Ésta es parte de la historia de un reto; un reto que empieza en Pablo pero que, con su ejemplo de fuerza y con la valentía y las ganas de sus padres (Montse y José Luis) y de su hermano mayor (Israel), ha de implicarnos a todos. Hoy ésta historia es de ellos, pero mañana, o dentro de un mes (o de varios años) puede ser la nuestra, la de cualquiera de ustedes. José Luis López Cabezuelo (padre del niño) nos presenta ‘El reto de Pablo’).

“Pablo es nuestro segundo hijo, va a cumplir 4 años en febrero. El 12 de noviembre hizo un año que le diagnosticaron neuroblastoma, un tipo de cáncer infantil muy agresivo (que normalmente se detecta en estadios avanzados y que es difícil de tratar). Desde entonces hemos estado en tratamiento: en estuvimos diez meses y ahora estamos en , en la última de las cinco fases del proceso a seguir: la inmunoterapia (que consiste en enseñar al cuerpo de Pablo a detectar las poquitas células cancerígenas que queden en su cuerpo, y que él pueda destruirlas”, nos cuenta.

El neuroblastoma, en palabras del médico-investigador Antonio Pérez

Para saber más sobre el neuroblastoma, conversamos con una auténtica eminencia en este campo, el doctor Antonio Pérez. Este médico-pediatra e investigador trabaja actualmente en el Hospital ‘La Paz’ de Madrid tras varios años en Estados Unidos y Alemania; además, encabeza uno de los trabajos de investigación que financia, desde Albacete, la bajo el nombre ‘La llave del cáncer infantil’. A través de él conocemos más de esta enfermedad que, cada año, afecta a entre 80 o 90 niños en nuestro país.

“El neuroblastoma es un tumor que práctica y exclusivamente ocurre en niños; es una enfermedad que, bajo ese nombre, esconde muchas enfermedades porque hay neuroblastomas que prácticamente se curan al 100% sin hacer absolutamente nada (y cuando decimos que ‘absolutamente nada’ es prácticamente observando), mientras que hay un neuroblastoma (que es el que llamamos ‘de alto riesgo’) que tiene una mortalidad altísima y que en muchos casos es incurable”, explica el doctor.

“En este neuroblastoma ‘de alto riesgo’ es donde ahora se focaliza muchísima investigación y donde es necesario desarrollar nuevas estrategias terapéuticas porque la mortalidad de esta enfermedad es muy alta. En este momento hay dos acercamientos básicos: uno es un acercamiento molecular a través de alteraciones de este neuroblastoma (en concreto, en un gen llamado ALK); el otro, es un acercamiento inmunológico que se está desarrollando a través de anticuerpos y de procedimientos que tratan de fortalecer al sistema inmunológico para que sea capaz de reconocer y eliminar el neuroblastoma”, añade.

Antonio Pérez nos cuenta también que ésta “es una enfermedad que los pacientes sufren con muchísima agresividad; suele tener un curso bastante largo y tedioso y suele haber bastantes recaídas durante la evolución de la misma; hay muchas líneas de tratamiento en este momento y, desde luego, es un reto ahora mismo para los oncólogos infantiles que tenemos abordar a través de la investigación”.

Y ése es, precisamente, el pensamiento de José Luis (y de todos los suyos) desde aquel 12 de noviembre de 2015 que les cambió la vida y que pronto esperan poder dejar atrás.

José Luis recuerda cómo “en cuestión de una hora te cambia la vida totalmente”

‘Volvemos’ al Parque Abelardo Sánchez de Albacete, donde hemos quedado con el papá de Pablo para conocer más de esta historia de superación. Ha venido hasta el lugar de la cita en bicicleta; una bicicleta que también descubriremos como una parte fundamental de este ‘reto’.

José Luis recuerda el comienzo de todo este ‘periplo’ desde aquel noviembre de hace un año: “El inicio es muy complicado… Tú te levantas una mañana para llevar a tus dos hijos al cole, vas a hacerle una prueba médica a uno de ellos, y a las 10:30 estás cogiendo el coche y yéndote a Madrid… en cuestión de una hora te ha cambiado la vida totalmente”, recuerda.

Nos cuenta que Pablo estuvo diez meses sin poder volver a Albacete, comenzando el que es un durísimo tratamiento en varias fases al que le sometieron en el Hospital Universitario Montepríncipe de Bohadilla del Monte, en Madrid. José Luis nos habla de aquellos momentos que ellos pasaban allí habiendo tenido que dejar en Albacete, a cargo de los siempre imprescindibles abuelos, a su hijo mayor (Israel, de 8 años).

Pablo ha respondido estupendamente al tratamiento y se puede decir que desde marzo su cuerpo ‘está limpio’; “por fortuna, hemos podido ir a Barcelona, al , donde está recibiendo esa fase final de tratamiento que sólo tienen allí en toda Europa y que se basa en fortalecer su sistema inmunológico por si la enfermedad volviera a aparecer en un futuro”, dice José Luis, que durante este año complicado ha sabido darse cuenta de algo que no es tan fácil ver en esas situaciones: “Pienso que mi hijo está recibiendo ese tratamiento porque otros papás antes estuvieron en esta situación y pusieron dinero encima de la mesa, y nosotros ahora también queremos pensar en los ‘Pablos’ que puedan venir en el futuro…”.

Recuerda que en el hospital siempre dicen a los padres que sufren estas situaciones que sus hijos son sus hijos, y que no deben comparar sus casos con los de otros (aunque sufran la misma enfermedad), “pero es verdad que todos los padres que pasamos por un proceso así vivimos una experiencia muy cercana y muy parecida, y yo estoy dispuesto a ofrecerle a cualquier padre nuestra experiencia, nuestras vivencias… siempre desde la humildad y desde que nosotros somos conscientes de que nuestro hijo está adelantando; es muy duro, se ven muchas cosas en este año… mi mujer y yo nos ofrecemos a ayudar en todo lo que podamos”, dice.

Un deseo, una bici, y un reto para Pablo

Y así surgió la idea de ‘El reto de Pablo’. José Luis supo que Gaes proporciona (con su iniciativa ‘Persigue tus sueños’) becas para retos deportivos y, como gran aficionado al que es (de hecho, nos cuenta que “el propio Pablo es ya bien conocido en los circuitos BTT de Albacete”), decidió que la bici podía ser el vehículo perfecto para conseguir fondos con los que investigar el neuroblastoma. Así lo presentó a Gaes, bajo el título ‘El reto de Pablo’, que lo aceptó para pasar a las votaciones.

“El reto consiste en venir desde Barcelona montados en bicicleta de montaña, sin descansos, en la modalidad ‘non stop’ (para hacerlo más llamativo). Lo que queremos es muy sencillo: conseguir dinero para la investigación y para que se muevan proyectos y estudios que nos permitan que avancemos en la lucha contra esta enfermedad que es tan terrible”, explica José Luis.

El 18 de diciembre se cierra el plazo para votar (pueden hacerlo a través de Facebook o inscribiéndose, en ambos casos, a través de la web www.persiguetusueños.com) y, cuando eso suceda, los diez primeros proyectos pasarán a un jurado que decidirá cuál o cuáles se llevan el dinero. ‘El reto de Pablo’ encabeza las votaciones (con más de 4.000) muy distanciado del segundo proyecto más votado (que ronda las 800), de modo que es complicado que no pase a esa fase final donde el jurado tendrá la última palabra. José Luis quiere ese dinero para donarlo a la investigación, pero el reto (que nos asegura que hará aunque no haya beca) le ha servido para poner en marcha otras iniciativas que con muy poquito de nuestra parte (la de todos y cada uno de los que ahora nos ven y escuchan) pueden lograr, ni más ni menos, que… salvar vidas.

‘El reto de Pablo’ crece y pide nuestra colaboración a través de una novedosa campaña de ‘Teaming’ con sólo un euro al mes

“A raíz de lanzar este reto deportivo, se están uniendo más retos: se nos está uniendo gente, y nos están ayudando empresas de Albacete a recaudar más dinero para destinarlo a la investigación del neuroblastoma. Otros papás nos han animado (ya que hemos ‘arrancado’) a hacer más cosas, y lo estamos intentando”, explica el papá de Pablo.

Nos cuenta que han creado una página en Facebook que se llama ‘El reto de Pablo’ (a las que nos invita y les invitamos a entrar para conocer más). Pero hay algo más, algo que sí que precisa nuestro apoyo e implicación más que cualquier otra cosa, una nueva idea que sí que ha de hacer que ‘El reto de Pablo’ sea ‘el reto de todos’:

“También hemos creado un grupo de ‘Teaming’, que consiste en donar un euro al mes; parece muy poco pero es mucho porque con muchas personas se puede lograr mucho dinero, y solamente es un euro al mes… Quien quiera unirse, es muy sencillo: se puede entrar en esa página de Facebook de ‘El reto de Pablo’ y veremos un botón azul donde pone ‘Hacer donación’; pinchando ahí vamos directamente a la página de ‘Teaming’, donde se nos van a pedir unos datos para que nos registremos y haremos la domiciliación de un euro. Hay tres fuertes empresas detrás de este proyecto que lo que hacen es fortalecerlo y darle la garantía de que es una cosa segura y seria” dice José Luis, lanzando el llamamiento que todos debemos recoger.

‘¡Iniesta de nuestras vidas…!’

Cuando la historia es tan real que puede sucedernos a cualquiera de nosotros… llega. Y así le llegó también a Andrés Iniesta, que a través de sus redes sociales y sin contacto alguno entonces con Pablo ni con su familia, se hizo eco de este reto que, con ese simple y sincero gesto de alguien tan único y auténtico como él (siempre sensible a este tipo de causas, y en la mayor parte de los casos sin querer que estos gestos suyos tan frecuentes se conozcan en los medios de comunicación), ha podido llegar a mucha más gente.

“Una tarde hace un mes aproximadamente, me fui con mi hermano a montar en bici, y cuando estábamos ya entrando casi en Albacete, el móvil no paraba de sonar recibiendo mensajes y llamadas de familiares, de amigos… Iniesta se había hecho eco de ‘El reto de Pablo’… increíble, el deportista más querido en España -nos cuenta aún con la ilusión en los ojos José Luis-; le he hecho llegar al agradecimiento de toda la familia, nos ha hecho mucho bien que Iniesta se haya hecho eco de esta noticia”.

“Lo tengo clarísimo: dentro de un año me encantaría verme con la misma vida que tenía hace dos años; quiero estar con mi mujer, con mis hijos sanos, con mi trabajo”

Apenas ha pasado un año del comienzo de esta parte de la historia de Pablo que vino a sacudir su vida y la de sus padres, la de su hermano, la de todos los suyos. Ahí arrancó ese ‘reto’ que todos debemos ayudarles a lograr, para que muy pronto sus vidas vuelvan a ser como antes…

“Es algo que he pensado muchísimo y que tango muy claro desde que empezó todo esto: dentro de un año me encantaría verme con la misma vida que tenía hace dos años; quiero estar con mi mujer, con mis hijos sanos, con mi trabajo; quiero que todo vuelva a ser como antes, recuperar nuestras vidas, eso es lo que quiero”, dice José Luis.

El médico-investigador Antonio Pérez afirma que “nos queda muy poquito para hacer del cáncer infantil una enfermedad curable”. Que un euro al mes de cada uno de nosotros no nos deje sin alcanzar algo así

Pensando en esa vida que (segurísimo) está a punto de volver para ellos, volvemos ‘al reto’. Por Pablo (y por los ‘Pablos’ que puedan llegar), le mostramos a través del móvil un mensaje que queremos que escuche, de nuevo de boca del médico-investigador Antonio Pérez. Unas palabras que debemos grabar a fuego en nuestra memoria, porque merece la pena y porque ‘El reto de Pablo’, es ‘El reto de todos’.

José Luis escucha con detenimiento la grabación. El doctor Pérez habla: “La investigación es la llave de las enfermedades, si no hay investigación no podemos curar los problemas que tenemos ahora y no habríamos llegado a donde estamos; nos queda muy poquito para hacer del cáncer infantil una enfermedad curable, muy poquito, estamos a un 25% a un 30%… debemos atender a estos neuroblastomas ‘de alto riesgo’, atender a la enfermedad metastásica, atender a la recaída; hay que focalizar los esfuerzos en los niños que actualmente no se curan en los tratamientos convencionales; estamos a ‘esto’ -hace con sus dedos el gesto de ‘muy poco’-, y ‘esto’ es investigación; es verdad que hay que hacer mucho esfuerzo, por parte de las administraciones sin duda, pero también por parte de la sociedad, porque las familias que se movilizan por apoyar a los médicos investigadores saben lo que es eso y debemos ser solidarios con ellos”, dice.

José Luis levanta la cabeza y nos mira: “Casi lloro… porque me está diciendo que llevo razón, que llevamos razón en lo que estamos haciendo” responde; “que te lo digan así de claro y que venga de boca de un médico… pues está clarísimo: que hay que poner más fuerza aún; y hago ese llamamiento a que la sociedad se dé cuenta; yo sé que hay muchas cosas, pero solamente os pido un euro, no pido más que un euro al mes; se pueden abrir proyectos enteros de investigación en cáncer infantil si cada uno ponemos tan sólo un euro al mes”.

Creo que no hay más que añadir a esta historia (seguro, con final feliz) más que un enorme ‘gracias’ a José Luis, a Pablo y a toda su familia, por abrirnos los ojos a este desafío que es de todos.

Vean el reportaje completo mediante el vídeo que acompaña a esta versión escrita.