivado la creación de estos grupos a través de ayudas directas (o priorizaciones) a los mismos, sino porque también hemos priorizado a los agricultores que formen parte de cooperativas que den este paso de la comercialización en común”.

Así, nos explica que “un agricultor que forme parte de un grupo que sea Entidad Prioritaria, tiene más ayuda (por ejemplo, en la incorporación de jóvenes) que un joven que se quiera incorporar en un proyecto distinto”. Una decisión que Martínez Arroyo señala como “arriesgada y difícil” pero que ha tomado el “con conocimiento de causa pero sabiendo que iba a haber algún tipo de oposición” pero que se ha tomado: “Hemos escogido un camino y vamos a seguir por él porque sabemos que hacemos lo correcto respecto a los agricultores y ganaderos y, en definitiva, nuestro objetivo es buscar la mayor rentabilidad para ellos y que no se pierdan explotaciones en la región sino que se aumenten con nueva gente, con gente joven que esté dispuesta a invertir”, subraya.

“En el último dato interanual hemos alcanzado los 658 millones de euros de facturación en la exportación de vino, lo cual nos da un aproximado de 1.400 millones de euros de facturación en el conjunto del sector (aproximadamente, 400 millones más que al inicio de la legislatura)”

A nivel de resultados a estas medidas, Martínez Arroyo indica que esto “es más difícil de percibir de forma inmediata”, si bien relata que “en el sector en el que más esfuerzos hemos hecho y donde más proyectos de integración ha habido (el del vino, donde también es verdad que ha habido una puesta clarísima por la calidad desde el principio), y junto con la situación del mercado, han hecho que estemos mes tras mes batiendo los records de exportación de vino en Castilla-La Mancha y, además, lo hacemos con el mismo volumen que exportábamos hace un año, dos, incluso tres… pero cada vez exportamos un vino a mayor precio, lo cual significa que se está negociando mejor el precio y se está vendiendo un vino de más calidad (embotellado y con Denominación de Origen, preferentemente); esto ha hecho que en el último dato interanual hayamos alcanzado los 658 millones de euros de facturación en la exportación en el sector del vino, lo cual nos da un aproximado de 1.400 millones de euros de facturación en el conjunto del vino (que son, aproximadamente, 400 millones más de lo que teníamos de facturación en el sector al inicio de la legislatura)”.

El consejero asegura que no se deja de trabajar en la creación de nuevos grupos de esta naturaleza integradora; espera que este año haya más en la región y que algunos de los que se hayan constituido como Agrupaciones de Productores tengan nuevas integraciones y se conviertan en Entidades Prioritarias porque “de esta manera, accederían a mejores condiciones en las ayudas (fundamentalmente, en la línea FOCAL) y porque, además, existe ese movimiento: hemos conseguido generar el interés del sector cooperativo en su conjunto para crear integraciones comerciales” reitera, aludiendo esas diversas iniciativas con las que han acabado consiguiendo “que sean los propios agricultores, los propios socios de las empresas, los que les pidan a los consejos rectores que se integren comercialmente, y esto siempre ha sido muy difícil en Castilla-La Mancha, porque parecía imposible que las empresas se pusieran de acuerdo con empresas de los pueblos de al lado, o incluso del mismo pueblo para un proyecto como éste que, insisto, no exige la desaparición de las empresas sino únicamente la integración comercial, es decir, vender en común la integración de las empresas que den este paso”.

Siguiendo la evaluación de los tiempos, Martínez Arroyo no vacila en asegurar que “en 2018 creo que no debería existir más de una cooperativa de vino por cada pueblo (como sucede en algunos casos)” y, tras esta estela, abre a esas cooperativas que aún duden, la posibilidad de crear “esa entidad superior que es posible sin que desaparezcan las de base”; algo que ayuda a que ya no exista ese ‘miedo’ a la pérdida de identidad que había antes: “Creo que todo el mundo ya lo ha entendido, y los grupos que ya hay sirven de ejemplo y se está percibiendo que cualquier inversión que estos grupos quieren hacer tienen el doble de inversión en la línea FOCAL”, señala.

“Vamos a hacer un gran esfuerzo para que todo el mundo esté de acuerdo con el documento en defensa de los intereses de C-LM en materia de agua porque creo que es un nuestro deber; y vamos a intentar, con ese documento de posición, ayudar al debate a nivel nacional”

Hablar del futuro económico de nuestra región a través de nuestro sector primario es abordar este tipo de cuestiones pero sin dejar de lado el que, tal y como en alguna ocasión ha reseñado ya el consejero, es “el gran reto que tiene ante sí el Gobierno de Castilla-La Mancha”, el del agua. Y sobre ello hablamos en este tramo final de entrevista.

Sin ir más lejos, el Ejecutivo Autonómico pretende tener finalizado para este próximo mes de julio un documento que fije una posición común en materia de agua para defender los intereses de nuestra región y de los castellano-manchegos. Ya se han producido reuniones al respecto con organizaciones agrarias y asociaciones de regantes, fundamentalmente, y este lunes se abría la ronda de contactos (de la mano de CC.OO.) con sindicatos y patronal para, posteriormente, establecer conversaciones con otros protagonistas importantes (por ejemplo, del ámbito medioambiental) así como con los diferentes partidos políticos de la región.

Martínez Arroyo no duda en ser “optimista” y esperar que pueda ser posible crear esta posición común desde Castilla-La Mancha, algo que ve como “un reto” porque “no es fácil poner de acuerdo a mucha gente, a muchos actores económicos, sociales, ambientales, agrarios… en una materia tan complicada como el agua; el agua es imprescindible y probablemente es el mayor reto que tenemos en nuestro país pendiente de resolver y creo que ha llegado el momento de hacer los deberes”.

A la hora de establecer esa posición común de la región, el consejero nos cuenta que las reuniones preliminares que se han mantenido hasta la fecha “están siendo muy positivas” y que está percibiendo “un interés de todos por defender el agua en Castilla-La Mancha para que nos ayude a generar desarrollo económico aquí y para que se garantice para consumo humano y para el manteamiento de los caudales mínimos ecológicos en nuestros ríos…; cuestiones aparentemente básicas pero que nunca han sido motivo de acuerdo en Castilla-La Mancha”.

Espera “de verdad” que también todos los partidos políticos apoyen la propuesta que estas reuniones previas con todos los colectivos ayuden a establecer; acepta que es real que hasta el momento esa voz unívoca en materia de agua no haya posible aquí, pero señala que esto “es una pena (cuando en otros lugares sí sucede)”, por lo que resalta que “desde el Gobierno de C-LM vamos a intentar poner las cosas fáciles a todos para que todos puedan acceder a participar de esa defensa de los intereses de la región (porque esto lo hacemos mejor todos juntos, como sucede en otros lugares), y creo en lo positivo de firmar un documento en defensa de los intereses de la región en materia de agua, que garantice el agua para nuestra agricultura, que priorice los usos de la cuenca cedente frente a la receptora (en el Tajo- Segura), que ponga soluciones en otros lugares para el acceso al agua distintas al trasvase o que garantice en caudal mínimo ecológico en nuestros ríos (porque en algunos lugares, como , la situación del Tajo es catastrófica…)… creo que ante eso, es muy difícil que algún partido político o alguna organización esté manifiestamente en contra; vamos a hacer un gran esfuerzo para que todo el mundo esté de acuerdo porque creo que es un nuestro deber y vamos a intentar, con ese documento de posición, ayudar al debate a nivel nacional”.

Al hilo de esto, el consejero señala que “aquí la tiene una responsabilidad enrome porque es su competencia y debe liderar este proceso de planificación nacional en materia de agua entre todos, y espero que cuente con todas las Comunidades Autónomas, que Castilla-La Mancha participe con el resto de Comunidades Autónomas y que se tenga en cuenta la posición de los territorios que tienen competencias en muchas cuestiones (básicamente, porque lo dice la Constitución y, por sentido común, porque no se pueden tomar decisiones como éstas sin contar con las Comunidades Autónomas); todo el mundo lo entiende, y los partidos políticos deberán entenderlo y, si no, tendrán dificultades para explicarlo a los ciudadanos de la región; si defendemos los intereses de C-LM, hagámoslo; no digamos que lo hacemos sin hacerlo… yo espero que todo el mundo, además de decirlo, lo haga”, resalta.

“En el 2018 la solución al agua en nuestro país no puede venir exclusivamente (o de manera prioritaria) de un trasvase, y el lo único que ha hecho desde el punto de vista político en materia de agua ha sido aprobar trasvases; el secretario general del PSOE ha lanzado un mensaje de solidaridad entre regiones, de caudales ecológicos mínimos, de que el agua nos ayude en todos los territorios, y de poner fin a los trasvases, y me alegro enormemente de que el PSOE a nivel estatal haya tomado esa decisión”

En el marco nacional, Martínez Arroyo señala que “tenemos, por un lado, la posición del y, por otro, la que ha manifestado el a través de su secretario general (y que son contrapuestas)”.

Dicho esto, explica que “el , hasta el momento, lo único que ha puesto encima de la mesa desde el punto de vista político para resolver un problema (que es, eminentemente político) ha sido aprobar un trasvase para los próximos tres meses en cuanto el agua ha superado una determinada raya en los embalses de cabecera del Tajo”.

Igualmente, contrapone que “el secretario general del PSOE ha lanzado un mensaje de solidaridad entre regiones, de caudales ecológicos mínimos, de que el agua nos ayude en todos los territorios, y de poner fin a los trasvases; yo creo, sinceramente, que todos pueden comparar estos dos modelos que son muy distintos, y me alegro enormemente de que el PSOE a nivel estatal haya tomado esa decisión; creo que es una apuesta firme , arriesgada y valiente en defensa de los intereses de la ciudadanía (cada uno en su ámbito), que es para lo que estamos aquí; y es evidente que en el 2018 la solución al agua en nuestro país no puede venir exclusivamente (o de manera prioritaria) de un trasvase, y el Gobierno Central lo único que ha hecho contundente desde el punto de vista político en materia de agua ha sido aprobar trasvases”.

“Usemos las desaladoras y no utilicemos el trasvase como solución principal a la hora de resolver el problema de una región con la que nosotros queremos ser solidarios, pero lo fuimos ya a través de nuestros impuestos con la construcción de las desaladoras”

Sobre esa ‘voz común’ de los socialistas de todo el país en materia de agua, mensaje que el propio Pedo Sánchez reiteró el pasado jueves por la tarde precisamente desde Albacete, Martínez Arroyo considera que esa postura tomada por el PSOE “es entendible desde todos los territorios porque el levante ha podido capear los cuatro años de sequía gracias a que, en su momento, se construyeron desaladoras, y esto sucedió en un (además, era ministra de Medio Ambiente la actual presidenta del partido, , que conoce bien el tema); esas desaladoras se construyeron con el dinero de todos los ciudadanos precisamente para evitar que hubiera problemas de agua en el levante, y son capaces de suministrar agua suficiente para el regadío y el consumo humano puntual que se necesite cuando haya problemas de sequía, y esto es perfectamente conocido; el problema es que en una zona de España ha habido determinadas fuerzas políticas que han hecho del trasvase su único objetivo, todo ha girado en torno a un trasvase; a nivel político, en por ejemplo, prácticamente no se habla de otra cosa que no sea el trasvase, pero el trasvase no resuelve los problemas de desigualdad social de los ciudadanos, ni los problemas de los pequeños agricultores, ni los problemas de despoblamiento del interior de Murcia… pero sí hace que no se hable de otras cosas”, dice.

El consejero señala que “todo empieza a caerse por su propio peso, porque todos nos hemos dado cuenta ya de que cuando no hay agua (y tampoco hay agua en la cabecera del Tajo) las desaladoras pueden permitir resolver los problemas de Murcia sin ningún tipo de problema; de modo que usemos las desaladoras y no utilicemos el trasvase como solución principal a la hora de resolver el problema de una región con la que nosotros queremos ser solidarios, pero lo fuimos ya a través de nuestros impuestos con la construcción de las desaladoras”.

Martínez Arroyo pide “explicaciones” sobre el presunto desvío por parte del PP murciano de 600 millones de euros públicos a una constructora por la desaladora de Escombreras () que investiga la UDEF de la

Y precisamente al hilo de las desaladoras, comentamos una noticia sobre presuntas irregularidades en torno a ellas con la que nos topábamos esta mañana frito del trabajo de José María Olmo para El Confidencial y que reflejaba que ‘ACS se alió con el para dar un pelotazo de 600 millones de euros con la desaladora de Escombreras (Cartagena). El dinero debía salir de las arcas de la comunidad autónoma. La (UDEF) de la Policía Nacional ha concluido en un extenso informe de más de 200 páginas que altos cargos del Gobierno murciano, directivos de la constructora, empresarios locales y varios bufetes de abogados amañaron la adjudicación de la planta y cargaron luego sus deudas a los presupuestos regionales, utilizando por el camino contratos falsos, facturas simuladas, informes jurídicos fabricados y una larga lista de irregularidades contables…’.

“Es una noticia enormemente preocupante y ante esto, lo que hay que hacer es dar explicaciones cuanto antes; viniendo de la Policía Nacional y del a UDEF (que es quien investiga estas cuestiones, dependiente del ), estamos ante una cuestión de enorme gravedad; si realmente hubo un desvío de 600 millones de euros a una empresa constructora en el proceso de construcción de la desaladora de Cartagena… pues estamos ante un delito gravísimo; a mí no me compete decir si es delito o no, pero la información nos sitúa en una realidad grave y en primer lugar hay que explicar lo que ha sucedido”.

Martínez Arroyo señala que “vincular el agua a la construcción, ya es de por sí perverso” y defiende que “el agua es un recurso que tenemos en los cauces de nuestros ríos pero que no tiene que no tiene que estar permanentemente vinculado a empresas constructoras (que hacen desaladoras, que hacen trasvases, que hacen conexiones de agua, que hacen pantanos…); hay que hacer todas esas infraestructuras, pero hay que gestionarlas desde una perspectivas pública; pero en las decisiones que se toman en materia de agua en nuestro país desde hace muchas décadas, se pone de manifiesto que no se ha tenido en cuenta realmente el interés de los ciudadanos y que el agua ha servido para el lucro de unos pocos y no para repartir la riqueza entre todos”.

“Si queremos tener un sector agrario competitivo, necesitamos agua”

El consejero demanda una mejor gestión del agua, y señala la conveniencia de “abrir las puertas y las ventanas de las Confederaciones Hidrográficas y que se deje participar a las Comunidades Autónomas” como claves para lograrla.

De nuevo, el mensaje fundamental de Martínez Arroyo parte de que “el futuro de la agricultura región pasa por poder acceder al agua”, basado en datos absolutamente clarificadores sobre el peso real de esas palabras: en la agricultura (que usa cerca del 90% del conjunto del agua que se utiliza en la región), el agua significa multiplicar por cinco la rentabilidad de una hectárea de (prácticamente) cualquier tipo de cultivo, siendo la de regadío 5 veces más productiva que la de secano y generando, en empleo, aproximadamente, tres veces más puestos de trabajo (según datos que proceden de la estadística del ).

Razones por las que no exagera al asegurar que “si el agua que vemos marchar por nuestra tierra al levante, se quedara, supondría más empleo y más riqueza para C-LM; si queremos tener un sector agrario competitivo, necesitamos agua; ahora mismo tenemos la climatología, el suelo, y un sector joven deseando invertir pero que no lo va a hacer si no tiene agua, y esta realidad nos afecta en el día a día; actualmente el sector representa el 14% del regional y, si tuviéramos acceso a más agua, estaríamos hablando de un sector enormemente competitivo y del más importante desde el punto de vista económico de la región, y por eso tenemos que pelear por el agua, y por todas esas gentes que se quieren quedar en sus pueblos y no tener que marcharse con el agua al levante; Castilla-La Mancha quiere que el relato del futuro el agua cuente con nosotros”, concluye.

Si lo desean, pueden visionar al completo esta entrevista con el consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural de la JCCM, Francisco Martínez Arroyo, a través del vídeo que acompaña a esta versión por escrito de la misma.