ASAJA Castilla-La Mancha ha pedido a las instituciones nacionales y europeas que eviten que los productores paguen las consecuencias de acuerdos políticos y comerciales ajenos al campo, como ya ha quedado demostrado en otras ocasiones, y que multipliquen sus gestiones hasta el último momento para que la medida no entre en vigor el próximo viernes, tal y como tiene previsto hacer Estados Unidos.

La organización agraria ha trasladado la preocupación del sector productor ante la autorización formal concedida este mismo lunes por la (OMC) al presidente del país americano, , de establecer aranceles del 25 por ciento para una larga lista de productos agroalimentarios, algunos de ellos muy importantes para la economía regional como el aceite de oliva, el queso o el vino. Por poner cifras a algunos de los productos afectados, Castilla-La Mancha exportó en 2018 a Estados Unidos vino por valor de 11,8 millones de euros, de los que podrían verse agravados por estos aranceles casi la mitad, unos 5,8 millones de euros, y queso por un valor de cerca de 50 millones de euros.

Así pues, si la medida entra en vigor, ASAJA CLM exige una respuesta rápida y contundente de y de España para que los agricultores y ganaderos no se vean afectados por el nuevo escenario, tales como medidas de protección de los productos de origen nacional, un impulso para la apertura de nuevos mercados o compensaciones directas a los productores por los perjuicios ocasionados.

En este sentido, la organización agraria explica que es necesario tener capacidad de respuesta inmediata para hacer frente a los cambiantes acuerdos políticos y tratados comerciales internacionales, de manera que, si Estados Unidos pretende castigar al sector agroalimentario europeo por las ayudas a la industria aeronáutica, como es el caso, o la posible salida del Reino Unido de la Unión Europea, por poner otro ejemplo, el sector primario cuente con garantías de seguridad.

Finalmente, ASAJA CLM ha advertido que seguirá levantando la voz de los agricultores y ganaderos y tomará las medidas necesarias para que sean escuchados. No obstante, ha insistido, el nuevo orden en materia de comercio internacional exige replantearse el modelo de cadena agroalimentaria, de tal manera que, el productor, deje de ser el eslabón más débil.