Asegura que ha tenido la oportunidad de disfrutar “un poquito” de la Feria de Albacete (a la que se ha acercado en su último día) pero, sobre todo, “de palpar los intereses del sector agrario y agroalimentario de la provincia de Albacete, y ha sido muy interesante la experiencia de la jornada y del trabajo que hemos realizado… una pena no poder estar más tiempo” comenta.

Conversamos con el consejero de Agricultura, Medio Ambiente y -la Mancha, , quien define estos primeros meses desde esta nueva responsabilidad para él como una época en la que están situándose; “cuesta un poco hacerse a todos los temas, evidentemente -apunta-, y ha habido urgencias (sobre todo desde el punto de vista medioambiental) que ha habido que ir resolviendo sobre la marcha como la cuestión del ATC o asuntos relativos al agua, al medio ambiente y al desarrollo rural (que es el mayor instrumento con el que la Junta puede hacer políticas en este sentido y que ha habido que presentar urgentemente a porque estaba sin presentar)”, señala.

Sobre el ATC: “No se puede hacer un almacén nuclear en contra de la posición política (y, en este caso, además, ambiental) de un Gobierno”

En lo relativo al Almacén Temporal Centralizado (ATC), Martínez Arroyo afirma que es “muy optimista en cuanto a la posibilidad de llegar a acuerdos con las otras Administraciones que tienen algo que decir en la materia; nosotros tenemos competencia en el ámbito medioambiental y lo que hemos hecho es empezar la ampliación de la protección natural al espacio que abarca la de y las zonas colindantes respondiendo a una petición de que esto sea así por parte de prácticamente toda la sociedad civil de Castilla-la Mancha (todas las organizaciones ecologistas, todos los sindicatos agrarios… todo el mundo está ahí proponiéndonos que ampliemos la protección natural de este espacio); lo hemos puesto en conocimiento de la autoridad competente a nivel nacional (que es el y Medio Ambiente) y, ahora, tenemos que tener en consideración esta iniciativa del Gobierno regional a la hora de avanzar en cualquier cuestión que tenga que ver con este espacio natural (incluido el ATC)”, explica.

El consejero se muestra partidario a “trabajar dialogando porque nosotros creemos que esto se puede resolver así, ya que hubo otros municipios que, en su momento, se consideraron más idóneos que Villar de Cañas… (yo creo que habría que volver a cuando se designó esta localidad como sede del ATC) y hay que contar con la opinión y la posición de la Administración competente que gestiona el territorio, que es la Junta de Comunidades de Castilla-la Mancha”.

En este sentido, recalca que “no se puede hacer un almacén nuclear en contra de la posición política (y, en este caso, además, ambiental) de un Gobierno, y creo que el Ejecutivo central tiene que entenderlo; nuestra política energética no va en la dirección de ampliar la vida útil de las centrales nucleares porque si esto se hiciese así, el ATC de Villar de Cañas ya se nos quedaría pequeño; nosotros caminamos en otra dirección: en un modelo de energía sostenible, renovables; es una contraposición de modelos pero, en todo caso, tendríamos que llegar a un entendimiento”, reitera.

“Queremos apoyar a quienes realmente viven de la agricultura”

Durante estas primeras semanas de trabajo al frente de la Consejería, han sido muchas las reuniones y encuentros que ha mantenido con protagonistas de un sector tan fundamental como el agrario para Castilla-la Mancha para ‘tomar contacto’ o, como él mismo apuntaba, ‘palpar la realidad’.

Francisco Martínez señala que, por su parte, en todos ellos ha trasladado a sus interlocutores “la apuesta del Gobierno regional por los agricultores profesionales, ése es nuestro gran objetivo de legislatura en materia de Agricultura; queremos apoyar a quienes realmente viven de esto en todas sus concepciones (en el acceso al agua, en el acceso a las ayudas de la PAC, en el acceso a las líneas de ayudas de Desarrollo Rural…) todo irá encaminado a esa figura del agricultor profesional, que es la clave de nuestro sector agrario, del agroalimentario y de la actividad económica de la mayor parte de nuestro territorio”.

Añade que, por parte de los protagonistas del sector, esos encuentros han servido para trasladarle “muchos problemas que yo conozco desde hace mucho tiempo (algunos, reiterativos) pero, sobre todo, me trasladan dos temas: demandan el acceso al agua en todas las cuencas hidrográficas donde no se tiene en este momento acceso al agua para los agricultores profesionales (como la cuenca del , del , del Guadiana… por citar las tres más importante en materia de acceso a regadíos en la Comunidad Autónoma); y también nos demandan actuaciones en el sector del vino (que es fundamental en la región porque somos la primera de España en superficie de viñedo y producción de vino; la primera del mundo por decirlo de alguna manera); tenemos que trabajar para crear las estructuras de producción y de comercialización que nos permitan dar salida al enorme potencial que tenemos (y haciendo frente a la problemática del precio)”, explica.

“El desarrollo de otras zonas no puede impedir el desarrollo de las zonas en las que se genera la riqueza: el agua, y eso está ocurriendo, y nosotros vamos a denunciarlo”

En materia de agua (y justo en el día en el que el Boletín Oficial del Estado ha publicado la aprobación de un nuevo trasvase de 10 hectómetros cúbicos de agua desde Entrepeñas y Buendía a través del trasvase -Segura), Martínez Arroyo reitera “la posición que viene dejando clara reiteradamente el propio presidente García-Page”. Señala, pues, que “el Gobierno regional va a recurrir esos trasvases porque es una política importante dentro del Ejecutivo autonómico y Castilla-la Mancha va a tener una posición en cuanto al agua, y la estamos demostrando desde el primer día”.

Reconoce que “tenemos algunas competencias en la materia pero no todas, por tanto, esto hay que hablarlo evidentemente con el Ministerio de Agricultura, con las Confederaciones Hidrográficas… pero nosotros vamos a tener posición en materia de agua, y es clara: la cuenca cedente no puede salir peor parada que las cuencas que utilizan agua de ésta, y el ejemplo es clarísimo en el Tajo-Segura, donde los municipios de la cabecera del Tajo en este momento están recibiendo agua a través de camiones cisterna, al lado de donde están los embalses que sirven de fuente al trasvase (y que, por cierto, están en torno al 14% de su capacidad)”.

Al hilo de esto, apunta que “el desarrollo de otras zonas no puede impedir el desarrollo de las zonas en las que se genera la riqueza: el agua, y eso está ocurriendo, y nosotros vamos a denunciarlo haciendo que se cumpla la ley e intentando cambiarla (si es que la ley no tiene en cuenta suficientemente los intereses de los habitantes de las zonas que ceden el agua)”.

El consejero defiende descartar la palabra ‘guerra’ en torno al agua “porque aquí lo que hay es una posición; ojalá el Gobierno regional hubiera tenido posición en esta materia en los últimos años pero, lamentablemente, no la tuvo; ‘guerra’ ninguna, hasta el punto de que nosotros estamos colaborando con las Comunidades Autónomas vecinas en plantear políticas a nivel estatal porque entendemos que el agua tiene que entenderse como ‘un todo’ a través de una verdadera política nacional”.

Concreta estar trabajando con la Generalitat valenciana y haber apoyado la elección de su representante como vicepresidente de la CHJ y reitera que “eso no quiere decir que no tengamos una posición: tenemos una posición contraria a los planes de cuenca porque no se tienen en cuenta los intereses del sector agrario de Castilla-la Mancha, y eso es una evidencia ante la que el Gobierno regional tiene que tomar partido, y lo tiene clarísimo; ojalá el Gobierno anterior hubiera tomado posición en materia de agua porque no estaríamos como estamos”, insiste.

Durante esta misma jornada de paso por Albacete, el consejero ha mantenido una reunión con representantes de la en la que nos explica que han hablado “de todo: me han planteado la situación de la Junta de Regantes del Júcar, la situación de la cuenca del Júcar en este momento, cómo es el Plan Hidrológico que se aprobó el otro día en la Confederación y que ahora tiene que adoptar el Consejo de Ministros en el plazo de un mes o mes y medio… me han hecho partícipe de que es un plan de cuenca que no reconoce los intereses de los agricultores de Castilla-la Mancha”.

Con respecto del Júcar señala, “por un lado, la cuestión de la demarcación: la CHJ insiste en incluir en la demarcación de la cuenca del Júcar las cuencas intracomunitarias de , lo cual no es correcto porque, por ejemplo, esa agua de la cuenca del Júcar que ahora va al Vinalopó en , o a Valencia o a , no se consideraría trasvase y se disminuiría el peso del Castilla-la Mancha en los órganos de decisión de la cuenca (donde, aun representando nuestra región el 70% de la superficie, la Generalitat Valenciana es mayoritaria en la toma de decisiones, y eso no puede ocurrir)”.

Reitera que “nosotros vamos a trabajar porque esto cambie; no es fácil y aquí hay muchos intereses y una política hidráulica de muchos años, pero nosotros nos vamos a mantener firmes en una posición”.

Señala igualmente que “los regantes están esperando que la Confederación haga frente a sus compromisos en la sustitución de sistemas de bombeo, y no hay manera de que esto se resuelva, lo que supondría que el acuífero se recargaría y habría que recurrir al agua superficial… nosotros vamos a pedir al Ministerio de Agricultura que se resuelva porque está en juego el futuro de la actividad agraria (y, por lo tanto, de la actividad económica) de esta zona”.

Se trabaja en una solución “satisfactoria para todos” en torno al Decreto que afecta a los regantes de las zonas de Cancarix y Agramón (en Hellín)

Sobre el Decreto que el anterior Gobierno llevó a cabo en su última etapa para declarar de Interés Regional 870 hectáreas de secano de Cancarix para su transformación en y perjudicando a muchos agricultores profesionales de regadío en esa zona, Martínez Arroyo ha explicado que “en estos momentos se sigue trabajando en buscar una solución que sea buena para todos porque los que no tienen la culpa son los regantes que estaban en esa declaración; estamos trabajando con los regantes de Cancarix y de Agramón para buscar una solución con el objetivo claro de que los agricultores profesionales tengan acceso al agua”.

Señala que “tenemos alrededor de 2 hectómetros cúbicos de dotación y vamos a intentar hacer una propuesta que, desde luego, garantice el acceso al agua de los agricultores profesionales de ambas comunidades de regantes; yo creo que estamos en condiciones de hacerlo: hay buena predisposición pero el Gobierno regional quiere dejar muy claro que la apuesta en materia de agua son los agricultores profesionales (y no otras cuestiones no profesionales o gente que se dedica a otras actividades económicas)”, reitera.

“Hemos tenido que mandar un Programa de Desarrollo Rural que no estaba en absoluto consensuado con absolutamente nadie; el año que viene lo vamos a modificar de la mano del sector”

Fuera ya del tema del agua, conversamos sobre cuestiones que han venido siendo deseos recurrentes desde las diferentes organizaciones agrarias en los últimos años, por ejemplo, uno tan aparentemente sencillo como el de ser escuchados y tenidos en cuenta a la hora de abordar cuestiones que les tienen directamente como protagonistas (caso de la PAC o de los Planes de Desarrollo Rural, en cuya preparación aseguraban que el anterior Ejecutivo autonómico no les había tenido en cuenta ni consultado).

Al respecto, el actual consejero asegura que “se puede hacer muchísimo para cambiar esa actitud, y nosotros desde el primer día hemos tenido una política de puertas abiertas y de interlocución permanente, y se la hemos transmitido tanto a las organizaciones agrarias como cooperativas, empresariales, ecologistas… a todo el mundo”.

En este sentido, señala que “la Administración no puede trabajar de espaldas a los ciudadanos sino con los ciudadanos; nosotros tenemos unos sectores a los que, de alguna manera, ‘nos debemos’; a mí (y al resto del personal directivo de la Consejería) me pagan por trabajar en una dirección: la mejora de la Agricultura de Castilla-la Mancha, del sector agroalimentario, del medio rural, etc. y esto no se puede hacer de espaldas a la gente, y aquí se han hecho las cosas de espaldas a la gente, pero no va a volver a ocurrir (y así lo hemos transmitido allí donde hemos ido)”.

Sobre la PAC, explica que “Castilla-la Mancha va a tener una posición sobre la Política Agraria Común (que no habíamos tenido hasta ahora), y eso no significa que se coincida plenamente con lo que se defienda a nivel estatal en Bruselas, pero nosotros vamos a posicionarnos, vamos a transmitir nuestra posición, la vamos a consensuar y la vamos a trabajar; en un par de años hay una reforma intermedia que, evidentemente, nos va a obligar a tomar decisiones sobre algunos aspectos, y se van a tomar”, advierte.

En materia de Desarrollo Rural manifiesta que “hemos tenido que mandar un Programa de Desarrollo Rural que no estaba en absoluto consensuado con absolutamente nadie y que no conoce nadie, y eso no puede ser, porque estamos hablando de 1.500 millones de euros públicos de inversión en Castilla-la Mancha durante los próximos años para el medio rural… no se puede hacer un Programa de Desarrollo Rural de espaldas a la gente que realmente vive en el territorio, y eso también va a cambiar radicalmente”.

Detalla que se ha mandado dicho Programa a y se espera su aprobación (previsiblemente en octubre) si bien el consejero señala que “el año que viene lo vamos a modificar trabajándolo con los sectores que no han sido convocados en absoluto para nada en el periodo anterior; soy muy crítico con esta cuestión porque trabajar de espaldas a la gente para la que trabajamos es hacer cosas que no serían útiles (como ha ocurrido en los últimos cuatro años)”, lamenta.

“Proponemos una Interprofesional Regional del Vino en Castilla-la Mancha que permita la planificación a medio y largo plazo que el sector necesita”

En materia vitivinícola, el consejero de Agricultura señala que el sector precisa, para empezar, de “planificación”. Señala que “el sector del vino en Castilla-la Mancha no es solo vino: también es mosto, es alcohol de uso de boca… son sus productos, y las salidas de mercado son muchas; el sector del vino no se acaba en el vino, y eso hay que planificarlo con sus protagonistas, trabajarlo con ellos, convocar a todos los que tienen algo que decir (y eso no se ha hecho)”.

Martínez Arroyo apunta que “para conseguir esa planificación necesitamos que haya una estructura regional organizada en la que todos estén representados y en la que se pueda hablar de la planificación a medio y largo plazo; por eso les voy a proponer que haya una Interprofesional Regional del Vino en Castilla-la Mancha que permita esa planificación porque ‘no nos queda otra’, porque tenemos una producción tendente al alza, porque tenemos que prever qué se va a hacer con la reestructuración de viñedo, cómo vamos a hacer promoción (que ha pasado de tener 10 millones de euros hace cinco años a 1’5 millones de euros el ejercicio pasado); hay que sentarse a ver qué está pasando y por qué el sector en Castilla-la Mancha no aprovecha los fondos públicos para hacer promoción”.

Sobre la reitera su postura de que no le gusta “porque no le gusta a nadie del sector del vino y porque no tenía un objetivo claro ni se han evaluado sus resultados”. Al hilo de esto, el consejero señala que “tenemos el precio en euros por litro en exportación de vino en Castilla-la Mancha más bajo de la historia prácticamente, exportamos mucho volumen pero a un precio irrisorio: la Cumbre no nos ha servido (además de que, por otra parte, está pendiente de pago, lo que es un problema adicional que tenemos en la Consejería)”.

Martínez Arroyo afirma que “tenemos que aprovechar las herramientas que poseemos, recuperar las líneas de promoción e impulsar FENAVIN (porque es un referente en materia de vino)”.

“Cuando hablamos de agricultores profesionales hablamos, obligatoriamente, de jóvenes: ése es el futuro y a ello dedicaremos todos nuestros esfuerzos”

Finalmente, sobre las facilidades para la incorporación de jóvenes al sector, el consejero señala que “vamos a priorizar a los jóvenes en todo lo que tiene que ver con las ayudas en el sector agrario dentro del PDR (ya en éste pero, sobre todo, en la modificación que haremos en 2016); pero de lo primero que hemos hecho al llegar al Gobierno ha sido ampliar el plazo para que los jóvenes puedan justificar las ayudas (de inversión en maquinaria, para la incorporación o en bienes de equipo) y vamos a trabajar mucho en esa dirección porque cuando hablamos de agricultores profesionales hablamos, obligatoriamente, de jóvenes: ése es el futuro y a ello dedicaremos todos nuestros esfuerzos en el Programa de Desarrollo Rural”, concluye.

Les invitamos a visionar al completo la entrevista que nos ha concedido el consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo. Pueden hacerlo, si lo desean, mediante el vídeo que acompaña a este texto.