Las Pinturas Rupestres de Minateda: una de las joyas del Arte Levantino

El conjunto del Arte Rupestre del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1988. De este modo, se concedía un merecido reconocimiento a las actividades de conservación llevadas a cabo por los gobiernos autonómicos de Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Cataluña, Valencia y Murcia, en cuyos territorios se encuentran interesantes muestras de dicha manifestación cultural.

Se trata de un conjunto de yacimientos de Arte Rupestre, situados en la mitad oriental de España, notable por el elevado número de localidades que presentan este tipo de manifestación, destacando su presencia en las provincias españolas de Lérida, el sur de Tarragona, Teruel, el este de Cuenca, Valencia, Murcia, Alicante y Albacete, aunque también aparecen pequeñas ilustraciones aisladas en zonas de Andalucía y Portugal.

El Arte Rupestre del Arco Mediterráneo, incluye las pinturas prehistóricas del Arte Levantino, por lo que éstas también reciben la declaración de Patrimonio de la Humanidad, teniendo en cuenta que este arte se expresa básicamente a través de pinturas.

En este contexto, destaca el conjunto pictórico encontrada en Minateda, al sureste de Hellín (Albacete).

Gran cantidad de figuras, variedad temática y diversidad estilística

Las Pinturas Rupestres de Minateda fueron descubiertas en 1914 por Juan Jiménez Llamas, un buscador de pinturas que trabajaba para Henri Breuil, el mayor estudioso de este arte a principios del siglo XIX. Se trata de un conjunto que impresionó en su momento por la cantidad de figuras representadas, así como por su variedad temática y diversidad estilística.

Según se recoge en la carta que Federico de Motos envió a Henri Breuil el 9 de junio de 1914 para comunicarle el descubrimiento de este espectacular conjunto de pinturas rupestres, “se trata de una cueva pintada en donde hay más de trescientas figuras en una superficie muy dura, …ciervos, caballos, cabras y figuras de hombres con flechas, plumas, lanzas…, habiendo también bastantes figuras de mujeres, todas en perfecto estado de conservación, no existiendo ni incrustaciones ni estalactitas”.

Las Pinturas Rupestres de Minateda fueron estudiadas por Henri Breuil, quien realizó unos calcos de las mismas en el año 1925, así como de los Abrigos del Barranco, de la Mortaja y del Canalizo del Rayo. Entre 1920 y 1924, el dibujante Francisco Benítez, copiaría estas pinturas para el archivo iconográfico de la Comisión de Investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas.

Las figuras que componen este conjunto de pinturas están fechadas entre los años 6000 y 1500 antes de Cristo.

Debido a la importancia de este hallazgo, las Cortes de Castilla-La Mancha aprobaron una proposición no de Ley el pasado 16 de octubre de 2001 en la que se instaba al Gobierno regional a “actuar urgentemente en las Cuevas de Minateda” para evitar el progresivo deterioro de sus pinturas rupestres. En esta línea, las pinturas del Abrigo Grande de Minateda han sido objeto de una intervención de conservación y restauración en los últimos años, a cargo de Eudald Guillamet y Laura Ballester.

Un compendio del Arte Levantino y Esquemático

En el conjunto de las Pinturas Rupestres descubiertas en Minateda, se aprecian representaciones de estilo levantino naturista, con escenas de caza o de cuadrúpedos de muy buena calidad, así como del estilo esquemático, más geométrico y lineal. Con ellas, se puede rastrear, aunque sea en una proporción muy escasa, la vida y las creencias de sus moradores.

De los autores de las Pinturas de Minateda se conoce muy poco, teniendo en cuenta que no se han encontrado poblados neolíticos en la zona.

En líneas generales, sabemos que se trataba de una población basada en una economía agrícola y ganadera.

Aunque se asentaba en poblados al aire libre, el hábitat de la cueva seguía estando presente, por lo que debieron vivir en cabañas al lado de abrigos rocosos, donde realizaban obras de arte, y en torno a los ejes fluviales.

Arte Levantino (5000-3000 a.C.)

El Arte Levantino fue creado por la civilización capsiense en el Levante Español. Su cultura perduró hasta las civilizaciones hispánicas prerromanas. El final del periodo que cubre este arte coincide con el comienzo de lo que se denomina como Arte Esquemático, considerado como una simplificación de los diseños del Levantino, coexistiendo en algunas zonas ambos estilos.

Según el investigador , la cronología que abarca se sitúa entre los años 5000 y 3000 antes de Cristo, aunque otros autores sitúan su origen en el Mesolítico (año 6000 a.C.) cuando aparecen las primeras pinturas Levantinas.

Se caracteriza por contar con figuras humanas y de animales, principalmente ciervos, toros, jabalíes y cabras, todas ellas, en movimiento y dibujadas en una perspectiva que denota una ingenua copia del natural. Se trata de una pintura narrativa que representa escenas de la vida cotidiana, como cacerías en grupo o solitario, bailes rituales, recolección de miel o frutos, así como guerras entre tribus.

La técnica empleada está basada especialmente en la pintura, utilizando de manera exclusiva los colores negro y rojo. Las figuras suelen ser monocromas, conservando los perfiles. Están realizadas en abrigos rocosos al aire libre, donde no es necesario el uso de la luz artificial.

Los grabados del campo de petroglifos del Cenajo revelan su uso como altares para invocar la lluvia

El conjunto de Arte Rupestre de Minateda está compuesto por abrigos de pinturas rupestres levantinas y esquemáticas, así como por los grabados que se encuentran en las cazoletas de la plataforma superior del Canalizo del Rayo, también conocidos como petroglifos (grabados en roca).

En arqueología se denomina cazoleta a un pequeño hueco artificial excavado en la superficie de algunas rocas. Se puede encontrar aislado o formando agrupaciones con otras cazoletas o grabados rupestres. Aunque el caso más común es encontrarlas grabadas en las superficies de formaciones rocosas naturales, también pueden aparecer en ortostatos megalíticos (bloque o losa vertical, adornada o no, que forma la hilada inferior de un muro). Las cazoletas son uno de los motivos rupestres más recurrentes. Su cronología abarcaría, en Europa, del Paleolítico Medio hasta la Edad de Hierro.

A no muchos kilómetros de las Pinturas Rupestres de Minateda, concretamente en El Cenajo, se localiza un campo de petroglifos que parece tener un significado astronómico. Este conjunto, destaca por las cualidades geológicas y paisajistícas del entorno. Está formado por tres grupos en los que hay grabados una serie de canalillos y cazoletas, interpretados como altares o espacios sagrados donde se solicitaban las lluvias. Una especie de santuario al aire libre, en el que hay un jalón entre las montañas y un antiguo cruce de caminos que enlazaba las localidades de Férez y Socóvos con el valle del río Mundo y Hellín, en el que se describen toda una serie de ritos chamánicos. En ellos, intervienen árboles, hombres que trepan a sus copas, así como cazoletas y canalizaciones.

Arte Esquemático (2500-1000 a.C.)

El Arte Esquemático no es exclusivo de la Península Ibérica, ya que también se encuentra reflejado en el resto de Europa, e incluso en todo el mundo, aunque con fechas y en culturas muy diferentes. Este arte está fechado entre los años 2500 y 1000 antes de Cristo, coincidiendo con el final de la Edad de Bronce.

Las figuras son muy sintéticas, resultando incluso inidentificables algunas de ellas. La esquematización no debe entenderse como una pérdida de la capacidad pictórica, sino como un paso decisivo hacia la abstracción. Las grandes diferencias con el Arte Levantino se localizan en la temática.

En el Esquemático aparecen figuras humanas y animales cuadrúpedos, pero muy simplificadas, destacando la esencia y el dinamismo por encima de todo. En algunas pinturas de grupos humanos, se aprecian composiciones escénicas, aunque lo más común son los signos abstractos: digitalizaciones, puntiformes o ramiformes, casi desconocidos en el Arte Levantino.

Los abrigos de Minateda

Las pinturas rupestres se suelen encontrar en abrigos rocosos (protegidos por una cornisa natural) y en menor medida en cuevas de escasa profundidad en los que la luz del sol puede llegar a penetrar sin dificultad. Sin embargo, no existe una preferencia clara sobre el lugar donde se representan estos dibujos, ya que podemos encontrarlos en la parte media o alta de de cualquiera de los abrigos. En el caso de Minateda, el conjunto de pinturas rupestres descubiertas, en donde predominan las escenas de caza y la temática faunista, se localizan en cinco abrigos: Abrigo Grande de Minateda, Rinconada del Canalizo del Rayo, Abrigo de los Cortijos y Barranco de la Mortaja I y II.

El propio lugar en el que se localizan, orientado al este, nos proporciona información sobre los intereses de sus habitantes. Las figuras de animales representadas, así como las escenas reproducidas indican qué es lo que más valoran. En este sentido, cabe destacar que los ciervos, cabras y toros fueron seguramente el objeto principal de sus partidas de caza. Más difíciles de identificar son otras composiciones, en las que la importancia recae sobre el elemento simbólico.

El Abrigo Grande de Minateda, está considerado como el conjunto más importante del Arte Levantino. De hecho, ha sido utilizado en todos los trabajos de periodización y cronología del arte postpaleolítico de la fachada oriental de la Península Ibérica.

Abrigo Grande

Atendiendo al sexo, forma, tamaño y color de las representaciones humanas y de animales encontradas en el Abrigo Grande de Minateda, Henri Breuil establece trece grupos o series.

La Serie I, se caracteriza por pequeñas figuras de color rojo pálido y un diseño muy simple que oscila entre un esquema puro y el comienzo de un realismo muy vivo.

Este grupo incluye 70 antropomorfos, (en su mayoría hombres que portan un pequeño arco, de una sola curva, y un objeto curvo interpretado como un boomerang), así como una veintena de zoomorfos, entre los que se identifica un ciervo, un caballo, una liebre y una cigüeña.

La Serie II, está compuesta por grandes figuras de hombres y animales de contorno lineal o tintas planas de color rojo. Una composición en la que destaca la presencia de un ciervo, una mujer vestida y un hombre itifálico.

La Serie III, está integrada de pequeñas figuras de color negro. Concretamente, por 14 animales, como cinco cabras, un caballo, una cierva y dos ciervos, y 11 figuras humanas entre las que destaca una mujer desnuda con un gran arco, un hombre con un arco sinuoso muy grande y otros dos más pequeños, así como complejos adornos.

Los motivos de la Serie IV, se han realizado mediante un fino trazo rojo con relleno parcial en su interior. Destaca una mujer, un caballo y tres ciervos.

La Serie V, se compone de pequeñas figuras de animales y hombres de trazo muy fino, negro y, en ocasiones, con el cuerpo relleno de trazos. El conjunto está formado por 28 animales, entre los que destaca un jabalí, dos caballos, dos ciervas, un lobo y dos cabras, así como por figuras humanas, una de ellas completa y tres con un arco simple.

En la Serie VI encontramos figuras de gran tamaño, color castaño muy oscuro, generalmente de trazo fino, rellenas de trazos y, en ocasiones, de tintas planas. Concretamente, se compone de 23 figuras humanas y 13 de animales. Además, incluye una escena donde se representa un combate entre arqueros de cuerpo estriado y grandes arcos, así como otras figuras desarmadas, con una mujer acribillada por las flechas.

Entre los motivos de la Serie VII encontramos 19 animales (cabras, ciervos y un bóvido), y siete figuras humanas, entre las que destacan cinco mujeres y un arquero. Los dibujos están realizados mediante un trazo lineal grueso de color rojo oscuro y relleno interior de gruesos trazos o tinta plana. En la Serie VIII, dominan los animales sobre las figuras humanas de estilo tosco, principalmente ciervos, cabras, bóvidos, aunque también encontramos un ejemplar de alce, gamo, caballo, felino, grulla, gamuza y una cabeza de reno.

La Serie IX la componen numerosos repintados de animales, de motivos policromos. La Serie X, está formada por pinturas de color castaño negruzco uniforme o de anchos trazos. La integran 11 zoomorfos, cuatro de ellos de gran tamaño, así como figuras humanas. Entre ellas, un arquero, una mujer desnuda y otra vestida, la cual lleva de la mano a un niño, siendo ésta una de las escenas más tiernas del Arte Levantino.

La Serie XI, la componen pequeñas figuras de animales y hombres pintadas en color negro uniforme, a veces rellenas de trazos. Las de animales son de mala calidad, por lo que su identificación es más que complicada, al contrario de lo que sucede con las figuras de los hombres.

Los motivos pintados en rojo o castaño negruzco en la Serie XII son de mala calidad, mientras que en la XIII, ya sólo existen motivos esquemáticos pintados en negro en los que se representan a personajes en pie o sentados.

Las pinturas rupestres podrían están vinculadas con prácticas mágico-religiosas para propiciar la caza

Una pintura rupestre es todo dibujo o boceto prehistórico existente en rocas y cavernas. Teniendo en cuenta que la palabra “rupestre” hace referencia a cualquier actividad humana sobre las paredes de cavernas, covachas o abrigos rocosos, es prácticamente imposible aislar estas pinturas de otras representaciones del arte prehistórico como los grabados, las esculturas y los petroglifos (grabados sobre piedra mediante percusión o erosión).

Se trata de una de las manifestaciones artísticas más antiguas de las que se tiene constancia, existiendo testimonios datados hasta los 40.000 años de antigüedad, es decir, durante la última glaciación. Por otra parte, aunque es esencialmente una expresión espiritual primitiva, se puede ubicar en casi todas las épocas de la historia del ser humano y en todos los continentes excepto en la Antártida. Las más antiguas manifestaciones y las de mayor relevancia se encuentran en España y Francia, y se corresponden con el periodo de transición del Paleolítico al Neolítico.

Del primero de los periodos citados son las extraordinarias pinturas de la Cueva de Altamira, situadas en Santillana del Mar (Cantabria). Estas pinturas revelan que el ser humano organizó un sistema de representación artística que está relacionado con prácticas de carácter mágico-religiosas para propiciar la caza, aunque no siempre es así. En ciertos casos, las obras rupestres se dan en zonas recónditas de la cueva o en lugares difícilmente accesibles, o bien están a la vista y en zonas expeditas y despejadas. Cuando la decoración está apartada de los sitios ocupados por el asentamiento, se plantea el concepto de santuario cuyo carácter latente denota su significado religioso o fuera de lo cotidiano.

Rinconada del Canalizo del Rayo

La Rinconada del Canalizo del Rayo, situada a dos kilómetros de Minateda, está compuesta por dos abrigos.

En ellos, destaca la figura de la cierva que fue arrancada por Henri Breuil para depositarla en el Instituto de Paleontología Humana de París.

Abrigo de los Cortijos

En el Abrigo de los Cortijos, ubicado al pie de la Sierra de Cabeza Llana, podemos encontrar localizadas 13 figuras humanas y una en forma de letra “Phi”.

Barranco de la Mortaja

El Barranco de la Mortaja, en el término de Minateda, alberga dos abrigos.

En el I o de La Higuera, se encuentran dos paneles, uno compuesto por nueve figuras de color rojizo y otro por diez representaciones. Entre ellas, destacan dos figuras que Breuil describe como el mismo tipo de representación humana.

En el Abrigo II, aparecen cinco figuras entre las que destaca un cuadrúpedo con cabeza, garras delanteras y orejas.

Parque Arqueológico del Tolmo de Minateda

Minateda es conocida además por albergar el yacimiento arqueológico del Tolmo. Un hallazgo de gran relevancia que ha llevado al Gobierno regional a concederle la declaración oficial de Parque Arqueológico de Castilla-La Mancha, la cual se hará efectiva en los próximos meses.

En él, está proyectado un novedoso , abierto al público desde el presente mes de abril, que nace con el objetivo pedagógico de ofrecer a los visitantes un completo conocimiento de las singularidades de este magnífico yacimiento arqueológico.

Construido en una superficie de 750 metros cuadrados, ha contado con una inversión de 1,4 millones de euros por parte del para su puesta en marcha y mantenimiento.

La exposición de este Centro está dividida en tres espacios, relacionados con los principales hitos encontrados en el yacimiento: las Pinturas Rupestres de Minateda, los conjuntos monumentales de la defensa del Reguerón (la parte más llana de este yacimiento), la basílica y el palacio visigodo, así como diferentes estructuras domésticas islámicas.

De este modo, el ámbito cronológico que presenta todo el conjunto, incluido el yacimiento arqueológico del Tolmo y las Pinturas de Minateda, abarcará un periodo histórico de casi 8.000 años.