El acta de la Inspección que la Consejería dejó sin efecto proponía una sanción de 16.000 euros a la empresa “por infracción muy grave” de los artículos 4.2.f, 26.1 y 29.1 del Estatuto de los Trabajadores y del artículo 32 del convenio colectivo de Transporte de Viajeros por Carretera de la provincia de , según ha informado CCOO en nota de prensa.

El secretario general de CCOO-Toledo, , ha calificado esta sentencia de “muy relevante, pionera, épica” y ha instado al a no recurrirla. “La sentencia pone a parir la actuación de la Junta. Mejor que no la recurran, que no se pongan más en ridículo, ya lo han hecho lo suficiente”, ha dicho.

Según el sindicato, aquella actuación de la Consejería suponía “desautorizar” a la Inspección de Trabajo en favor de una empresa “infractora” y en contra de los derechos de sus ocho trabajadores, a los que ahora se les abre la vía judicial para reclamar el abono de la antigüedad, “a la que se vieron obligados a renunciar bajo la amenaza de ir al paro”.

CCOO explica que las deudas acumuladas por Autocares Toletum con sus trabajadores por este concepto oscilan entre los 17.000 y los 48.000 euros; cuantías a las que habrá que añadir la liquidación que corresponda a la Seguridad Social, “a que la Autocares Toletum viene defraudando desde que comenzó a explotar las líneas Toledo-Talavera y Talavera-Toledo al no cotizar la parte del salario de su plantilla proporcional a la antigüedad”.

Los hechos, según el sindicato, se remontan a 2014, cuando Autocares Toletum llegó a un acuerdo con para sustituir a esta empresa en la explotación de las líneas de autobuses Toledo-Talavera, trasmitiendo una empresa a la otra tanto las concesiones administrativas como los vehículos y la plantilla.

Autocares Toletum era conocedora de que Viajes Zamorano llevaba ocho meses sin pagar a sus trabajadores y de que tenía que hacerse cargo de esta deuda, según CCOO. Pero, como señala la sentencia, Autocares Toletum se aprovechó de “la situación de inferioridad” de los trabajadores para forzarles a aceptar rebajar esta deuda y para que, además, renunciaran a cobrar en lo sucesivo la antigüedad, “un derecho, reconocido en convenio, consolidado y que, además forma parte del salario”.

CCOO lo denunció ante la Inspección de Trabajo, por entender que Autocares Toletum estaba incumpliendo el convenio colectivo al no pagar a los trabajadores la antigüedad; y defraudando con ello a la Seguridad Social.

La Inspección constató los hechos, que calificó de infracciones ‘muy graves”, proponiendo su inmediata corrección y la sanción correspondiente. Pero Autocares Toletum recurrió el acta ante la Autoridad Laboral —la Consejería de Economía, Empresas y Empleo— que, “inopinadamente”, anuló y dejó sin efecto el acta de la Inspección.

“La empresa encontró en la Autoridad Laboral un espacio más favorable a sus intereses; pero el sindicato no iba a permitir, ni permitirá nunca, que las actuaciones de la Inspección queden en agua de borrajas por una decisión insostenible de un señor en un despacho”, recalcó Arroyo.

De hecho, la Consejería anuló el acta negando que en la cesión de la explotación de las líneas de autobuses entre Viajes Zamorano y Autocares Toletum hubiera sucesión de empresas, “algo que ni siquiera se había puesto nunca en cuestión”.