La de este 17 de marzo es una fecha importantísima para nuestro querido ‘artista todoterreno’, : “¡Es legendaria, mítica!, el siglo del nacimiento de los tebeos en España: 17 de marzo de 1917 (con lo que me gusta a mí el ‘7’…)”, nos dice nada más encontrarnos, entusiasmado. Por cierto, esa cita (en la Biblioteca Pública San José de Calasanz) da comienzo también a las 7 de la tarde…

Valeriano lleva “un montón de tiempo” acariciando la idea que ha ido forjando de cara a lo que quería hacer para tal efeméride, (y con la mejor de las causas como trasfondo): “He preparado decenas de ejemplares míos de dibujos que van a ponerse a la venta para beneficio de Cruz Roja Albacete; también habrá tebeos de mi colección en vitrinas; y voy a dar una especie de charla o conferencia hablando del proceso de nuestro noveno arte español (y creo que los aficionados van a disfrutar porque van a recordar cantidad de títulos…)”, nos adelanta.

Un recorrido por la historia de un siglo de Tebeos

Quién mejor que él para hacer ese recorrido por la historia del tebeo, desde los años ’20 del siglo pasado hasta ‘el esplendor’ que se vivió en torno a los ’40 y ’50, cuando recuerda que fueron surgiendo una gran cantidad de editoras de tebeos y de iniciativas en torno a ellos hasta llegar a situarlos como un ‘noveno arte’ que inspiró e incluso educó a muchos (como él) en la lectura: “Dentro de los cuadernos de aventuras hay perlas totales; dibujantes impresionantes (tanto caballeros como chicas); el tebeo es fuente de inspiración y mucha gente aprendió a leer con los tebeos (como me pasó a mí)” recuerda, entre anécdotas sobre ‘los palabros’ que él mismo se inventaba al intenta leer aquellos tebeos cuando era muy muy pequeño.

Para alguien que ha crecido amando el tebeo en sí mismo, es complicado escoger uno sólo. Pero Valeriano tiene en el género sus particulares ‘joyas’: “Como cuaderno de aventuras, El Guerrero del Antifaz (porque tiene una historia maravillosa); también hay otros como , El Capitán Trueno…; y luego, de humor… Pulgarcito es el que más me entusiasma; pero también Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape, Carpanta, y Gordito y Relleno; Las Hermanas Gilda… y, de hadas (porque me gusta todo tipo de tebeos), Azucena…”.

Recuerda que la primera serie que empezó a coleccionar fue ‘El As de Espadas’ (aunque ya mucho antes había empezado a comprar ejemplares sueltos de varias series): “La primera que hice fue ésa, en el ’54; a partir de 1956, cuando iba al colegio y ganaba un dinerito rellenando carnets a mano (me daban 50 céntimos con cada uno), pues ya tenía para seguir comprando muchos ejemplares…”, sonríe.

Cuenta que conserva una parte importante de todo aquello, pero que también le quitaron mucho material cuando su familia tuvo que dejar la casa de su niñez e irse a un hogar más pequeño dejando en la primera muchos de aquellos ejemplares que, poco a poco, le fueron desapareciendo de allí cuando aquel viejo caserón del barrio Parque Sur (en la calle Tetuán) comenzó a sufrir asaltos al quedarse vacío.

Una vida de amor al tebeo

Valeriano Belmonte ha hecho sus ‘pinitos’ como creador haciendo nacer en el ámbito local a varios personajes sobre el papel, pero una de sus ilusiones hubiera sido realizar su propia serie de tebeos.

“Yo quería haber creado, pero claro, empecé a trabajar (a los 14 años ya estaba en Telégrafos) y no se pudo… A mí me dijo el pintor y escultor que me fuera a a hacer Bellas Artes, pero yo no podía: mi estaba ya un poquito delicada, y yo no podía dejar a mí familia, no pude hacer eso; pero yo he sido muy feliz… no ha sido ‘espinita’… he creado cositas a nivel local y alguna pequeñita he enviado fuera, pero yo estoy muy contento de haberme quedado con mi familia y haber estado con ellos al pie del cañón, y muy contento en Telégrafos haciendo mis servicios (que hasta en las mismas paredes yo hacía mis dibujitos a lápiz…)” nos cuenta, casi entre carcajadas.

Cuántas historias no habrá habido (y habrá) en el ‘cráneo privilegiado’ de este hombre especial y único. Un Valeriano Belmonte que ha vivido con desazón cómo aquel esplendor de sus amados tebeos dejó de ser tal… a fuerza de cambios: “Me ha dado muchísima pena el cambio, pero es que el cambio era evidente… En aquel tiempo todo el mundo leía tebeos, pero tomó fuerza la televisión y acabó imperando y quitándole muchísima fuerza al tebeo; luego llegaron los vídeos, las videoconsolas… muchas cositas que han ido supliendo. Al ‘nuevo cómic’ yo lo admiro, pero a mí el que me gusta es éste, el nuestro, el del esplendor”.

A años luz de lo venerado que el cómic está en América (donde es algo sumamente protegido y valorado, alrededor de míticas figuras como Superman, Flash Gordon, El Capitán América…) nuestros tebeos fueron perdiendo presencia aquí, y nuestro autores tuvieron que seguir ganándose la vida enviando fuera de nuestro país aquellas obras suyas (100% artesanales, muy alejadas de lo que hoy aportan las nuevas tecnologías en el dibujo).

De todo ello hablará Valeriano este 17 de marzo, en la Biblioteca Pública San José de Calasanz, a partir de las 7 de la tarde en su conferencia dedicada al siglo del tebeo español, abriendo también esa exposición que pueden visitar hasta el 10 de abril (donde comprando alguno de sus hermosos dibujos ayudan, además, a Cruz Roja): “Mi Albacete querido, que estéis todos rindiéndole un homenaje a lo que ha sido el tebeo en España, que es una fecha histórica y única; y los más pequeños que tampoco falten para conocer lo nuestro, el tebeo, que yo es lo que defiendo”, nos pide.

Sigue firme, más que nunca, su ‘lucha’ por conseguir un Museo del Tebeo en Albacete

Y lo defiende y lo ama tanto, que quiere y sigue luchando por otro de sus sueños: crear el Museo del Tebeo en Albacete: una idea que ya conocen los dirigentes de la ciudad, y por la que todos juntos debemos seguir apoyando la causa justa de este hombre incansable.

“Cuando se aprobó hace unos meses en el Pleno lo de que el fuera Biblioteca municipal, yo di mi idea de poner ahí el Museo del Tebeo, y así quedó anotado y reflejado; yo he pedido un pequeño huequecito para que nazca, esa primera piedra que estoy esperando….”, asegura.

“Me dicen que sí, que está en mente y que ya me avisarán, pero el tiempo va pasando y no me avisa nadie, y tengo que estar ‘interrumpiendo, molestando y reclamando’, porque tengo una ilusión infinita, y creo que se conseguirá, aunque sé que es muy difícil; pero, cuanto más difícil esté, más voy a luchar y con más interés; ya os he dicho muchas veces que a mí lo cómodo no me gusta, me gusta salir cuando hay tempestad aunque me arrastre el viento… yo voy a estar ahí trabajando sin parar para ver si surgiera, y no sobre todo para que el tebeo no se pierda”.