Repiten, junto a nosotros, aquellos a los que ya en la primera entrega de nuestros ‘Tertulianos en la Red’ calificamos como ‘historia viva’ del (cada uno desde los lugares en los que comenzó a germinar en ellos ese ‘nexo de unión’ que ahora también los reúne en Albacete). Como contertulios, vuelven a La Cerca, (miembro en su día del Unificado de Cataluña -PSUC-, que era la rama del en Cataluña), junto a Jiménez y Cuesta (integrantes en esos años del PCE en tierras albaceteñas). A su lado, el director general del Grupo Multimedia de Comunicación La Cerca, Serna, dirigiendo esta segunda parte de este doble programa que ha deseado dedicar a la puesta en valor de la importancia que esa parte de nuestra historia ha tenido en el devenir de España como país.

Comienza la tertulia justo en el punto en el que ‘se quedó’ la primera entrega de hace unas jornadas: en el momento de la legalización del Partido Comunista de España aquel 9 de abril del año 1977, y que ‘pilló’ a José Vicente en (tuvo que regresar rápidamente a Albacete), a Pedro en y a en su pueblo, Motilleja, donde recuerda que le dio la noticia su suegro: “Me dijo que ya éramos legales -sonríe-; y nos fuimos al bar del pueblo a celebrar”.

Pedro : “Nosotros éramos el motor más claro de la oposición al franquismo, y esa legalización fue el reconocimiento de la imposibilidad de una Democracia recortada”

De aquellos tiempos nacen varias reflexiones sobre lo que aquello supuso y cómo se actuó a partir de entonces: “Nosotros éramos el motor más claro de la oposición al franquismo, y esa legalización fue el reconocimiento de la imposibilidad de una Democracia recortada”, apunta Bolívar; “inmediatamente después había unas Elecciones en las que había ciertas losas que jugaban en nuestra contra: existía cierto temor y el peso del pasado… eso influyó en la gente y no pudimos llegar al Parlamento con la suficiente fuerza, pero tampoco era fácil que consiguiéramos más…” añade, recordando aquellos 23 diputados logrados (eso sí) ‘en tiempo récord’.

: “La legalización fue en abril y en junio estábamos en unas Elecciones Generales… era imposible que el mensaje llegase a la ciudadanía en términos de normalidad”

Haciendo cierta revisión crítica sobre si la ruptura con el franquismo se hizo del modo adecuado como les expone Manuel Lozano, nuestros protagonistas lanzan algunos de sus pensamientos. “Ahora me pregunto a veces si quizá tuvimos demasiada prisa por participar en las Elecciones, y si hicimos muchas concesiones en la Transición en cosas que iban claramente en contra de nuestra ideología… -apunta José Vicente-; pero es que la legalización fue en abril y en junio estábamos en unas Elecciones Generales, era imposible que el mensaje llegase a la ciudadanía en términos de normalidad… y corrimos a unas Elecciones con la ilusión y la esperanza de que el pueblo español nos iba a reconocer todo lo que habíamos peleado por la Democracia… pero no fue así exactamente, nos quedamos muy mal (y en el ’82, con cuatro diputados, aún peor…)”, recuerda.

Bolívar comparte esas reflexiones y añade que en cualquier caso lo que es (y era) indudable es que “se trataba de una Transición mediatizada”, si bien también se pregunta ahora si no habría sido mejor (al menos, sí diferente) haber logrado una unión de verdaderos demócratas en un trabajo conjunto por un deseo común. Juan Miguel Rodríguez también se lamenta: “En aquel momento, había dos vías a seguir: o la reforma democrática (donde al final nos colocaron), o la ruptura democrática” que habría acabado de manera total con todo vestigio franquista en esa Transición.

José Vicente saca al debate un deseo que, asegura, espera que acabe produciéndose: “La historia debe estudiar en algún momento el papel del PSOE en la Transición… no tuvo una posición de posibilitar una unión democrática fuerte que permitiese los cambios necesarios” apunta. Bolívar asiente y es incrédulo sobre si eso “se destapará alguna vez”; no obstante, explica que el Partido Socialista “apostó por la reforma y no por la movilización para esa ruptura con el franquismo”. Asegura que “la monarquía habría sido bien aceptada de cualquier forma” (también por el PCE), pero considera que “se habrían alcanzado más logros por la Democracia en muchas otras cuestiones”. Añade a esto Juan Miguel que en ese caso “hubo más intereses del Partido en cuestión que interés en que la Democracia plena fuera posible”.

Juan Miguel Rodríguez: “El PC se dedicó demasiado tiempo a discusiones internas y se acabó como el rosario de la aurora”

Finalmente, nuestros tres invitados reflexionan sobre lo sucedido con el PCE en estos cuarenta años, hasta convertirse en algo meramente simbólico dentro de la política española de hoy día.

“El Partido Comunista ha sido víctima y se le ha implosionado desde dentro para que el bipartidismo haya funcionado durante tantos años… Después el Partido impulsó la formación de Izquierda Unida, y ahí seguimos muchos”, cuenta José Vicente.

“También hay que tener en cuenta una ley electoral que ha sido muy favorable a ese bipartidismo, lo tenían montado muy bien… pero (como se ha visto ahora) nada dura eternamente -añade Pedro Bolívar-; también hemos cometido errores importantísimos como Partido (por ejemplo, la modernización como organización debió haberse producido…); además, hubo acontecimientos internacionales que afectaron directamente a Partidos Comunistas de todo el mundo y, junto a todo eso, las ‘broncas internas’ fueron adquiriendo tintes dramáticos”. Situación que aprovecha Juan Miguel Rodríguez para concluir, con total franqueza, esta tertulia: “Se dedicó demasiado tiempo a discusiones internas y se acabó como el rosario de la aurora…”, zanja.

Si lo desean, les invitamos a compartir estas y muchas otras reflexiones sobre el Partido Comunista de España desde su legalización el 9 de abril de 1977, mediante el vídeo que acompaña a este resumen por escrito de la tertulia.