Tal y como subraya el consejero, las Navidades siempre son “un buen momento para hacer balance de lo que se ha hecho” y, en materia de Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente señala que “se ha hecho un esfuerzo entre todos, no sólo desde la Administración, sino desde el conjunto del sector agroalimentario de la región que ha decido apostar por el camino de la calidad, de la profesionalidad, siguiendo la senda que hemos trazado desde el inicio de legislatura”. Y también señala estas fechas como “una oportunidad para poder disfrutar nuestros productos agroalimentarios de calidad y, por ejemplo, recuperar el consumo del cordero manchego, plato ‘estrella’ de las Navidades y de todos esos grandes productos que son nuestra mejor tarjeta de presentación”.

Buenos indicadores que apuntan a la mejor defensa de los productos agroalimentarios de C-LM

Sobre cuál es ‘la salud’ de los grandes productos agroalimentarios que posee Castilla-La Mancha, de sus numerosas Figuras de Calidad Diferenciada, y de la estabilidad de los hombres y mujeres que cada día se ganan el pan a través de ellos, Martínez Arroyo asegura que “tenemos una situación mejor de la que teníamos cuando se inició la legislatura”.

Señala que el conjunto del sector tiene hoy “una ilusión que se manifiesta en las inversiones que se están haciendo: con 120 millones de euros que hemos invertido en ayudar a las empresas a hacer inversiones en innovación tecnológica en el sector agroalimentario, hemos conseguido movilizar más de 600 millones de euros de iniciativa privada en el medio rural; también hemos alcanzado la cifra más alta de jóvenes que se quieren incorporar a la Agricultura (1.218) y nunca antes habíamos tenido más proyectos de inversión de agricultores profesionales en mejora de sus infraestructuras, instalaciones, sistemas de riesgo… 2.200 proyectos de inversión en este sentido; son muy buenos indicadores que señalan que gozamos de mejor salud de que al comienzo de la legislatura siguiendo ese camino de defender mejor los productos agroalimentarios de Castilla-La Mancha y hacerlo siempre desde la premisa de que nos interesa vender en los mercados internacionales (y en nuestro país) las Marcas de Calidad, las Denominaciones de Origen, las Indicaciones Geográficas…” resalta, señalando que “también la exportación pone de manifiesto la mejora del comportamiento de nuestro sector agroalimentario en los últimos años”.

“Las palabras ‘dieta mediterránea’ juntas valen mucho dinero si sabemos explotarlas bien porque los consumidores aprecian en ellas muchos conceptos…”

El consejero participó hace unos días en , junto al presidente de la (y presidente de Freixenet, José Luis Bonet) en un importante desayuno informativo en el que poner en valor una de las más determinantes marcas que, como país, tiene España: la dieta mediterránea. Francisco Martínez Arroyo es presidente de la , desde la que está haciendo un importante esfuerzo por poner nuestros grandes productos en el lugar que se merecen (por calidad y por cualidades). ¿En esto, como sociedad, también deberíamos hacernos un poco más sensibles, valorando lo que tenemos convenientemente?

“Tenemos una oportunidad única; el hecho de que Castilla-La Mancha presida la Fundación Dieta Mediterránea va a servir, primero, para impulsar la Fundación (porque tenemos mucha ilusión y muchas ganas de que la Fundación Dieta Mediterránea sirva de verdad para el sector agroalimentario español, para defender mejor nuestros productos y marcas y para generar más riqueza, en definitiva)”, subraya.

“Las palabras ‘dieta mediterránea’ juntas valen mucho dinero si sabemos explotarlas bien porque los consumidores aprecian en ellas muchos conceptos y nuestras empresas, nuestras Figuras de Calidad, nuestras Denominaciones de Origen, tienen que aprovechar mucho más el valor de esas dos palabras” explica, incidiendo en que se está trabajando para que las empresas puedan visibilizar en sus productos esas palabras, ‘Dieta Mediterránea’, tal y como se ha hecho ya con la D.O. Montes de en el caso de ese aceite de calidad.

Ahonda en que, en este sentido, “el sector de Castilla-La Mancha tiene muchas posibilidades porque prácticamente producimos todos los productos de la pirámide de la dieta mediterránea, somos probablemente la Comunidad Autónoma que más se ajusta a los patrones de la dieta mediterránea (frutos secos, legumbres, vino, aceite de oliva…)”, relata.