El propio Montaner confiesa que ellos mismos se quedaron “muy sorprendidos” de lo que ese día sucedió en Xirivella (de donde entonces él era alcalde). Habían preparado una charla para, en principio, poco más de cien personas en un auditorio pero, como suele suceder (cada vez en más ocasiones) la realidad acabó superando a la ficción, y la plaza de Xirivella comenzó a llenarse de gente que procedía “de los cuatro puntos cardinales de toda España” para arropar a aquel que apenas dos meses antes, había vivido su noche más dura (a buen seguro, también la de muchos miles de socialistas) en la sede del partido en la madrileña calle Ferraz.

Llovía en el municipio valenciano y, en las noticias de la esfera mundial, la muerte de copaba cabeceras. Pero en Xirivella se iniciaba un relato que acabaría alcanzando dimensiones insospechadas que puede que apenas hayan comenzado a caminar.

“Nunca sabremos la cantidad de gente que vino porque me he recorrido todo el país y allá donde voy alguien me dice que estuvo en Xirivella…”

Podría decirse que verdaderamente esta historia arrancó aquel fatídico (para muchos socialistas) 1 de octubre del 2016, cuando el acababa forzando la salida del entonces secretario general del PSOE (elegido por la militancia), Pedro Sánchez. Su firme oposición a un Gobierno presidido por Mariano Rajoy le llevó igualmente a dejar su escaño como diputado en el Congreso y, en principio, a caer en uno de los mayores ostracismos políticos que se recordaban con prácticamente todo en contra: desde ‘el aparato’ del propio Partido Socialista hasta las principales cabeceras mediáticas de este país.

Poco tiempo después, Sánchez dio un paso por el que, en aquel momento, muchos pudieron tacharlo de ‘iluso’: cogería su coche y recorrería España buscando el apoyo de las bases del PSOE con el firme propósito de devolverles la voz que, a su juicio (y al de muchos, a tenor de los acontecimientos), les habían arrebatado. Una de sus primeras paradas anunciadas fue ésta del 26 de noviembre en Xirivella, donde ‘el espíritu’ se fue haciendo carne.

“Nos avisaron que venía Pedro y algunos ‘héroes’ (o ‘villanos’) del ‘no’, como comento en el libro; Pedro llegó a las 11:00 de la mañana, y dejó de llover en Xirivella; había tantísima gente que decidí hacer el acto en el exterior; nunca sabremos la cantidad de gente que vino porque me he recorrido todo el país y allá donde voy alguien me dice que estuvo en Xirivella…-sonríe-; ahí, Pedro sí que vio que tenía el apoyo de las bases, de la militancia, del pueblo, para volver a la ”, recuerda Michel Montaner.

Y es que puede que fuese precisamente en ese lugar de la Comunidad Valenciana donde se escenificase por vez primera que los militantes son algo más que personas “para pegar carteles y pagar un carnet”; respaldaron el ‘no es no’ y, sobre todo, respaldaron que un partido se hace de abajo arriba y que el PSOE se había asomado peligrosamente a formas de hacer inversas.

“No hay precedentes en España (y se ha hecho en pocos países) de que se hayan creado esas plataformas espontáneas de militancia, de gente que comenzó a movilizarse; hace veinte años, no hubiera sido posible, porque habría habido un comunicado de la Gestora a las Agrupaciones y aquello se hubiera quedado allí…”

A raíz de aquel día, ese espíritu contagió a muchísimas personas que se vieron identificadas y motivadas a movilizarse por causas que les merecían la pena, y las plataformas de apoyo al entonces candidato Pedro Sánchez fueron naciendo por todo el país; por ejemplo en Albacete, Francho Tierraseca fue el encargado de poner en marcha ese engranaje. Él, estuvo en Xirivella.

“La gente normal y corriente cogió y dijo ‘nos vamos a organizar’; no hay precedentes en España (y se ha hecho en pocos países) de que se hayan creado esas plataformas espontáneas de militancia, de gente que cogió su móvil y a través de grupos de Whatsapp y de otras herramientas tecnológicas, comenzó a movilizarse; hace veinte años, eso no hubiera sido posible, porque hubiera habido un comunicado de la Gestora a las Agrupaciones y aquello se hubiera quedado allí, por lo tanto, no habría existido todo esto”, señala Michel.

Así se fue tejiendo una forma paralela de organización. Al día, al momento, al segundo. Todo se iba preparando de cara a unas primarias que aún tardarían en convocarse por parte de la Gestora que en esos momentos estaba al frente del partido y en las que Sánchez parecía tenerlo todo en contra.

Siete meses y 21 días pasaron desde el Comité del 1 de octubre de 2016 y la celebración de las Primarias, el 21 de mayo de 2017. A ellas concurrieron finalmente tres candidatos: el propio Pedro Sánchez; , y , la última candidata que anunció dar el paso de serlo y la que contó con el respaldo público de buena parte de los grandes dirigentes (incluso muchos de ellos con responsabilidades institucionales) del PSOE.

“La Gestora dilató el proceso todo lo que pudo y al final eso se le volvió en contra; un alto dirigente del partido me dijo en su momento que pasaría el tiempo y que Pedro Sánchez y que todo ese movimiento acabarían en el olvido, y yo les dije que se estaban equivocando, que ocurriría justo lo contrario y que, con esa actitud, habían creado un tsunami democrático que iba a cambiarlo todo…”, nos cuenta.

Uno de los lemas socialistas que se sobrevoló Xirivella aquel 26 de noviembre de 2016 fue el de la capacidad de intentar hacer posible lo que parece imposible. Y así sucedió nuevamente en esta ocasión. Con los votos recontados esa noche del 21 de mayo de 2017, Pedro Sánchez había recogido el respaldo de 74.805 militantes (el 50’26%), frente a los 59.392 que logró Díaz (el 39’90% y los 14.652 de López (el 9’84%). La militancia había vuelto a pronunciarse y había ratificado al que había sido su secretario general haciendo real lo que, en aquel entonces, a muchos les parecía imposible…

“Recorríamos cada rincón hablando de este proyecto desde las Plataformas; era difícil, pero estábamos seguros de que le íbamos a llevar a la victoria, a la Secretaría General y a La Moncloa”, relata Michel, que recuerda cómo también Xirivella sirvió para que muchos y muchas militantes que, en las primeras primarias a las que concurrió Pedro Sánchez (junto a Madina y a Pérez Tapias) no habían apostado por él, pasasen a apoyarlo hasta las últimas consecuencias; algunos movidos ante la injusticia que consideran que vivió aquel 1 de octubre; todos convencidos de que era la esperanza de futuro para el PSOE.

“En el partido falló en aquel momento que algunos pensaban que cinco, seis, diez personas o veintidós, podían decidir por todos los demás, y esos tiempos se han terminado; quien no lo entienda así, fracasa”

Derribando otros (aparentemente) imposibles, Pedro Sánchez ha logrado llegar a la presidencia del vía Moción de Censura (votada el pasado 1 de junio); de cara a la sesión de investidura que protagonizó en 2016, su propio partido la había marcado como ‘línea roja’ el que determinadas formaciones (legítimamente presentes en el ) le prestasen su apoyo para lograr la mayoría parlamentaria necesaria; hoy, aquello que se frustró se ha podido realizar con cierta naturalidad, y dejando claro que en ningún momentos los principios socialistas han quedado vulnerados (puede que, todo lo contrario: puestos en valor).

“El llamado ‘aparato’ (yo diría ya, con todos mi respeto, ‘viejo aparato’) creo que no estaba escuchando a la militancia ni al tanto de lo ocurría en la calle ni en las Agrupaciones; ésta es otra forma de gobernar, la gente pide mucha participación, siempre la ciudadanía ha de estar por delante para escucharla y para que, con transparencia, ella vea lo que se está haciendo; y en el mismo sentido, creo que lo que en el partido falló en aquel momento fue que algunos pensaban que cinco, seis, diez personas o veintidós, podían decidir por todos los demás, y esos tiempos se han terminado, lo tengo clarísimo; y quien no lo entienda así, fracasa”, explica el autor de ‘El Espíritu de Xirivella’ que, además, resalta que ésa siempre ha sido su forma de trabajar en política.

Un nuevo modo de hacer, desde los propios partidos, que también se ha ido trasladando a los ámbitos más pequeños del PSOE, sus Agrupaciones. “Tenemos que tener claro que hay que abrir las Casas del Pueblo y dejar que la gente entre, que la juventud entre; en este libro lanzo ese mensaje (subliminal o directo) a la juventud, para decirle que participe en política, que entre, que pinte y que transforme la sociedad; si algunas Agrupaciones o municipios no entienden ese mensaje, mal iremos; yo creo que sí que está calando y que la militancia de base sí pide esa participación desde abajo hacia arriba y que, siempre que se puedan consultar las grandes decisiones, se consulten; Pedro todo esto lo tiene claro”, subraya Montaner.

La ‘magia’ de Xirivella tiene un nombre: militancia

Cuando este libro veía la luz (el pasado 23 de abril), para la inmensa mayoría, la posibilidad de que Pedro Sánchez llegara a la Presidencia del Gobierno de España era más que lejana; pero ha ocurrido; y puede que bien merezca la pena este nuevo giro en la historia una segunda parte para ‘El Espíritu de Xirivella’ por el que a Michel le preguntan en muchos sitios si es ‘magia’…

“Teníamos todo en contra para que Pedro ganase las primarias, y las ganó; teníamos todo en contra para que la Moción de Censura no pasase, y se aprobó; Pedro Sánchez es presidente, y en esa ‘magia’, yo le digo a la gente que acuda a la página 305 del libro, y lea cuando explicaba (mucho antes de la Moción y de todo eso), que creía en Pedro Sánchez, mi secretario general; que a veces podría parecer complicado que alcanzara la meta, pero que seguía siendo ese político que mantuvo su palabra y dimitió para cumplir con su militancia, que éramos muchos guardándole la espalda…”, dice.

Y hoy son muchos y muchas quienes sienten al ver a Sánchez presidente del Gobierno que, de alguna forma, una parte de ellos y ellas, lo ha hecho posible.

“Creo que todo el país estaba pidiendo este ‘aire nuevo’, este oxígeno en el Gobierno; algunos dudaban, pero ya estamos viendo cómo está esa gran aceptación hacia su equipo y sus primeros pasos; sabemos que va a haber una gran transformación del país y que habrá algunos problemas que resolveremos; y creo que España va a avanzar, y que va a ser un ‘aire nuevo’ hasta para Europa…”.

Si lo desean, pueden escuchar al completo a Michel Montaner (secretario general del PSPV PSOE de Xirivella y autor del libro ‘El Espíritu de Xirivella’) a través del vídeo que acompaña a esta versión por escrito de parte de lo que en esta entrevista nos ha contado.