Como albaceteño, no estar anunciado este año para la Feria Taurina de su ciudad es algo “muy difícil” para Sergio Serrano: “Todos sabemos la importancia que tiene Albacete, sobre todo para los toreros de la tierra, y la repercusión que tiene un triunfo aquí (sobre todo cuando estás en esa situación de necesitar salir adelante…); es una pena porque, como albaceteño, son muchas Ferias ya las que he toreado y, aunque me es difícil hablar de mí y de mis actuaciones, ahí están las estadísticas que tanto importan: en ocho años ha habido cinco puertas grandes y creo que ahora mismo el matador de toros en activo con más puertas grandes aquí soy yo”, señala.

Le cuesta tener que hablar así porque siempre ha preferido expresarse donde siente que mejor lo hace: en el ruedo, con la espada y la muleta (“que es como debería ser”, añade), pero es consciente de que “esto es así de difícil y nadie dijo que regalaría nada, aunque se hace complicado de asimilar (sobre todo cuando es un año tan bonito y tan significativo para Albacete, para sus toreros y para todos los profesionales de Albacete)”.

Y es que ese ‘dolor’ se hace más sensible cuando estamos hablando de un año como éste, en el que la Plaza de Toros de la ciudad celebra su primer Centenario: “Todas las Ferias son bonitas y especiales y siempre quieres estar anunciado en tu Feria, pero ésta tiene un punto más… son cien años de historia, de acontecimientos taurinos en nuestra Plaza y formar parte de ello es importante y es muy bonito para los que somos albaceteños, los que sentimos nuestra tierra y somos taurinos”, admite.

“En Albacete puedo decir que siempre me he sentido respetado y querido, y eso reconforta”

Desde que se hicieran públicos los carteles preparados para Taurina de Albacete 2017, fue mucha gente aficionada al toro la que echó de menos ver anunciado a Sergio Serrano en ellos.

Asegura que ha sentido “mucho” ese calor y ese apoyo de tantas personas. “Es algo que no te quita el mal sabor de boca pero que, en cierto modo, te alivia ese dolor porque vas por la calle y gente que ni siquiera te conoce te para y te dice que qué rabia que me hayan dejado fuera este año… Sientes el cariño y es verdad que en Albacete puedo decir que siempre me he sentido respetado y querido, y eso reconforta en el sentido de que el que paga la entrada sabe lo que quiere”, nos cuenta.

“Me gustaría estar en otra situación distinta y que Albacete no fuera fundamental para mi supervivencia… pero, evidentemente, es importante; y no estar en Albacete, a un torero en mi situación… le hace daño”

Desde la empresa encargad de gestionar la Plaza de Toros de Albacete han argumentado que es imposible tener a todos y que han sido varias veces ya las que han contado con Sergio Serrano, que hay que dar oportunidades a más toreros de la tierra… ¿termina de entender esos argumentos?

“Bueno… son argumentos; cada uno argumenta su situación, yo argumento la mía y, repito, aunque me cuesta mucho hablar de mí mismo, creo que ahí está mi trabajo, que son ya unos cuantos años los que vengo dando la cara; evidentemente, me gustaría estar en otra situación distinta y que Albacete no fuera fundamental para mi supervivencia… pero, evidentemente, es importante, y no estar, a un torero en mi situación… le hace daño”, explica.

Respeta que la empresa tenga sus argumentos, pero él tiene los suyos y, además, cree que los que de verdad importan son “los de la estadística y los de la gente que paga son entrada y que son los que deben importar”.

“El día del Centenario es una fecha muy especial para que algún torero de Albacete hubiera entrado o algún ganadero, que creo que son muchos… y, al final, la historia de Albacete va unida a sus toreros y va unida a sus ganaderos”

También a raíz de esa ausencia de Serrano en la Feria Taurina de Albacete 2017 surgió una especie de campaña que pedía una corrida de cuatro para el día 8 de septiembre pero se dijo que era inviable… aunque, de repente, se anunciase una corrida de cuatro para la Corrida del Centenario del 9 de septiembre (una vez que se confirmó que Manzanares se caía del cartel al encontrarse aún convaleciente de su delicada operación) ¿Qué le parece a Sergio Serrano?

“Son cosas que no tengo que juzgar yo… yo me tengo que preocupar de lo mío aunque, evidentemente, son situaciones que ocurren en el entramado taurino: ellos sabrán por qué lo hacen o por qué no lo hacen”, apunta.

No obstante, admite sentirse mal, “sobre todo porque fuera del punto de vista como torero, creo que el día del Centenario es una fecha muy especial para que algún torero de Albacete hubiera entrado, o algún ganadero, que creo que son muchos… y, al final, la historia de Albacete va unida a sus toreros y va unida a sus ganaderos”.

Dicho esto, añade: “Quizá no era mi caso, a lo mejor no soy el matador de toros que ahora mismo está en ese momento más álgido… pero está un que yo creo que también se hubiera merecido entrar en el Centenario porque es un torero que ahora mismo está en las Ferias y que está trabajando para encontrar su situación; yo pido lo mío pero no dejo de reconocer lo de otros”.

Sobre que haya cuatro toreros o no… “es un puesto más en el que podía haber entrado uno de Albacete pero, como digo, me tengo que preocupar de lo mío… al final, lo que hace todo esto es que te vuelvas un poco ‘egoísta’ y sólo mires por ti porque al fin y al cabo te demuestra que la gente mira por ella”.

“Como aficionado seguramente no fallaré a ninguna corrida; ante todo soy aficionado y me gusta venir a ‘La Chata’; va a ser difícil porque saber que no vas a pisar el ruedo duele”

No tarda Serrano en responder cuando le preguntamos si, como aficionado, vendrá este año a la Feria Taurina de Albacete: “Sí, por supuesto -dice-, seguramente no fallaré a ninguna; ante todo soy aficionado y me gusta venir a ‘La Chata’; va a ser difícil porque saber que no vas a pisar el ruedo duele… imagino que sobre todo el primer día me costará; se pasa un miedo terrible cuando te ves anunciado en Albacete y este año, sin embargo, lo voy a echar de menos…”, nos cuenta.

“El toreo es así, y mañana puede cambiar para bien o para mal: o recoger mis trastos y decir ‘me he cansado, me voy a casa’, o que tengas la suerte de que llegue ese momento tuyo y que explote todo lo que llevas dentro…”

Al margen de toda esta situación (o, precisamente, a raíz de ella), Sergio Serrano nos explica que en lo profesional le espera “un momento difícil porque el toreo cada vez se pone más difícil”.

“Este año lo que van siendo alegrías me han venido con cuentagotas y me he llevado muchas decepciones, no sólo Albacete, porque ha habido otros contrapuntos: en Tarazona, después de estar un par de años diciéndome que estoy anunciado (ya no por mí, sino por parte del empresario), pues a última hora salen los carteles y no estás… y así algún sitio más”, añade.

De nuevo habla del dolor que le provocan todas estas cosas aunque sepa (porque lo sufre, demasiado quizá) que “el toreo es así, y mañana puede cambiar para bien o para mal: o recoger mis trastos y decir ‘me he cansado, me voy a casa’, o que tengas la suerte de que llegue ese momento tuyo y que explote todo lo que llevas dentro… por eso es tan bonito y por eso es tan difícil”.

“Yo tenía 7 u 8 años cuando conocí a Dámaso; me impresionó, y siempre, siempre que lo he vuelto a ver… he tenido esa misma sensación”

Esta Feria será ‘agridulce’ por muchos motivos pero, fundamentalmente, porque la ciudad ha perdido a un gran referente en muchos sentidos, alguien que sabemos que lo era (y mucho) para Sergio Serrano a quien vimos absolutamente roto en el adiós que esta ciudad quiso brindar al Maestro, Dámaso González.

“Hablar de Dámaso es punto y aparte; yo creo que nadie se esperaba estos hechos porque, al fin y al cabo, todo el mundo creíamos que Dámaso era nuestro y que personas así nunca pueden llegar a tener un desenlace tan rápido y tan atroz”, explica.

“En mi caso en particular… le debo muchas cosas, desde que entré allí de pequeño y me empezó a echar una mano: gracias a él toreé mi primer becerro; gracias a él pude torear de invitado en una finca… conocí en él a una figura del toreo y conocí una pedazo de persona que no tenía igual”.

“Siempre que lo veía (incluso ya teniendo relación y amistad con el Maestro) tenía la misma sensación que la primera vez que lo vi: mi padre me había hablado mucho de Dámaso, de lo importante que era Dámaso, de lo grande que era Dámaso… y lo conocí en un Festival de ‘El Cotolengo’, vine sin conocerlo a darle una poesía que le había escrito y cuando me acerqué a él… me impresionó; me impresionó esa cara ‘tan hecha’ del tiempo, de la dureza… me tocó la cara y me preguntó que si quería ser torero (yo tendría unos 7 u 8 años), y me impresionó, y siempre, siempre que lo he vuelto a ver he tenido esa misma sensación: aun teniendo amistad, cada vez que me he acercado a saludarlo, lo he visto con esa sensación de grandeza y su humildad… le hacía más grande todavía”.

“Ahora, sin la figura de Dámaso, creo que a muchos nos va a cambiar la vida porque a lo mejor no se mira tanto por los de Albacete ni se tiene esa sensibilidad…”

“Luego he tenido la suerte de poder estar en su casa, de conocer a la familia y de sentirme uno más y, cuando ese tipo de personas se van… hace mucho daño, y hará mucho daño en Albacete: creo que todavía no somos conscientes de lo que hemos perdido porque ha sido un gran representante y un gran defensor de Albacete, de su gente, de sus profesionales, de sus toreros; muchas veces ha salido al corte por los toreros de Albacete para que se nos diera la oportunidad, y al ser un hombre tan respetado gran parte del conglomerado taurino pasaba por su versión, por su opinión”.

“Ahora, sin la figura de Dámaso, creo que a muchos nos va a cambiar la vida porque a lo mejor no se mira tanto por los de Albacete ni se tiene esa sensibilidad que en muchos momentos, cuando no se tenía, Dámaso estaba ahí para dar esa última palabra que se respetaba” concluye, con emoción.

Si lo desean, pueden visionar al completo esta entrevista al torero albaceteño Sergio Serrano, a través del vídeo que acompaña a este texto.