Samuel Flores Romano nació el 13 de agosto de 1944 en el seno de una familia dedicada a la agricultura y la ganadería de reses bravas desde que se establecieron en Peñascosa (Albacete) a finales del siglo XVIII. Toda su vida ha estado vinculado a la agricultura y, sobre todo, a la ganadería; ya a los cinco años se paseaba entre los toros de “El Palomar”, una finca de 3.000 hectáreas situada en Povedilla, provincia de Albacete, donde Samuel Flores tiene su ganadería.
Casado y padre de tres hijos, que le han colmado de satisfacciones dándole varios nietos y ayudándole en sus proyectos empresariales, se declara hombre de familia y su máxima aspiración consiste en ver feliz a su familia y a todos sus paisanos a los que ha dedicado su vida, así como a su verdadera vocación: el medio ambiente, la agricultura, la caza, los toros y la ganadería.
Enamorado del campo y dedicado totalmente al mismo, afirma no haber pensado nunca en tirar la toalla, ni en los momentos más difíciles por los que ha pasado la ganadería, resumiendo las cualidades necesarias para ser ganadero en tres: afición, pasión y sacrificio.
Samuel Flores, que debuta este año con una corrida de toros Feria manchega, puede presumir de que su ganadería es la representación más viva del “toro ibarreño”, un toro que se caracteriza, además de por sus hechuras que producen un gran respeto y un enorme trapío, por su nobleza y capacidad de ir de menos a más durante la lidia. El ganadero albaceteño Samuel Flores, tras superar algunos problemas sanitarios con el ganado, vuelve a estar en las plazas más prestigiosas, como será la corrida que lidiará el próximo 16 de septiembre en la Feria de Albacete. Ya en el mes de octubre serán otorgados los II Premios Taurinos Samueles, institucionalizados por el Grupo de Comunicación la Cerca el pasado año en honor a este gran ganadero y mejor persona Samuel Flores.
Samuel Flores pertenece a la octava generación de una familia de ganaderos manchegos que empezó su labor hace más de 200 años con un lote de ganado de casta Jijona, una de las cuatro castas fundacionales que dieron luz a toda la ganadería brava española: Jijón, Cabrera, Vistahermosa y Vázquez.
Las raíces más firmes de la casta Jijona están en Villarrubia de los Ojos del Guadiana (Ciudad Real). Aunque los toros jijones se lidiaban en la Corte y en todos los pueblos de España antes del siglo XVIII, fue don Miguel Jijón el que en 1786 dio verdadera jerarquía a los toros de la casta Jijona que competían entonces en amplia ventaja con las castas andaluzas.
Los toros jijones eran característicos por su pinta colorada encendida, ojos de perdiz y exageradas cornamentas, hasta el punto de llegar a tener problemas para ser encajonados por no poder entrar en las jaulas.
Esta casta se prodigó muchísimo y empezó a cruzarse, especialmente con ganado vazqueño, dando muy buenos resultados para el toro de aquel entonces.
Aunque la pureza de la casta Jijona ha ido desapareciendo, se conservan vetas en ganaderías actuales como es el caso de la que se anuncia con el nombre de la madre del ganadero manchego Samuel Flores, Manuela López Flores, con el hierro de la “F”.
A partir de 1967 la ganadería empezó a decaer, a consecuencia del vacío que en su control produjo la ancianidad del tío de Samuel Flores, lo que obligó al actual ganadero a abandonar sus estudios de Económicas para dedicarse a la empresa agropecuaria de su familia. Unos comienzos duros que superó por la gran ilusión que tenía, ya que la ganadería atravesaba un mal momento y para no manchar el nombre del hierro mandó sacrificar la totalidad de la camada.
Posteriormente, continuó haciendo una drástica selección en las vacas de vientre, desechando primero aquellas que tuvieran peores notas de tienta, después prosiguió eliminando las de configuración más atípica, es decir, aquellas que no tenían las características morfológicas que definen la raza Ibarreña.
Se trataba de buscar casta y bravura alta de tono que levantase el punto de la ganadería y, en definitiva, ha consistido en una ardua, dura y larga labor volver a encontrar la simiente en las reatas o canteras que tradicionalmente han ligado en esta ganadería hasta que en la actualidad “Los Samueles”, como son conocidos los toros de su ganadería, han obtenido la denominación de encaste propio con el nombre de “Samuel Flores”, otorgado por el Ministerio de Agricultura.
Actualmente y después de cinco años de lucha contra el problema sanitario que ha padecido la ganadería, como consecuencia del contacto con las especies silvestres salvajes, grandes portadoras de la tuberculosis, el ganadero Samuel Flores ha conseguido sanearla y ha obtenido la “carta verde”, aunque para ello haya tenido que sacrificar muchas vacas.
Esto ha sido posible gracias a que, a través de la Facultad de Veterinaria de Madrid y bajo el hospicio del catedrático de infecciosas Lucas Domínguez, consiguió que la Dirección General de Ganadería del Ministerio de Agricultura de Madrid concediese una subvención para que la ganadería fuera estudiada como investigación piloto para detectar la tuberculosis e incluso separar, mediante reactivos analizados en sangre, las dos enfermedades paralelas, gemelas o primas hermanas, la tuberculosis de la paratuberculosis. Todo ello, en estrecha colaboración con la delegación de Sanidad de Albacete, a través de la O.C.A de Alcaraz y el laboratorio pecuario de Albacete.
En la ganadería comprada en 1926 por Samuel Flores, tío abuelo del actual ganadero, había un semental de nombre “Treinta y cuatro”, al que al año siguiente de haberlo comprado se le sacó un semental de nombre “Naviero” que ligó excepcionalmente, dando el antiguo tipo Ibarreño y marcó un definido carácter morfológico a esta ganadería, como era el tener partida o hendida la parte superior de la penca del rabo.
Este toro fue el pilar fundamental que hizo posible que la ganadería llegara a un gran esplendor a partir de los años 50 y hasta finales de los 60.
En los últimos años, Samuel Flores ha encontrado un semental, de nombre “Azucena” (número 36, guarismo 98), al cual ha sacado varios hijos extraordinarios en el tentadero para probar como sementales y del que ya tiene camadas preparadas para la lidia.
Después de haber conseguido sanear la ganadería y haber tenido la suerte de encontrar esta cantera de sementales, Samuel Flores tiene la ilusión puesta en el futuro. Un hombre que vive por y para el campo y la ganadería, que protege y mima como nadie, con un cuidado especial por el medio ambiente donde realiza y desarrolla toda su vida.
La actual ganadería de Samuel Flores es la representación más viva del toro ibarreño, fijado por don Eduardo Ibarra en 1882 al comprar parte de la ganadería a don Joaquín Murube, de tronco Vistahermosa, y hacer una magnífica selección.
En 1903, don Eduardo Ibarra vendió la mitad a don Fernando Parladé, quien mantuvo poco tiempo la ganadería -con sólo dos camadas a su nombre-, ya que pronto se desprendió de la mayor parte que fue adquirida por Gamero Cívico, quien la sorteó posteriormente en cuatro lotes, uno de los cuales fue comprado en 1926 por la familia del actual ganadero a nombre de Samuel Hermanos en Palma del Río (Sevilla).
Esta familia de ganaderos ha conservado la pureza Ibarreña y su nombre, ya que según Samuel Flores es fundamental no cruzar con ninguna otra sangre para conservar su trapío tan característico: gran esqueleto, mucha cara, pitones blancos y recios por la cepa, con gran badana, ancho de sienes y frente rizada y, por tanto, muy aleonada; pero, al mismo tiempo, es bajo de estatura, de manos cortas, largo de cuello, lo cual resulta agradable para el torero. Si a esto se unen las peculiaridades de su carácter, nobleza y capacidad para irse creciendo durante la lidia, es un toro que impone un gran respeto tanto al público como a los toreros que se tienen que poner delante.
A través de los tiempos, son muchos los toreros que han mostrado su preferencia por lidiar los toros de Samuel Flores, especialmente aquellos diestros que han destacado por su pundonor, amor propio y valentía, como es el caso de Luis Miguel Dominguín que tomó la alternativa en 1944 en La Coruña con un toro de nombre “Cuenco” y que desde entonces no dejó de torear camadas de esta ganadería.
También tomó la alternativa con toros de esta ganadería “El Cordobés”, en 1963, quien cortó dos orejas y el rabo al toro “Berlinés”, lidiado en sexto lugar; en 1966, Santiago Martín “El Viti” se consagraba en la Maestranza de Sevilla con el toro de nombre “Peinafeas” y así un largo etcétera.
La ganadería tuvo un momento muy dulce donde todos los toreros se apuntaban a lidiar sus corridas, entre ellos estaban Antonio Ordóñez, Antoñete, Diego Puerta, Paco Camino y como no, Dámaso González, quien tantas tardes memorables ha cosechado con “Los Samueles”.
Desde que en 1992 Enrique Ponce salió por la puerta grande en la corrida de la Beneficencia, este diestro ha recogido la antorcha de los grandes toreros que han preferido esta ganadería, para lo que se necesita valentía y tener la técnica adecuada para ir metiéndolos en la muleta poco a poco, desengañarlos y, como se dice en el mundo taurino, sobarlos.
El hierro de Samuel Flores es el que ha lidiado en más ocasiones la corrida de la Beneficencia de Madrid, sin duda alguna, la corrida de mayor categoría y prestigio que se celebra en el mundo taurino, incluyendo las plazas españolas, americanas y francesas, además de tener el prestigio de ser presidida por Su Majestad el Rey en el Palco Real como colofón de la Feria de San Isidro, la primera feria del mundo.
Este año 2007, Samuel Flores ha lidiado en Las Fallas (Valencia) en el mes de marzo y lidiará en la Feria de Albacete, lo que le llena de satisfacción, puesto que Samuel Flores manifiesta no recordar la presencia de su ganadería en la Feria de Albacete, ni siquiera cuando, siendo todavía muy niño, acompañaba de la mano a su tío abuelo, a quien venir a Albacete le imponía un enorme respeto.
Aunque Samuel Flores ha lidiado varias veces en la corrida tradicional de ASPRONA y ha traído alguna que otra novillada, es la primera vez que va a lidiar una corrida de toros durante la Feria de Albacete, con lo que su debut da un aliciente más a esta importante celebración taurina.
Samuel Flores tiene la absoluta seguridad de que se encuentra en condiciones de poder lidiar una corrida en nuestra Feria, mostrando una gran ilusión ante el evento y recordando los éxitos obtenidos en las corridas de Asprona, así como una novillada que lidió un año en la Feria, en la que torearon Jesulín y Manuel Caballero, quien obtuvo un triunfo apoteósico.
A la ilusión del ganadero albaceteño Samuel Flores por la corrida que lidiará el domingo, día 16 de septiembre, en la Feria de Albacete, hay que sumar la gran expectación existente entre los aficionados ante un cartel en el que figuran tres toreros de excepción: Enrique Ponce, David Fandila “El Fandi” y Antón Cortés.
Samuel Flores ya tiene comprometida la camada para el próximo año, en el que lidiará seguro en cinco plazas e incluso es posible que lidie una sexta corrida, todavía por determinar.
De momento tiene puesta mucha ilusión en la corrida que lidiará en San Isidro en la Plaza de Madrid, en donde siempre ha estado ininterrumpidamente presente desde hace más de 30 años, pero las difíciles circunstancias que ha atravesado estos años pasados su ganadería le han obligado a estar ausente en San Isidro en dos ocasiones, lo que el Ganadero lamenta profundamente por la gran importancia que tiene la Plaza de Toros de las Ventas dentro del mundo taurino.
Además, volverá a las Fallas de Valencia, donde ya ha estado este año, y podrá ir a Francia, una vez superado el problema de la lengua azul, a sus plazas clásicas, Nimes y Dax.
La quinta corrida de 2008 Samuel Flores la tiene reservada a la Feria de Albacete, donde tiene previsto repetir, puesto que tiene una enorme ilusión depositada en la corrida que lidia este año en Albacete.
Este año 2007, tras la celebración de la Feria de Albacete, tendrá lugar el fallo del jurado de los Premios Taurinos Samueles en su II Edición, unos premios que en tan sólo dos años ya están consolidados como referente de calidad dentro del panorama taurino castellano-manchego y nacional.
A la espera del desarrollo de la Feria Taurina albaceteña, de momento los miembros del jurado, compuesto por importantes profesionales del mundo taurino, periodistas y aficionados, se han reunido ya en dos ocasiones: el pasado 18 de junio en la Finca “El Palomar”, propiedad de Samuel Flores, y el 27 de junio en el emblemático restaurante albaceteño “El Callejón”.
Ahora sólo queda que se celebre nuestra Feria taurina para que el jurado pueda emitir su fallo, con la posterior gala de entrega de premios que tendrá lugar en el mes de octubre en un acto que, sin duda alguna, creará gran expectación entre profesionales y aficionados.
En 2006, el Grupo de Comunicación La Cerca institucionalizó los Premios Taurinos Samueles, en honor al ganadero albaceteño Samuel Flores, aportando así un granito de arena a la defensa de la Fiesta Nacional y premiando el oficio, la entrega, el valor y el arte de aquellos profesionales que se dedican a la misma, al tiempo que ensalza la Feria Taurina de Albacete, su Plaza de Toros y, particular y esencialmente, la ciudad de Albacete.
Estos premios se han denominado “Samueles”, nombre por el que son conocidos en todo el mundo los toros de la ganadería de Samuel Flores, en reconocimiento al toro de pura raza ibarreña del ganadero albaceteño. El jurado, cuyo Presidente de Honor es Samuel Flores, está compuesto por las personas más representativas del panorama taurino albaceteño.
A través de estos Premios se reconocen las mejores “faenas” de la Feria de Albacete distribuidas en cuatro categorías. En su I Edición los galardonados fueron Sebastián Castella, a la Faena más completa; Gastasuelas de la ganadería Marqués de Domecq, al Toro más bravo; Ramón García Barberillo, a la Mejor suerte de varas; y Curro Molina, a la Mejor faena realizada por un subalterno.
La gala de entrega de los I Premios Taurinos Samueles, en la que se dieron cita representantes políticos, del poder judicial y de la Universidad, figuras del mundo taurino y aficionados en general, se celebró el 22 de octubre de 2006 en el Hotel Universidad de Albacete y fue todo un éxito que no hace sino poner en valor lo que Samuel Flores supone para Albacete.
Grupo de Comunicación La Cerca