Previsiblemente las agendas (sobre todo, de dos de nuestros tres protagonistas) se complicarán lo suficiente como para hacer sencillo celebrar más adelante un encuentro como éste, capaz de reunir al pasado más inmediato, al presente y al futuro de Comisiones Obreras Albacete a través de su Secretaría General.

Francisco de la Rosa (actualmente al frente de la misma) será previsiblemente (desde el próximo mes de abril) el nuevo secretario general de la organización en Castilla-La Mancha; en Albacete, tomará (también previsiblemente) su relevo quien en los últimos años ha estado al frente de una de las federaciones con mayor peso del sindicato (la de Servicios a la Ciudadanía): Carmen Juste (que, además, sería la primera mujer que encabezaría las Comisiones Obreras albaceteñas). Ambos han acudido a la llamada de La Cerca (que no ha querido dejar pasar la oportunidad de ofrecerles esta reflexión acerca del sindicato antes de que esos relevos se produzcan y las ocasiones de hacerlo se reduzcan). Les acompaña uno de los más ‘habituales’ de nuestras tertulias semanales: Juan Antonio Mata, quien ostentase la Secretaría de CC.OO en la provincia en la etapa inmediatamente anterior a la presente (además de la regional en su momento).

Sin olvidar las raíces sindicales que, tanto en el ámbito regional como provincial, comenzaron a fijar las bases de las Comisiones Obreras de ‘hoy’ afloran pronto en la conversación los nombres de aquellos que, no sin dificultades, apostaron por crear unas Comisiones Obreras fuertes y eficaces en las conquistas laborales y sociales que el pueblo necesitaba cuando apenas la organización echaba a andar de manera oficial (y las que, en estos tiempos, parecen urgir nuevamente para la inmensa mayoría de la clase obrera).

Con ese respeto hacia lo logrado por quienes les precedieron y la responsabilidad de seguir avanzando, tanto Francisco de la Rosa como Carmen Juste afrontan sus próximos restos cargados de energías y de convencimientos, y con la sensación (tal y como afirma De la Rosa) de que es preciso “dar la talla y estar a la altura” que sus precursores han marcado en esta organización que considera ha alcanzado “una velocidad de crucero y que está suficientemente madura para seguir trabajando con fuerza por los logros que la gente está necesitando”.

Coinciden nuestros tres invitados en que “desde el principio, los trabajadores han confiado en Comisiones Obreras”, si bien las propias circunstancias que han ido acompañando los tiempos han marcado enclaves distintos para cada uno de ellos. Juan Antonio Mata asentó en Castilla-La Mancha, por ejemplo, el concepto de ‘diálogo social’ que por entonces esta región ni conocía y en la que prácticamente todo en este sentido estaba por hacer.

De la Rosa cogió ‘el testigo’ de la Secretaría General en Albacete en 2004 (cuando ya llevaba doce años trabajando desde el sindicato, codo con codo en muchas ocasiones con Mata). La tasa de paro apenas oscilaba entonces un casi increíble 7% y la economía boyaba por doquier… “ lejos de la realidad -apunta-; pronto se corroboró que estábamos construyendo un gran monstruo con pies de barro”. Y así fue, el monstruo se llamó ‘crisis’; trajo tasas de desempleo que alcanzaron un vergonzoso e insostenibles 34% y las familias, la clase obrera, todavía sufren los azotes de una realidad que ha agrandado la brecha social en nuestro entorno hasta límites insospechados, tal y como apunta Carmen.

Y tanto ella como Francisco de la Rosa coinciden en señalar que “el sindicalismo de clase es el único medio que sigue siendo capaz de defender los derechos de los trabajadores”, una convicción desde la que ambos están comprometidos a seguir trabajando en las que serán sus próximas responsabilidades dentro de Comisiones Obreras.

“Ahora nos enfrentamos a la realidad de los ‘trabajadores pobres –señala Carmen-; la situación es mala y se ha consolidado; tenemos que seguir la línea de recuperar derechos y de apostar por un verdadero impulso económico”. Con ella coinciden tanto Mata como De la Rosa: Castilla-La Mancha (y Albacete concretamente) tienen grandes potencialidades que harían posible el cambio de modelo productivo que se precisa hacer y que impida que los salarios sigan siendo el mecanismo fácil de creerse (que no ser) más competitivos. Ahí señalan que reside la clave que elevaría tal y como es necesario la desvalida demanda interna de la región: hay que alimentar los bolsillos de los trabajadores para que aumente el consumo y la rueda empiece a girar, apuntan. Y apostar por la inversión pública y por la I+D+i en las empresas, por el conocimiento, por las energías renovables, por la facilidad a las grandes empresas que seamos capaces de atraer a nuestro territorio por méritos propios y “porque la democracia llegue de una santa vez al seno de nuestras empresas”, demanda De la Rosa.

Lamentan el daño hecho a esta tierra en los años precedentes, que coinciden en relacionar con un nombre propio: Mª , y señalan que “la primera prioridad ahora mismo es rescatar a las personas” tras esos años duros en los que “se destruyó lo que había porque las prioridades eran otras…”. Todo un reto compartido por el pasado, presente y futuro de la mayor organización social de Castilla-La Mancha.

Si desean profundizar en las reflexiones de este ‘Tertulianos en la Red’, les invitamos a visionarlo al completo a través del vídeo que acompaña a este texto.