24 horas al día, los 365 días del año

El Centro Nacional de Experimentación de Tecnologías de Hidrógeno y Pilas de Combustible, CNETHPC, más conocido como el Centro Nacional del Hidrógeno, es una de las 24 nuevas Instalaciones Científicas y Tecnológicas Singulares (ICTS) del Ministerio de Educación y Ciencia, dentro de la iniciativa INGENIO 2010, en el que participa activamente la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

Según anunciaba su director, Manuel Montes, doctor en Química Industrial, el proyecto del Centro recibió el pasado mes de septiembre la aprobación de la compatibilización ambiental por parte del Gobierno Regional, por lo que está previsto que estas nuevas instalaciones abran sus puertas el próximo año 2011 en Puertollano (Ciudad Real), convirtiéndose en el primer Centro Nacional de Experimentación del Hidrógeno con fines energéticos de forma integral, con un rendimiento total de 24 horas al día, durante los 365 días del año.

Entre las ventajas que presenta el hidrógeno, Montes señalaba que es un combustible en cuyo uso no se emite CO2, pudiéndose producir a partir de diversas fuentes de energía como de combustibles fósiles, biomasa o de electricidad, entre otras. Las pilas de combustible producen electricidad ecológica, silenciosa y de un modo mucho más eficiente que las centrales térmicas.

Características del Centro Nacional del Hidrógeno

El Centro Nacional del Hidrógeno ha contado con un presupuesto de 130 millones de euros para la actividad de los próximos 15 años. El Ministerio de Educación y Ciencia se hará cargo del 50% de la inversión, mientras que el otro 50% restante será financiado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

La instalación científica se levantará sobre una parcela de suelo urbano de industria pesada restringida de 40.000 metros cuadrados, ubicada en el Polígono Industrial “La Nava III” de Puertollano.

Contará con tres zonas claramente definidas: las oficinas, de 2.400 metros cuadrados, para albergar a cerca de cien trabajadores; la parte de unidades tecnológicas, que ocupará 2.800 metros cuadrados y albergará cinco unidades diferenciadas por especialidad, así como una tercera zona dedicada a la instalación de experimentación, de 2.800 metros cuadrados, donde se almacenarán las pilas de alta y media temperatura.

El Centro integrará todos los subsistemas de la cadena del hidrógeno, es decir, desde la producción, almacenamiento y purificación hasta la distribución y utilización de dicha tecnología, con un enfoque concreto dirigido a las pilas de combustible.

Además, contará con aerogeneradores minieólicos de potencia unitaria inferior a 225 kilovatios y dispondrá de una instalación solar fotovoltáica. En la parte de energía renovable, el Centro se complementará con un almacenamiento eléctrico en baterías.

Desde sus instalaciones suministrará servicios de investigación industrial y desarrollo tecnológico a las empresas, en colaboración o bajo petición de asistencia técnica, garantizando la confidencialidad. En la actualidad, el Centro cuenta con un total de 34 trabajadores. Una cifra que se incrementará hasta alcanzar los 170 profesionales, sumando además un 30% más de personal externo.

Puertollano o “La Ciudad de la Energía”

El director del Centro Nacional del Hidrógeno, Manuel Montes, explicaba los motivos que les llevaron a escoger Puertollano para la ubicación de sus nuevas instalaciones.

La denominada “Ciudad de la Energía” destaca por una fuerte vinculación histórica con el desarrollo de fuentes de energías tradicionales como el carbón, la pizarra, el gas o el petróleo. Además, cuenta con las dos empresas que más hidrógeno producen de todo el país. En definitiva, supone un escenario ideal para ubicar el nuevo Centro Nacional del Hidrógeno al tratarse de un lugar en el que se está impulsando un nuevo modelo energético a partir de la utilización de energías renovables y tecnologías emergentes. Manuel Montes apuntaba que durante el proceso de selección de la ubicación de este Centro se barajó el nombre de Albacete, por la importancia que supone contar en nuestra ciudad con la denominada “Ciudad del Hidrógeno”.

Ubicada en el nuevo Polígono Industrial de la empresa AJUSA, se trata de un centro que realiza proyectos pioneros relacionados con el desarrollo de tecnologías e infraestructuras del hidrógeno, siendo el primer y único fabricante de pilas de combustible de toda España.

Gracias al CETHPC, se podrá demostrar que el hidrógeno es compatible con las energías renovables para producir energía sin CO2.

Liderar la estrategia nacional del Hidrógeno y las Pilas de Combustible: el gran reto del Consorcio

El Centro Nacional del Hidrógeno está dedicado a la investigación científica y tecnológica de todos los aspectos relativos a las tecnologías del hidrógeno y las pilas de combustible, estando al servicio de toda la comunidad científica y tecnológica nacional y abierto a la colaboración internacional, enmarcado dentro de las iniciativas de coordinación y colaboración europeas realizadas en este campo.

Entre los objetivos del Consorcio se encuentra liderar, a medio plazo, la estrategia nacional en estas tecnologías, poniendo en común las actuaciones de los grupos de investigación, desarrollo e innovación, con el objetivo de que los sectores industriales implicados se beneficien de los resultados obtenidos por los grupos de I+D+i.

Además, entre sus retos de futuro se encuentra promover la realización de proyectos clave que sirvan de efecto tractor y de referencia nacional, así como asumir la ejecución de las actividades no cubiertas en la actualidad por el sistema nacional de ciencia-tecnología-empresa.

El Centro Nacional del Hidrógeno estará constituido por diferentes unidades de I+D+i entre las que se encuentran la producción, almacenamiento y distribución de hidrógeno, tecnologías relacionadas como la purificación y separación de hidrógeno, así como sus aplicaciones, dirigidas fundamentalmente a las pilas de combustible. Unidades interconectadas entre sí para permitir la evaluación de las alternativas tecnológicas, tanto en el nivel de cada unidad como en el ámbito de su integración en un sistema completo. Los proyectos que se realicen en este Centro estarán relacionados con la tecnología del hidrógeno, de las pilas de combustible y las tecnologías de instalaciones, prototipos y prefabricación.

V Foro UCLM Empleo

El Centro Nacional del Hidrógeno participaba por primera vez en la V edición del Foro UCLM Empleo, celebrado el pasado mes de octubre, en el edificio Melchor de Macanaz del campus universitario de Albacete.

Según explicaba Manuel Montes, “la Universidad es el vivero de nuestro futuro personal de investigación, y participar en este Foro supone una oportunidad magistral para poder dar a conocer todo el trabajo y los proyectos que se desarrollarán en las nuevas instalaciones de Puertollano”.

En este sentido, ponía en valor la estrecha relación que existe entre la Universidad de Castilla-La Mancha y el Centro que él dirige. Aunque no en exclusividad, la Universidad regional se ha convertido en el principal suministrador de la plantilla de profesionales del Centro Nacional del Hidrógeno.

Prueba de ello es el convenio marco de colaboración firmado con la Universidad de Castilla-La Mancha para la puesta en marcha de temas de investigación. “La Universidad debe ser la antesala de la investigación que hagamos en el Centro Nacional del Hidrógeno”, añadía su director.

Manuel Montes explicaba que es necesario mantener un contacto permanente y directo con la Universidad regional para que los trabajos desarrollados por el Centro Nacional del Hidrógeno y los temas de investigación académicos estén en sintonía. De este modo, los responsables de la Facultad de Químicas podrán orientar sus temas de investigación en la misma línea.

Economía del Hidrógeno

La denominada “nueva revolución energética” contará con el hidrógeno y las pilas de combustible como piezas clave.

Según explicaba Manuel Montes, la investigación y desarrollo de estas tecnologías será imprescindible a la hora de solucionar los problemas climáticos y económicos de nuestro país.

El director del Centro Nacional del Hidrógeno, quien posee un dilatado currículo en el campo de las energías y en la Administración del Estado, señalaba que “este Centro servirá de visagra entre el mundo de la investigación y el empresarial para que nuestro país pueda desarrollar un gran número de empresas que faciliten las tecnologías del hidrógeno y las pilas de combustible”.

En definitiva, se trata de “un embrión de lo que puede ser un futuro tecnológico y empresarial en el horizonte de 25 años, disponiendo de nuestras propias tecnologías sin tener que recurrir a las de otros países”, según Manuel Montes.

En su opinión, el Hidrógeno puede ser un dinamizador de la economía española, máxime aún en tiempos de crisis, al permitir el desarrollo de un importante volumen de industrias capaces de fabricar todos los sistemas de producción y almacenamiento del hidrógeno y las pilas de combustible.

Proyectos del Centro Nacional del Hidrógeno

Según explicaba el director del Centro de Experimentación de Tecnologías de Hidrógeno y Pilas de Combustible, Manuel Montes, los proyectos que desarrollarán en las nuevas instalaciones estarán relacionados con diferentes áreas tecnológicas.

Entre ellas, la tecnología de las pilas de combustible, donde se abordarán los distintos tipos de pilas de combustible como son las de membrana polimérica, pilas de óxidos sólidos, de metanol directo, de ácido fosfórico, pilas alcalinas y de carbonatos fundidos. Además, acometerán la problemática de la integración de sistemas, el balance de planta y los procesadores de combustible.

Las pilas de combustible son silenciosas, no contaminantes y tienen un elevado rendimiento. Mediante la utilización combinada de electricidad y el calor producido por la pila de combustible, su rendimiento es superior al 80%, llegando a las 40.000 horas de funcionamiento en aplicaciones domésticas y a 10.000 en aplicaciones de automóviles.

Dentro de la tecnología de instalaciones, prototipos y prefabricación, el Centro contará con las instalaciones de bancos de ensayo y las instalaciones auxiliares de demostración, así como las necesarias para dar servicio al resto de la infraestructura. Además se encargará de la realización de prototipos y puesta a punto de procedimientos de fabricación.

En relación a la tecnología del hidrógeno, señalaba que se dedicarán al estudio y resolución de la problemática relacionada con la producción, almacenamiento, transporte y utilización del hidrógeno como vector energético.

Nuevos métodos de almacenaje de renovables

El principal problema de las energías renovables es que no se pueden almacenar. Gracias al desarrollo de la tecnología del hidrógeno y las pilas de combustible, esta situación se solucionará en un futuro no muy lejano.

Las energías renovables son intermitentes y no garantizan en la actualidad un suministro ininterrumpido, por lo que es necesario seguir investigando para encontrar métodos de almacenamiento con el fin de garantizar la seguridad del suministro y la eficiencia energética.

Un dato importante teniendo en cuenta que en Castilla-La Mancha somos líderes en la producción de energías renovables como la solar, eólica o termosolar, y muy pronto también en la tecnología del hidrógeno.

En la actualidad, las tecnologías del hidrógeno y las pilas de combustible no son competitivas en el mercado. Para que en un futuro puedan serlo, el director del Centro Nacional del Hidrógeno considera que es necesario desarrollar aplicaciones reales que puedan funcionar con esta tecnología. Entre ellas, destaca su aplicación al transporte, el sector estacionario y el portátil.

En este sentido, Manuel Montes señalaba que los prototipos existentes deben comenzar a probarse, como ya está ocurriendo en los sistemas de recarga de ordenadores, cámaras fotográficas y coches de pilas de combustible, dejando las pilas de alta y media tecnología para el sector industrial.

En su opinión, para provocar un cambio de mentalidad en la sociedad es necesario demostrarles los usos que se pueden llevar a cabo gracias a estas tecnologías. “El impacto social debemos cuidarlo como primera cuestión para que la sociedad vea estas tecnologías como una necesidad”, añadía el director del Centro Nacional del Hidrógeno.

Entre las grandezas de estas tecnologías, Manuel Montes destacaba que permiten una utilización más segura, eficiente y menos contaminante de las reservas de combustibles fósiles, facilitando la transición a sistemas energéticos limpios basados en las energías renovables.

La Ciudad del Hidrógeno de AJUSA es el primer y único fabricante de pilas de combustible del país

Albacete cuenta con una “Ciudad del Hidrógeno” en el Polígono Industrial de la empresa AJUSA, convertido en la actualidad en el primer y único fabricante de pilas de combustible de España. Un centro de referencia en toda Europa en el desarrollo de las tecnologías e infraestructuras que permiten la implantación de la denominada “Economía del Hidrógeno”.

Manuel Montes destacaba la importancia que supone para el Centro Nacional del Hidrógeno contar con unas instalaciones de estas características en la región. Además, sostiene que “es una oportunidad de oro para las empresas de Castilla-La Mancha disponer de un Centro Nacional del Hidrógeno como el de Puertollano para poder experimentar las tecnologías que desarrollan o comercializan”.

Entre los proyectos más importantes puestos en marcha desde AJUSA en este campo destaca el primer vehículo scooter propulsado por una pila de combustible, utilizado como medio de transporte en la Expo de Zaragoza, así como el primer coche, de similares características, fabricado totalmente en España, y la construcción de una vivienda unifamiliar con un sistema propio de pila de combustible que, en combinación con otras fuentes de energía renovable, proporciona todo el suministro eléctrico, agua caliente y calefacción. Un tipo de vivienda del futuro en la que el director del Centro Nacional del Hidrógeno, Manuel Montes, sostiene que todos terminaremos viviendo.