Los líderes de las organizaciones Fademur y UPA asisten esta semana en Brasilia a un encuentro de representantes rurales de todo el mundo. Desde hoy y hasta el próximo viernes se celebrarán encuentros y debates que decidirán la estrategia de promoción de defensa de la agricultura familiar a nivel mundial en los próximos años.

“Estamos en el Año Internacional de la Agricultura Familiar y todo trabajo es poco para promocionar este modelo de producción que sólo tiene ventajas”, ha defendido Lorenzo Ramos, secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos. “Nuestro modelo es el más sostenible y el que garantizará una producción de alimentos suficiente y segura, uniendo respeto al medio ambiente, cuidado de los pueblos y producción de alimentos de calidad”.

Según el líder de UPA, tanto el como están desarrollando políticas que perjudican a la agricultura familiar, liberalizando mercados y “dejando a los productores en manos de las multinacionales de la distribución y sus políticas abusivas con los precios de los alimentos”.

Ramos ha defendido que los problemas de falta de acceso a la tierra, ayudas escasas para el relevo generacional, brecha digital entre los pueblos y las ciudades y abandono del medio rural se dan en todo el mundo, “por lo que debemos buscar soluciones comunes”.

“La agricultura familiar no tendrá futuro sin igualdad para las mujeres rurales”

La presidenta de Fademur, Teresa López, ha explicado que en Europa “se echan en falta medidas de apoyo y reconocimiento de la agricultura y la ganadería familiar, así como de la igualdad de las mujeres rurales”. Los problemas de los países desarrollados y en vías de desarrollo son “muy similares y las reivindicaciones comunes en la mayoría de los casos”, ha remarcado.

Para Fademur, la agricultura familiar, y con ella la vida en las zonas rurales, “sólo tendrá futuro si se garantiza la igualdad”. “Sin igualdad, las mujeres abandonarán los pueblos y no habrá futuro para el mundo rural”, ha afirmado. “Por supuesto también es imprescindible la lucha contra la violencia de género y una apuesta decidida por los servicios sociales”.

Teresa López ha señalado que el reconocimiento de la titularidad compartida de las explotaciones “es un reto global que requiere del apoyo de los Gobiernos y no sólo de leyes guardadas en un cajón”. “La titularidad es un elemento que contribuye a visibilizar a las mujeres y a garantizar su autonomía económica. Pero para conseguirla no basta con legislar, hay que ponerla en marcha: informar y dotar de presupuesto”, ha concluido.