-A la sequía, que ha dejado la cosecha bajo mínimos, hay que añadir las cuatro grandes tormentas que han caído en sólo un mes y medio con daños importantes a lo largo y ancho de la provincia de Cuenca

Una tremenda tromba de agua y granizo que cogió la franja que va desde Carrascosa del Campo, Loranca Huete, Moncalvillo de Huete, Villalba del hasta Castejón, Tinajas o Portalrubio de Guadamejud ha dejado importantes daños en la agricultura. A la sequía del invierno y la primavera que está dejando unas cosechas muy pobres, ahora se suma el pedrisco y el agua que, en algunas zonas, ha acabado con lo poco que quedaba.

En la localidad de Portalrubio de Guadamejud todavía no habían segado porque sólo hace unos días que los peritos de Agroseguro habían ido a valorar los daños de la sequía, pero la tromba de agua y granizo que dejó ayer 40 litros en sólo 10 minutos, ha acabado con el poco cereal que había. “Ahora tendrán que volver a venir para peritar los daños del pedrisco”, señala Antonio, uno de nuestros agricultores.

Han acabado arrasados cultivos de yeros, guisantes y los huertos de esta localidad. El viento arrancó árboles y causó daños en el casco urbano.

Daños importantes en Tinajas donde están afectados muchos cultivos. Aquí el viento llegó a arrancar las puertas de una nave y derribó una treintena de postes de la línea telefónica en la carretera que une Tinajas con Villalba del Rey.

La fuerza del agua y el granizo han causado daños importantes en el cultivo del girasol que está en pleno proceso de nascencia.

En Loranca del Campo hay zonas de cereal con el 100 por cien afectado e importantes daños en el girasol, aunque en este último cultivo habrá que ver cómo evoluciona. Los huertos en esa localidad han quedado arrasados. En Carrascosa del en cereal y girasol.

En Moncalvillo de Huete la tormenta tuvo consecuencias en los cultivos que no sólo se vieron afectados por el pedrisco sino también por la tromba de agua que provocó ramblas que anegaron parcelas enteras.

La circulación se vio muy afectada en la tarde de ayer con cortes puntuales de carreteras por la presencia de agua, árboles caídos y fuerte viento.

Durante toda la mañana de hoy lunes los agricultores están recorriendo sus parcelas para comprobar los daños producidos.

Es la cuarta tormenta que ha afectado al campo conquense en sólo mes y medio. Pone la puntilla a un año que comenzó con sequía, heladas y ahora finalmente granizo.

Si a estos añadimos otras dificultades como los bajos precios, los daños de la caza mayor y los conejos que se comen los cultivos el balance para la campaña agrícola no puede ser más negativo.

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