Valeriano Belmonte se confiesa un ‘ave nocturna’: es de esas personas que aprovechan la noche y su silencio para dar la bienvenida a la inspiración y ponerse a crear. Como todo buen artista, siempre le acompaña un papel y un lápiz con los que apuntar cualquier idea que pueda sorprenderle en el momento más inesperado. Ésa es la vida que asegura que disfruta y le hace feliz.

“Desperdiciar el tiempo me parece tan triste… con las cosas que hay que hacer, ¿cómo podrá la gente aburrirse?” dice, volviendo a ‘encandilarme’. Asegura que lo que él hace “más que una afición, es vocación” y recuerda, con gracia, cómo cuando trabajaba en Correos y Telégrafos, pocos minutos antes de comenzar su turno estaba aún en un periódico ultimando su texto con su dibujo a tinta china todavía sin secar.

Valeriano es puro entusiasmo y jamás ha dicho que no a nadie que haya pedido su colaboración, que ha dado ( a través de sus increíbles dibujos y sus rimas) en todos y cada uno de los medios de comunicación que ha visto esta ciudad, una etapa que comenzó cuando se acercó a ‘La Voz de Albacete’ para ver si podía ayudar.

Tiene muchos personajes (muchísimos) entre su lista de ‘admirados’ y a todos ellos ha rendido alguna vez su particular homenaje; nos cuenta que el mayor desencanto se lo llevó con Manolo Escobar (a quien excusa diciendo que el día que lo conoció, el cantante estaba algo malhumorado por una serie de circunstancias). Seguramente Manolo Escobar nunca supo que la noche previa a ese encuentro, Valeriano Belmonte no durmió porque se quedó en vela para poder hacer antes de irse a trabajar el dibujo que horas después regalaría al artista…

Al contrario, puede decir con orgullo que paseó del brazo de Concha Márquez Piquer o de doña . Su ‘musa’ extranjera siempre ha sido con quien dice compartir estilo y cierta actitud solitaria. En la copla, Juana Reina es quien más ha atraído a Valeriano, que asegura (a pesar de lo muchísimo que ya ha hecho) que le queda todo por hacer: “Tengo un montón de proyectos, no paro un momento”, sonríe.

“La pérdida de mi hermana ha sido el golpe más duro que me he llevado, porque ella para mí era todo”

Confiesa que se ha sentido solo cuando perdió a sus seres queridos, y en la conversación sale su adorada hermana: “La pérdida de mi hermana ha sido el golpe más duro que me he llevado porque ella para mí era todo, estaba siempre, compartíamos todo, ejercía de , de amiga, de consejera… de todo”, recuerda rodeado de cariñosas anécdotas entre ambos. “Ella va a estar siempre conmigo, la llevo en el corazón”.

“La política es muy hermosa pero muy difícil, y creo que le falta algo de humor”

Busco de nuevo su sonrisa y no se me ocurre otra cosa que hablar de ‘la que nos está cayendo’ en política. ¿Qué tal un viaje al Congreso, y unos ‘ripios’ de Valeriano a nuestros políticos al lado de los míticos leones…? “Sí -ríe-, podríamos decir ‘¡Funalito, no seas tan lerdo, y porfa, llega a un acuerdo…!’. Bromas aparte, admite que “la política es muy hermosa pero muy difícil” y señala que le falta algo de humor. “Yo creo que si los cuatro grandes Partidos se pusieran de acuerdo y trabajaran unidos para que si a alguno se le escapa una cosita la aporte el otro… podrían hacer muchísimo; pero quieren el poder, y eso no puede ser” apunta, sin reparar en la complejidad y la simpleza que, a la vez, encierra lo que acaba de decir.

Su sueño, el ‘Museo del Tebeo’ “en un rinconcito del antiguo

En 2017 se celebra el primer centenario del nacimiento de los tebeos, otra de las grandes pasiones de Valeriano Belmonte. Ya son casi quince los años que lleva pidiendo crear en esta ciudad el que denominaría ‘Museo del Tebeo’, algo para lo que solicita una y otra vez (mediante los escritos pertinentes) que el Ayuntamiento ceda “una pequeña habitación en algún lugar céntrico” desde el que él pueda ofrecer a todo el que lo desee su sabiduría casi infinita en torno a los tebeos (y los entre 6.000 y 7.000 ejemplares que dice tener para aportar a la causa, muchos de ellos valiosísimos).

La iniciativa era pionera en España cuando surgió de su brillante cabeza, aunque el paso del tiempo ha hecho que alguna ciudad ya se haya adelantado poniendo en marcha proyectos similares (aunque, apunta, de naturaleza privada). Sería sin duda una buena oportunidad más para Albacete y un nuevo espacio amable en la ciudad, de esos que cada vez escasean más mientras se hacen más necesarios.

Su sueño sería llegar a lograr un pequeño rincón del edificio que un día fue sede del Banco de España (y que, en teoría, en un futuro que no sabemos si está a años luz, será un Museo dedicado al Circo), en pleno corazón de Albacete. Ojalá su afán llegue a verse realizado, y que el año próximo (coincidiendo con ese centenario) se ponga al menos la primera piedra de ese proyecto (que se prestaría incluso a limpiar, aunque yo le haya intentado quitar esa idea, no vaya a ser que le cojan la palabra…).

Sus próximos homenajeados: y

A finales de noviembre tiene pensado hacer un homenaje al gran José Isbert (con motivo del 50º aniversario de su muerte, el 28 de ese mes) y después otro a Walt Disney: “Voy a contar anécdotas muy simpáticas, de uno y de otro”, dice mientras recuerda cómo le llevaba telegramas a María y a Matilde Isbert (que, nos cuenta, “era profesora de francés”) y cómo en sus escritos en las diversas publicaciones en las que ha colaborado, siempre ha ido dando pinceladas sobre tan emblemática familia con motivo de cualquier fecha especial.

Tan especial como él mismo, un hombre único que asegura tener todavía “la ilusión de un niño de once o doce años, de ver ‘el repe’ o ‘no repe’ en los cromos, el ‘lo tengo’ o ‘no lo tengo’…”. Ya lo escribía al comienzo: Ojalá hubiera más ‘Valerianos Belmonte’ en la vida.

Si lo desean, les invitamos a visionar al completo esta simpática conversación junto a Valeriano Belmonte a través del vídeo que acompaña a este resumen escrito de la misma.