El quinto parque arqueológico de la Región

Con la declaración oficial del Parque Arqueológico del Tolmo de Minateda y la construcción del Centro de Interpretación, se complementa la red inicial de Parques Arqueológicos de Castilla-La Mancha que preveía uno por cada provincia de la Región.

El Centro de Interpretación va a permitir a los ciudadanos tener un completo conocimiento del gran yacimiento del Tolmo, habitado entre el 1500 a. C. y el 1000 d. C.

Esta infraestructura se ha diseñado teniendo en cuenta su integración en el entorno natural y su funcionalidad, ya que será paso obligado para los visitantes y centro neurálgico de la gestión del parque y su fin divulgativo. Se configura como un espacio abierto que permite la contemplación del yacimiento y articulado en base a un eje longitudinal dividido en zona de servicios (aseos y cafetería), zona de exposiciones y proyecciones y sala polivalente. Un segundo edificio, separado por un patio, albergará la zona de gestión y espacios para los trabajadores.

El proyecto expositivo que dará a conocer al visitante la historia y elementos del parque seguirá como hilo argumental el lema “Una ciudad en el camino, un camino en la ciudad”, en alusión a la singularidad del emplazamiento, su dominio del valle y del camino entre la meseta y el mar, así como a las sucesivas ocupaciones del territorio desde la prehistoria. La exposición estará dividida en tres espacios relacionados con los principales hitos materiales que el visitante verá sobre el terreno: las Pinturas de Minateda y los conjuntos monumentales de las defensas del Reguerón, basílica y el palacio visigodo, así como estructuras domésticas islámicas.

Un empuje al turismo cultural de Hellín

Desde hace once años se viene organizando una semana de puertas abiertas en las que de lunes a viernes se realizan visitas para colegios e institutos, y el sábado y domingo para todo el público.

En la primera semana de octubre de 2008 se celebraron las XI Jornadas de Puertas Abiertas, donde los visitantes pudieron ver los resultados de los trabajos que se vienen desarrollando en los últimos años, la consolidación, restauración y puesta en valor de las estructuras exhumadas, así como el estado de los trabajos de infraestructuras para el Parque Arqueológico. Los últimos trabajos se han centrado en la conclusión de la excavación de un edificio de época visigoda de notables dimensiones localizado junto a la basílica, así como las labores necesarias para la creación del Parque Arqueológico.

Sin lugar a dudas, el Tolmo de Minateda, con su Centro de Interpretación, junto a la reciente declaración de Bien de Interés Cultural del casco histórico de Hellín, va a resultar muy importante para el desarrollo del turismo cultural de la población.

Conociendo a visigodos y romanos

Desde el año 1985 se empezó a valorar el potencial del patrimonio histórico y arqueológico de Hellín y uno de los elementos fundamentales era el Tolmo de Minateda, pero se arrastraba la idea de que éste estaba agotado para la investigación arqueológica, ya que las excavaciones que se realizaron en 1920 y 1940 no habían aportado todos los resultados que se esperaban de este yacimiento, por lo que quedó en el olvido.

Sin embargo, a partir de unas lluvias torrenciales en 1987 se pusieron al descubierto una serie de grandes bloques de sillares en la zona del Reguerón, lo que dio lugar a que un equipo de arqueólogos de la Universidad de Alicante se interesara por él al considerar, como algo sorprendente, el hallazgo de una serie de inscripciones de la época romana imperial, de características monumentales, de las que había muy pocas en el sudeste de España.

La lentitud de la continuidad de las excavaciones en el tiempo se debe a que el proceso de documentación arqueológico es minucioso y, además, hay que tener en cuenta que es un parque arqueológico que va a tener una infraestructura para la visita pública, donde no sólo interviene el Tolmo de Minateda, sino que también engloba las Pinturas Rupestres de Minateda y otra serie de elementos que forman parte del patrimonio arqueológico municipal.

Aunque los trabajos de excavación se iniciaron hace 20 años, se necesitarán muchos años más para que el Tolmo quede al descubierto. Las excavaciones que se vienen realizándo desde hace años sorprenden a los profesionales que trabajan en ellas con nuevos hallazgos: restos monumentales en sillería, capiteles, columnas, inscripciones, sillares decorados, restos escultóricos de época ibérica y romana y gran cantidad de piezas cerámicas que permiten conocer la vida doméstica en la época visigoda y romana.

Según los estudios realizados, la ciudad de Elo ocupaba la cumbre del Tolmo de Minateda

Hasta fechas muy recientes se desconocía la localización exacta de la legendaria ciudad de Elo, sede episcopal visigoda edificada en el siglo VII y una de las más ricas y cultas poblaciones de la Cora de Todmir, destruida por Abderramán II tras la fundación de Murcia entre los años 825 y 831.

Algunos arqueólogos la suponían en los primeros pliegues de la sierra de la Fuensanta, quizá por la basílica de traza visigoda que el profesor Mergelina descubrió en 1934 en el Llano del Olivar, a unos 500 metros de Algezares, sobre un cabezo aterrazado desde el que se domina todo el valle del Segura.

Abelardo Merino, autor de Geografía histórica de la provincia de Murcia, sitúa a Elo en el monte Arabí (Yecla). Sin embargo, durante la campaña que los arqueólogos albacentenses y alicantinos han llevando a cabo en Minateda se ha impuesto la hipótesis de que la ciudad de Elo ocupaba la cumbre del Tolmo de Minateda.

Para ello, han sido determinantes el hallazgo de una inscripción monumental dedicada al emperador Augusto en el año 9 a. de C., que conmemora la concesión a la ciudad del estatuto municipal con el nombre de Ilunum (la Ilunum de Ptolomeo), y la exhumación de una basílica de época visigoda, considerada uno de los edificios más importantes del yacimiento y de todo el Sureste peninsular. Un poeta, Abul Hasan Hazxim, glosó la belleza de Elo en una de sus casidas: “Deleitable morada de bellas y de literatos, / mansión de la hermosura, / punto de reunión de todo cervatillo o mancebo enamorado / y de todo pretendiente: lugar donde ojos tiranos / suspenden y extasían el corazón”.

Una acumulación de multiples ciudades

Este yacimiento hunde sus raíces en la prehistoria, en la Edad del Bronce, y continúa habitado hasta la época islámica, hasta el siglo IX, de manera que en él perviven 3.500 años de historia. Desde la Edad del Bronce, íberos, romanos y visigodos han dejado en este montículo, situado en un enclave estratégico, sus señas de identidad.

En el yacimiento hay niveles arqueológicos que corresponden a la Edad del Bronce; a la cultura Ibérica, con varias fases bien diferenciadas dentro de ella; a la época imperial romana del emperador Augusto; a la época visigoda y a la época islámica inicial.

Los primeros moradores se instalaron en el Tolmo de Minateda por ser un elemento dominante en el paisaje, encontrándose en una situación donde las vías de comunicación confluyen y donde había elementos para su desarrollo en los alrededores, como tierras de cultivo y agua, convirtiéndose al final en un centro redistribuidor de productos comerciales y en un centro de control político y socioeconómico. Este yacimiento es una acumulación de múltiples ciudades, siendo las estructuras más conocidas de las épocas islámica y visigoda. Normalmente forman una trama urbana, algo desordenada pero con cierta estructura, donde hay plazas, grandes calles y edificios principales como la basílica y el palacio episcopal. Ya en la época romana, que es cuando surge la ciudad como tal estructura urbana, parece ser que vivían en el llano, dejando la parte alta, lo que es el Tolmo de Minateda, reservada a los edificios principales: los edificios públicos.

Los habitantes del Tolmo de Minateda eran dinámicos, insertos en el proceso cultural del sudeste, Murcia y Alicante, y formaban parte de una sociedad capaz de transformar el territorio según las necesidades que tenían, que no eran otras que obtener productos para la alimentación y generar circuitos comerciales.

Importante y variado sentido religioso

Su posición estratégica, controlando la vía de comunicación que enlaza Cartago Nova y Complutum (Alcalá de Henares) ha convertido este sitio en la clave del sur de Albacete para entender el proceso de romanización de las sociedades indígenas, su posterior transformación y en uno de los lugares en los que se recibe la naciente civilización islámica en el sur de Castilla-La Mancha. La zona más llana coincide con la zona urbana, cuyo acceso se encuentra en la zona oeste, denominada “El Reguerón”. Aquí encontramos las murallas defensivas y las puertas de la ciudad.

La ocupación más antigua del Tolmo es de la Edad del Bronce, de la que se ha encontrado un enterramiento con el difunto en posición fetal, que nos da idea del importante sentido religioso que tenía el peñasco.

Durante la época ibérica se construyeron monumentos funerarios en forma de túmulos escalonados y un pedazo de muralla de mampostería irregular. Se cree que a esta época pertenece el primer trazado de “El Reguerón”.

Según la época a la que pertenecen los enterramientos encontrados, se ha podido saber que en la Edad del Bronce se inhumaba en posición fetal, en la época ibérica estaba presente la incineración, en la visigoda se enterraba boca arriba y en la islámica eran enterrados de lado, con la cabeza mirando hacia la Meca.

En el periodo ibérico se establecieron importantes relaciones con la zona de Levante, que se mantuvieron durante la ocupación romana, época en que se reforzó la muralla ibérica recubriendo la cara externa de sillares. La mayor parte del trazado urbano y defensivo se desarrolló en época tardorromana, aprovechando el espacio de la zona de “El Reguerón” y reutilizando materiales de épocas anteriores. La aportación del Tolmo, desde el punto de vista científico, es muy importante por ser uno de los mejores yacimientos de época visigoda e islámica, a lo que hay que añadir el rigor científico con el que se están desarrollando los trabajos.

Un posible centro fabril de aceite y vino

Gracias a los avances de la ciencia es posible datar las piezas con una gran precisión, para lo que existen varios métodos que se pueden dividir en dos grandes bloques: la cronología relativa, que consiste en comparar la pieza encontrada con otra que esté bien datada o mediante monedas que nos permiten fechar la capa en la que se ha encontrado esa moneda; y la cronología absoluta, conocida como carbono 14, que aporta fechas absolutas.

En la actualidad, las excavaciones se centran en la parte superior del Tolmo de Minateda, donde se conservan los habitáculos y construcciones de mayor relevancia. Todas las piezas encontradas en el Tolmo están depositadas y son restauradas en el Museo Arqueológico de Albacete.

Durante las últimas campañas de excavación se ha descubierto un complejo basilical de los más importantes de la Península Ibérica. Es de tres naves separadas por columnas, con ábside en la cabecera y un baptisterio a los pies que experimentó varias reformas. Se conservan también la zona del altar y parte de los canceles, así como basas y fustes de columnas y arquerías desplomadas.

Por todo el lugar se descubren silos y cisternas de almacenamiento de líquidos y evidencias de conjuntos artesanales, especializados en la elaboración del aceite o el vino. El hallazgo de construcciones para la conducción del vino y unas superficies acanaladas, tal vez compresores de uva que vertían sobre aljibes abovedados, hacen pensar que posiblemente se tratara de un centro fabril.

Alrededor del Tolmo de Minateda se están restaurando una serie de casas utilizadas por los labradores y esparteros de los alrededores de Minateda. Estas casas están construidas utilizando huecos de la roca y el motivo de su restauración es enseñar cómo era el modelo de vida de nuestros antepasados más recientes, puesto que se superponen las casas-cueva de los siglos XIX y XX a las de época ibérica.

El Museo Comarcal de Hellín reúne algunas de las valiosas piezas encontradas en el Tolmo

En el Museo Comarcal de Hellín existe una pequeña muestra de las piezas más significativas encontradas hasta el año 1995 en el Tolmo de Minateda.

En la planta baja se puede admirar una lápida funeraria fechada en el siglo II después de Cristo y en la escalera se puede contemplar una máscara antropomorfa.

En la planta primera, dedicada por entero a la arqueología comarcal y en la que se ofrece una visión de la cultura material del hombre desde el Paleolítico hasta época musulmana, se encuentra la galería del Tolmo de Minateda. En esta misma planta se exhiben, en algunas vitrinas, cerámicas procedentes del Tolmo de Minateda.

La galería del Tolmo de Minateda muestra diversos materiales: un león tallado en piedra de época ibérica avanzada, un oinocoe pintado en color rojo con motivos vegetales y otras piezas destacables. Así mismo se puede admirar el sarcófago de Hellín, cuya procedencia dudosa siempre se ha establecido en el Tolmo, aunque es posible que apareciera en Vilches.

En la pared de una de las salas se exponen una máscara tallada en piedra y una inscripción monumental, en la que figuran los nombres de los dos primeros alcaldes del municipio romano que posiblemente se llamara Ilunum. En otra vitrina se muestran una serie de piezas de barniz negro campaniense o imitaciones de estas producciones, como por ejemplo una gran fuente procedente del Tolmo, y en otra vitrina, dedicada al mundo tardorromano y visigodo (siglos V al VIII de nuestra Era), destacan los broches de cinturón de la Loma Eugenia y del Tolmo de Minateda y cerámicas que corresponden a un ajuar doméstico y funerario, procedentes de Las Eras en Ontur y del Tolmo de Minateda.